jueves, septiembre 09, 2010

¿Mirasol para el CES 2011?

Leo en el blog de Nate the Great que eso es lo que le ha confirmado Qualcomm a esa web tan conocidísima en su casa a la hora de comer, Pocket Lint. Creo que la ironía es lo que procede tanto por la brillante fórmula de rumor a dos bandas como por lo poco específico que es el post original de Pocket-Lint. Y aumenta las reservas a tragar el rumor, porque si fuera algo mas sólido se lo darían a Engadget o similar, con vistas a aumentar la expectación.

Si se confirma este rumor, no es imposible que el mercado sufriera un nuevo vuelco: después del asalto exitoso a la escala de precios de los ereaders protagonizado por Amazon y B&N, llegaría por fin al mercado un dispositivo que ofrecería las ventajas de ambos mundos:

  • velocidad de refresco compatible con video y color
  • gasto muy reducido de batería y legibilidad de la pantalla bajo el sol directo (aunque tengo ciertas dudas al respecto de esto último debido a que hay que comprobar que sucede con eso reflejos metálicos de la pantalla mirasol bajo el astro rey).

Ya habréis visto en algunas otras ocasiones que no tengo un interés loco por el color en los ereaders. No le haría ascos, pero me preocupa más el cansancio visual o la autonomía. Sin embargo, la velocidad de refresco sería revolucionaria, en tanto que me acercaría un poco más a mi sueño de la máquina de escribir del siglo XXI: escribir sin tostarme la vista.

La siguiente pregunta relevante es quién sería el socio de Qualcomm a la hora de sacar un ereader basado en su tecnología mirasol. Como dice el artículo, y como hemos venido leyendo en estos últimos meses, se rumorea que Amazon podría estar interesada en utilizar estas pantallas para su siguiente generación de ereaders. Eso si, como quiera que acaban de sacar el Kindle 3, me parecería una tomadura de pelo que antes del segundo semestre de 2011 sacaran un ereader a color con mirasol...

... a menos, claro está, que este ereader fuera un dispositivo considerado como premium, cuyo precio (para no perjudicar al Kindle 3) fuera al menos del doble; con todo y con eso, un Kindle con mirasol sería una competencia muy dura para el Kindle DX. La otra posibilidad lógica sería otra empresa de dimensiones comparables (Sony no, que acaba de sacar su nueva generación de ereaders y es una empresa que no destaca por su ritmo frenético de novedades precisamente), y que quisiera hacerle la puñeta a Amazon con un producto que hiciera sonrojar a un ereader basado en tinta-e. Como quiera que, a menos que lo hayan llevado en el más absoluto de los secretos, Qualcomm estará al inicio de la fabricación de estas pantallas, no habrá podido entrar en economía de escala y por lo tanto el precio de las pantallas será muy superior al precio de la competencia, tanto LCE como e-ink.

He de decir que mirasol es, de las tecnologías competitivas con e-ink, la que menos me gusta. Al menos, lo que he podido comprobar en video, presenta un comportamiento con reflejos que no me acaban de parecer del todo cómodos si lo comparamos con las vemos que hemos podido ver tanto de Pixel-Qi como de Liquavista. Sin embargo, la historia reciente de este sector de las tecnologías portátiles nos enseña que un salto revolucionario sólo tiene probabilidades razonables de éxito cuando está detrás de él una compañía con recursos y músculo financiero. Todo el historial reciente de los ereaders demuestra que son bocados demasiado grandes como para que los mastique sin esfuerzo una pequeña start-up: desde Irex, pasando por Netronix, hasta llegar a Pixel-Qi y la start-up que está detrás de Liquavista.

Pixel-Qi es precisamente un magnífico ejemplo de lo que estoy comentando. Emplearon con inteligencia las apariciones en la blogosfera especializada y en las web más señeras para crear expectación. Sin embargo, la ausencia de socios de renombre impidió que esta expectación y atención del público interesado se tradujera en órdenes de compras suficientes como para lanzar productos visibles y entrar en economía de escala. Qualcomm no tiene este problema, claro. Es una empresa con muchos más fondos e historial, por más que no sea ninguna Intel ni Microsoft. Qualcomm no va a necesitar engatusar a los inversores, sino que tirará de sus propias reservas si al máximo nivel deciden que las pantallas mirasol son una apuesta que merece la pena y que va a dar una ventaja competitiva a la empresa.

Y esta ventaja competitiva no es ni mucho menos imposible. Ya digo, no porque su producto sea el mejor (bajo mi punto de vista, claro), sino porque puede terminar siendo un buen ejemplo de ese dicho de "lo mejor es enemigo de lo bueno". Ya pueden ser mejores las pantallas 3Qi o Liquavista, que va a dar lo mismo si no acaban llegando al mercado o si lo acaban haciendo demasiado tiempo después de las mirasol.

Cuatro meses de espera. Y no las tengo todas conmigo, la historia ya empieza a parecer repetitiva: anuncios rimbombantes en otoño, fanfarrias en el CES de enero... y nada en manos del usuario. Esperemos que este caso no sea así.

miércoles, septiembre 08, 2010

@ Uklanor

Enzarzado en disquisiciones sobre si el iPad es o no un símbolo de status y un instrumento eficaz de trabajo (que ante todo prueban más allá de toda duda que Jobs ha hecho un pacto con Satán, porque en toda la Galaxia Tecnológica no hay cliente más fiel, constante y vinculado emocionalmente a la marca que en el caso de Apple), se me pasó una pregunta que me hizo Uklanor. Todo empezó así:
te voy a decir algo QUE sí hago con la tableta y que defitivamente no hago con el netbook, aunque reconozco que se trata de un ámbito muy vertical, se trata de dibujar directamente en pantalla de forma portátil. Para alguien que es dibujante cómo yo esto es importante. La Wacom Cintiq que tengo es portátil pero debo forzosamente conectarla a un ordenador. Montar el ritual de conectar una Wacom “ciega” a un netbook es una tarea lo suficientemente lenta y tediosa cómo para descartarla cómo práctica habitual. Sin embargo el iPad lo puedes llevar en tu bolsito y en seguida sacarlo para abocetar con el lápiz cuando te viene una idea o una imagen interesante. ...Por cierto, antes de que me respondas que los tabletPC también servían para dibujar en pantalla, te diré que, aunque su peso y su precio los hacían desaconsejables para este propósito, efectivamente también servían para dibujar, pero...los tablets PC no son/eran tabletas al fin y al cabo?.
A lo que contesté
uklanor: un tablet PC no es una tableta debido a que los tablet PC tienen implementada la tinta electrónica de Microsoft: un grafo de ancho variable según presión y con OCR en tiempo real. Eso sólo se emplea con efectividad en un tablet PC, en un PC con windows en el que puedes escribir en la pantalla.
Hasta donde sé, una pantalla con matriz wacom integrada es inigualable a la hora de dibujar en serio. o de escribir a mano... y que se pueda reutilizar lo escrito.
Aquí la cagada ha sido evidentemente de Microsoft y Wacom a partes iguales. Wacom tendría que haber ajustado precios para aumentar impacto público, y Microsoft tendría que haber divulgado con un mínimo de eficacia.
En su momento, cuando era el momento de poder alcanzar la popularidad, los tablets los conocíamos y empleábamos cuatro gatos. Microsoft no se tomó en serio hacer campaña con artistas y diseñadores (no sólo comunicando sino desarrollando ellos mismos un software de dibujo resultón).
No sé si has probado un tablet moderno para dibujar. Si lo has hecho, me gustaría que lo compararas con tu iPad.
Y esto le hizo mella a Uklanor, porque me hizo una pregunta que, por el enzarzamiento (es lo que tiene) ha quedado sin respuesta:
Juan Luis,si no es mucho problema, me gustaría que me recomendases algún tablet PC "Wacom penabled" y sensible a la presión de los actuales para poder hacer pruebas y comparaciones. Probé uno en 2006 y aunque la experiencia de dibujo en sí, con lápiz Wacom y sensibilidad a la presión, era infinitamente mejor que el iPad con lápiz Pogo Sketch sin sensibilidad, el peso excesivo y la pobre autonomía de la batería no lo hacían apto para su utilización seria como bloc de dibujo. Amén de que su precio era absolutamente prohibitivo.
Gracias por adelantado por el consejo.
Pensaba responder en comentario, pero se había liado demasiado con el status y las sensibilidades. Prefiero asegurar que llega. Aquí va:

El último Tablet que compré es de 2007, un Thinkpad X61 que sigue usándose a plena satisfacción tras rejuvenecerlo con un Windows 7. Al menos espero sacarle un año más, por que es de cuando Lenovo seguía fabricando portátiles duraderos :(. Desde entonces no me he vuelto a comprar otro tablet, aunque me consta que algunos lectores de tinta-e si que lo han hecho en fecha bastante más reciente.

Te diría lo siguiente, para no hablar por boca de ganso: actualmente, HP y Lenovo fabrican los tablet con más éxito. En todos los casos, la base es la misma: la matriz Wacom, que en la actual iteración es muy fina y exacta, y Windows 7, con tecnologías tablet completamente maduras.

La diferencia respecto a los primeros tablet es que han mejorado mucho a nivel software y hardware. Hay un perfeccionamiento muy importante entre el salto que fue Windows XP Tablet Edition, la integración como un conjunto de funcionalidades estándar en Windows Vista y la madurez definitiva de las mismas en el Windows actual. Eso sí, también hay que tener en cuenta de que la característica más importante de estas funcionalidades es la conversión de la escritura manual en texto, porque la modificación de la interfaz para aprovechar mejor las posibilidades de la tinta electrónica de Microsoft se vio lastrada por la inercia previa a su metáfora de escritorio.

A nivel de hardware, la diferencia fundamental entre la generación actual de matrices Wacom y la primera que se implementó en 2004 es la velocidad de respuesta. Mi mujer, entre toda su inmensa multitarea, dibuja comics. Nada más comprar mi primer Tablet (Un Toshiba Portegé), lo probó para dibujar comics y vio claramente que no estaba a la altura, porque la velocidad de respuesta no era suficientemente ágil, había un pequeño pero perfectible retardo entre el gesto de la mano y el trazo en la pantalla. Eso ha cambiado con la generación actual y se puede decir que se dibuja tiempo real, y con más precisión respecto a las diferencias de presión en el uso del lápiz que en modelos anteriores.

