Hace un par de meses me llevé la tremenda sorpresa de que el regalo único por mi cumpleaños era un HTC flyer, para el que participaron tanto familia como entidades a las que denomino "amigos", y mi santa circunstancia. Sorprendentemente me acabé enterando debido al regalo de que dichas entidades leen tinta-e, y descubrí el por qué del repentino interés de mi esposa por los tablets, que se desvaneció alegremente el día después del cumpleaños.
Ya visteis que el otro día me arretraté delante de la AppleTienda en la C. del Arenal empuñando el dispositivo, que me lleva acompañando todos los días desde que llegó a mi puerta y que, en ocasiones, me ha librado de llevarme el portátil a cuestas si iba a estar de aquí para allá o si disponía de acceso a un PC donde fuera. De hecho, escribo esto (salvo los links, porque el cliente de blogger de Android es una potatoe) con el Flyer y un teclado bluetooth que compré en 2005 y que llevaba tiempo sin sacarle utilidad porque mis teléfonos Android, hasta ahora, no se llevaban bien con el Bluetooth HID.
Sí, teclado. La primera prueba me produjo emociones encontradas, porque funcionó a la primera... sin acentos. A base de rebuscar y probando teclas cual chimpancé bonobo, descubrí que la pulsación larga en la vocal saca la vocal acentuada en la pantalla. No es perfecto, porque hay que levantar la mano del teclado y tocar físicamente la pantalla, pero tienes acentos. Y tienes un teclado físico de tamaño estándar que permite... sí... escribir :). A velocidad completamente normal, en cuanto los de HTC me explique cómo puedo remapear el archivo de control de teclado bluetooth, que es el típico archivo de texto plano pero no está documentado.
Si no me contestan me lanzaré en verano con mil precauciones. Estoy tan contento de poder usar un teclado físico que de ningún modo me voy a arriesgar a dejar de usarlo.
En cualquier caso, como podéis ver el teclado ofrece un soporte estable. No tan estable como un portátil, para qué nos vamos a engañar, pero usable en las piernas y perfectamente válido en una superficie plana. Además, si se puede dejar al flyer bien asentado, la ventaja de la conexión inalámbrica es que te deja libertad para usar el teclado por separado, donde te sea más cómodo. Eso es lo que hacía con una pda dell hasta que me la afanaron en Mérida, y lo que hacía con las nokia internet tablet.
El tamaño es el que me encaja: más tamaño y más peso no me parecen atractivos para la calle, y en casa sólo lo uso en momentos rápidos, de asueto o de estar tumbado a la bartola. Se mantiene perfecto con una mano, y no se nota el peso si se sostiene con las dos. Las páginas son legibles en sus 7 pulgadas, y en posición vertical el teclado tipo swype es muy cómodo y rápido. Ya digo, son preferencias, pero para mí es el tamaño exacto. Además de ser portable, ofrece una ventaja muy considerable al consultar tanto contenidos web como video: la mayoría de las páginas web es legible tal cual (aunque yo prefiero la visión adaptada haciendo el doble tap en pantalla típico de Android, porque entonces sale la letra grande que tanto agradece un miope). Una de las aplicaciones que más uso, Google Reader, ofrece mucho más contenido en la página y, por lo tanto, no tengo que estar haciendo scroll todo el rato.
Como podéis ver, entra perfectamente en una funda acuapak. La utilidad teórica de estas fundas es proteger al cacharro que quepa en ellas del agua, por su cierre impermeable. Como ya sabéis por entradas anteriores, yo las uso colgadas al cuello para sostenerlas sin manos, y ahora con la interfaz táctil para enguarrinar menos la pantalla. Además, cuando la manejo en espacio público me hago un ballestrinque en la muñeca, con lo que el flyer está tanto a salvo de caidas accidentales como de tironeros veloces. Lo segundo no me preocupa mucho, porque lo uso en lugares tranquilos (parques principalmente, zonas de juego infantiles) pero también lo uso en el bus y eso me da algo más de tranquilidad. Eso sí, aumenta los reflejos, con lo que hay que ajustar bien su posición bajo la luz solar directa para que sea legible.
¡Sorpresa! La pantalla es legible hasta con el sol directo encima, y muy legible con un poquito de sombra. Ya he comentado el fallo de que es muy propensa a acumular grasa de la mano, pero a cambio el contraste y el brillo son muy adecuados. El ajuste de luminosidad funciona muy bien.
La batería... pues no lo tengo claro. No me he puesto a medir en serio. Os diría que en 220 minutos de reunión tomando notas con el teclado virtual se me zampó el 40% de la batería, pero tampoco me preocupé de ahorrar de forma especial. Incluso en los días que le he metido tralla, me ha aguantado con una sola carga todo un día, puede que 9 horas, puede que algo más. El video se zampa la batería a 10-15% a la hora.
En la próxima entrega os hablaré del lápiz, de lo fluido que va el software que le he metido (ya adelanto, mucho) y del resto de detalles que me he dejado en el tintero. Ya os puedo avanzar también las conclusiones: estoy contento y me cubre bien ciertos escenarios de movilidad que no tenía bien cubiertos, y me dejo más de un kilo de peso en casa no pocos días.
Cada día me doy unas vueltas por la blogosfera tecnológica y comento lo que me llama la atención con los colegas. Aquí pretendo hacer otro tanto. Algunos de los temas reincidentes serán Tablet PC y e-ink, y ya de antemano espero que los espíritus sensibles no se lleven las manos a la cabeza si con peor o mejor fortuna explico de forma llana algunos de los temas que trate, porque lo que pretendo es que esto no lo lean sólo los frikis, geeks y demás gentuza como yo.
miércoles, junio 01, 2011
martes, mayo 24, 2011
Noticias varias sobre pantallas
La semana pasada fue pródiga en noticias vinculadas a los temas de este blog. Además, se mantuvo la llama encendida de PasaPágina en las tres últimas entradas. Para que sea más fácil seguir la evolución del proyecto, hasta que encuentre acomodo definitivo he generado una página estática: PasaPagina.
Vamos con las noticias.
Pixel Qi se están ganando la ciudadanía aragonesa honoraria y siguen R que R. Otros habrían tirado la toalla ante la falta de acogida de su (por otra parte buen) producto, pero ellos no. En el computex de este año van a lanzar nuevas pantallas: una nueva pantalla de 7" a 1024x600 (como mi HTC flyer) y una nueva pantalla de 10" a 1280x800. Algunos productos (ejem, ejem) tales como el Notion Ink Adam, el Sunbook del año pasado o un prototipo anunciado hace un año por innoversal serán mostrados... de nuevo. En cualquier caso, y sabiendo que en el CES de este año ya se anunció ¿otra? pantalla de 7", no puedo menos que preguntarme por el anunciado tablet de 7" ZTE Light 2. ¿Llegará a salir? ¿Qué pantalla llevará? En cualquier caso, me siguen resultando simpáticos y les deseo el éxito o, al menos, la continuidad.
E-ink y Epson (recordemos, las controladoras de e-ink más extendidas fueron Epson en su día) se alían para amenazar con una pantalla de resolución CASI de papel y, presumimos, nada barata: 9,7", 300 ppi, 2400 x 1650 píxeles de resolución. Por si alguien no lo sabe, ppi significa puntos por pulgada. En otras palabras, una resolución equivalente a la de las impresoras láser de hace 10 años o, lo que es lo mismo, papel en toda regla (sobre todo, si consiguen que el contraste acompañe). En principio, y a menos que tiren abajo los precios (algo muuuy improbable al introducir una nueva tecnología con presumibles nuevas etapas de fabricación y, en cualquier caso, inicio de producción), irá para dispositivos de nicho. Para gente del sector editorial, dudo mucho que para el educativo, también para gente que maneje muchísima documentación técnica... Si sale, apuesto por un suelo inicial de 700$.
Samsung, después de anunciar que compraba Liquavista, anuncia nuevas pantallas... aún en estado de prototipo y con especificaciones inferiores al futuro producto comercial. Por una parte, "la de siempre", la que algún día será una alternativa al LCD
Y, por otra, una nueva alternativa al e-ink, una pantalla de "baja frecuencia" (refresco) que da 15 fotogramas por segundo y que amenaza con ser más ágil que la e-ink actual aunque sin poder ofrecer video. A ésta le veo menos sentido que a la primera, porque e-ink no está quieta y va a ofrecer productos equivalentes, si no mejores, con una tecnología conocida y probada por los fabricantes.
A día de hoy diría que Pixel Qi tiene alguna opción de triunfar con la condición de lograr que una empresa conocida adopte sus pantallas. Cuantas más frikiempresas adopten pantallas 3Qi, peor imagen acumulará. Por lo demás, hay que asumir que a Liquavista le queda un año al menos para llegar al mercado (si no, no mostrarían prototipos sin el rendimiento del producto comercial anunciado) y e-Ink va a mantenerse... si es que no mejora, tanto con la superpantalla de papel-resolution-display como con nuevos productos de refresco más rápido
sábado, mayo 21, 2011
Dos imágenes de este 21 de mayo
Esta librería de viejo, sita en la calle del Arenal y tan diminuta como antigua, me ha sugerido muchas cosas. Entre ellas:
- ¿Vivimos en la época dorada de los pequeños negocios del libro? Parece absurdo. Las librerías quedaron cautivas, desarmadas y arruinadas por los cuatro ganadores de los 90. Esta librería de viejo se mantiene porque es tan diminuta que los malos no se fijaron en ella. Pero la historia puede haber dado una nueva y sorprendente vuelta de tuerca. De momento, como llevo haciendo toda mi vida, me compré un libro que me llamó la atención por conocer poco y haber oido algo del autor, un personaje complejo de entre la comunidad de compatriotas nuestros que, por traición de otro compatriota, acabaron en los Campos.
- Avancé un poco más y me detuve ante la tienda de Apple. No pude evitar sacarme una foto
Y aquí queda la cosa. Estos días están siendo frenéticos y no hay tiempo para mucho más. Ya sabéis, "Libertad, libertad, sin ira, libertad". La semana que viene avanzaré con PasaPagina y empezaré a hablaros de la experiencia de usar un HTC Flyer.
miércoles, mayo 18, 2011
PasaPagina (II). Novedades y avisos
Y disculpas, ante todo disculpas. No he podido seguir el feedback que estaba recibiendo por un bonito combo de obligaciones laborales y democráticas. Pero vaya, mi parte maña está ebullendo, porque se ha tomado PasaPagina a personal.
También tengo que pedir disculpas porque DiscaDIY está con SPAM. En un rato (¡Espero!) estará solucionado y definida la página donde albergar PasaPagina. Sigo abierto a alternativas para organizar la participación, al menos hasta que se acumule curro en DiscaDIY. Entonces, claro, ya dará pereza cambiar de plataforma, pero insisto en que sigo abierto a sugerencias.
Otra cuestión que necesita solución es la organización de PasaPágina. Espero vuestras sugerencias sobre
También tengo que pedir disculpas porque DiscaDIY está con SPAM. En un rato (¡Espero!) estará solucionado y definida la página donde albergar PasaPagina. Sigo abierto a alternativas para organizar la participación, al menos hasta que se acumule curro en DiscaDIY. Entonces, claro, ya dará pereza cambiar de plataforma, pero insisto en que sigo abierto a sugerencias.
Otra cuestión que necesita solución es la organización de PasaPágina. Espero vuestras sugerencias sobre
- Asignación de los presupuestos. Vale, de momento son relativamente magros, pero hay que adjudicarlos con eficiencia y transparencia tanto para comprar materiales como para pagar la solución si es el caso.
- Petición de partida de los presupuestos para una solución. Mi propuesta es:
- Una petición de presupuesto, razonada y con un compromiso de transformar el presupuesto en solución. Hasta que no se llegue a una decisión final sobre la plataforma, propongo un Google Doc público por parte del ofertante
- Una votación. Aquí el problema potencial es cómo hacer mínimamente solvente dicha votación, y mi solución inicial es que puedan votar los que se registren en la plataforma web del proyecto. Exige buena fe, claro.
Eso es lo que entiendo más importante de solucionar. Voy a ponerme a limpiar el oío SPAM de DiscaDIY, pero no quiero acabar sin repostear algunas de las aportaciones más significativas. Eso sí, agradeciendo una vez más todos los esfuerzos individuales y la difusión, que no está nada mal en estos días en los que hay un tema muy importante del que hablar en toda España :)
Por una parte, http://www.sinerrata.com/ se han ofrecido a aportar hasta la mitad del bounty que ofrecí inicialmente, así como divulgar la iniciativa. Gracias por las ofertas y por el ejemplo que suponen, y dentro de vuestras disponibilidades de tiempo sólo me cabe pediros sugerencias sobre los temas planteados e ideas, por descabelladas que parezcan.
Después, una receptora de PasaPágina ha posteado un comentario en el primer post de la serie que, por su interés, reproduzco:
Es importante señalar que la adaptación no puede ser única, porque las necesidades de las personas con discapacidad físicas son muy diferentes según cómo afecte. Por eso creo que el formato Do-it-Yourself y que PasaPagina acabe siendo un conjunto de soluciones es lo suyo, para adaptarse lo mejor posible a cada caso. En cualquier caso, podéis comprobar lo que supondría PasaPagina si llegara a buen puerto en palabras de Starryweep.
Mi amigo Dubitador se ha puesto manos a la obra. Además de dar vueltas a soluciones, también ha divulgado el proyecto entre un colectivo con mucho potencial: los aficionados al mecano. Lo que más me gusta es las posibilidades que el meccano ofrece de cara a la adaptabilidad de las soluciones steampunk. Otras posibilidades que ha barajado, y que espero poder organizar en la web de PasaPagina, serían una adaptación con arduino, ; Mientras, Victor Martínez Pajares ha avanzado un inicio de solución para parte de la necesidad expresada por Starryweep.