HP probó durante un tiempo ofrecer un híbrido bastante absurdo entre Tablet PC y portátil multimedia, pero sus características no daban la talla y actualmente está abandonado. Lo que actualmente puedes comprar son Tablet dedicados al uso profesional de nicho, con capacidades software y hardware razonablemente equivalentes. No me atrevo aconsejarte definitivamente un Thinkpad X2xx (el modelo que se venda ahora mismo), porque me sentaría bastante mal si no son los duros que han resultado ser mis thinkpads ( y no digo que no lo sean, ojo, digo que no lo sé). En muchos de ellos se implementado un doble sistema táctil, que al lápiz le añade una pantalla restrictiva, pero no me parece esencial en lo que a Tablet respecta. Los HP recientes tienen muy buena prensa, y ni te hablo de Panasonic porque no serían tu rollo (a menos que además de artista seas mercenario, primero matas al malo y luego lo bocetas).

Por lo tanto, lo que te diría es que buscar la forma de probar uno, en primer lugar, para ver si se adapta a tus necesidades de dibujo, y si te convence que busques entre los pocos fabricantes que quedan aquel portátil cuyas características generales y precios se adapte mejor a tus necesidades.

Estaria bien que algún lector comentara sus experiencias más recientes al respecto. ¿Alguien se anima?

lunes, septiembre 06, 2010

enorme duda respecto al Sony PRS-650

(edito: sorry por el título, por las prisas puse "deuda" y no "duda". El colapso de agenda es lo que tiene)



Acabo de encontrar este video en e-reader-info. siendo como son 10 minutos, vedlo entero si tenéis tiempo o pasad rápido hasta los puntos que más os interesen. A mi, concretamente:

  • Parece que el problema grave que tenía Sony con los reflejos en sus pantallas táctiles ha mejorado, pero no me atrevería a decir que ha desaparecido. En algunos momentos del video se ve el reflejazo de una lámpara, con lo que no me atrevo a mojarme en ningún sentido.
  • Este video ha demostrado que cometí un FAIL hace dos posts al evaluar las capacidades táctiles de esta nueva generación de ereaders de Sony. Efectivamente, dispones de la opción de usar un stylus para poder subrayar o tomar notas a mano alzada.
  • Esta opción refuerza mi idea de que, pese a que el lápiz electrónico parece estar pasado de moda porque se identifica con los tablet PC o con las "viejas" PDA basadas en Windows CE / Windows mobile, sigue teniendo utilidades de motórica fina para las que nuestros dedazos, simplemente, no dan la talla.
  • Como titulo este post, esto me ha generado una duda horrorosa: ¿la única forma de anotar en un texto esa mano alzada, como podemos ver en el video en el minuto 02:50? Por el bien de Sony, espero que no sea así. Todos los ereaders que han incorporado esta posibilidad y que no han incorporado un teclado virtual han limitado tremendamente las posibilidades de uso, en tanto que las anotaciones escritas a mano alzada no son reutilizables. Habrá que esperar y ver.
  • Las notas se generan en un rtf independiente del ePub. Aquí cada cual las genera como buenamente puede hasta que el consorcio iDpf se decida a meter comentario y subrayado en el formato ePub. Sí, lo que .mobi lleva 10 años implementado. La verdad sea dicha, estamos viviendo una situación respecto al anotado y, en general, a los formatos de ebook, un tanto patética: Amazon limitó en la práctica el único formato completo de libro electrónico a sus propios aparatos o clientes software; la alternativa, lo que toda la competencia se ha visto obligada a abrazar, es sumamente incompleta. Resulta vergonzoso e inaceptable que a finales de 2010 no exista una forma homogénea de almacenar los subrayados y anotaciones en ePub.

domingo, septiembre 05, 2010

el brillante futuro de las tabletas

James Kendrick, uno de los blogueros más veteranos que escriben sobre tecnologías móviles, publicó antesdeayer un interesante artículo que me ha hecho reflexionar y darme cuenta de lo mucho que no estoy de acuerdo sobre lo que dice. Como es breve, incluyó traducción:
Las tabletas que sirven para múltiples propósitos van a experimentar un tremendo crecimiento de acuerdo a la empresa de análisis inglesa Informa Telecoms and Media, dado que los consumidores los van a elegir preferentemente antes que los ereaders dedicados como el Kindle de Amazon. Pronostican que las ventas de tabletas van alcanzar los 50 millones de unidades para el 2014, un salto dramático de alrededor del 1200% respecto a las 3,65 millones de unidades que se han vendido este año.
Estos días están pudiendo ver una gran variedad de tabletas basados en el sistema operativo android en [el Congreso] IFA en Alemania. Los analistas de Informa predicen que la categoría tableta, popularizada por el iPad de Apple, se terminará haciendo un hueco en la cuenta de gastos de los usuarios. Estos dispositivos servirán a múltiples propósitos, tales como la navegación por Internet y el uso de redes sociales, que les darán un fuerte valor añadido comparados con los ereaders dedicados a un solo propósito. Más importante aún, estas tabletas pueden leer los mismos libros electrónicos que se puede leer con los ereaders dedicados de Amazon, Barnes & Noble y Borders gracias a las apps que ya están disponibles para Android, iPhone e iPad, eliminando la necesidad de un ereader dedicado.
Aunque algunos ereaders tienen integrada conexión Internet por móvil, esta característica está limitada en su mayor parte a la compra y descarga de libros electrónicos. Las tabletas pueden usar la conexión de datos para hacer muchas de las cosas que normalmente se hacen en ordenadores más grandes. Esta es la razón por la que los operadores de telefonía móvil van a colaborar en el lanzamiento de tabletas, y el subsidio de los precios de dichos dispositivos que suelen ofrecer para los teléfonos móviles bajará el coste de las tabletas al nivel del coste de los ereaders
Me ha sorprendido cómo un bloguero tan veterano como JK y con tanta experiencia en distintos tipos de tecnologías móviles ha dejado pasar errores tales como que la conexión a Internet de algunos ereaders está limitada a la compra y descarga de libros, si precisamente una de las evoluciones más destacables de los ereaders más avanzados está en ofrecer un navegador con características plenamente comparables a los navegadores de las tabletas, al estar basado en webkit.

Empiezo a pensar que la explicación de la diferencia entre las pantallas retroiluminadas y las pantallas que no tienen retroiluminación es como montar en moto: a quien está convencido de la moto no hay que convencerle de nada, y al que no está convencido es imposible convencerle. Llega un momento en el que me resulta improductivo volver e insistir en la diferencia entre el leer un libro electrónico en una pantalla de e-ink y leerlo en una pantalla LCD.

Todavía quiero permitirme un resquicio para el optimismo y pensar que este debate va a resultar más o menos inútil si terminan de desarrollarse las distintas tecnologías conocidas que puedan permitir una pantalla sin retro iluminación, con mejor refresco y/o a color... si pixel-qi, liquavista, mirasol o un desarrollo sin nombre de e-ink consiguen algo así, la distinción entre tableta y ereader es muy posible que se reduzca a términos del coste: la pantalla e-ink en blanco y negro o la pantalla LCD las más baratas, y las nuevas pantallas con precio premium que seguirá la evolución habitual, rebajándose en cada trimestre. Pero he hablado de resquicio y no de futuro más probable en tanto que la evolución de los acontecimientos no invita a pensar en otra cosa precisamente.

Si en menos de dos años no se da un cambio sustancial en las tecnologías de pantallas, seguiremos básicamente en la misma situación que ahora. Si ése es el caso, las tabletas multipropósito condenadas al éxito seguirán siendo lo mismo que ahora: dispositivos todo pantalla LCD. En esa situación, me queda una pregunta esencial que hacer:

¿Qué se puede hacer con una tableta que no se pueda hacer con un netbook?

La pregunta sólo debe entenderse en su sentido literal. No pregunto por las diferencias respecto a cómo hacer las cosas, sino a qué cosas se pueden hacer.

Como desarrollaré en los próximos días, cada vez me convenzo más de que el problema es que, como lo que se puede hacer con un ordenador conectado a Internet ya se da por supuesto, los mecanismos de consumo y diferenciación por status de nuestra sociedad están presionando para marcar diferencias en el cómo, ya que el qué está al alcance de todo el mundo. Precisamente, teniendo en cuenta que con un netbook se pueden hacer más cosas que con una tableta, empiezo a pensar que es un problema de dinero: un netbook se identifica con un dispositivo barato. En otras palabras, un dispositivo que no distingue en absoluto a quien lo usa en público.

sábado, septiembre 04, 2010

Nuevos ereaders de Sony: qué y cómo

El miércoles Sony anunció que renovaba su línea de ereaders. El relativamente exitoso PRS-300 se sustituye por el 350, el menos exitoso PRS-600 por el PRS-650, y en Noviembre el fracasado PRS-900 se sustituirá por el -950.

Como sabéis, y como alguno como mi colega Rafa ha sufrido en sus carnes, los modelos -600 y -900 sufrían un defecto definitivo: la tecnología resistiva que usaban para sus pantallas táctiles producía unos reflejos inaceptables. Estos reflejos no existían en las viejas PDA o en los móviles, porque la pantalla es retroiluminada. Sin embargo, en los ereaders, sin luz propia, saltó un problema... que no entiendo cómo llegó al mercado. O como no se castró a los responsables de las pruebas de usabilidad.

Sony es el fabricante más antiguo de ereaders con su librié. Han hecho nacer el mercado de los ebooks, pero no lo han capitalizado lo que uno esperaría de esa posición de ventaja. Hay que tener presente entre otras cosas que no han logrado que su tienda de ebooks tuviera aceptación. Hace dos años Sony amagó con competir con Amazon en ese frente, pero no logró que despegaran ni ventas ni tamaño de catálogo, y ha dejado de ser un activo a tener en cuenta. Aquí su adaptación ha sido coherente, y parece que se centran en el aparato, dejando los contenidos a los proveedores de ePub (¿Google entre ellos?)