Espero no dejarme nada, pero si fuera así no es crítico: voy a seguir posteando en los próximos días al respecto.
Finalmente, estoy evaluando mi última adquisición, producto en buena medida de un regalo colectivo de cumpleaños. Os adelanto que está superando mis expectativas, y que lo iré cubriendo según tenga tiempo y me dejen tanto el curro como PasaPagina y la democracia.
lunes, mayo 16, 2011
PasaPagina, proyecto de accesibilidad DIY para ereaders
Continuo con el post inicial. Pasado el primer exabrupto, he sustituido el cabreo por ilusión al ver vuestras respuestas. Voy a tratar de ordenarlo:
Lo que ha quedado claro:
Lo que ha quedado claro:
- Nombre beta: PasaPágina. No está cerrado y, de hecho se admiten propuestas.
- Descripción (beta también): Solución Do-It-Yourself para lograr que una persona con discapacidad pueda usar con comodidad un ereader. El objetivo es lograr una solución que se pueda montar con la máxima comodidad y con el menor costo posible, de manera que el máximo número de personas con discapacidad puedan beneficiarse de ella
- El resultado sería al menos un montaje operativo y las instrucciones completas para reproducirlo. Las instrucciones se liberarían con licencia CC-BY-SA, con el BY de todos los involucrados, y coloriuris azul.
- Hay dos alternativas propuestas:
- Alternativa física, cariñosamente llamada como steampunk. Se trataría de un montaje con actuadores eléctricos como los que propone Dubitador, sin descartar otro tipo de actuador, incluso como los antiguos disparadores de cámaras fotográficas. La idea sería un atril que integrara los actuadores y pudiera adaptarse al ereader y sostenerlo con seguridad. Sería deseable que pudiera actuar sobre pantallas táctiles como las de los sony reader.
- Alternativa software-USB. Se trataría de conectar un botón conectable por USB a los Kindle, añadiendo un driver que permitiera reconocer la pulsación. Tanto Víctor Pajares como María del Mar Souto han profundizado en esta vía
- Un buen número de lectores os habéis echo eco de la idea; no sólo os lo agradezco a todos, sino que os pediría que lo divulgárais en la medida de vuestras posibilidades. Como le he comentado a Amalia de www.sinerrata.com, mis experiencias previas me hacen creer que los primeros momentos de un proyecto de estas características son críticos: si se logra masa crítica, cada vez resulta más fácil que siga andando y más probable que llegue a buen puerto. Por cierto, Amalia, al final no me quedó claro si podía postear tu oferta en el blog y prefiero asegurarme :)
Los pasos siguientes:
- En un blog un colectivo ad-hoc no puede discutir ni acumular de forma eficiente, dado que sólo el blogger decide cuándo se postea y la participación pública se centra en los comentarios. Hace falta, por lo tanto, un espacio en el que se pueda acumular y discutir de forma más eficiente.
- Para eso ya está disponible www.discadiy.org, pero si se os ocurre un espacio aún más apropiado donde discutir y acumular información, soy todo oidos. El/los resultados finales los pasaría discadiy y quedarían por su licencia CC a disposición de todos los que lo quisieran divulgar.
- Seguir con el efecto llamada. Ya lo he dicho hace un par de párrafos, y no tengo problema en que me llaméis pesado :). A base de que la iniciativa circule, acabará llegando a los que tienen conocimientos sobre pasos y formas de implementarla, a sus futuros destinatarios y sus familias y a quien quiera y pueda apoyarla de otras maneras.
- Cómo organizar los donativos. En principio la idea más lógica que se me ocurre es mantener la contabilidad pública y al día, pero la verdad es que mis proyectos comparables se han integrado en proyectos más amplios, de los que obtenían financiación. Cualquier sugerencia en este sentido será bienvenida.
- En principio, la idea del bounty era una llamada de atención, poner sobre la mesa el mismo dinero que costaba el invento criticado para montar una solución. Pero tiene sentido: un incentivo para generar la solución, o un fondo para adquirir piezas y equipamiento para montar el o los prototipos.
- Eso lleva a otra cuestión por perfilar: ¿Cómo se definiría el proceso de selección de las propuestas? No tengo problema en ser optimista y pensar que va a haber cierto número de propuestas. Queda por decidir qué método sería más conveniente para adjudicar parte del bounty, y qué parte. Eso no quita como para que se dé cabida a todo el que quiera aportar una propuesta, pero hay que suponer que la cantidad disponible en el bounty va a ser limitada.
Hala, espero vuestras respuestas. Gracias a todos, una vez más, por la acogida de la idea :)
Edito: novedades en el siguiente post, pasapágina(2).
Edito: novedades en el siguiente post, pasapágina(2).
viernes, mayo 13, 2011
Hackers del mundo, yo os invoco
Y lo hago desde un cabreo monumental: leo en el blog de Nate el grande que una empresa ha sacado un dispositivo de accesibilidad para que las personas con discapacidad física puedan usar un kindle.
Sería una noticia genial, ¿no? Las personas con espasticidad, parálisis cerebral u otro tipo de discapacidad podrían sacar partido a un kindle. En esta entrada os contaba hace un año experiencias con informantes con diversidad funcional. Para una persona con déficits severos en la motórica fina, el acto inane de pasar la página de un libro es todo un esfuerzo que no es fácil de asumir cuando se hace decenas o cientos de veces. Si una empresa saca una solución bien currada (aunque yo lo veo en una mesa, no veo cómo se adapta a una silla de ruedas), es una magnífica noticia.
O lo sería... si no fuera porque el dispositivo cuesta como casi 3 kindle: 330$ la versión más barata. Tengo un cabreo tan monumental que no puedo sacar ni a Salvatore con la imagen de penitenziagite. Joder, ¿tan difícil es de entender que hay consumidores a los que no es ético exprimir? ¿Por qué precisamente a una persona en situación desfavorable, y a la que se le mejoraría un aspecto importante de su calidad de vida, se le exprime de esta manera?
Es viernes. Casi medianoche. Estoy bastante agotado, porque me ha dado un jamar alérgico al olvidárseme el antihistamínico antes de recorrer 60km con la moto por la carretera de Valencia para recoger un papel en la ITV. Pero leer esto me mueve a la acción. Si en su día os mostré el ejemplo de una solución sencilla tanto para sostener un ereader sin usar las manos como para pasar páginas de manera automática, hoy quiero aprovechar esto y la propia plataforma (www.discadiy.org) para hacer un llamamiento no sólo a hackers varios sino a todos los que leáis esto y tengáis buena voluntad:
Os convoco para lograr una solución sencilla y mucho más barata que esos 330$ para que las personas con discapacidad puedan usar un ebook. No se trata de lograr algo vistoso, sino eficaz: que se puedan pasar páginas y seleccionar libros con mandos distintos a los del ereader, inmanejables para muchas personas con discapacidad. Idealmente debería ser una solución DIY sencilla y barata, semejante a este desarrollo: discámara. La idea es bajar el coste al mínimo posible, a ser posible menos que el coste del ereader más barato, y que se pueda montar con la máxima sencillez posible para que el máximo número de personas con discapacidad puedan hacerse con uno que se lo monte un familiar, amigo o vecino.
Como quiera que no tengo la capacidad técnica para desarrollarlo, lo que ofrezco es lo siguiente:
Sería una noticia genial, ¿no? Las personas con espasticidad, parálisis cerebral u otro tipo de discapacidad podrían sacar partido a un kindle. En esta entrada os contaba hace un año experiencias con informantes con diversidad funcional. Para una persona con déficits severos en la motórica fina, el acto inane de pasar la página de un libro es todo un esfuerzo que no es fácil de asumir cuando se hace decenas o cientos de veces. Si una empresa saca una solución bien currada (aunque yo lo veo en una mesa, no veo cómo se adapta a una silla de ruedas), es una magnífica noticia.
O lo sería... si no fuera porque el dispositivo cuesta como casi 3 kindle: 330$ la versión más barata. Tengo un cabreo tan monumental que no puedo sacar ni a Salvatore con la imagen de penitenziagite. Joder, ¿tan difícil es de entender que hay consumidores a los que no es ético exprimir? ¿Por qué precisamente a una persona en situación desfavorable, y a la que se le mejoraría un aspecto importante de su calidad de vida, se le exprime de esta manera?
Es viernes. Casi medianoche. Estoy bastante agotado, porque me ha dado un jamar alérgico al olvidárseme el antihistamínico antes de recorrer 60km con la moto por la carretera de Valencia para recoger un papel en la ITV. Pero leer esto me mueve a la acción. Si en su día os mostré el ejemplo de una solución sencilla tanto para sostener un ereader sin usar las manos como para pasar páginas de manera automática, hoy quiero aprovechar esto y la propia plataforma (www.discadiy.org) para hacer un llamamiento no sólo a hackers varios sino a todos los que leáis esto y tengáis buena voluntad:
Os convoco para lograr una solución sencilla y mucho más barata que esos 330$ para que las personas con discapacidad puedan usar un ebook. No se trata de lograr algo vistoso, sino eficaz: que se puedan pasar páginas y seleccionar libros con mandos distintos a los del ereader, inmanejables para muchas personas con discapacidad. Idealmente debería ser una solución DIY sencilla y barata, semejante a este desarrollo: discámara. La idea es bajar el coste al mínimo posible, a ser posible menos que el coste del ereader más barato, y que se pueda montar con la máxima sencillez posible para que el máximo número de personas con discapacidad puedan hacerse con uno que se lo monte un familiar, amigo o vecino.
Como quiera que no tengo la capacidad técnica para desarrollarlo, lo que ofrezco es lo siguiente:
- Un bounty equivalente al producto reseñado líneas arriba, y usando la conversión Apple dólar-euro: 330 euros. Mi empresa aún no me ha hecho rico, y creo que esta cifra es simbólica e invita a más individuos (y organizaciones) a sumarse.
- Comunicación tanto en discadiy.org como en los espacios web de las organizaciones de y para personas con discapacidad
- Casos donde probar el desarrollo, en las organizaciones con las que he colaborado.
No queda mucho por pulir. Queda todo por pulir. Pero hay que hacerlo. Y para lograrlo, os pido lo que queráis: contribuciones al bounty, propuestas para el desarrollo, propuestas e ideas para organizar la iniciativa y hasta el nombre. De momento, estamos en fase 0.0.1: operación DarLaMatraca
miércoles, mayo 11, 2011
Aplicaciones para Kindle: notepad
Ya era hora: tanto de que el SDK que ha sacado Amazon para el Kindle diera sus frutos, como que se sacaran aplicaciones útiles, como que en tinta-e las tocara.
Algunos de los que llevamos un Kindle a todas partes echamos en falta sacar MÁS partido al teclado físico que incluye. La pantalla pearl no sólo tiene más contraste, sino que es marginalmente más rápida y la escritura es razonable a velocidad de escritura de teléfono móvil.
Hay quien se ha currado un truco muy sencillo: un documento en blanco, o con unas cabeceras, para poder ir rellenando a modo de cuaderno mediante los comentarios. Funcionar, funciona, pero no es cómodo: ni se ven los comentarios a simple vista (se ven como notas a pie de página que hay que abrir) ni se pueden importar de forma obvia.
Andrys Basten, una bloguera muy entusiasmada por todo lo que tiene que ver con el Kindle, presentó hace un mes y pico una aplicación interesante: Notepad for Kindle. Como su propio nombre indica, es un editor fotográfico.
Después del chiste horroroso producto de un día que me ha dejado lo suficientemente satisfecho como para no borrar dicha muestra de seudohumor, se trata de un editor sencillo. A ver, que nadie espere gollerías: el Kindle tiene la misma potencia de cálculo que un ordenador de principios de los 90 y con una pantalla que será todo lo cómoda que quieras, pero que casi todo lo que tiene de cómoda lo tiene de lenta. Entre eso y las teclas (pequeñas para mis dedazos), te anima a ser esquemático... pero la ventaja está clara: escribes directamente sobre una ventana de edición y se graba en archivos txt individuales.
Estás en el parque, leyendo, dormitando, jugando. Te viene una idea a la cabeza y no tienes cuaderno y lápiz al lado. O te pasa en el autobús. O, como es mi caso, estás tratando infructuosamente de jugar una partida de warhammer RPG (Role Playing Game), y llevas años siendo tan iconoclasta que no usas una hoja de personaje en papel sino que la tienes en un servidor web. Como quiera que he tenido problemas de conexión en momentos épicos de la partida, he pensado que tener mi hoja en local y que fuera editable sería lo ideal. Véase su página 2
El kindle es el único gadget o trasto que me acompaña a todas partes fuera de mi casa junto con el móvil. Y si bien escribo más rápido en un teléfono android gracias a swype o al dictado por voz de google (que cada vez afinan más) que con el notepad para kindle, leer lo que escribo es otro cantar. Ahí gana de calle el Kindle. Y encima se puede leer a la sombrita en estos días que, aún alérgicos, todavía hace una temperatura estupenda.
Notepad es compatible al menos con Kindle 2 y DX. O eso parece. No lo he podido probar de momento más que en el kindle 3 y funciona casi perfectamente, salvo algún cuelgue que atribuyo a lo petado que tengo el ereader más que al software en sí.
Lo mejor es la prueba de concepto: aún con las limitaciones de hardware que tiene, el kindle es un desperdicio si sólo se usa para leer y trabajar con los textos subrayando y comentando. A ver, yo lo compré para eso y resuelve muy bien la papeleta. Pero insisto, ya que está en mi bolsillo o mi mochila, estaría bien sacarle más partido dentro de sus posibilidades. O, como vengo diciendo, que posteriores generaciones sean más capaces, que permitan uso del navegador en condiciones normales, correo y otras aplicaciones, y sea yo el que albergue disciplina como para concentrarme en la lectura.
Algunos de los que llevamos un Kindle a todas partes echamos en falta sacar MÁS partido al teclado físico que incluye. La pantalla pearl no sólo tiene más contraste, sino que es marginalmente más rápida y la escritura es razonable a velocidad de escritura de teléfono móvil.
Hay quien se ha currado un truco muy sencillo: un documento en blanco, o con unas cabeceras, para poder ir rellenando a modo de cuaderno mediante los comentarios. Funcionar, funciona, pero no es cómodo: ni se ven los comentarios a simple vista (se ven como notas a pie de página que hay que abrir) ni se pueden importar de forma obvia.
Andrys Basten, una bloguera muy entusiasmada por todo lo que tiene que ver con el Kindle, presentó hace un mes y pico una aplicación interesante: Notepad for Kindle. Como su propio nombre indica, es un editor fotográfico.
Después del chiste horroroso producto de un día que me ha dejado lo suficientemente satisfecho como para no borrar dicha muestra de seudohumor, se trata de un editor sencillo. A ver, que nadie espere gollerías: el Kindle tiene la misma potencia de cálculo que un ordenador de principios de los 90 y con una pantalla que será todo lo cómoda que quieras, pero que casi todo lo que tiene de cómoda lo tiene de lenta. Entre eso y las teclas (pequeñas para mis dedazos), te anima a ser esquemático... pero la ventaja está clara: escribes directamente sobre una ventana de edición y se graba en archivos txt individuales.
Estás en el parque, leyendo, dormitando, jugando. Te viene una idea a la cabeza y no tienes cuaderno y lápiz al lado. O te pasa en el autobús. O, como es mi caso, estás tratando infructuosamente de jugar una partida de warhammer RPG (Role Playing Game), y llevas años siendo tan iconoclasta que no usas una hoja de personaje en papel sino que la tienes en un servidor web. Como quiera que he tenido problemas de conexión en momentos épicos de la partida, he pensado que tener mi hoja en local y que fuera editable sería lo ideal. Véase su página 2
El kindle es el único gadget o trasto que me acompaña a todas partes fuera de mi casa junto con el móvil. Y si bien escribo más rápido en un teléfono android gracias a swype o al dictado por voz de google (que cada vez afinan más) que con el notepad para kindle, leer lo que escribo es otro cantar. Ahí gana de calle el Kindle. Y encima se puede leer a la sombrita en estos días que, aún alérgicos, todavía hace una temperatura estupenda.
Notepad es compatible al menos con Kindle 2 y DX. O eso parece. No lo he podido probar de momento más que en el kindle 3 y funciona casi perfectamente, salvo algún cuelgue que atribuyo a lo petado que tengo el ereader más que al software en sí.
Lo mejor es la prueba de concepto: aún con las limitaciones de hardware que tiene, el kindle es un desperdicio si sólo se usa para leer y trabajar con los textos subrayando y comentando. A ver, yo lo compré para eso y resuelve muy bien la papeleta. Pero insisto, ya que está en mi bolsillo o mi mochila, estaría bien sacarle más partido dentro de sus posibilidades. O, como vengo diciendo, que posteriores generaciones sean más capaces, que permitan uso del navegador en condiciones normales, correo y otras aplicaciones, y sea yo el que albergue disciplina como para concentrarme en la lectura.
No habrá nuevas pantallas de e-ink hasta 2012
Eso es lo que leo en cnet. En palabras de Sri Peruvemba, VP de ventas y márketing de e-Ink (recordemos que es la empresa fabricante de productos de tinta electrónica con más éxito):
¿Nada?
¿Y qué pasa con Triton?
Probablemente me la esté agarrando con papel de fumar, pero lo cierto es que interpreto mojándome como un campeón, que hace tiempo que no apuesto por una posibilidad en los ereaders: no va a haber nadie importante que apueste por triton, no al menos en su estado actual.
¿Y por qué? Pues porque al sobrecoste sólo responde con colores apagados (la imagen incluida es, digamos, generosa en el mal sentido de la palabra) e imagen estática. En pleno tsunami tableto nadie importante va a apostar por competir con un trasto que va a valer lo que un iPad quieroynopuedo (el más barato, el precio mágico de 499$) y que va a ofrecer imagen en color pero de respuesta tan lenta como las pantallas previas. Con las empresas verdaderamente importantes de tecnología apostando a una por los tabletos, y poniendo sobre la mesa sus... sus departamentos de márketing, un ereader a color con tritón y pantalla de 10" por, digamos, 600$ se estancaría en un nicho anémico en el mejor de los casos.
Y sí, ya sé que más de uno lo fliparíais con un trasto así para leer cómics, pero nadie va a apostar por complaceros... este año.
Recordad que hace 3 meses os hablé de un hack que bookeen había hecho con una pantalla pearl de e-ink y que permitía 15 FPS, una peli casi aceptable
Pues bien, ése creo que va a ser el siguiente paso. Si me tengo que arriesgar, lo haré a lo grande: en la primera mitad de 2012 veremos un dispositivo de un grande (¿Amazon?) con e-ink con alta velocidad de refresco, capaz de ofrecer video en condiciones reales y buena interacción. Será un dispositivo basado en Android y que pondrá el acento en disfrutar de todo tipo de contenidos (no sólo libros) al aire libre y con autonomía de días.
Me puedo equivocar (y mi bola de cristal no es precisamente certera, me atreví incluso a dudar del éxito del iPad), pero lo cierto es que e-ink es una empresa que:
Así remato, apuesto y sueño al mismo tiempo.
"We're generally on a two-year cycle with our e-ink technology," he said. "It takes some time to develop and test the next generation."Y como Pearl (la pantalla del Kindle 3 o de los últimos Sony reader) lleva un año con nosotros, pues hasta el año que viene no veremos nada nuevo...
¿Nada?
¿Y qué pasa con Triton?
Probablemente me la esté agarrando con papel de fumar, pero lo cierto es que interpreto mojándome como un campeón, que hace tiempo que no apuesto por una posibilidad en los ereaders: no va a haber nadie importante que apueste por triton, no al menos en su estado actual.
¿Y por qué? Pues porque al sobrecoste sólo responde con colores apagados (la imagen incluida es, digamos, generosa en el mal sentido de la palabra) e imagen estática. En pleno tsunami tableto nadie importante va a apostar por competir con un trasto que va a valer lo que un iPad quieroynopuedo (el más barato, el precio mágico de 499$) y que va a ofrecer imagen en color pero de respuesta tan lenta como las pantallas previas. Con las empresas verdaderamente importantes de tecnología apostando a una por los tabletos, y poniendo sobre la mesa sus... sus departamentos de márketing, un ereader a color con tritón y pantalla de 10" por, digamos, 600$ se estancaría en un nicho anémico en el mejor de los casos.
Y sí, ya sé que más de uno lo fliparíais con un trasto así para leer cómics, pero nadie va a apostar por complaceros... este año.
Recordad que hace 3 meses os hablé de un hack que bookeen había hecho con una pantalla pearl de e-ink y que permitía 15 FPS, una peli casi aceptable
Pues bien, ése creo que va a ser el siguiente paso. Si me tengo que arriesgar, lo haré a lo grande: en la primera mitad de 2012 veremos un dispositivo de un grande (¿Amazon?) con e-ink con alta velocidad de refresco, capaz de ofrecer video en condiciones reales y buena interacción. Será un dispositivo basado en Android y que pondrá el acento en disfrutar de todo tipo de contenidos (no sólo libros) al aire libre y con autonomía de días.
Me puedo equivocar (y mi bola de cristal no es precisamente certera, me atreví incluso a dudar del éxito del iPad), pero lo cierto es que e-ink es una empresa que:
- Le han salido las cosas muy bien y tiene la rara pretensión de querer sobrevivir
- Son conscientes de que el tsunami tableto ha sido de tales proporciones que, para sobrevivir a 18 meses vista, tienen que innovar radicalmente para capturar la atención de al menos parte del público.
- Y esa atención, lo queramos o no, la capta la imagen animada.
Así remato, apuesto y sueño al mismo tiempo.
martes, mayo 10, 2011
Pasado, ebook, futuro en el CEP de Córdoba
El jueves pasado acudí a dar una charla en el CEP "Luisa Revuelta" de Córdoba, invitado por Miguel Calvillo, dentro de las IV Jornadas de Bibliotecas Escolares de Córdoba. Conocía a Miguel Calvillo tanto a través de nuestros blogs respectivos como por la amistad común con Rafael Ibáñez, la altísima alma mater de Libertexto. A falta de saber si su blog tiene todos los derechos reservados o no, me amparo en el derecho a cita para copipegar la descripción de mi charla.
Toda ocasión es buena para reflexionar acerca de ese invento reciente que es el libro electrónico y su impacto en la humanidad. Como guinda, símbolo y colofón agradecido estuvo la presencia de un payaso, que parodió como sus antepasados en palacios imperiales a los que habíamos intervenido previamente. Aunque en su momento no caí, la verdad es que sería muy de agradecer que en coloquios, conferencias y circumloquios hubiera una "pausa para el payaso", que se riera de lo que sueltan los conferenciantes y les bajara un poco los humos.
El payaso es el de la derecha. La nariz es la normal.
Del ebook hay mucho que hablar y cierta urgencia necesaria por hacerlo. Os dejo con las diapos de la charla, que hice con mi muy querido beamer (que me dio la inevitable sorpresa de no admitir más de tres secciones principales).
Juan Luis es sin duda uno de los mejores conocedores del panorama electrónico de publicaciones y además no se anda con chiquitas a la hora de evaluar dispositivos o disposiciones. Curiosamente, a pesar de su acentuada tendencia geek, no nos presentó una visión tecnológica del libro, sino una visión neoclásica, neoplatónica.Podríamos decir que el libro ideal no existe, sino que existe platónicamente en el mundo de las ideas y que las distintas actualizaciones o realizaciones de ese libro -rollo, libro, ereader- son como las sombras que se proyectan al fondo según el mito de la caverna, que es lo que realmente vemos o tenemos en nuestras manos. Detrás de esta visión paradójica -paradójica porque usa un mito para desmitificar- se esconde un crítico cascarrabias que naturalmente quiere para los lectores del futuro la mejor sombra y no la mala sombra de algunas editoriales y empresas de libros electrónicos.Lo cito por lo sintético y porque refleja muy bien cómo me lo pasé. Las cosas como son, el público docente es uno de mis preferidos. Con ellos (con vosotros) conecto mucho más que en las conferencias en las que no puedo decir tacos, usar la pregunta del público o, en general, montar el grado adecuado de follón para mantener atentos a los asistentes durante la exposición. Me ha pasado lo mismo cuando acudí al Institut de Ciències de l'Educació de la Universitat de Lleida. Mi explicación es que entre comunicadores se agradece un tono de complicidad y que huya de formalismos como de la peste. No hablo ya de los que leen sus conferencias, porque está claro que odian a su público, y sus motivos tendrán.
Toda ocasión es buena para reflexionar acerca de ese invento reciente que es el libro electrónico y su impacto en la humanidad. Como guinda, símbolo y colofón agradecido estuvo la presencia de un payaso, que parodió como sus antepasados en palacios imperiales a los que habíamos intervenido previamente. Aunque en su momento no caí, la verdad es que sería muy de agradecer que en coloquios, conferencias y circumloquios hubiera una "pausa para el payaso", que se riera de lo que sueltan los conferenciantes y les bajara un poco los humos.
El payaso es el de la derecha. La nariz es la normal.
Del ebook hay mucho que hablar y cierta urgencia necesaria por hacerlo. Os dejo con las diapos de la charla, que hice con mi muy querido beamer (que me dio la inevitable sorpresa de no admitir más de tres secciones principales).
viernes, mayo 06, 2011
Exito generalista y fracaso educativo: paradoja del kindle
Leo en planetaebook la enésima referencia a lo inadecuado que resultan los ereaders para el estudio. Partamos de la base de que yo habría dado palmas con cada oreja de haber contado con un kindle cuando estudiaba. Y partamos de que mi italiañol no era suficiente para entender todo el artículo y que me he valido de la traducción italiano-inglés (italiano-español queda peor con google translator).
Nos vuelven a insistir en que las pruebas piloto de Amazon no han resultado como esperaban. A falta de más datos, me quedo con una copla: se entregaron los kindle DX con apenas alguna sesión introductoria, en plan "experimento libre". Vamos, muy lejos de una iniciativa conjunta en la que el ereader fuera un instrumento, una de las patas de la mesa junto a un repositorio de documentación y una metodología de trabajo.
Dejando este presunto fallo aparte, lo que me llama la atención es que los ereaders no permiten "trabajar como con el papel" y, a la vez, "no incluyen capacidad multimedia". Dejando aparte que el artículo incluye algún error grueso (como afirmar que en el kindle no se pueden tomar notas), lo que realmente me interesa es cómo los valores y deseos de los estudiantes se anteponen al análisis frío.
El papel me sobra cada vez más. Me eduqué con él, y mis libros amados de juventud siguen en papel. Pero para trabajar es aberrante: sólo atesora dato muerto, que me consume tiempo valioso para recuperar y reutilizar. Y el estudio es sólo un trabajo, un conjunto de tareas que prepara para el trabajo de verdad. En abstracto el papel debería ser igual de útil que para otro tipo de trabajo, con la sóla condición de que se disponga de un dispositivo adecuado para utilizarlo.
El problema del ereader es múltiple:
Nos vuelven a insistir en que las pruebas piloto de Amazon no han resultado como esperaban. A falta de más datos, me quedo con una copla: se entregaron los kindle DX con apenas alguna sesión introductoria, en plan "experimento libre". Vamos, muy lejos de una iniciativa conjunta en la que el ereader fuera un instrumento, una de las patas de la mesa junto a un repositorio de documentación y una metodología de trabajo.