Cierto es que los PRS-500 y 505 se han vendido bastante (sobre todo como restos de stock), pero la jugada de B&N y Amazon de dejar a la competencia con el pie cambiado a base de dumping, de dejar atrás la barrera de los 200$ primero y de los 150$ ahora, ha golpeado a Sony... aunque éstos niegan la mayor.

Efectivamente, con cierta altanería afirman desde Sony que "no van a dar la batalla de los precios, sino de la calidad". Las risas se podrían oir bien lejos, sobre todo si pensamos que ni los nuevos 350 y 650 tienen conectividad wifi o 3G - lo cual dice muy poco del análisis de la evolución del mercado por parte de sony - pero hay un punto que les puede salvar: el sobo (no se sabe si multisobo o monosobo). Si lo implementan sin el reflejo a la luz de ediciones anteriores, claro.

Recuerdo que una reacción común de mis ex-compañeros de la ponti ante mi iliad allá por 2007 era tocar la pantalla para pasar la hoja (sin ningún resultado, por supuesto). Las nuevas tabletas de Apple y su competencia se centran en el multisobo como hecho diferencial respecto a los netbooks para justificar que valgan el doble en algunos casos, a cambio de perder el teclado.

Y no se puede decir que estén siendo un fracaso. Su éxito, de hecho, ha superado ampliamente mi previsión, a la vez que ha bajado mi confianza en el criterio del consumidor. Lo que se está vendiendo no es qué puedo hacer, sino cómo lo puedo hacer. No hay novedades dignas de mención en las capacidades, al menos hasta que las nuevas tabletas de 7" con cámara trasera nos demuestren si aportan o no una ventaja esencial respecto a los móviles en el uso de la realidad aumentada. De hecho, un buen ejemplo a este respecto es "la revolucionaria forma de navegación con un iPad".

Un iPad tiene un navegador incompleto (le falta flash), y se maneja con los dedos en vez de con teclado o ratón. Las webs que manejas son las mismas... pero es revolucionario hacerlo con los dedos. O eso dicen. A mi me entristece y deprime a partes iguales, porque en mi trabajo tengo muchas oportunidades para apreciar el qué, las capacidades que un ordenador otorga a un ciudadano, y cada vez valoro menos el cómo una vez que funciona.

Pues bien, vista la reacción ante el multisobo, que no dudo en calificar de mesmerización o incluso de pasmo, creo que Sony tiene una oportunidad no despreciable de mejorar su posición, o al menos de sobrevivir (yo les daba por muertos). Para un sector del público, va a marcar una diferencia el hecho de pasar las páginas con un gesto de la mano en vez de con un botón de "p'alante". De hecho, si usar la mano con el navegador no es algo nativo, los pbooks se llevan más de mil años pasando las páginas con las manos.

No sé si eso justifica un precio superior al de Amazon y Barnes and Noble. Los nuevos reader de Sony van a salir por $179.99, $229.99 y $299.99. La pantalla será la misma que los Kindle, e-ink Pearl (con un contraste gozoso, por lo tanto), y básicamente podríamos hablar de falta de conectividad inalámbrica (y por lo tanto, de independencia de un PC) y de un catálogo propio y fácilmente accesible a cambio de multitouch.

Si lo pensáis, ambas carencias están interrelacionadas: en el kindle, la conectividad inalámbrica tiene sentido principalmente para acceder al catálogo de ebooks, por más que pongan la estupendísima zanahoria de navegar by the face. Si no hay catálogo que ofrecer, los chicos de Sony pueden haber pensado en ahorrarse unos dólares en conectividad inalámbrica. Diría que es un poco absurdo, porque a la vez privan al usuario de una segunda funcionalidad muy agradecida que es la de navegar, sobre todo con el nuevo navegador webkit del Kindle 3. Condenan a sus 350 y 650 a ser ereaders estrictos, en vez de dispositivos más funcionales.

En cualquier caso, diría que Sony tiene una oportunidad. Creo que con el márketing adecuado pueden llegar a mejorar su cuota de mercado. Pero eso no significa que yo vaya a ser en principio uno de sus clientes (aunque no digo que de este agua no beberé :) ). Como sabéis, para mí los ereaders son para leer y para trabajar, esto es, para subrayar y anotar. La experiencia de anotar con el PRS-600 no era mala, aunque yo sigo prefiriendo la fiabilidad del obsoleto teclado mecánico. Sin embargo, lo que creo que no hay mucha discusión es que con el deo no se puede subrayar bien.

Imagen obtenida de tadega.net
Haced la prueba: mojaos el deo en algo que manche, y tratar de subrayar un texto (p.e., un periódico). Con suerte subrayáis la línea que queríais, y tres arriba y tres abajo. No sé vosotros, pero a mí me gusta subrayar exactamente lo que quiero, no por aproximación. No tiene ningún misterio: el dedo no sirve para operaciones de motórica realmente fina. Desde hace miles de años usamos pinceles, lápices, punzones, pinzas y otros instrumentos para lograr la precisión que nuestros deos no tienen.

Una interfaz táctil tiene sus ventajas y atractivos, no lo negaré. Pero lo vuelvo a decir: estamos mesmerizados por el multisobo. Esa obsesión por el cómo y ese desprecio (hasta diría de nuevo rico tecnológico) al qué, a las capacidades - en este caso, a llevar encima tu biblioteca entera y exportar el trabajo que haces sobre tus libros - me resulta cada vez menos soportable y más indignante

Sobre todo, cuando esos qués, esas capacidades, sólo están al alcance de una minoría de la humanidad.

Me gustaría vivir en un mundo mejor, en un mundo en el que nos esforzáramos en que estas capacidades llegaran a las manos de todos, en vez de darlas ya por supuesto y marear la perdiz con modas acerca de cómos prescindibles.

jueves, septiembre 02, 2010

InDesign y ePub, historias de desamor y errores de traducción

Edito: pongo al principio las versiones para ereader, dándole toda la razón a @ernesto -- Como me ha salido otra entrada un tanto kilométrica, aquí dejo las versiones ePubmobi y fb2 para leerlo con comodidad

Parto de la base de que mi participación principal en la cadena productiva de un libro ha sido hasta ahora al comienzo, como autor y coautor. Tengo, no obstante, experiencia marginal con la autoedición (quark xpress y ventura), con lo que al menos hay base desde la que hablar. Ventura Publisher me resultó particularmente incómodo, sobre todo por el salto mental que tenía que hacer desde mi hermoso y caótico mundo LaTeX :).

Querría describir un problema que he descubierto en Twitter charlando con @minotaurodigita, @bydiox y @gozque entre otros, que luego hemos dialogado en el post acerca de Libranda, y que creo que necesita reflexión: en este momento, las editoriales trabajan con una cadena de producción inapropiada para los ebooks.

Los libros de papel, salvo la exigua minoría que se prepara en LaTeX, LyX o incluso TeX a pelo como los onvres, se maquetan con programas de autoedición. Lo mismo que las revistas del quiosco, las herramientas mayoritarias en el sector (InDesign, QuarkXpress y antes Ventura Publisher y otros arcanos) son una versión a la enésima potencia de la caja de imprenta de hace un siglo, o de la linotipia de poco después: las herramientas que manejaron mis tíos hasta comienzos de los 80. Si bien la diferencia de capacidades y los resultados productivos son difícilmente comparables, la autoedición deriva su metáfora básica de trabajo de esas herramientas previas. El texto se ajusta a cajas, una por columna, y las cajas en hojas. Es lo suyo no sólo porque en su momento dicha metáfora facilitó sustancialmente la evolución tecnológica en editoriales e imprentas, sino porque responde con eficacia a un problema específico: como ajustar el aspecto de un texto impreso según una serie de criterios que confluyan en un producto de calidad, bien presentado y agradable a la vista.

Por cierto, para quien le interese: hace poco acabamos de liberar una aplicación web libre para producir PDF desde LaTeX o para producir ePub, que hemos llamado LinoTypeX en honor de los viejos impresores. En breve contaré más sobre ella y mi proyecto eMadrid :).

A lo que iba: a los fieles no les contaré nada nuevo si recuerdo la historia de TeX y Donald Knuth: resumiendo, ese Hombre se taró con lo que para él era una calidad insufrible al ver la tipografía que se empleaba en su Magnus Opus, El Arte de la Programación de Ordenadores. Podría haber prendido fuego a la editorial, o rendirse ante lo inevitable, o buscar otra imprenta... pero no, no él. Decidió emplear su año sabático en generar un motor de composición tipográfica que permitiera, por fin, generar lo que el entendía por textos (tipográficamente) hermosos. 9 años después dio por concluido el invento, y al poco vino otro señor llamado Leslie Lamport que tuvo la amabilidad de facilitar las cosas para que los simples humanos usáramos TeX y preparó un conjunto de macros al que llamó LaTeX. Finalmente, llegó otro individuo llamado Matthias Ettrich que como precalentamiento antes de lanzarse a crear KDE puso los primeros ladrillos de mi amado LyX. De LyX ya os he hablado en otras ocasiones a lo largo de estos años.

Quedémonos en LaTeX, que a efectos prácticos es un lenguaje de marcación con el que definir la estructura del texto (artículo, informe, libro, etc.). Aunque se puede afinar realmente con la estética (hasta extremos sorprendentes, dada la bestial biblioteca de paquetes y clases que los voluntarios han acumulado durante 25 años), la actividad principal que se lleva a cabo con LaTeX se centra en indicarle al motor tipográfico cuáles son las partes estructurales de tu texto: El título, el autor, la fecha, el abstract, los títulos de sección, las referencias bibliográficas conectadas a una BBDD bibliográfica BiBTeX, etc. De hecho, el procedimiento en no pocas revistas científicas es proporcionar a los autores una clase completa de documento con todos los elementos admisibles para un artículo, y el autor se limita a usar la clase que le proporcionan para marcar su texto de la manera apropiada. Con todos los artículos revisados por pares y el proofreading final, el número de la revista en cuestión se construye creando un documento maestro que llame a los archivos .tex de los artículos y genere un índice. Cuando se compila, dentro de la caja negra del motor de composición TeX se ponen a currar los gnomos descendientes de los que creó alquímicamente Knuth y devuelven un texto hermoso.