Dejando este presunto fallo aparte, lo que me llama la atención es que los ereaders no permiten "trabajar como con el papel" y, a la vez, "no incluyen capacidad multimedia". Dejando aparte que el artículo incluye algún error grueso (como afirmar que en el kindle no se pueden tomar notas), lo que realmente me interesa es cómo los valores y deseos de los estudiantes se anteponen al análisis frío.
- Por una parte, tenemos la resistencia de los valores previos: los que les forman, les siguen machacando con la importancia del papel. Esperemos que menos con la toma de apuntes al dictado o demás arcaicismos que padecimos en el pasado reciente, pero desde luego siguiendo el fetiche -ya sutil, ya explícito- del papel como depositario del saber.
- Por otra parte, tenemos la querencia a la última moda de consumo conspicuo digital: los tabletos. Descarto PCs de sobremesa y portátiles por la sencilla razón de que llevan tanto con nosotros que no tendría sentido hablar de carencia de sus posibilidades: el PC está ahí desde hace mucho, y lo que ofrece se da por supuesto (y no se valora). No, pienso en la multitouchicidad y en el multimedia sostenido a pulso. La contradicción se resuelve porque ambos valores conviven en estanterías aparentemente separadas: el estudio pertenece al papel, pero las animaciones fashionables son... deseables, apropiadas, un posible futuro positivo para la enseñanza.
El papel me sobra cada vez más. Me eduqué con él, y mis libros amados de juventud siguen en papel. Pero para trabajar es aberrante: sólo atesora dato muerto, que me consume tiempo valioso para recuperar y reutilizar. Y el estudio es sólo un trabajo, un conjunto de tareas que prepara para el trabajo de verdad. En abstracto el papel debería ser igual de útil que para otro tipo de trabajo, con la sóla condición de que se disponga de un dispositivo adecuado para utilizarlo.
El problema del ereader es múltiple:
- Está centrado en la lectura de libros, en vez de en apps escapistas
- Es barato. Lo barato no es signo y depositario de status. Nadie pretende ligar soltando el llavero de un dacia encima de la barra de un bar.
- No es nuevo, al menos no para el coinosseur o enterao.
miércoles, mayo 04, 2011
Trikar no necesita un Kindle más avanzado. ¿Y vosotros?
Trikar acaba de postear una entrada muy interesante, en la que analiza por qué el Kindle es para él suficiente.
Lo que más me gusta, o con lo que más coincido, es lo que afirma acerca de lo que es un libro. De hecho, de eso voy a hablar mañana en Córdoba gracias a Miguel Calvillo. Efectivamente, por más que un libro esté ilustrado, todo en él está, o debería estar, al servicio del texto, del mensaje largo, elaborado, pausado y rico que el autor construye secándose las meninges, a menos que las meninges que se sequen sean las de otro
De hecho, los ereaders tienen una ventaja decisiva: precisamente por estar tan limitados (aún el kindle) dificultan la dispersión de la atención y te favorecen en esa meta cada vez más resbaladiza de la lectura prolongada. Internet, con todas sus maravillas, unta de aceite a los textos largos y hace más y más difícil sostenerlos durante tiempos prolongados. Y no, no tengo un puntillo ludita como ese interfecto que ha ganado sus 15 minutos de fama con eso de que Internet nos vuelve superficiales.
Aquí podría dejarlo. También podría haber contestado en el post con un "+1", "de acuerdo", o similar. Pero sucede que no. Partiendo del acuerdo quiero llegar al problema, y el problema lo tenemos todos los que estamos en Internet.
Internet es la cornucopia del conocimiento. Más aún, es el ágora definitiva, la plaza de las maravillas que me ha permitido encontrar voces sorprendentes, enriquecedoras, que me filtran contenidos interesantes a diario (últimamente, sobre todo gracias a google reader y buzz). Hay tanto que leer y que aprender que no tengo tiempo para la tele, para series, para nada que no sea importante (como currar, comer, jugar con mis nenes o tumbarme en la hierba si no me da alergia).
El problema no está en Internet, y el Kindle no es la solución. El Kindle es un atajo, una solución que funciona y es fácil, pero no es definitivo. El problema está en nosotros.
Somos nosotros los que tenemos que tascar el freno y pensarnos esto de la Red. En vez de seguir río abajo, rodeados de tanta agua cálida, deberíamos nadar contracorriente y alcanzar la orilla. Pensar qué hacemos con el tiempo online, ordenarlo y disciplinarlo. Compensar la llovizna incensante, el chirimiri de información, con textos largos, reflexión sosegada, crecimiento como debe ser: lento.
La solución está en nosotros. Y la recompensa, mucho más que cualquier ereader o ebook: a costa de disciplina y esfuerzo mental, ganar lo mejor de los dos mundos sin renunciar a nada, ni al momento ni a lo que permanece.
A partir de esto, diría que el Kindle me satisface, que me ayuda en ese propósito... pero que es mejorable. Mi tío Jose Mari, agustino muy sabio y mejor ser humano, me contó que dejó de fumar con un paquete de cigarrillos en su mesa. Me parece un ejemplo extremo de una buena respuesta, clara precisamente por lo extrema. El Kindle 3 permite leer con toda comodidad, anotar y subrayar. Con Send to Kindle podemos leer artículos largos sin dejarnos la vista en la pantalla retroiluminada.
Pero no nos permite crear en condiciones igualmente favorables. La pantalla, el dispositivo y el software se confabulan para dificultar la escritura cómoda, conectándolo a un teclado externo. Por ahora es lo que hay, y de hecho hay ya hasta software para notas breves. Pero si la solución al problema del texto largo resbaladizo está en mí, quiero la cajetilla en mi mesa: quiero un dispositivo que pueda conectar a un teclado después de leer y empezar a escribir con la misma comodidad para mi vista. Quiero algo ligero, que llevar a todas partes. Me gustaría que fuera único, en vez del combo que tendré en unas semanas: kindle, htc flyer y teclado bluetooth.
Quiero leer textos con comodidad y no abandonar la pantalla, sino pasar de forma fluida a escribir al calor de lo leido y pensado.
Ya lo sabéis: quiero mi máquina de escribir.
Nota: me lié de nick y atribuí a Uklanor lo que es de Trikar. Mis disculpas a cada uno
Lo que más me gusta, o con lo que más coincido, es lo que afirma acerca de lo que es un libro. De hecho, de eso voy a hablar mañana en Córdoba gracias a Miguel Calvillo. Efectivamente, por más que un libro esté ilustrado, todo en él está, o debería estar, al servicio del texto, del mensaje largo, elaborado, pausado y rico que el autor construye secándose las meninges, a menos que las meninges que se sequen sean las de otro
De hecho, los ereaders tienen una ventaja decisiva: precisamente por estar tan limitados (aún el kindle) dificultan la dispersión de la atención y te favorecen en esa meta cada vez más resbaladiza de la lectura prolongada. Internet, con todas sus maravillas, unta de aceite a los textos largos y hace más y más difícil sostenerlos durante tiempos prolongados. Y no, no tengo un puntillo ludita como ese interfecto que ha ganado sus 15 minutos de fama con eso de que Internet nos vuelve superficiales.
Aquí podría dejarlo. También podría haber contestado en el post con un "+1", "de acuerdo", o similar. Pero sucede que no. Partiendo del acuerdo quiero llegar al problema, y el problema lo tenemos todos los que estamos en Internet.
Internet es la cornucopia del conocimiento. Más aún, es el ágora definitiva, la plaza de las maravillas que me ha permitido encontrar voces sorprendentes, enriquecedoras, que me filtran contenidos interesantes a diario (últimamente, sobre todo gracias a google reader y buzz). Hay tanto que leer y que aprender que no tengo tiempo para la tele, para series, para nada que no sea importante (como currar, comer, jugar con mis nenes o tumbarme en la hierba si no me da alergia).
El problema no está en Internet, y el Kindle no es la solución. El Kindle es un atajo, una solución que funciona y es fácil, pero no es definitivo. El problema está en nosotros.
Somos nosotros los que tenemos que tascar el freno y pensarnos esto de la Red. En vez de seguir río abajo, rodeados de tanta agua cálida, deberíamos nadar contracorriente y alcanzar la orilla. Pensar qué hacemos con el tiempo online, ordenarlo y disciplinarlo. Compensar la llovizna incensante, el chirimiri de información, con textos largos, reflexión sosegada, crecimiento como debe ser: lento.
La solución está en nosotros. Y la recompensa, mucho más que cualquier ereader o ebook: a costa de disciplina y esfuerzo mental, ganar lo mejor de los dos mundos sin renunciar a nada, ni al momento ni a lo que permanece.
A partir de esto, diría que el Kindle me satisface, que me ayuda en ese propósito... pero que es mejorable. Mi tío Jose Mari, agustino muy sabio y mejor ser humano, me contó que dejó de fumar con un paquete de cigarrillos en su mesa. Me parece un ejemplo extremo de una buena respuesta, clara precisamente por lo extrema. El Kindle 3 permite leer con toda comodidad, anotar y subrayar. Con Send to Kindle podemos leer artículos largos sin dejarnos la vista en la pantalla retroiluminada.
Pero no nos permite crear en condiciones igualmente favorables. La pantalla, el dispositivo y el software se confabulan para dificultar la escritura cómoda, conectándolo a un teclado externo. Por ahora es lo que hay, y de hecho hay ya hasta software para notas breves. Pero si la solución al problema del texto largo resbaladizo está en mí, quiero la cajetilla en mi mesa: quiero un dispositivo que pueda conectar a un teclado después de leer y empezar a escribir con la misma comodidad para mi vista. Quiero algo ligero, que llevar a todas partes. Me gustaría que fuera único, en vez del combo que tendré en unas semanas: kindle, htc flyer y teclado bluetooth.
Quiero leer textos con comodidad y no abandonar la pantalla, sino pasar de forma fluida a escribir al calor de lo leido y pensado.
Ya lo sabéis: quiero mi máquina de escribir.
Nota: me lié de nick y atribuí a Uklanor lo que es de Trikar. Mis disculpas a cada uno
jueves, abril 28, 2011
Vaaaale, aceptamos Push Pop como plataforma de libros
Leo en Slashdot que el inventor de Internet (el ex-vicepresidente Gore) y dos ex-ingenieros de Apple acaban de lanzar Push Pop, la primera plataforma de ebooks interactivos.
Lo dicho, aceptamos barco como animal acuático. En este caso, la ironía es más deliciosa de lo habitual: por una parte, el inventor de internet "lo ha hecho de nuevo", colaborando en la invención de algo que no se había hecho antes - una plataforma de libro interactivo, y Adobe se puede introducir su veteranísimo Director por el orto. Por otra, entiendo que con el pack de salida de Cupertino, los dos ingenieros se llevaron polvo de hada a raudales, porque si no no se explica la altísima densidad de magia que exhala la demo que podemos ver a continuación. Talmente parece que el libro interactivo está hecho con serrín de peral sabio
De acuerdo que la multitouchicidad añade... ¿Profundidad? ¿Sensualidad? ¿Reciprocidad? a la interacción con los contenidos, pero vaya, un poco más y crean una singularidad awesómica entre Gore y los postcupertínicos.
Caramba. Lo mejor de los tabletos es, sin duda, su capacidad para levantar muertos hediondos y tratar de hacerlos andar. Otra vez que vuelven a tratar de vendernos libros interactivos. Incluso después de la vergonzante reinvención de Alicia a través del espejo con ilustraciones animadas (ooooh, aaaaah), después de que opciones más realistas como las versiones ipádicas de las revistas no estén dando los resultados financieros que parecían garantizados, hay señores que no se cortan en volver a apostar por lo que el público viene rechazando desde nada menos que los tiempos del CD interactivo: precioso, efectista, con una capacidad de sorprender y enganchar de horas, si no minutos.
A ver cuándo lo entienden: la inmensa mayoría de los ciudadanos ya obtenemos los contenidos que buscamos de Internet. De la web que Anderson lleva un año declarando muerta. Gratis. Y no por el malvadísimo pirateo, sino porque otros ciudadanos como nosotros los escriben, los dibujan, los fotografían y los ofrecen de forma gratuita. Eso por un lado. Por otro, un libro, un L-I-B-R-O, es un texto sin dibujos, como nos costó aprender a apreciar en la infancia, o con ilustraciones que se supeditan al texto y nunca lo estorban. Si leo es por la voz de mis autores, tanto por lo que cuentan como por cómo me lo cuentan. Si leo es por el efecto acumulado de sus palabras en mi cabeza y en la historia de mi vida. Siguiendo la luz de vicisituz y sordidez,
Pero vaya, con tantos tabletos vendidos y por vender y una parte de sus compradores deseosos de sacarles más utilidad, es posible que hasta se acabe vendiendo estas apps. Y, por otra parte, mi bola de cristal ya ha fracasado el número suficiente de veces como para no ser imposible que me vuelva a equivocar y que, esta vez sí, el libro animado, interactivo y juguetón triunfe tras tantos fracasos.
Lo dicho, aceptamos barco como animal acuático. En este caso, la ironía es más deliciosa de lo habitual: por una parte, el inventor de internet "lo ha hecho de nuevo", colaborando en la invención de algo que no se había hecho antes - una plataforma de libro interactivo, y Adobe se puede introducir su veteranísimo Director por el orto. Por otra, entiendo que con el pack de salida de Cupertino, los dos ingenieros se llevaron polvo de hada a raudales, porque si no no se explica la altísima densidad de magia que exhala la demo que podemos ver a continuación. Talmente parece que el libro interactivo está hecho con serrín de peral sabio
De acuerdo que la multitouchicidad añade... ¿Profundidad? ¿Sensualidad? ¿Reciprocidad? a la interacción con los contenidos, pero vaya, un poco más y crean una singularidad awesómica entre Gore y los postcupertínicos.
The book contains not only text but also images, videos, interactive infographics, as well as Gore’s own audio commentary. It really makes you think about the future of books as tablets become more affordable and more widely adoptedAsombroso. Sobre todo, cuando además la propia publicidad es una infografía y no una grabación del libro en condiciones imperfectamente realistas. Infografías y fotos con audio incrustadas... sólo falta a Guy Kawasaki tratando de encantar al lector por medio de poderosas sonrisas e inopinados argumentos.
Caramba. Lo mejor de los tabletos es, sin duda, su capacidad para levantar muertos hediondos y tratar de hacerlos andar. Otra vez que vuelven a tratar de vendernos libros interactivos. Incluso después de la vergonzante reinvención de Alicia a través del espejo con ilustraciones animadas (ooooh, aaaaah), después de que opciones más realistas como las versiones ipádicas de las revistas no estén dando los resultados financieros que parecían garantizados, hay señores que no se cortan en volver a apostar por lo que el público viene rechazando desde nada menos que los tiempos del CD interactivo: precioso, efectista, con una capacidad de sorprender y enganchar de horas, si no minutos.
A ver cuándo lo entienden: la inmensa mayoría de los ciudadanos ya obtenemos los contenidos que buscamos de Internet. De la web que Anderson lleva un año declarando muerta. Gratis. Y no por el malvadísimo pirateo, sino porque otros ciudadanos como nosotros los escriben, los dibujan, los fotografían y los ofrecen de forma gratuita. Eso por un lado. Por otro, un libro, un L-I-B-R-O, es un texto sin dibujos, como nos costó aprender a apreciar en la infancia, o con ilustraciones que se supeditan al texto y nunca lo estorban. Si leo es por la voz de mis autores, tanto por lo que cuentan como por cómo me lo cuentan. Si leo es por el efecto acumulado de sus palabras en mi cabeza y en la historia de mi vida. Siguiendo la luz de vicisituz y sordidez,
No pondría la mano en el fuego afirmando que es el primero de este país entre otras cosas porque ¿para qué coño vas a poner la mano en el fuego? Si es mentira, te quemas. Y si es verdad, también. No win situation. Para demostrar hombría y seguridad sería mejor decir, por ejemplo, “Sacaría la chorra y cantaría Mi Abuela delante de todo el Teatro Real mientras se representa La flauta mágica”. Con eso no te llevas quemaduras de tercer grado. Y todo mi respeto.Pues eso, apostaría lo que fuera a que esas fonitas infografías y fotos parlanchinas no nos dejan huella.
Pero vaya, con tantos tabletos vendidos y por vender y una parte de sus compradores deseosos de sacarles más utilidad, es posible que hasta se acabe vendiendo estas apps. Y, por otra parte, mi bola de cristal ya ha fracasado el número suficiente de veces como para no ser imposible que me vuelva a equivocar y que, esta vez sí, el libro animado, interactivo y juguetón triunfe tras tantos fracasos.
martes, abril 26, 2011
Autoedición, de calvo a tres pelucas.
Hasta hace nada, la autoedición era para el perdedor: para aquél al que las editoriales no hacían ni caso y no se resignaba. Tenía facetas especialmente clamorosas, como la publicación de textos académicos. Recuerdo entrañablemente, o con las entrañas, a un simpático sinvergüenza y su pose de académico cool que, gracias a su editorialita-chanchullo, me ofrecía como amigo publicar mi tesis más barato que nadie... para mi bolsillo.
La impresión a la carta ha supuesto un cambio que, en su momento, parecía radical. Y lo era, comparado con la situación anterior. El autor ya no tenía que desembolsar una dolorosa cantidad ganada con el sudor de su frente para lograr que se imprimiera una tirada de 500, 1.000 o 2.000 ejemplares, y luego seguir sufriendo para que esa tirada se distribuyera por las librerías. No, el autor sólo tenía que correr con un moderado gasto de maquetación (o maquetar él mismo su libro usando productos adecuados, como LaTeX o LyX), poner un precio el libro a partir del mínimo que marcaba la empresa de edición bajo demanda y esperar, porque dicha empresa es la que pone en el domicilio del comprador cada ejemplar. Así pudo publicarse, por ejemplo, El recepcionista de cadáveres (Carontíada nicheana) de mi suegro.
Ahora viene el excusatio non petita: creo que las editoriales siguen teniendo un papel esencial. El editor puede apoyar al autor a la hora de transformar un libro con potencial en una obra maestra que logre el impacto deseado. Y por supuesto, las capacidades de márketing de una editorial siguen siendo esenciales a la hora de aumentar las ventas. Pero esto no quita para que las empresas de impresiona a la carta comenzaran el proceso que ha transformado a las editoriales de un cuello de botella inevitable a una buena opción.
Pues bien, leo en teleread un artículo acerca de una reacción que, si no fuera porque es americana, pensaría que es española, con nuestros habituales saltos de calvo a tres pelucas. ¿Firmar con una editorial importante es un error?
Como podréis comprobar, da cuenta de dos casos en los que se asume que los autores habrían obtenido mucho más éxito en ingresos si hubieran publicado por su cuenta en vez de recurrir a un sello editorial de éxito. Antes de seguir, hay que tener en cuenta que la autoedición de libro electrónico es una revolución respecto a la revolución precedente de la impresión a la carta. Los costes de distribución tienden a cero y otro tanto ocurre con los costes de impresión; más aún, desaparece el intermediario como figura obligatoria, y el autor puede distribuir su obra como le plazca. En lo que al precio se refiere, no tiene un precio mínimo como el caso de la impresión a la carta y puede jugar con precios muy bajos que disparan tanto las ventas como su visibilidad. Por otra parte, contar con el apoyo de una plataforma de alta visibilidad como es ya a día de hoy Kindle en Estados Unidos puede contribuir a disparar las ventas por el sistema de recomendaciones, a cambio de ceder una parte de los beneficios a la plataforma. En ese sentido, en Estados Unidos el autor ya se puede quedar con un 70% de los beneficios, aunque fuera de Estados Unidos todavía el autor se tiene conformar con un 30% de los beneficios, cantidad en cualquier caso muy superior al 10% al que podría aspirar en el mejor de los casos de una publicación tradicional.
Lo que critican los dos autores que se citan en Teleread es que, por una parte, un autor de títulos muy interesantes no aprovecha la ola de popularidad que tienen los autores autopublicados en Amazon. De manera arbitraria, se compara las ventas que tienen los autores independientes de más éxito en las listas de Amazon (ocupando ya un sorprendente 25% del total de la lista de los 100 libros más vendidos en Kindle), con las ventas que el autor ha obtenido por firmar con Macmillan. En vez de estar en los 100 primeros, este autor está en el extremo horizontal de la larga cola, en las posiciones 12.726 y 26.038 para dos de los títulos del autor que ha firmado con Macmillan.
Lo que el crítico se olvida de contabilizar son las ventas en papel. Incluso en Estados Unidos, con la explosión que está teniendo lugar con los ebooks, las ventas combinadas de papel sigue siendo más importantes. Si una editorial importante ha apostado por un autor, su potencia de fuego marketiniano le asegura ventas en papel y visibildad con ese público que prefiere el papel y que sigue siendo mayoritario.
Si este ejemplo lo es ya lo suficientemente ilustrativo del extremismo y miopía al que están llegando tan rápidamente algunos partidarios de los libros electrónicos, el segundo ejemplo va del mismo palo al tratar con displicencia tanto a la editorial tradicional como al papel
Al final, el bicho humano es el bicho humano, y no sólo en España se pasa de calvo a tres pelucas. Lo importante de estos dos ejemplos, bajo mi punto de vista, es que suponen una buena advertencia contra el exceso de entusiasmo respecto al ebook, sobre todo si implica una pérdida de perspectiva dramática. El libro sigue siendo papel, y el papel se sigue vendiendo desde la editorial al lector pasando por uno o varios intermediarios. Negar esta mayor es completamente absurdo y contraproducente. Lo que es aún peor, subordina y subyuga nuestro pensamiento y análisis a la moda del momento, que pasará en unos años y que nos dejará con cara de tonto si somos lo suficientemente honestos.
La impresión a la carta ha supuesto un cambio que, en su momento, parecía radical. Y lo era, comparado con la situación anterior. El autor ya no tenía que desembolsar una dolorosa cantidad ganada con el sudor de su frente para lograr que se imprimiera una tirada de 500, 1.000 o 2.000 ejemplares, y luego seguir sufriendo para que esa tirada se distribuyera por las librerías. No, el autor sólo tenía que correr con un moderado gasto de maquetación (o maquetar él mismo su libro usando productos adecuados, como LaTeX o LyX), poner un precio el libro a partir del mínimo que marcaba la empresa de edición bajo demanda y esperar, porque dicha empresa es la que pone en el domicilio del comprador cada ejemplar. Así pudo publicarse, por ejemplo, El recepcionista de cadáveres (Carontíada nicheana) de mi suegro.
Ahora viene el excusatio non petita: creo que las editoriales siguen teniendo un papel esencial. El editor puede apoyar al autor a la hora de transformar un libro con potencial en una obra maestra que logre el impacto deseado. Y por supuesto, las capacidades de márketing de una editorial siguen siendo esenciales a la hora de aumentar las ventas. Pero esto no quita para que las empresas de impresiona a la carta comenzaran el proceso que ha transformado a las editoriales de un cuello de botella inevitable a una buena opción.
Pues bien, leo en teleread un artículo acerca de una reacción que, si no fuera porque es americana, pensaría que es española, con nuestros habituales saltos de calvo a tres pelucas. ¿Firmar con una editorial importante es un error?
Como podréis comprobar, da cuenta de dos casos en los que se asume que los autores habrían obtenido mucho más éxito en ingresos si hubieran publicado por su cuenta en vez de recurrir a un sello editorial de éxito. Antes de seguir, hay que tener en cuenta que la autoedición de libro electrónico es una revolución respecto a la revolución precedente de la impresión a la carta. Los costes de distribución tienden a cero y otro tanto ocurre con los costes de impresión; más aún, desaparece el intermediario como figura obligatoria, y el autor puede distribuir su obra como le plazca. En lo que al precio se refiere, no tiene un precio mínimo como el caso de la impresión a la carta y puede jugar con precios muy bajos que disparan tanto las ventas como su visibilidad. Por otra parte, contar con el apoyo de una plataforma de alta visibilidad como es ya a día de hoy Kindle en Estados Unidos puede contribuir a disparar las ventas por el sistema de recomendaciones, a cambio de ceder una parte de los beneficios a la plataforma. En ese sentido, en Estados Unidos el autor ya se puede quedar con un 70% de los beneficios, aunque fuera de Estados Unidos todavía el autor se tiene conformar con un 30% de los beneficios, cantidad en cualquier caso muy superior al 10% al que podría aspirar en el mejor de los casos de una publicación tradicional.
Lo que critican los dos autores que se citan en Teleread es que, por una parte, un autor de títulos muy interesantes no aprovecha la ola de popularidad que tienen los autores autopublicados en Amazon. De manera arbitraria, se compara las ventas que tienen los autores independientes de más éxito en las listas de Amazon (ocupando ya un sorprendente 25% del total de la lista de los 100 libros más vendidos en Kindle), con las ventas que el autor ha obtenido por firmar con Macmillan. En vez de estar en los 100 primeros, este autor está en el extremo horizontal de la larga cola, en las posiciones 12.726 y 26.038 para dos de los títulos del autor que ha firmado con Macmillan.
Lo que el crítico se olvida de contabilizar son las ventas en papel. Incluso en Estados Unidos, con la explosión que está teniendo lugar con los ebooks, las ventas combinadas de papel sigue siendo más importantes. Si una editorial importante ha apostado por un autor, su potencia de fuego marketiniano le asegura ventas en papel y visibildad con ese público que prefiere el papel y que sigue siendo mayoritario.
Si este ejemplo lo es ya lo suficientemente ilustrativo del extremismo y miopía al que están llegando tan rápidamente algunos partidarios de los libros electrónicos, el segundo ejemplo va del mismo palo al tratar con displicencia tanto a la editorial tradicional como al papel
As I understand it, when you sign with Macmillan or Penguin or FSG to print your book, one of the things they do, and I’m no expert here, but one of the things they do is that they, under most circumstances, print your book. Which means people sell them in stores. And, again, I’m not an expert in anything but mediocre whiskey and quantum mechanics, this means that those sales do not count in your Kindle sales.Dejando aparte la prepotencia con la que en este segundo ejemplo se trata a las editoriales y al papel, el gran olvidado es el lector que sigue enganchado al papel y que pasará mucho, muchísimo tiempo hasta que llegue a ser realmente minoritario. De ese lector cuya diferencia esencial respecto al lector de ebooks es su apego a un formato, apego que tiene como resultado el acceso a la mayoría del catálogo mundial actualmente disponible.
Al final, el bicho humano es el bicho humano, y no sólo en España se pasa de calvo a tres pelucas. Lo importante de estos dos ejemplos, bajo mi punto de vista, es que suponen una buena advertencia contra el exceso de entusiasmo respecto al ebook, sobre todo si implica una pérdida de perspectiva dramática. El libro sigue siendo papel, y el papel se sigue vendiendo desde la editorial al lector pasando por uno o varios intermediarios. Negar esta mayor es completamente absurdo y contraproducente. Lo que es aún peor, subordina y subyuga nuestro pensamiento y análisis a la moda del momento, que pasará en unos años y que nos dejará con cara de tonto si somos lo suficientemente honestos.
jueves, abril 21, 2011
Y yo que me creía un fan de Pixel-Qi
Pues lo justo. Hombre, ya tiene su mérito mantener la fe en la empresa que fabrica(?) las pantallas 3Qi después de dos años de anuncios de Pedro y el Lobo, pero al revés. Lo mismo se podría aplicar a los burbujistas y a los peakoilers, solo que yo me alegraré si de tanto ir el cántaro a la fuente aparecen pantallas sin retroiluminar. O vaya, me alegraré por los motivos adecuados, sin un gramo de schadenfreude.