Si creéis que exagero, y no conocéis LaTeX, poned a prueba LinoTypeX: pegad un texto web en este sitio de prueba y tras un ratito (el servidor está un poco al límite) os devolverá un PDF producido desde LaTeX. Es posible que falle, porque tiene los límites de un script previo que hemos empleado como base: html2latex. Y si no os funciona a la primera la conversión a LaTeX, probad a sacar una versión ePub del documento y luego a sacar la versión LaTeX.

Si tenéis prisa por verlo, os podéis descargar el PDF que he generado a partir del post anterior de tinta-e de aquí. Y excusatio non petita, ya adelanto que ni LinoTypeX, ni siquiera Calibre, pueden garantizar un resultado completamente solvente. Que no se diga luego lo que no he dicho.

No hay ningún misterio en el hecho de que LinoTypeX genere LaTeX (y, a partir de él, PDF) o ePub: parte de un archivo estructurado por un lenguaje de marcación (HTML) y devuelve archivos estructurados con otros lenguajes de marcación.  Y ojo, lo que no digo es que la solución para generar ebooks en general y epub en particular pasa por LaTeX. Me limito a hacer constar que son lo mismo: archivos de texto definidos por sendos lenguajes de marcación.

Volviendo a nuestro tema inicial, la enorme diferencia es que InDesign, al igual que Word, trabajan con el principio What You See Is What You Get, lo que ves (en pantalla) es lo que obtendrás. En Word eso nunca fue cierto, pero en un programa de autoedición lo es: lo que se ve en esas enormes pantallas que usan los maquetadores es lo que el lector del libro o la revista acabará teniendo en las manos.

Todos los lenguajes de marcación aplicados a documentos se centran (al menos en origen) en el principio WYSIWYM, What You See Is What You Mean, lo que ves es lo que "quieres decir" (en otras palabras, la estructura lógica del documento). A HTML y a ePub se les puede aplicar CSS, y de hecho CSS es una capa para definir una estética definida por encima de los cimientos de la estructura.

A mi entender, el problema es que se está repitiendo una nueva ronda de errores de traducción del p-book al ebook. La primera ronda la hemos vivido de 2006 a 2009: los primeros lectores o ereaders imitan de manera excesivamente literal al libro de papel. El iLiad, por ejemplo, pasaba páginas con una palanca que rememoraba conceptualmente a una página, y permitía anotaciones con un lápiz que producía las notas como si fueran imágenes. No es sólo que no fueran lo cómodos que debían ser, sino algo bastante peor: los primeros ereaders, sin excepción, desaprovechaban lamentablemente lo que eran: ordenadores especializados (appliances, que dicen los gringos), cuyo punto fuerte era su pantalla no retroiluminada. Durante mucho tiempo no se pudo buscar texto usando un ereader, todo lo más se podían marcar 10 páginas del libro o incluso menos, y ni soñar en subrayar y anotar de forma que los textos y los comentarios se pudieran reutilizar con facilidad (para obtener citas para tus artículos subrayando otros textos, algo tan obvio como maravilloso).

Ese obstáculo se ha superado darwinísticamente: el precio no ha sido el único factor (aunque sí el principal) que está dejando fuera de la carrera a los eufemísticamente denominados ereaders básicos.

La nueva ronda de errores de traducción está en el frente del contenido. Las editoriales, las responsables del libro desde poco después de Gutenberg, siguen ancladas a sus "herramientas tradicionales". Mandaría carallo hablar de tradición en el caso de la autoedición, pero cobra pleno sentido si pensamos en las deudas metafóricas con las herramientas previas que mencionaba al principio del post. Por lo tanto, una vez que el texto ha pasado de las manos del autor al editor (si es el caso), y que la revisión de las pruebas de imprenta ha revelado que los fallos han sido eliminados... se sigue mandando el ebook a maquetar.

El error -insisto, a mi modo de ver- reside en que no se visualiza la diferencia entre libro de papel y ebook. Ambos son continentes del texto final para que éste pueda ser leído, pero un ebook, si está en un formato reflowable, definido por un lenguaje de marcación (hoy ePub o .mobi parece que van a ser los formatos sobrevivientes), no es un libro derivado directamente de las fuentes para el papel. Si un PDF es la imagen literal de lo que va a ser un libro en papel, con todo el trabajo de maquetación correspondiente, un ebook es un documento estructurado. Bien estructurado.

Si se piensa bien, no es correcto llamar maquetación al proceso de generación de ePub (o mobi).
  • No se pueden definir las fuentes usadas (muchos ereaders ofrecen una única fuente, el nuevo Kindle va a ofrecer 3 fuentes, 3)
  • No se pueden definir cajas porque no existen: el texto es un flujo continuo, sin equivalente literal al paginado físico.
  • No hay formateado de texto, porque el usuario es el que define el tamaño de fuente y, en algunos casos, el ancho de columna.
De hecho, me mojo y me tiro a la piscina, incluso aunque sea al caldo de persona maggi en que se han convertido las piscinas municipales de Madrid después de cerrar una parte de las mismas por obras en verano: el lector de ebooks en ereader dedicado está concentrado en lo que el autor le cuenta, en el texto, y el contenido no sólo no le puede importar, sino que no le importa. Alba me pasó hace tiempo para que lo posteara en tinta-e su tutorial para crear un porta-portadas para un ereader... porque, en un ereader, los libros no pueden tener más portada que una imagen a pantalla completa.

Este segundo error de traducción del p-book al e-book que estamos viviendo puede tener solución. Vuelvo a insistir, no es cuestión de convertir de forma automática, porque ningún producto existente garantiza que no haya errores. Eso sí, mientras que es inasumible en términos de calidad que un texto de Word vaya a imprenta, la calidad de un ePub producido por calibre suele ser razonable. Pero la labor principal de la producción de un ebook en formato reflowable, tanto epub como mobi, es asegurar que el texto se presenta de forma consistente en todo momento. Creo que se ahorraría trabajo si el fork entre ebook y pbook ocurriera antes de lo que lo están llevando a cabo en este momento.

La mayoría de las editoriales trabaja así en estos momentos:

autor(procesador de textos) --- editor(procesador de textos) --- proofreading(procesador de textos) --- maquetación(autoedición) --- producción de pdf o de epub

y creo que saldría más a cuenta si se trabajara así, al menos para libros con texto corrido, novela, ensayo, monografía, etc:

autor(procesador de textos) --- editor(procesador de textos) --- proofreading(procesador de textos) --- (1)epub ó (2)maquetación(autoedición).

Incluso en el caso de que la maqueta ya esté hecha, si el texto previo estaba bien estructurado le va a ahorrar dolores de cabeza al encargado de generar el epub. Y si no está generado, si es una obra inédita, creo que no hay color. O bien se podría emplear la vieja práctica de las revistas científicas, pidiendo al autor que empleara algunos estilos básicos (título, título de sección, etc.), o bien en el proceso de proofreading se podrían aplicar esos estilos con un esfuerzo leve. En este último caso no hablo en el vacío: me comí el marcado de una monografía bastante compleja, con una cantidad considerable de cita cruzada, usando LyX en 14 horas. Un texto más plano lleva mucho menos tiempo, como de hecho he hecho con alguna novela que me gustó tanto del Gutenberg que maqueté con LyX.

Tengo que insistir: estoy hablando de texto plano y ereaders dedicados, no de contenidos híbridos como Alicia in Wonderland 4 iPad en el que las ilustraciones se mueven y bailan.

Termino: lo mismo que los fabricantes de ereaders han tenido que aprender y darse cuenta que fabricaban ordenadores dedicados y no "libros electrónicos", muchas editoriales tienen que darse cuenta aún de que el ebook es un continente netamente diferente al papel, que necesita de otra cadena de producción. Lo esencial, a mi modo de ver, es que el ebook que vendan sea completamente consistente, sin un sólo fallo en la marcación. 

Tengo la intuición de que si se culmina este proceso se facilitará sustancialmente la superación de otros obstáculos que las editoriales están sufriendo en estos días respecto al ebook. Diría que los obstáculos son ante todo herencias e inercias, y también diría que han de superarlos, por el bien propio y por el de la ciudadanía. En lo que a las editoriales respecta, me tengo que permitir un último consejo que nadie me ha pedido: la gran transición se debe centrar en los contenidos, y en el valor añadido que un buen editor le puede aportar a una buena obra para transformarla en éxito. Es posible que me equivoque, pero el ereader significa para el texto la liberación de la estética, la superación del continente y la centralidad definitiva del contenido. Al menos, para quienes realmente nos importa leer.

martes, agosto 31, 2010

Acotaciones sobre Libranda en su "segundo round"

Partamos de la base de que hace falta que las editoriales se pongan las pilas de una vez y hagan llegar los ebooks al público en precio y condiciones razonables.

Dicho esto, la "noticia" del último día de agosto es: ebook, segundo asalto; o también, "qué entrañablemente español es eso de reventar antes que rectificar".

Muchos ya habréis leido el artículo, por lo que me gustaría concentrarme en algunas perlas del mismo
"Es cierto que se habló mucho de los DRM, pero es porque el iPad y el Kindle [los ereaders de Apple y Amazon] tienen su propio DRM y nosotros no tenemos estas tiendas vinculadas a Libranda. Pero ya estamos en negociaciones con ellos y lo ideal es que antes de Navidades hayamos llegado a un acuerdo", sostiene. Si esto sucede, el usuario que posea un Kindle o un iPad ya podrá leer libros distribuidos de las grandes editoriales españolas en sus dispositivos. Para Larrauri, además, de cara a finales de año aparecerán más dispositivos que impulsarán el mercado.
Vamos a ver: como quiera que han llovido las críticas porque la implementación de DRM (Adobe Digital Editions) era particularmente incómoda para los usuarios y propensa a fallos (de aquellas lluvias vienen estos lodos, y mira que se les dijo que ADE no es universal para todos los ereaders)... ¡El problema es que el iPad y el Kindle tienen su propio DRM!


Tócame los pies.

Por una parte, ¿DRM de iPad? ¿Cuál, su implementación específica de ePub+ADE... o su app de Kindle?

Por otra parte, ¿Qué cojones, repito, cojones tiene que ver el DRM de Kindle, que si es algo es transparente para el usuario, que no tiene que pasar ni la más mínima dificultad para comprar un libro en whispernet/kindle, con los mil y un dolores de cabeza que proporciona la solución a tres bandas de DRM de Libranda?