Pero vaya, ni remotamente tengo la fe que tiene Charbax, el bloguero guerrillero que se planta en todas las ferias tecnológicas que puede para grabar post sin guión ni historias, preguntando al chino de turno en quebrado tecnoinglés sobre el enésimo dispositivo que se lanza con ARM y con o sin teclado. Hace unos días posteó acerca de la generación 9 de Archos...
Los más viejos, veteranos o ambas cosas os acordaréis de Archos. Llevan activos en el país vecino desde 1998. Yo los recuerdo de cuando era estudiante y poco después, en mis inicios laborales, fabricando unos afamados y carísimos reproductores de audio que podían reproducir mis amados APE y FLAC. Como quiera que los reproductores de audio tienen casi tanto futuro como las PDA con windows mobile, hace un par de años que se lanzaron a la conquista del mercado tablet... con resultados inopinados. Poco a poco han ido mejorando, y parece que la generación 9 va a venir muy competitiva.
[prediccion] en 18 meses, contando desde ahora y con la condición de que no se produzca una crisis económica aún más severa, habrá en el mercado tabletos lo suficientemente baratos como para regalarlos como se hacía con los datapads de Star Wars.[/prediccion]
A lo que voy. Charbax nos cuenta esto con bastante detalle en el artículo que acabo de citar... y nos deja esta perla.
No tengo su permiso para reproducir el intercambio de email que tuvimos, pero no se corta un pelo en ser espectacularmente optimista. Asume, tal cual, que Archos va a montar pantallas 3Qi. En su foro se explaya algo más, y se demuestra que hay demanda para estas pantallas y para Señores Tablet. Eso sí, con lo que se sabe hasta la fecha, sólo hay anunciadas pantallas 3Qi en 7 y 10.1 pulgadas.
¿Deseo? ¿Sugerencias a partir de información real? No sé, tenemos toda la trayectoria previa de 3Qi y sus anuncios de Pedro y el lobo (bueno), para que al final haya un netbook que vale más del doble de uno normal (el sunbook) y un tablet bollywoodense y que es una auténtica lotería (el notion ink adam y sus eternas listas de quejas). También tenemos el más de un millón de OLPC que circulan por el mundo.
Pero nadie del tamaño de archos ha apostado hasta ahora en firme por Pixel Qi. ZTE, firma desconocidísima en Europa pero muy popular en china, ha anunciado un señor tablet... en unos meses.
A ver si es verdad y lo que ha pasado es que Mary Lou Jepsen, la directora de Pixel Qi, ha subido el piedro de sísifo hasta la cima, cual Tourmalet mítico, y ha coronado con éxito. Francamente lo deseo, porque la pantalla es uno de los grandes cuellos de botella para la informática actual.
Pero lo creeré cuando vea un anuncio con precio y disponibilidad. Antes se lo cree Charbax, con su optimismo a prueba de bomba :)
Pero vaya, ni remotamente tengo la fe que tiene Charbax, el bloguero guerrillero que se planta en todas las ferias tecnológicas que puede para grabar post sin guión ni historias, preguntando al chino de turno en quebrado tecnoinglés sobre el enésimo dispositivo que se lanza con ARM y con o sin teclado. Hace unos días posteó acerca de la generación 9 de Archos...
Los más viejos, veteranos o ambas cosas os acordaréis de Archos. Llevan activos en el país vecino desde 1998. Yo los recuerdo de cuando era estudiante y poco después, en mis inicios laborales, fabricando unos afamados y carísimos reproductores de audio que podían reproducir mis amados APE y FLAC. Como quiera que los reproductores de audio tienen casi tanto futuro como las PDA con windows mobile, hace un par de años que se lanzaron a la conquista del mercado tablet... con resultados inopinados. Poco a poco han ido mejorando, y parece que la generación 9 va a venir muy competitiva.
[prediccion] en 18 meses, contando desde ahora y con la condición de que no se produzca una crisis económica aún más severa, habrá en el mercado tabletos lo suficientemente baratos como para regalarlos como se hacía con los datapads de Star Wars.[/prediccion]
A lo que voy. Charbax nos cuenta esto con bastante detalle en el artículo que acabo de citar... y nos deja esta perla.
- 6 sizes from 5″ to 10″. That’s the sizes it seems they are aiming at. It might mean Archos noticed their 7″ and 10″ Gen8 were much more popular and in demand than the smaller sizes, and it might mean Archos is realizing a tablet has to be at least 5″, perhaps they leave the smaller sizes to the Arnova line? I expect/hope all are capacitive, even the 5″ one. Likely sizes are 5″, 7″, 10.1″, other possible sizes (since there are 6 sizes planned), 9.7″ 4:3 aspect ratio, 5.8″, 8.9″, 8″ 4:3 aspect ratio. I also hope Archos and Pixel Qi can synchronize release schedules so Archos can provide Pixel Qi matte capacitive screen option on all these sizes, at least as an option. Would you pay $50/$100 extra for Pixel Qi if Pixel Qi is not yet fully mass produced? One can hope Pixel Qi is fully mass produced in time, and that somehow Archos sees the opportunity in using it accross the line, thus making Gen9 ready for productivity, ready for real reading, ready for outdoor use, ready for use in professional and study situations, ready for serious collaboration on text annotations, ready to be Kindle-killer and iPad-killer all at the same time.¡Toma ya!
No tengo su permiso para reproducir el intercambio de email que tuvimos, pero no se corta un pelo en ser espectacularmente optimista. Asume, tal cual, que Archos va a montar pantallas 3Qi. En su foro se explaya algo más, y se demuestra que hay demanda para estas pantallas y para Señores Tablet. Eso sí, con lo que se sabe hasta la fecha, sólo hay anunciadas pantallas 3Qi en 7 y 10.1 pulgadas.
¿Deseo? ¿Sugerencias a partir de información real? No sé, tenemos toda la trayectoria previa de 3Qi y sus anuncios de Pedro y el lobo (bueno), para que al final haya un netbook que vale más del doble de uno normal (el sunbook) y un tablet bollywoodense y que es una auténtica lotería (el notion ink adam y sus eternas listas de quejas). También tenemos el más de un millón de OLPC que circulan por el mundo.
Pero nadie del tamaño de archos ha apostado hasta ahora en firme por Pixel Qi. ZTE, firma desconocidísima en Europa pero muy popular en china, ha anunciado un señor tablet... en unos meses.
A ver si es verdad y lo que ha pasado es que Mary Lou Jepsen, la directora de Pixel Qi, ha subido el piedro de sísifo hasta la cima, cual Tourmalet mítico, y ha coronado con éxito. Francamente lo deseo, porque la pantalla es uno de los grandes cuellos de botella para la informática actual.
Pero lo creeré cuando vea un anuncio con precio y disponibilidad. Antes se lo cree Charbax, con su optimismo a prueba de bomba :)
miércoles, abril 20, 2011
ereaders y editoriales españolas
Vía contenidos digitales he dado con un interesante aunque cuestionable estudio de IDC, publicado por topcomputertablets: Kindle acapara el 41,5% del mercado de los ereaders. Empecemos por lo cuestionable:
Entiendo que la precisión que acabo de hacer es fundamental, porque es bastante probable que la dominación actual del mercado de ebooks por parte de Amazon sea superior al 50%, y quién sabe si llega a esa bonita cifra del 66%.
En cualquier caso, conviene centrarse en los ereaders. El objetivo primario para las editoriales deberíamos ser los lectores muy habituales. Si para el lector ocasional un tableto es una solución perfectamente válida, para el lector diario con dedicación no dan la talla a estas alturas encuentro innecesario discutir la diferencia entre una pantalla de tinta electrónica o comparable y una pantalla convencional respecto al cansancio visual producto de la lectura prolongada. Pues bien, en este caso lo que tenemos que comparar no es tanto la cifra del estudio sino el método de adquisición de libros: si como cualquier otra plataforma tenemos que pasar por el PC y una serie de etapas para autenticar nuestro ebook en epub protegido por adobe digital editions, en kindle es un par de clics tanto desde el aparato como desde cualquier navegador. Terminada esta compra con su método transparente, podremos leer el ebook comprado en hasta 5 dispositivos, o prestarlo por quince días.
Por más que el Sony reader sea tecnológicamente comparable como aparato en sí (misma pantalla, algunos pluses y algunos minus), se necesitará de un proceso mucho más largo y engorroso para adquirir un ebook, no se podrá leer el ebook adquirido en hasta cinco dispositivos y no se podrá prestar a nadie.
Por lo tanto, ya no es sólo que, como dicen en el estudio, el Kindle ha vendido tanto como sus siguientes tres rivales. A día de hoy, la experiencia de usuario es difícil de comparar, y no es sencillo que la cosa cambie debido a que la protección DRM es externa al aparato y se necesita de un PC (corregidme si me equivoco). En estas condiciones, y sabiendo de las recientes dificultades que está experimentando Google Books, resulta difícilmente discutible que las editoriales españolas deberían trabajar con Amazon. Algún día me gustaría entender el papel que tiene Libranda en un acuerdo entre Amazon y cada editorial, pero ése es otro cantar.
No en exclusiva, claro, porque aquello tan sentido de "¡Vivan las caenas!" lo gritaban los insensatos seguidores de Fernando VII. Pero no estar en Amazon es un error de claro carácter acumulativo. Sobre todo, para las editoriales pequeñas y medianas, a cuyas tiradas no va a estorbar la venta de ebooks dado que no pueden aspirar a una fórmula de best-seller de forma realista.
Y ya que estamos, lo mismo sería una buena idea que estas editoriales se repensasen el modelo de agencia. Si en vez de precio único Amazon u otro distribuidor electrónico en el futuro puede jugar con los precios bajo la condición protegida por contrato de maximizar los márgenes de venta, lo mismo se llegaban a sorprender en más de una ocasión al comprobar cómo una bajada en el precio de la versión ebook aumentaba las ventas y beneficios tanto de la versión ebook como de la versión papel (por el incremento de visibilidad del título, especialmente en Internet).
Y finalmente... ¿A qué esperan para sacar al mercado sus colecciones descatalogadas? Esto ayudaría a generar ingresos que facilitaran el tránsito a un mercado mixto digital-papel. En cualquier caso, conforme bajan los precios de los ereaders (el kindle no ha llegado a su cifra más baja, seguro, y los demás le seguirán en dicha evolución), el público adquiere más y más ereaders... y dispone de un catálogo de ebooks que comprar dolorosamente reducido y caro. Adivinad las consecuencias de enrocarse en esta situación.
- Mientras Amazon no haga públicas las ventas de Kindle, toda cifra de ventas es altamente especulativa. La sorpresa puede venir en muchos sentidos, y no me extrañaría que se hubieran quedado cortos en el estudio. Pero da igual, porque
- Kindle es un ecosistema. Las cifras tienen un doble error, porque no incluyen los dispositivos en los que Kindle esta presente y se usa, desde smartphones hasta tabletos. Esas cifras, de nuevo, sólo las conoce Amazon.
Entiendo que la precisión que acabo de hacer es fundamental, porque es bastante probable que la dominación actual del mercado de ebooks por parte de Amazon sea superior al 50%, y quién sabe si llega a esa bonita cifra del 66%.
En cualquier caso, conviene centrarse en los ereaders. El objetivo primario para las editoriales deberíamos ser los lectores muy habituales. Si para el lector ocasional un tableto es una solución perfectamente válida, para el lector diario con dedicación no dan la talla a estas alturas encuentro innecesario discutir la diferencia entre una pantalla de tinta electrónica o comparable y una pantalla convencional respecto al cansancio visual producto de la lectura prolongada. Pues bien, en este caso lo que tenemos que comparar no es tanto la cifra del estudio sino el método de adquisición de libros: si como cualquier otra plataforma tenemos que pasar por el PC y una serie de etapas para autenticar nuestro ebook en epub protegido por adobe digital editions, en kindle es un par de clics tanto desde el aparato como desde cualquier navegador. Terminada esta compra con su método transparente, podremos leer el ebook comprado en hasta 5 dispositivos, o prestarlo por quince días.
Por más que el Sony reader sea tecnológicamente comparable como aparato en sí (misma pantalla, algunos pluses y algunos minus), se necesitará de un proceso mucho más largo y engorroso para adquirir un ebook, no se podrá leer el ebook adquirido en hasta cinco dispositivos y no se podrá prestar a nadie.
Por lo tanto, ya no es sólo que, como dicen en el estudio, el Kindle ha vendido tanto como sus siguientes tres rivales. A día de hoy, la experiencia de usuario es difícil de comparar, y no es sencillo que la cosa cambie debido a que la protección DRM es externa al aparato y se necesita de un PC (corregidme si me equivoco). En estas condiciones, y sabiendo de las recientes dificultades que está experimentando Google Books, resulta difícilmente discutible que las editoriales españolas deberían trabajar con Amazon. Algún día me gustaría entender el papel que tiene Libranda en un acuerdo entre Amazon y cada editorial, pero ése es otro cantar.
No en exclusiva, claro, porque aquello tan sentido de "¡Vivan las caenas!" lo gritaban los insensatos seguidores de Fernando VII. Pero no estar en Amazon es un error de claro carácter acumulativo. Sobre todo, para las editoriales pequeñas y medianas, a cuyas tiradas no va a estorbar la venta de ebooks dado que no pueden aspirar a una fórmula de best-seller de forma realista.