La verdad es que es una versión FUDescamente creativa de "el perro se me ha comido los deberes".

Para acabar de enredar, el problema se solucionará cuando lleguen a acuerdos con Apple y Amazon. Sin que eso conecte con el problema específico del DRM de Libranda, la cosa aún se enloda más, porque ¿De qué sirve una plataforma intermedia para vender libros de Kindle, si la virtud de Kindle es la conexión directa? ¿Habrá que pasar por Libranda antes de conseguir libros de esas editoriales Librandeadas para un Kindle? ¿O Libranda se limitará a señalar que el libro en cuestión existe, está acotado y, como todos los demás, te lo podrás descargar con un par de clics de tu Kindle?
Penitenziagite!

En una dura competencia por ver quién dice la parida más sonada, tenemos la siguiente perla
En su opinión, hablar deboom para esta navidad es optimista. Será importante ver cómo se cierran esos acuerdos con Amazon y Apple, pero precisamente desde que apareció el iPad, los modelos menos competitivos de ereaders han ido desapareciendo del mercado: iLiad, Cooler y hasta el lector de Microsoft (Courier), que murió antes de nacer. El último fue el lector comercializado por El Corte Inglés, el Inves Book 600. Los grandes almacenes dejaron de venderlo la semana pasada. "Si los dispositivos más asequibles desaparecen, ¿cómo va a repuntar el mercado por mucho acuerdo que se firme con Apple? ¿Cuántas economías domésticas tienen a su alcance comprar un Ipad?", se pregunta Acuña. La versión más barata de este dispositivo cuesta hoy 488 euros. Con este panorama, "no creo que se masifique el consumo de ereaders a corto plazo por mucho que nos digan que será el regalo estrella de las Navidades".
No sé si es cosa del redactor o del entrevistado, pero es bastante tremendo: los 450 lerus del iPad han hecho desaparecer a los "modelos menos competitivos", poniendo en el mismo saco al pobre iLiad y al modelo de 2008 de Netronix, digo Cooler, digo Invesbook. Claro, no tiene nada que ver que Barnes & Noble hicieran un bonito ejercicio de dumping, tiraran el precio por debajo de 150$ y dejaran a todos los pequeñitos con los pantalones bajados. Es sencillamente imperdonable esa frase de Si los dispositivos más asequibles desaparecen, porque es un cóctel impresionante de nulo conocimiento del estado del arte del sector y FUD de grano grueso. El kindle 3 no tiene pinta precisamente de desaparecer.

No es sólo que la gente no lea... en tabletas de cualquier tipo, porque se acabará tostando la vista exactamente igual que con un portátil. Es que, efectivamente, el mercado ebookero no despegó con precios de 500 euros, ni con 300. Pero con 160 euros puesto en casa... la cosa cambia sustancialmente.

El problema no lo tenéis vosotros, lectores de tinta-e, que con todo lo que se está posteando en este blog y en otras partes podéis detectar sin esfuerzo una parida así. El problema lo tiene la persona que ha empezado a oir campanas de los ebooks, como una madre que me encontré en un parque infantil de Uña (Cuenca), que me vió leyendo en el kindle y que me preguntó cómo iba la cosa de los ebooks. Si depende informacionalmente de los periódicos nacionales (grave error compartido por muchos, que dedican horas valiosas de su tiempo a "informarse" así), se quedará con la copla de que los ereaders baratos están desapareciendo, que lo que más se vende es esa cosa de 450 euros... y que más le vale esperar, quizás al año que viene.

O lo que es lo mismo, justo lo que ciertas editoriales desean (infantilmente).

Penitenziagite!
Penitenziagite! Watch out for the draco who cometh in futurum to gnaw your anima! Death is super nos! Pray the Santo Pater come to liberar nos a malo and all our sin! Ha ha, you like this negromanzia de Domini Nostri Jesu Christi! Et anco jois m'es dols e plazer m'es dolors... Cave el diabolo! Semper lying in wait for me in some angulum to snap at my heels. But Salvatore is not stupidus! Bonum monasterium, and aqui refectorium and pray to dominum nostrum. And the rest is worth merda. Amen.  No?

Y finalmente, con ustedes, el IMPERIAL EPIC FAIL que encamina a los "esfuerzos" de los Librandeados al abismo:
El precio de los libros electrónicos no parece tener una solución fácil. Los editores consultados por este periódico, y que forman parte de esta plataforma, no se han mostrado muy receptivos a que haya una rebaja del precio delebook a corto plazo. "De momento no está prevista. Hay muchos agentes literarios que te marcan en el contrato no rebajar el precio en el libro electrónico. Eso sí, creo que esto cambiará cuando comiencen las ventas masivas", afirma Blanca Rosa Roca, editora de Roca Editorial. Xavier Mallafré, director general de Grup 62, tampoco ve a la larga una bajada de estos precios: "Las nuevas tecnologías permiten unos ahorros de un 30%, que son los que se están trasladando al precio del ebook. De todas formas, si lo comparamos conotras modalidades como el cine y el teatro, creo que el precio es bastante competitivo".
O sea, la lámpara la rompió Manolito, o la culpa la tienen los agentes literarios. Sobre todo esos agentes que ni por asomo pactaron nada de los ebooks cuando eran inimaginables en los 90.

Las ventas masivas comenzarán... en un universo paralelo. Porque en éste, si la diferencia de precio es de un 5-15%, el público, el olvidado cliente de la editorial, se sentirá estafado y probablemente más proclive a usar medios P2P que si se encontrara precios que respondan a sus espectativas.

Y la perla final: ese ahorro posible de un JODIDO TREINTA POR CIENTO. Eso es derramar agua con alegría para que se desborden los vasos que contienen la paciencia de muchos clientes potenciales. O sea, el ahorro potencial (no posible hasta ahora) de un título de papel a 20 euros sería... ¿14 euros?  Corrijo: ¿de 6 euros? ¿la versión ebook costaría 14 euros en el mejor de los casos?


¿Y qué hay de los ahorros de maquetación (sorry, pasar por indesign y volver a un formato reflowable y plano es de mandriles), impresión, almacenamiento, distribución y venta al menor)? ¿Qué ocurre si no te queda ningún ejemplar sin vender? ¿Si en vez de limitarte a la parte alta de la cola, de las estanterías más visibles, tienes un sistema de recomendaciones que va a acertar como lo llevan haciendo en USA 10 años (y que mi bolsillo sufre)?

¿Y qué hay de esos libros descatalogados, de esas obras cuya digitalización va a ser rentable a partir de las 50 obras vendidas a un público potencial de 400.000.000 de hispanoparlantes?

Todo esto me ofende personalmente, y mucho. El ebook es un vehículo sin igual de divulgación de la cultura, y como tal debería ser tratado. Con el IVA reducido, pero con personas responsables y éticamente mencionables.

lunes, agosto 30, 2010

¿Por qué no escribo sobre tabletas?

Muy fácil, porque hasta el momento no usan tinta-e.

El veteranísimo que me siga desde 2005 (que yo pienso que existe), sabe que empecé este blog centrándolo en los primeros Tablet PC comerciales. Tras un breve arrobamiento con la web 2.0 en 2005, seguí con esa temática. Cuando irrumpieron en 2006 los UMPC, les hice un hueco y seguí toda su tragicómica historia.

Hoy sigo usando Tablet PC, pero porque el Thinkpad X61 que me compré en 2007 sigue funcionando, incluso con un rayazo en la pantalla que le propinó alegremente mi hijo daniel hace un año, cuando tenía dos. Casi no se ve con la pantalla encendida, que sigue siendo de una calidad superior a la de muchos de los portátiles actuales (incluido éste con el que trabajo normalmente, un HP Pavilion Dv6 con su keypad, el mismo que el filántropo Steve Jobs definió como "@matt you're missing the point baby this is a thing of beauty those keypadsare for windows losers users ;)"

Últimamente coqueteo con la idea de comprar un Panasonic Toughtbook C1, por las características "rugged" o "endurecidas" que tiene: resiste caidas hasta de un metro y medio, presiones como la de un servidor (yo) sentado encima, salpicaduras y hasta 10 horas de autonomía en 1 kilo y medio. En mi agotadora pero muy satisfactoria etapa actual como etnógrafo full-time, esas características son muy valiosas. Sin embargo, usaría más bien poco las funcionalidades tablet PC (en otro momento contaré con qué he sustituido la funcionalidad de notas), e incluso antes que las funcionalidades "endurecidas" preferiría disponer de una pantalla pixel-qi o equivalente, que pudiera trabajar con con el papel de una máquina de escribir de mi infancia y adolescencia, sin el desgaste que supone para la vista la pantalla retroiluminada. Como quiera que no hay visos de que salgan este año (ni en el primer trimestre del que viene), pues espero, que tampoco está el horno para tanto bollo.

En cualquier caso, los tablet PC supusieron una auténtica innovación, por más que su política de precios y de comunicación fuera apoteósicamente absurda, tanto desde la parte de microsoft como desde los fabricantes. Si los usuarios no sabían ni que existía en muchos casos, y si no se les comunicaba qué utilidad le podían sacar, y si no se apoyaba a los desarrolladores para que sacaran partido al lápiz, pues... pasó lo que pasó. Que se quedaron en nichos verticales muy estrechos, en vez de inundar centros de enseñanza y despachos profesionales.

En 2007 adquirí mi primer ereader, un iLiad, y con él tinta-e viró lenta pero segura a un nuevo reino de la tinta electrónica. Tinta electrónica era en 2005 las funcionalidades software de los tablet PC, que les permitían ofrecer una estupenda funcionalidad de lápiz y escritura y dibujo manual. Esa funcionalidad la incorporan de serie Vista y ahora Siete, y la inmensa mayoría de los usuarios de esos SSOO no saben ni que existe. Tinta electrónica, a partir de 2007 y cada vez más, son las pantallas electroforéticas que cada vez más se parecen al papel impreso.