Y ya que estamos, lo mismo sería una buena idea que estas editoriales se repensasen el modelo de agencia. Si en vez de precio único Amazon u otro distribuidor electrónico en el futuro puede jugar con los precios bajo la condición protegida por contrato de maximizar los márgenes de venta, lo mismo se llegaban a sorprender en más de una ocasión al comprobar cómo una bajada en el precio de la versión ebook aumentaba las ventas y beneficios tanto de la versión ebook como de la versión papel (por el incremento de visibilidad del título, especialmente en Internet).
Y finalmente... ¿A qué esperan para sacar al mercado sus colecciones descatalogadas? Esto ayudaría a generar ingresos que facilitaran el tránsito a un mercado mixto digital-papel. En cualquier caso, conforme bajan los precios de los ereaders (el kindle no ha llegado a su cifra más baja, seguro, y los demás le seguirán en dicha evolución), el público adquiere más y más ereaders... y dispone de un catálogo de ebooks que comprar dolorosamente reducido y caro. Adivinad las consecuencias de enrocarse en esta situación.
viernes, abril 15, 2011
Oferta de Kindle DX
Para celebrar el 40 aniversario de mi existencia mundana, ayer vi el mito de Bourne. Se dió la mayor casualidad de mi vida, que yo recuerde. Al final de la peli (spoiler)le dicen al desmemoriado héroe que nació el 15 de enero de 1971(/spoiler). No sólo estaba viendo el flim a las 00:30 del 15 de abril de 2011, sino que Jason Bourne nació el mismo día que yo.
Después de volver a contar esta increíble casualidad, paso al motivo del post: Amazon ha bajado el precio del Kindle DX unos 80$ y, como dice Antonio Gallego, cuesta ahora unos 270 euros puesto en casa. Antonio ha dudado hasta el final, y a mí me ha pasado otro tanto. Él no se lo ha pillado, y yo tampoco. Como sólo puedo hablar por mí, mis motivos son:
Esto no quiere decir que no lo recomiende. Todo lo contrario: si tenéis que leer muchos PDF en Din A4, probablemente el DX2 es el mejor dispositivo tanto por pantalla como en relación calidad/precio. Que yo sepa, nadie más monta en 9" una pantalla e-ink Pearl, que es la mejor que hay en estos momentos en lo que a contraste se refiere. Yo he tenido un DX1 hasta que se lo vendí a El Otro, y es un dispositivo muy bueno. Como sabéis, creo que Amazon ha sido la única que ha hecho los deberes: sin afirmar que sean dispositivos transcósmicos y bien provistos de polvo de hada como ciertos tabletos por todos conocidos, lo cierto es que hacen bien todas las funciones necesarias para un ereader: mostrar los textos, organizar los documentos, subrayar y anotar. Repitan conmigo, hamijos: subrayar y anotar, subrayar y anotar, menos samba e mais anotar! Y de momento la cosa sigue así, porque ePub 3 es un salto tan exagerado que tardará en ser implementado, y menos en todas sus posibilidades.
Por otra parte, es frustrante que Amazon no haya sacado partido al DX. Nadie duda del éxito del Kindle 2 y 3. Yo tengo un 3, que llevo siempre conmigo excepto al WC. Si ya de por sí el catálogo de Amazon es el más amplio, encima lo que se ha currado el personal lo termina de redondear. En mi caso, en cuanto el artículo que leo en internet supera las 100 palabras, pulso en Send to Kindle y listos, a leer sin cansarme los ojos. El navegador es más útil de lo que pensé, y encima las aplicaciones comienzan a aumentar las posibilidades, como un editor del que hablaré en breve.
Pero no sólo no han actualizado el DX al nivel del kindle 3 (al menos anotar PDF y meterle el navegador webkit), sino que no han ampliado la plataforma kindle hacia el sector educativo, donde Kindle DX da la ventaja de aprovechar de forma nativa los artículos en DinA4. Quiero decir, se pueden leer, y muy bien gracias a la pantalla pearl, pero no han dado el salto de construir un ecosistema que aproveche las ventajas de anotado y subrayado como herramientas para el estudio.
Y no lo tenían fácil. Paradójicamente, el ámbito académico/ de estudios universitarios tiene una querencia sorprendentemente resistente hacia el papel. Pero precisamente por eso tendrían que haber apostado por programas más activos, de una introducción más guiada de la herramienta y sus posibilidades; no habría costado, para las dimensiones de Amazon, integrarlo en alguna plataforma web educativa o de investigación.
En resumen: el DX y su sucesor son herramientas dignas, pero podría haberse hecho mucho más con ellas.
Después de volver a contar esta increíble casualidad, paso al motivo del post: Amazon ha bajado el precio del Kindle DX unos 80$ y, como dice Antonio Gallego, cuesta ahora unos 270 euros puesto en casa. Antonio ha dudado hasta el final, y a mí me ha pasado otro tanto. Él no se lo ha pillado, y yo tampoco. Como sólo puedo hablar por mí, mis motivos son:
- El rescoldo de rebote que aún me dura porque me compré un Kindle DX1 justo 45 días antes de que saliera el actual
- Que no han actualizado en todo ese tiempo (8 meses) el firmware, y no se puede anotar los PDF
- Que no hay wifi ni navegador webkit
- Unido al primer motivo, que estas rebajas en Amazon a veces son signo de que van a sacar otra cosa. Como quiera que medio bloguerío especula alegremente sobre el señor tablet de Amazon, como que me espero.
Esto no quiere decir que no lo recomiende. Todo lo contrario: si tenéis que leer muchos PDF en Din A4, probablemente el DX2 es el mejor dispositivo tanto por pantalla como en relación calidad/precio. Que yo sepa, nadie más monta en 9" una pantalla e-ink Pearl, que es la mejor que hay en estos momentos en lo que a contraste se refiere. Yo he tenido un DX1 hasta que se lo vendí a El Otro, y es un dispositivo muy bueno. Como sabéis, creo que Amazon ha sido la única que ha hecho los deberes: sin afirmar que sean dispositivos transcósmicos y bien provistos de polvo de hada como ciertos tabletos por todos conocidos, lo cierto es que hacen bien todas las funciones necesarias para un ereader: mostrar los textos, organizar los documentos, subrayar y anotar. Repitan conmigo, hamijos: subrayar y anotar, subrayar y anotar, menos samba e mais anotar! Y de momento la cosa sigue así, porque ePub 3 es un salto tan exagerado que tardará en ser implementado, y menos en todas sus posibilidades.
Por otra parte, es frustrante que Amazon no haya sacado partido al DX. Nadie duda del éxito del Kindle 2 y 3. Yo tengo un 3, que llevo siempre conmigo excepto al WC. Si ya de por sí el catálogo de Amazon es el más amplio, encima lo que se ha currado el personal lo termina de redondear. En mi caso, en cuanto el artículo que leo en internet supera las 100 palabras, pulso en Send to Kindle y listos, a leer sin cansarme los ojos. El navegador es más útil de lo que pensé, y encima las aplicaciones comienzan a aumentar las posibilidades, como un editor del que hablaré en breve.
Pero no sólo no han actualizado el DX al nivel del kindle 3 (al menos anotar PDF y meterle el navegador webkit), sino que no han ampliado la plataforma kindle hacia el sector educativo, donde Kindle DX da la ventaja de aprovechar de forma nativa los artículos en DinA4. Quiero decir, se pueden leer, y muy bien gracias a la pantalla pearl, pero no han dado el salto de construir un ecosistema que aproveche las ventajas de anotado y subrayado como herramientas para el estudio.
Y no lo tenían fácil. Paradójicamente, el ámbito académico/ de estudios universitarios tiene una querencia sorprendentemente resistente hacia el papel. Pero precisamente por eso tendrían que haber apostado por programas más activos, de una introducción más guiada de la herramienta y sus posibilidades; no habría costado, para las dimensiones de Amazon, integrarlo en alguna plataforma web educativa o de investigación.
En resumen: el DX y su sucesor son herramientas dignas, pero podría haberse hecho mucho más con ellas.
miércoles, abril 13, 2011
Muchos no han entendido el HTC Flyer, y HTC parece que no está en 2011
No voy a hacer una review al uso, porque no he tenido acceso a este dispositivo. Ni siquiera voy a referenciaros una review habitual, sino la interesante pieza de Ross Rubin: Switched on: Pen Again.
Creo que las especificaciones despistan en este caso, más que nada. Ni CPU, ni memoria, ni mandangas. Bastaría con afirmar que su CPU, memoria y almacenamientos van sobrados para las operaciones que se espera de un tableto. Para empezar, es más potente que el K7 a 700 Mhz con el que me pulí el 80% de mi tesis.
Rubin nos hace un repaso tan rápido como recomendable: de los palillos varios de Palms y pocket PC pasamos (unos pocos) al lápiz de los tablet pc, con la matriz wacom tan estupenda que permitía una precisión que no se ha superado (incluyendo la diferencia de presión en el lápiz) y unos costes que dejaron al pobre Tablet PC en la marginalidad para los restos. Después, el tsunami Smartphone (y en mucha menor medida, tableto), le robaron la escena al lápiz, gracias a las interfaces táctiles y multitáctiles.
Y no es una conspiración ni nada por el estilo: los gestos son estupendos para los smartphones y sus pequeñas pantallas, y permiten algunas opciones que no sólo son vistosas sino que además son útiles. El problema es que, por más que el multisobo sea pulido y sensual, no puede sustituir al lápiz. Es sencillo: desde que éramos muy niños no hemos vuelto a escribir ni pintar con los dedos, sino que hemos usado un artilugio que nos ofrece una precisión muy superior.
Como dice Rubin, hay tareas para las que el lápiz es necesario: diagramar, ilustrar, bocetar, anotar a mano, firmar. Y algunos diréis que eso ya se puede lograr con "lápices" para el iPad y demás dispositivos con pantallas capacitivas. El problema es que el hardware no está diseñado para eso (con lo que el "lápiz" termina siendo poco más que un dedo ortopédico, comparado con el lápiz sin comillas de un tablet PC) y el software está optimizado para nuestros dedazos, no para ser usado con lo que no es sino un yad secular. Dado que ni software ni hardware acompañan, el uso del iPad o equivalente con "lápiz" tiende a lo lamentable.
El Flyer le da la vuelta a la cuestión en los dos sentidos, hard y soft, y hace del lápiz sin comillas su hecho diferencial. El software está muy centrado en el lápiz, como el caso de los tablet PC y hasta más aún: aunque no pueda reconocer la escritura, como se hace con un tablet PC, se puede anotar, pintar y subrayar en cualquier momento gracias a la adaptación de Sense para este equipo. Por poder, se puede anotar en el escritorio, lo que no deja de ser un vacile pero demuestra las capacidades e integración del lápiz.
En mi caso, pienso en lo que puede aportar un dispositivo de esas dimensiones contenidas: tomar notas en reuniones, entrevistas, grupos, etc, y sincronizar notas con audio (para mí, imprescindible). Anotar cualquier foto que saque en el momento. Bocetar y diagramar como parte del cuaderno de campo, y colgarlo todo en evernote (un software que copia la idea de OneNote pero que, por su capacidad de sincronización entre equipos, ha superado al original hace años).
Esta integración del lápiz con hardware y software permiten que, por primera vez, un tableto haga cosas que no puede hacer un portátil. Ni siquiera un tablet PC, porque los tablet PC no permiten sacar fotos de calidad decente y anotarlas después. Además de tener la "tinta" comparablemente tan integrada como Windows vista o 7, tienes un dispositivo de tamaño más contenido y autonomía más prolongada.
He leído que va a ser compatible con teclado bluetooth, algo que no lo son los smartphones previos de HTC para mi gran cabreo. Esto podría lograr que el Flyer sustituyera en parte al portátil, al menos para tareas básicas y algunas tareas de campo. En cualquier caso, está muy lejos del tableto habitual, iPad o Android: concepto, usos y posibilidades.
Lo malo es que HTC puede que no esté en 2011 tampoco. El freno principal a las ventas del samsung galaxy tab fueron los 700 euracos con los que salió al mercado sin subvención. Ahora lo puedes encontrar por 385 euros, lo que tiene que tener contento al feliz comprador de hace 6 meses. Pues bien, parece que el Flyer va a salir por entre 640 y 670 euros al cambio. Son 50 euros menos que el iPad 2 con ese almacenaje y 3G (el primer flyer incorporará 3G), pero lo malo es que el iPad básico ha marcado el sweetspot del precio de los tabletos, es una referencia que en pocos meses aún se ajustará más con el nuevo precio para 7 pulgadas, que va a ser 350 euros.
En resumen: sería muy triste que HTC no apostara por ganar cuota de mercado y que no sólo repitiera el error de los tablet PC (un precio que apartó a los usuarios de adoptar una tecnología útil) sino su propio error previo, el HTC Shift - un dispositivo muy interesante para la época y cuyo precio, junto con el hecho de salir antes de tiempo, lo condenó.
No tengo prisa. He de confesar que he cambiado de opinión respecto al flyer, y que ahora me parece un dispositivo mucho más atractivo y justificable. Pero el precio puede ser una barrera, no tanto por poder pagarlo como por poder justificármelo con honestidad.
martes, abril 12, 2011
El dilema de la tapa dura y el ereader
Leo en telereader un post muy interesante: la gente usa el sistema de votaciones para protestar por los precios de los ebooks. Parten de otro post igualmente interesante en cnet.
Como sabéis, es muy habitual que las tiendas de Internet permitan a los usuarios votar (marcando de una a cinco estrellas) lo que les ha parecido su compra. Sinceramente, no entiendo cómo dealextreme permite algo así, pero por otra parte es parte del sistema de feedback y recomendaciones que han hecho de Amazon lo que es.