Este segundo significado de la tinta electrónica no se ha quedado en un nicho marginal, sino que "amenaza" con cambiar para siempre el panorama de la letra impresa, de los libros, manuales y textos largos en general. Amenaza sin comillas a quienes no quieren adaptarse a los nuevos tiempos, y promete, sin comillas tampoco, un acceso ilimitado al patrimonio cultural para sus usuarios.

Se mire como se mire, una pantalla LCD o con cualquier otro tipo de tecnología retroiluminada no es buena para leer textos largos. Incluso este post estaría en los límites de lo que se puede leer con comodidad. En los últimos meses, algunos apasionados usuarios (que no propietarios en el fondo, tal y como se entendía hasta ahora la noción de "propietario"), han saltado en este blog a la defensa de sus dispositivos. Y por más que su factura (y sobre todo su übermarketing) sean sobresalientes, no dejan de ser una pantalla estándar de portátil, con una fuente de luz diferente a la del entorno y que somete a la retina a un cansancio superior a la que produce el papel impreso o la tinta electrónica.

He criticado los excesos cometidos por Apple y los medios de comunicación sobre el iPad, entiendo que desde el justificado cachondeo que produce el arrobamiento (simulado en muchos casos) y el deseo de manipular machaconamente para disparar las ventas de un producto que "va a salvar a periódicos y revistas). Más allá, no he escrito nada ni sobre él ni sobre las tabletas que ya son su competencia.

Y no lo he hecho porque considero que no aportan nada comparados con un portátil tradicional o con un ereader. Como vengo diciendo últimamente, su rasgo central es que son multisobables, que todo se hace con delicados toques con los dedos (supongo que no tan delicados en el caso del pr0n). Lo mismo que un smartphone, pero sin su movilidad. Y lo que encuentro sentido en un teléfono, dado que da mucha más utilidad a esas pantallas menores de 5"), no lo veo en una pantalla mayor, que tengo que sostener a peso durante las horas en las que lo utilizo.

Estoy escribiendo este post con el portátil en mis rodillas, como casi siempre. Tengo un cojín del ikea para portátiles de 6 euros que evita que mi braserito me depile térmicamente las corvas. Y no tengo que hacer ningún esfuerzo para leer o escribir. Si hiciera lo que hago con una tableta, tendría que estar con ella en las manos, minuto tras minuto, y la experiencia no podría ser la misma.

Otro tanto sucede con el teclado. Me meo en las reviews interesadas que comparan el teclado del iPad con un teclado físico (con o sin keypad de esos que usamos los windows losers). Tengo una impresión creciente que se trata de vender lo blanco como negro, o viceversa: por mucho que nos pongamos, el teclado virtual no permite hacer touchtyping, o escribir sin mirar al teclado que decimos acá. Esa operación, que se da tan por supuesto que no llama la atención en absoluto, es completamente crítica para concentrarte en lo que escribes en vez de dividir tu concentración entre ver las teclas virtuales y su resultado.

En el fondo, lo que es evidente es que las tabletas de cualquier marca están mucho más para consumir contenidos que para crearlos. Y como carcamal que soy, no me siento en ese perfil. Internet nació para crear contenidos y para consumirlos por igual: tanto da si escribes textos inmortales, si sueltas lo que te apetece en tu blog o si trolleas con alegría en un foro. O en Buzz. O si organizas grupos de trabajo en Wave, hasta que lo cierren. O si estás trasladando tu trabajo en Wave a los viejos y fiables wikis. Haces cosas en Internet y gracias a Internet.


Y aún tendría un qué si se trata de consumir los contenidos más comunes en Internet: los contenidos gratuitos producidos por millones de anónimos. Pero como dicen en este imprescindible artículo, hay una amenaza real de que el alegre caos de Internet sea sustituido en no poca medida por jardines cerrados de contenidos de pago, disfrazados de momento de apps. La mejor confirmación que tengo de esto es que Rupert Murdoch, que es un señor muy malo, está encantado con el iPad y las apps.

Sea como fuere, la cuestión central para mí es que las tabletas se diferencian en cómo hacer las cosas, no en qué hacer. Con ellas no se puede hacer nada que no se pueda hacer con los dispositivos preexistentes. No me aportan nada que no tenga ya con mi android (un magic viejecito que he resucitado gracias a swype), mi netbook y mi ereader. El teléfono lo voy a llevar aparte de todas formas, y de momento nada sustituye a un portátil para trabajar y acceder a la web unido a un ereader para leer con comodidad de papel, ya sean libros o artículos de Internet.

Un tablet me permite hacer cosas que no hago con otros dispositivos, como usar un lápiz. En este momento no le saco demasiada utilidad, pero se la saqué y la volveré a sacar con toda probabilidad en otro tipo de proyectos o como herramienta docente. Un ereader da cuartelillo a mi vista, y con eso está dicho todo. Los ereaders están liberando al libro de su prisión de papel, y es algo sobre lo que merece la pena reflexionar y escribir.

Pero las nuevas tabletas no encajan en mi vida diaria y no me aportan ningún extra. Por ello no escribo sobre ellas.

jueves, agosto 26, 2010

Leyendo en el río, como hace dos años

Hace dos años os conté cómo pasé el verano con el ereader que usaba en 2008. Fue un magnífico compañero que me sirvió bien, y que ahora usa mi suegra, lectora compulsiva a la que el tamaño de fuentes de un ereader le ha devuelto uno de sus placeres más importantes

A muy pocos metros de donde saqué esa foto, la he repetido dos años después. Juguemos a las diferencias



  • El bañador es rosa y estoy igual de gordo
  • Leer con las patas en remojo es exactamente igual de placentero
  • Estoy leyendo en un kindle 2. La experiencia de lectura es básicamente equivalente...
  • ... aunque permite usar instapaper como no permiten otros lectores, dado que te puedes descargar un "periódico" compuesto por clipping web indizado y bien formateado
  • ... por ejemplo
  • y he gozado de la tranquilidad de tener una funda waterproof como D*s manda, que no sólo me ha quitado el miedo al salpicón sino que, más importante, ha impedido los efectos adversos del barro y arena mojada lanzada por manos, pies y otras partes de cuerpos infantiles, además de llevarlo colgando de forma cómoda. De hecho, no tengo prueba gráfica de leer haciendo el muerto pero lo hice, oigan. Altamente recomendable con independencia del ereader que se trate.
Si un ereader es una magnífica inversión para los que amamos la lectura durante el año, en vacaciones trasciende, llega al paroxismo, lo que queráis: los ereaders son para el verano, para cuando hay tiempo para zumbarte libro tras libro.

domingo, agosto 15, 2010

Mano a mano con dubitador sobre el Asus EEE Tablet

Dubitador marcó en buzz una información interesante: El Asus EEE tablet podría bajar a los 300$ y salir en octubre. Nada mal para lo que nos temíamos más de uno, que no se bajaran de la burra y estuvieran cerca de los 500$.

A destacar la memez generalizada sobre la autonomía: 10 horas "es insuficiente comparado con los ereaders basados en e-ink". Empiezo a sospechar que los usuarios de ereader, muchos de ellos urbanitas, gordos y poco móviles en general (un servidor incluido en ese perfil) fantasean con días perdidos y alejados de la electricidad. Si no, no entiendo ese énfasis en las semanas sin recargar, porque si en 10 horas no puedes acceder a un enchufe es que estás MUY lejos de la civilización.

Otro aspecto a destacar es lo poco que se destaca el perfil de usuario: ES-TU-DIAN-TE. Coño, que no está para leer novelas, que no compite con el kindle ni con ningún otro ereader (bueno, veríamos si el kindle por su teclado, pero los demás...). También empiezo a sospechar que los comentaristas y aspirantes a gurús siguen identificando ereader con lectura de novelas.

En cualquier caso, hablaba de mano a mano con dubitador, porque entiendo que la mejor forma de concluir este post es no pedirle permiso (sin rencor, ¿eh?) y publicar nuestro diálogo completo. Vale que es público, pero encuentro limitada la utilidad de buzz. Más interesante que al principio, porque con buzz he conseguido un canal complementario de diálogo, pero que no es suficiente por sí mismo al no estar abierto a todo el mundo. Sí lo está, pero no es lo mismo que un blog: hay que conocer a los usuarios previamente a acceder a su perfil y entradas.

Allá que te va:


Dubitador . - Podria funcionar dirigido al nicho escolar/universitario, pero no por 300 eudolares, puesto que, aun subvencionado, el precio denotaria y quienes se lo pudieran permitir seguro que ya tienen un portatil mas o menos apañado que, en cualquier caso, seria imprescindible combinar con la tableta. En torno a los 200/250 ya tendría cierto tiron y si el software acompaña resultaria mas practico llevarse al aula la tableta.Aug 14
Juan Luis Chulilla - La culpa la tiene wacom.persisten en precios dementes que no hacen sino hundir cada vez más a su tecnología en la insignificancia.

Y no es imposible que asus caída en el error de irexy genere un dispositivo que se centre demasiado en pintar y no lo suficiente en anotar
Edit12:31 pm
Dubitador . - Es queeeee... Wacom vende por su cuenta cacharritos-pantalla; imagina cuantos venderia si proveyera a terceros lo mismo por una fraccion de lo que ella misma oferta.4:09 pm


Dubitador, si no te has mosqueado por el abuso de confianza, podemos seguir por aquí, por este post, y quien se apunte también, claro. Creo que el dispositivo y su comentario dan bastante jugo

jueves, agosto 12, 2010

Choque cultural con Notion Ink

Ya sabéis que llevo un tiempo cubriendo a Notion Ink y su Adam. Empieza a resultarme fascinante cómo el responsable de comunicación de la empresa (¿Su CEO?) no acaba de percatarse de que Internet tiene memoria. Y más sorprendente es aún que las web de tecnología más populares no tiren de google (mientras la Red siga siendo neutral) para echarle un vistazo al historial de "anuncios" de la empresa.

En días pasados habréis visto en distintas webs que el Adam se retrasa. Al desconectar la "noticia" de los comunicados de los últimos meses, o del mockup de palo, digo de madera, presentado hace no muchas semanas, el tema parece casi normal.

Con el contexto, la cosa cambia. En antropología solemos calificar a situaciones así como de "choque cultural": situaciones en las que la distancia entre la cultura propia y la ajena es tan amplia que impide, o al menos dificulta, tanto la comprensión de lo que se dice como de lo que se hace. No es un tema idiomático, sino estrictamente cultural. En 1998 participé en una tómbola en el hogar de los jóvenes cristianos asirios en la calle Ararat de la ciudad vieja de Jerusalén. Pude hacerme a trancas y barrancas a la dificultad de jugar al bingo cuando en el idioma del que canta los números la numeración sigue el orden inverso (unidad, decena, centena, millares, etc.), aunque fue una orgía para mi dislexia. Pero los premios (un reloj de pulsera gigante), y otros muchos detalles que escapan a este post hicieron de la velada una tarde memorable e incomprensible. Menos radical, pero en ese mismo sentido, iría esta cita del último post de Rohan Shravan, el CEO de Notion Ink:
I have always loved interacting with you, because I believe it is the first time in history when a product is made by not a firm but by masses. We want to convert this into a revolution, where we will interact in a much better way to get the product out which we really want. I have read each and every comment of yours and a lot has gone in improving the product and our mind-set (for example upgrading from A GPS to GPS, etc). I treat Adam like my son, and the effort will go on unless we have him out in this beautiful world. All the fathers will understand how they will feel if someone hurt their kids! Probably that’s what we felt some time ago.
All your bases belong to us? O, en castizo, ¿la gallina?


No sé vosotros, pero para mí esto ha dejado el reino del vapour para adentrarse en el del disparate. Y ojo, que Adam puede acabar por materializarse y hasta merecer la pena, pero le ha precedido una comunicación que puede tener sentido para los hackers de Bangalore, pero no para un servidor.

miércoles, agosto 11, 2010

Otra víctima de Apple y Amazon: Plastic Logic QUE

Los dos gigantes no han hecho nada concreto por cargárselo, pero la guerra de precios que han lanzado con el precio (modo irónico)barato(/modo ironico) del iPad y las rebajas de precios del kindle están suponiendo una presión que algunos, como ya he dicho, no van a aguantar. Bueno, tampoco hay que ser un lince para verlo.

Mi compadre Víctor me ha avisado esta mañana que Plastic Logic le ha dado el cerrojazo al QUE. 700$ resulta mucho más caro desde hace un mes, excesivamente caro para un perfil demasiado numeroso de usuarios finales y empresas.

Pude probar un prototipo en el WMC de este año y me gustó. Era evidentemente un dispositivo premium, pero en mi optimismo habría dicho que tenía un nicho, que podría resultar atractivo para cierto perfil de usuarios entre los que se encuentra El Otro. El contraste era realmente bueno, y era muy ligero. No puedo juzgar en serio la parte software, aunque por otra parte diría que no podría ser para tirar cohetes más allá de su uso como ereader porque el procesador no iba sobrado precisamente.

Por más que me guste el Kindle DX y lo encuentre bien acabado y eficaz, creo que las guerras de precios se están cobrando una víctima inapropiada: los ereaders de 10 y 11". El DR-1000 está muerto (¡Eso creo!.. aunque lo podrían resucitar), el QUE no nacerá y otro tanto le pasará al Skiff. Eso sí, a cada uno lo suyo, y si se puede acusar de un error, pecado o como queráis a la gente de Plastic Logic es de prolongar demasiado su estado vaporoso. Casi dos años soltando migas informacionales.

Una buena lección de cómo no usar el software social, la blogosfera y demás medios de Internet (en peligro, dicen, por las amenazas al fin de la neutralidad de la Red) para mantener la atención de los interesables en tu producto. No digo que haya que ir de tres pelucas al calvo y no anunciar nada, porque el secretismo no es un buen aliado del emprendedor, pero hay que calcular al milímetro los tiempos para no quemar la atención de la gente que podría comprar tu producto.

lunes, agosto 09, 2010

Reflexiones sobre el Alex / Papyre 6S (III)

Hecho diferencial nº3: subrayado y anotado
Si sólo se va a leer novela, el consejo es evidente en sí mismo: gástate lo menos posible en adquirir un lector basado en tinta-e. Incluso las funciones de anotado y subrayado de Kindle sobrarían para ese fin... aunque lo cierto es que en algún momento es de agradecer anotar o subrayar un pasaje particularmente inspirador.

En cualquier caso, el subrayado y anotado es una funcionalidad esencial, nuclear para el estudio y trabajo con texto. No sólo para el estudiante, sino para todos los profesionales que trabajamos con textos como herramientas.

Hay que partir del problema de que ePub es un formato tan inferior que, a día de hoy, todavía no ha implementado las funcionalidades de anotado y subrayado. Si no lo sabíais y os sorprende, es lo lógico: parece trivial que un formato de ebooks incorporara estas funciones. En teoría las va a implementar antes de septiembre de 2011... y casi 3 años después de salir al mercado. Junto con la poca imaginación o ambición de los fabricantes, ésa es la razón por la que casi ningún ereader implemente correctamente una función tan esencial como es la de subrayar.

El Alex implementa estas funciones de 4 formas:
  1. Puedes marcar una página (lo que hoy en día hacen todos)
  2. Puedes subrayar un pasaje, utilizando la pantalla táctil LCD. La velocidad es adecuada
  3. Puedes comentar escribiendo con el teclado virtual en la pantalla LCD. La velocidad es lenta, con lo que no puedes escribir de forma realista más que un par de decenas de palabras en el mejor de los casos. 
  4. Puedes añadir un comentario por voz, grabando dicho comentario y adjuntándolo de forma transparente.
El problema que plantea el subrayado y anotado es que Spring Design, el fabricante, lo ha implementado a su manera, ante la falta de un equivalente por parte del chapucero consorcio iDPF Por lo tanto, otros ereaders no podrán emplear estos metadatos. Es de suponer que cuando ePub acabe por tener estas funciones, el firmware del Alex se actualizará para poder emplearlas... pero, mientras tanto, puedes emplearlo para poder estudiar.

Personalmente, creo que Alex tiene margen para la mejora y el crecimiento en este sentido, por la pantalla dual y Android. Ahora mismo me resulta más cómodo Kindle para esta función por la sencillez e inmediatez de su sistema: aprietas cualquier tecla y empiezas a escribir en la pantalla de e-ink. Pero el sistema de anotado por voz, por ejemplo, tiene margen para el crecimiento.

Lo malo, en cualquier caso, es que tanto ePub como la mayoría de los ereaders no han implementado las funciones de subrayado y anotado desde un principio. Es EL MISTERIO de los ebooks y ereaders, cómo un sector de las tecnologías personales ha nacido TAN COJO. Sobre todo, pensando que mobipocket lo implementó... hace 10 años.

Hecho diferencial nº4: capacidad para el crecimiento
El sistema operativo y la pantalla dual dan un margen al Alex del que carecen la inmensa mayoría de los ereaders: puede crecer y adaptarse a las demandas futuras de los usuarios. De hecho, diría que es el factor diferencial más importante del producto: es uno de los primeros ereaders que rompe con la metáfora literal del libro para mostrarse como un dispositivo optimizado para la lectura.

El kindle rompió la primera lanza en este sentido: pese a lo horroroso que era el kindle 1, incorporaba una herejía para los miopes tecnológicos: un teclado. Era demodé y, peor aún, los libros de papel no tienen teclado. Mientras los aberrados de sony seguían dando tumbos con la pantalla táctil resistiva y sus reflejos, y los de iRex seguían cayendo una y otra vez en un sobrecoste bestial por la matriz activa wacom, para anotar, subrayar y pedir libros Amazon proponía la "obsoleta" interfaz de teclado y joystick. Obsoleta, sí... pero que funciona.

Alex da un paso muy grande en ese sentido. Ha nacido como ereader mejorado, pero es de esperar que crezca y termine por ser un dispositivo para el que la lectura sea una sóla de las funciones. Bueno, de hecho a día de hoy la lectura se divide mitad y mitad entre libros y web, pero esto es sólo el principio.

Como todas las tabletas androides actuales, no puede acceder al market de aplicaciones debido a una decisión aberrada por parte de Google. Lo bueno es que hay quien ha detectado esa carencia y propone soluciones.

Eso sí, hay que tener en cuenta que las aplicaciones Android no están preparadas de por sí para la sincronización de pantallas, con lo que no van a aprovechar la pantalla e-ink. Para eso se espera que Spring Design libere el SDK y se empiecen a liberar aplicaciones, aunque, para ser sinceros, el parque de Alex no va a ser lo suficientemente grande como para impulsar el desarrollo de aplicaciones por parte de terceros.

Además, diría que hay otro fallo: no sé yo hasta qué punto es bueno poder usar twitter o consultar el email a la vez que lees. La multitarea frenética es uno de los peores enemigos actuales de la lectura sosegada, y diría que habría que ser disciplinados para no volver a caer en eso cuando usas un ereader. Eso sí, nada que objetar cuando se consultan contenidos web con la pantalla e-ink, porque entonces es sólo ganancia :).

En próximos días vendrá la conclusión de esta review: ¿Dónde encaja el Alex, y qué futuros le esperan a los ereaders en general?

sábado, agosto 07, 2010

Las víctimas de las rebajas de precios aumentan

Carajo. Agosto. Se supone que no hay noticias. Pues no, y encima hay mas noticias relacionadas con los ebooks que el mes pasado. Suerte que mis hijos tardan una hora en desayunar si les dejamos.

Leo en Teleread que Foxit ha matado a su ereader. Es sencillo: se trata de un netronix EB-600 al que, como bookeen, Investrónica y otros han puesto su marca. Al contrario que Investrónica, al menos Foxit se había currado el firmware y había puesto una versión de su lector de PDF, prometiendo... lo imposible: una experiencia completamente aceptable de lectura de PDF en pantallas de 6". El problema, claro está, es que PDF es un formato en última instancia incompatible con los ereaders, al estar basado en tamaño físico y no ser escalable de forma nativa. El reescalado (reflow) que hacía el foxit descuadraba los textos, dejaba líneas cortadas a la mitad por el retorno de carro de cada línea de muchos PDF, y mejor no contar lo que hacía con los gráficos.
Pero ése no ha sido el problema de verdad. Es un lector ligero y eficaz, y no tenía por qué extinguirse. El problema es que los grandes, aquellos para los que fabrican ereaders en exclusiva y tienen bolsillos profundos, han apretado el acelerador y le han metido un bajonazo a los precios para separarse del iPad y dar mejor la cara al tsunami de tabletas baratas basadas en Android. Claro, si tu producto está basado en poner tu marca al producto de otro, tu margen para ajustar precios es mucho menor. Si encima no tienes bolsillos profundos para asumir pérdidas, es imposible competir cuando en un año los grandes del sector han bajado el precio de su producto, de tu competencia, a menos de la mitad.

Y eso que Foxit ofrecía el valor de su lector de PDF. Me parece que no va a ser la última víctima de la guerra de precios, que tarde o temprano todos los rebranders de Netronix o Hanlin van a pasar por la misma y que por estas fechas, en 2011, contaremos con un parque mucho más reducido de ereaders a la venta, si descontamos los menguantes restos de stock que queden sin vender por esas fechas... y que serán realmente poco recomendables, después de más de un año en la estantería y con la pantalla y la batería tanto tiempo sin usar.

¡Felicidades, iREX!

Qué coño. Fueron los primeros en este rollo nuestro de los ereaders. Se mojaron antes que nadie, y encima fueron los primeros, y casi los únicos, que liberaron un SDK para que los desarrolladores crearan aplicaciones para el ereader. Fabricaron mi primer ereader, y su DR-1000 era el mejor ereader en la parte hardware (la parte software fue un excelso ejemplo de tozudez y falta de visión, pero eso es otra cosa).

Leo en slashdot que iRex reinicia operaciones y se centrará en ereaders empresariales.
As of September 1st 2010 the company will relaunch as IRX Innovations, focusing on the business and enterprise market rather than the competitive consumer segment.
Además de alegrarme, por aquello de empatizar con los que han apostado, me parece la única solución lógica. Creo que hay espacio para los ereaders de nicho. No sé si para el jockey corporativo generalista, pero sí para algunos nichos aún por determinar, que necesiten leer mucho o para los que la pantalla e-ink aporte algún beneficio adicional, como leer a la luz del día y gastar muy poca energía (aunque iRex tiene que ponerse las pilas en el tema energético de una vez).

Las empresas van a dar un valor completamente diferente al precio de un dispositivo. Los inaceptables > 500 euros para el usuario final de un ereader en la actualidad no lo son en absoluto para una empresa de unas mínimas dimensiones... siempre que el dispositivo ofrezca unas ventajas objetivas y palpables para sus operaciones.

No me consta de momento ninguna ventaja objetiva y palpable de un ereader para las empresas, fuera de los relacionados con los libros y los textos largos: edición, copy, muy poco más. Pero bueno, con lo que las tabletas están en los mentideros públicos, es posible que la visión de un ereader empresarial o profesional sea menos marciana que hace 2 años. Habrá que esperar y ver pero, lo dicho, me alegro.

viernes, agosto 06, 2010

Reflexiones sobre el Alex / Papyre 6S (II)

En la primera parte de la review del Alex, comenté el contexto en el que va a aparecer. Me centré en los maŕgenes de precios, porque los considero esenciales de cara a su impacto en el público. El hecho de costar lo que un iPad básico, y más que un Kindle DX, lo deja en una situación delicada, teniendo que demostrar mucho para justificar ese precio. Veámoslo

Hecho diferencial nº1: la conexión a Internet.
El kindle ofrece acceso gratis (de momento a Internet), y el iPad ofrece un acceso CASI comparable al de PC (si dejamos a un lado algunas naderías como Flash). Pues bien, por una parte hay que tener en cuenta que, por más que la gratuidad del acceso a Internet del Kindle sea todo un puntazo, es lenta (sobre todo, debido al navegador y al procesador del aparato, que es un poco anémico) e incompleta: sólo se pueden usar las páginas más sencillas, al descuadrar todas las demás. Por otra parte, el iPad ofrece algo menos que el netbook con el que escribo este post. Exactamente eso, navegar en una pantalla retroiluminada es lo que llevamos haciendo casi 20 años, pero leer textos largos siempre ha sido un ejercicio duro, que se solía aligerar imprimiendo las páginas realmente largas. Leer de forma continuada en la pantalla del iPad va a cansar bastante más que en una pantalla de tinta-e.

Estas semanas he leido el periódico y los sites y feeds con textos largos en el Alex. Para los que tengáis un teléfono Android (y para los que os lo pueda enseñar un colega o un familiar), la experiencia de navegación es la misma. Bueno, con una diferencia: si pulsamos en el botón de sincronizar, lo que aparezca en la pantalla LCD se sincronizará con la pantalla e-ink. Una vez sincronizado, se puede apagar la pantalla LCD y leer sólo en la principal. Desgraciadamente, la infancia de los ereaders los ha identificado de forma excesivamente estrecha con los ebooks, con el resultado de que no se conectan generalmente con la lectura de otros textos largos. Por ejemplo, yo documento mis proyectos usando dokuwiki. Cuando quiero repasar el estado de la memoria, la paso a un ereader, lo que implica que tengo que grabar, convertir y subir al ereader: tres pasos que debería ahorrarme, y que puedo hacerlo con un ereader con conexión a Internet. Ya que me pongo, estaría bien anotar y corregir los textos, lo que no puedo hacer con un kindle debido a las limitaciones de su navegador y sí puedo hacer con el Alex. Eso sí, la edición con el teclado virtual es bastante lenta, con lo que no es realista pensar en editar más que un par de líneas.

La lectura de textos web largos es el gran salto que les espera a los ereaders, donde pueden brillar mucho más allá de la lectura de ebooks (que ya es). Yo uso para eso Readitlaterlist: la mencioné en el post anterior, y no puedo exagerar al hablar de sus virtudes. No del producto en sí, sino del tipo de producto: un servicio sencillo que permite guardar limpios los artículos y posts encontrados mientras navegamos para poder leerlos con tranquilidad cuando tengamos tiempo. Si no los hemos leido en el momento, es porque tienen más de 500 palabras, pongamos. Y si tienen más de 500 palabras, una pantalla LCD no es lo más adecuado para leerlos. En resumen, el combo ideal para los contenidos mínimamente largos de una web (las más de las veces, los contenidos trabajados, que merecen la pena) es un ereader con conexión a Internet; si no es posible, un ereader al que actualizar los contenidos de readitlaterlist mediante calibre, aunque eso no es igual de ágil (necesitas un PC) y está más limitado (sólo puedes leer los 10 artículos más recientes).

Se puede consultar readitlaterlist con kindle, pero es su tope: su velocidad y agilidad no le permiten navegar de forma realista entre un conjunto mínimamente grande de sites. Y, la verdad, al leer páginas largas de forma intensiva, he llegado a la conclusión de que son un recurso por aprovechar.


Hecho diferencial nº2: Google editions
En algún momento de este año, Google sacará al mercado su servicio de ebooks de pago, en principio como ampliación directa de google books. Amazon no va a acceder (creo!) a los fondos de su competencia (para empezar, el kindle tendría que poder leer epub), y la conexión a Internet facilita al máximo acceder a Google Editions: en lugar de depender de un PC para subir los libros al ereader, el Alex es independiente. No parece una diferencia esencial, pero mi experiencia me invita a pensar que lo acaba siendo. Es más, no tengo claro que Google Editions sea amistoso con los ereaders sin conexión a Internet, porque en teoría la protección de los libros se basa en que se accede a ellos como servicio y nunca se descargan.

De momento, el nuevo firmware del Alex da un acceso directo a Google Books. No es rocket science, que dicen los gringos, pero lo cierto es que facilita las cosas: han adaptado la interfaz de Android para que acceda directamente a google books, y la descarga del millón y pico de libros de dominio público (gratis, por lo tanto) están a un par de clic de distancia. Si bien de momento es una medida de emergencia para dotar de ebooks de acceso cómodo al Alex, en menos de un año se tratará de la puerta de acceso al que puede ser uno de los proveedores de ebooks más importantes del mundo. A este respecto, tiro a ciegas y me mojo: los editores españoles no están trabajando con Amazon hasta saber qué es lo que pasa con Google Editions. Sí, ya sé que el desencuentro (por denominarlo suavemente) de los editores españoles con Amazon viene de antes, y que influyen más factores (como el peligro que la distribución directa de Amazon supone para las "librerías" como el ECI), pero con todo creo que el desencuentro con Amazon, que en teoría tiene menos y menos sentido en términos comerciales, se mantiene a expensas de saber qué pasa con Google Editions.

Sea como fuere, prescindir del PC para acceder a los libros de Google Editions sería nada más y nada menos que replicar la experiencia de independencia que el Kindle ofrece para el catálogo de Amazon. Si los editores españoles se decantaran por Google, el Alex subiría de valor para el público de habla hispana. Aunque tampoco me extrañaría que tampoco apostaran por Google y siguieran esperando alguna señal mesiánica, como poco, para añadir sus títulos a una plataforma de ebooks destinada AL PÚBLICO.

Por cierto, el nuevo firmware ofrece el mismo acceso simplificado al proyecto Gutenberg. No es una revolución, porque sólo te ahorra unos pasos, pero es cierto que es muy cómodo prescindir del PC para conseguir libros de gutenberg o de google books.

Me tengo que ir a recorrer pueblos, que estamos de vacaciones. Lo antes posible sigo con la review.

lunes, agosto 02, 2010

Prueba con android, androblogger y swype

Este post es ante todo una prueba para ver si la combinación del título es viable. Si os interesan algunos de sus componentes, como swype, tendréis que googlearlo por vuestra cuenta, porque androblogger no permite meter vínculos, o yo no he visto cómo hacerlo.

He estado comparando el uso de readitlaterlist con kindle y con el alex. Con kindle es mucho más lento y con más fallos, pero lo de la conexión por la patilla es todo un concepto.

En cualquier caso, readitlaterlist demuestra que los ereader sin conexión, sin autonomía para acceder a los contenidos, cada vez tienen menos sentido. Son el producto de la infancia inmadura del sector, cuando fabricaron copias digitales del libro antes que dispositivos dedicados a la lectura cómoda. En otras palabras, que en ellos no sólo se pueden leer ebooks sino, por ejemplo, contenidos web largos y, por lo tanto, trabajados.
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