Pues bien, crece el cabreo fuera de nuestras fronteras cuando el futuro lector de un libro de éxito se encuentra con que la edición electrónica sale al mercado más cara que la de tapa dura. Desde su punto de vista, es un insulto: ¿Cómo puede tener que pagar más por un archivo que por lo que se supone que es de calidad y, por lo tanto, ha costado más dinero fabricar? Dejemos a un lado que la diferencia de coste entre la tapa dura y la edición de bolsillo es menor comparada con otras partidas del coste total del libro. Lo que importa es que el comprador de tapa dura actúa llevado por un conjunto reducido de motivos: 1) porque la tapa dura es la primera edición que sale, y quiere tener el libro cuanto antes, ASAP! 2) porque la edición en tapa dura es más cuidada y compras lo que vale. 3) porque, en algunos casos puntuales, la edición en tapa dura es la única que sale. Dado que la diferencia de costes entre la tapa dura y la edición de bolsillo no es dramática, la tapa dura es una fuente de ingresos muy golosa para la editorial que publica un título con éxito probable: los lectores se van a lanzar a comprarla en cuanto salga, a menos que sean capaces de esperar de 9 meses a un año a la edición de bolsillo.
Este sistema les funcionaba muy bien a las editoriales hasta que el desestabilizador ebook apareció en escena. O, mejor dicho, cuando los usuarios de ereaders alcanzamos una masa crítica y demandamos la posibilidad de adquirir los títulos que nos interesan en versión electrónica. Hay que responder a esa demanda, tanto porque existe y produce ingresos como porque, si no se hace, una parte de los dueños de ereaders acabarán encontrando otras fuentes de ebooks. No olvidemos que el usuario de ereader ha comprado su dispositivo para leer, y probablemente para leer mucho.
La pregunta clave en este punto es cúando espera el usuario de ereader que aparezca la versión ebook del título que desea adquirir. Dicho de otra manera: ¿Será capaz de esperar a que aparezca una edición digital barata, como tendría que esperar a la edición de bolsillo?
Yo diría que no. Al menos una parte de los usuarios de ereaders no van a comprar un título en papel si lo pueden comprar en versión digital, tanto porque lo hacen en el momento, un par de clics mediante, como porque el ereader ya asentado hace valer sus ventajas: el libro deja de ocupar lugar y lo llevas siempre encima. No es fácil que el usuario de ereader acepte que el ebook tarde en salir más que la tapa dura: después de todo, es un archivo que se tarda segundos en descargar. Me parece difícil negar que el ebook está asociados a valores de inmediatez, con los que van a a casar con dificultad los retrasos.
Además, si la salida de la edición digital de un título se retrasa, en cierta medida se incentiva la copia no autorizada: hay ejemplos anteriores al boom de los ereaders de éxitos editoriales que estaban en las redes de pares a las pocas horas de la salida de un libro al mercado.
La opción más lógica, por lo tanto, es que la edición digital acompañe en su salida a la tapa dura. El problema reside ahora en que el parque de ereaders ha alcanzado el tamaño suficiente como para que el editor tema, no sin razón, que las ventas en edición digital amenacen a las jugosas ventas de tapa dura. Probablemente muchos editores todavía no se hagan a la idea de que la tendencia imparable es a que muchos dueños de ereader no quieran comprar una edición que no sea digital, por las distintas dimensiones de la comodidad que acabo de mencionar. El caso es que el editor, en bastantes casos, va a querer defender sus ventas, y la manera que muchos han encontrado ha sido la de poner inicialmente el precio de un título ebook por encima del precio de la tapa dura.
Hasta aquí, todo es coherente. Lo malo es que si saltamos al campo del lector, también es coherente que se cabree. Ese cabreo, en España, es muy posible que se traduzca en incremento de la copia no autorizada ("yo quiero comprar ebooks, pero no que me tomen el pelo"), y es posible que se reproduzca una práctica que se da cada vez más, como hemos visto en los posts que cito arriba: votar con una de cinco estrellas (el peor voto) y en la sección de comentarios quejarse de que el precio de la tapa dura sea inferior al del ebook.
Es también muy probable que el usuario de ereader consulte opiniones antes de adquirir algunos títulos. Si la "nota media" de un título de éxito es muy baja, seguro que le llamará la atención. Si se encuentra con un chorro de comentarios echando pestes sobre el precio, es posible que influya en su decisión de compra; decisión que, no olvidemos, es ingreso para el editor (probablemente con mejores márgenes que la tapa dura, que ya es decir)
Conclusión: creo que el caso del voto de una estrella es una de las mejores ilustraciones del choque de paradigmas y la dificultad de adaptación del sector editorial a la realidad del ebook. Y ojo, no tengo solución que ofrecer - el modelo de ciclo de venta tapa dura / bolsillo funcionaba hasta ahora, y en ese modelo el ebook no encaja ni a la de tres. La única objeción que puedo levantar es que es un modelo más minoritario de lo que parece, porque la masa de los nuevos títulos que salen cada año al mercado está conformada por tiradas muy limitadas y sin esperanza de reedición.
paro ya con las negritas, que me canso.
Para las tiradas cortas, el ebook no es amenaza sino oportunidad. Los lectores de papel seguirán comprando (o no) el título, que se agotará en un tiempo o se zampará el editor. Pero los usuarios de ereaders podrán comprar indefinidamente la edición digital, sin más temor a que se agote la edición que el que podrían tener a que el cielo se les cayera en la cabeza.
En otras palabras, la amenaza de la estrella única para el libro de papel afecta únicamente a los best-sellers.
Como sabéis, es muy habitual que las tiendas de Internet permitan a los usuarios votar (marcando de una a cinco estrellas) lo que les ha parecido su compra. Sinceramente, no entiendo cómo dealextreme permite algo así, pero por otra parte es parte del sistema de feedback y recomendaciones que han hecho de Amazon lo que es.
Pues bien, crece el cabreo fuera de nuestras fronteras cuando el futuro lector de un libro de éxito se encuentra con que la edición electrónica sale al mercado más cara que la de tapa dura. Desde su punto de vista, es un insulto: ¿Cómo puede tener que pagar más por un archivo que por lo que se supone que es de calidad y, por lo tanto, ha costado más dinero fabricar? Dejemos a un lado que la diferencia de coste entre la tapa dura y la edición de bolsillo es menor comparada con otras partidas del coste total del libro. Lo que importa es que el comprador de tapa dura actúa llevado por un conjunto reducido de motivos: 1) porque la tapa dura es la primera edición que sale, y quiere tener el libro cuanto antes, ASAP! 2) porque la edición en tapa dura es más cuidada y compras lo que vale. 3) porque, en algunos casos puntuales, la edición en tapa dura es la única que sale. Dado que la diferencia de costes entre la tapa dura y la edición de bolsillo no es dramática, la tapa dura es una fuente de ingresos muy golosa para la editorial que publica un título con éxito probable: los lectores se van a lanzar a comprarla en cuanto salga, a menos que sean capaces de esperar de 9 meses a un año a la edición de bolsillo.
Este sistema les funcionaba muy bien a las editoriales hasta que el desestabilizador ebook apareció en escena. O, mejor dicho, cuando los usuarios de ereaders alcanzamos una masa crítica y demandamos la posibilidad de adquirir los títulos que nos interesan en versión electrónica. Hay que responder a esa demanda, tanto porque existe y produce ingresos como porque, si no se hace, una parte de los dueños de ereaders acabarán encontrando otras fuentes de ebooks. No olvidemos que el usuario de ereader ha comprado su dispositivo para leer, y probablemente para leer mucho.
La pregunta clave en este punto es cúando espera el usuario de ereader que aparezca la versión ebook del título que desea adquirir. Dicho de otra manera: ¿Será capaz de esperar a que aparezca una edición digital barata, como tendría que esperar a la edición de bolsillo?
Yo diría que no. Al menos una parte de los usuarios de ereaders no van a comprar un título en papel si lo pueden comprar en versión digital, tanto porque lo hacen en el momento, un par de clics mediante, como porque el ereader ya asentado hace valer sus ventajas: el libro deja de ocupar lugar y lo llevas siempre encima. No es fácil que el usuario de ereader acepte que el ebook tarde en salir más que la tapa dura: después de todo, es un archivo que se tarda segundos en descargar. Me parece difícil negar que el ebook está asociados a valores de inmediatez, con los que van a a casar con dificultad los retrasos.
Además, si la salida de la edición digital de un título se retrasa, en cierta medida se incentiva la copia no autorizada: hay ejemplos anteriores al boom de los ereaders de éxitos editoriales que estaban en las redes de pares a las pocas horas de la salida de un libro al mercado.
La opción más lógica, por lo tanto, es que la edición digital acompañe en su salida a la tapa dura. El problema reside ahora en que el parque de ereaders ha alcanzado el tamaño suficiente como para que el editor tema, no sin razón, que las ventas en edición digital amenacen a las jugosas ventas de tapa dura. Probablemente muchos editores todavía no se hagan a la idea de que la tendencia imparable es a que muchos dueños de ereader no quieran comprar una edición que no sea digital, por las distintas dimensiones de la comodidad que acabo de mencionar. El caso es que el editor, en bastantes casos, va a querer defender sus ventas, y la manera que muchos han encontrado ha sido la de poner inicialmente el precio de un título ebook por encima del precio de la tapa dura.
Hasta aquí, todo es coherente. Lo malo es que si saltamos al campo del lector, también es coherente que se cabree. Ese cabreo, en España, es muy posible que se traduzca en incremento de la copia no autorizada ("yo quiero comprar ebooks, pero no que me tomen el pelo"), y es posible que se reproduzca una práctica que se da cada vez más, como hemos visto en los posts que cito arriba: votar con una de cinco estrellas (el peor voto) y en la sección de comentarios quejarse de que el precio de la tapa dura sea inferior al del ebook.
Es también muy probable que el usuario de ereader consulte opiniones antes de adquirir algunos títulos. Si la "nota media" de un título de éxito es muy baja, seguro que le llamará la atención. Si se encuentra con un chorro de comentarios echando pestes sobre el precio, es posible que influya en su decisión de compra; decisión que, no olvidemos, es ingreso para el editor (probablemente con mejores márgenes que la tapa dura, que ya es decir)
Conclusión: creo que el caso del voto de una estrella es una de las mejores ilustraciones del choque de paradigmas y la dificultad de adaptación del sector editorial a la realidad del ebook. Y ojo, no tengo solución que ofrecer - el modelo de ciclo de venta tapa dura / bolsillo funcionaba hasta ahora, y en ese modelo el ebook no encaja ni a la de tres. La única objeción que puedo levantar es que es un modelo más minoritario de lo que parece, porque la masa de los nuevos títulos que salen cada año al mercado está conformada por tiradas muy limitadas y sin esperanza de reedición.
paro ya con las negritas, que me canso.
Para las tiradas cortas, el ebook no es amenaza sino oportunidad. Los lectores de papel seguirán comprando (o no) el título, que se agotará en un tiempo o se zampará el editor. Pero los usuarios de ereaders podrán comprar indefinidamente la edición digital, sin más temor a que se agote la edición que el que podrían tener a que el cielo se les cayera en la cabeza.
En otras palabras, la amenaza de la estrella única para el libro de papel afecta únicamente a los best-sellers.
viernes, abril 08, 2011
Gestionando las expectativas respecto a los ereaders
He amanecido con un post que me ha mandado mi amigo Robj: Jugando al DOOM 2 con un pocketbook 360 (un ereader ruso)
Si en el sí mismo la cosa no pasa de curiosidad, sumando dos mas dos la cosa cambia: si puede renderizar algo casi jugable, la tasa de refresco daría de sobra para escribir a buena velocidad. Como ya sabéis, una de mis fijaciones es la máquina de escribir digital. Y no por nada: cada vez me frustra más no poder escribir a la luz del sol (y aprovechar al máximo el clima que estamos teniendo, al menos lo que me permitan las gramíneas y su polen), y la paliza de escribir Das Buch me ha dejado los ojos bastante cansados.
excursus: el polen es el problema, y el napalm la solución. ¡Na-palm! ¡Na-palm! ¡Na-palm!
A lo que voy. Tenía a pocketbook fuera de mi radar, porque los golpes consecutivos que ha dado Amazon en precio y funcionalidades han dejado descabalado un mercado, el de los ereaders, que ya de por sí ha perdido parte de su atractivo para el gran público debido al tsunami tableto. Como simpatizo por regla general con las empresas pequeñas y valientes, me daba cierta pena que no se pueda competir con el Kindle 3 wifi ni en precio ni en funcionalidades (sólo sony, y a duras penas).
Emocionado (pero prevenido) me he puesto a buscar. Y vaya, inicialmente me encuentro una sorpresa muy positiva:
BlueTooth
Connect Bluetooth supporting devices, such as headphones, keyboard, cell phones (for Internet connection and file transfer), and PCs etc., to PocketBook Pro 902.
No puede ser verdad. Son demasiadas decepciones. Vamos a comprobar, no sea que...
Lo primero que busco es en YouTube. Una virguería del calibre de un ereader conectado a un teclado bluetooth tiene el mismo final que Mario Cabré cuando salió zumbando después de acostarse con Ava Gardner: "¿A dónde vas tan rápido? ¡A contarlo!". Pero no, nadie lo ha contado en YouTube.
Y una búsqueda más general me dio como primer resultado un hilo descorazonador en la meca de los ereaders. Como siempre ocurre, la pregunta que te haces ya se la ha hecho alguien, y como siempre alguien sabía la respuesta.
Un tipo pregunta por los pocketbook, que le interesan pero que comprará si y solo si puede conectarlos a un teclado. Y las respuestas son de esta guisa:
Estoy convencido que un ereader con la posibilidad de servir como editor de texto atraería a un público que, siendo minoritario, justificaría sin duda la muy modesta inversión que supondría preparar la salida USB como host (o integrar bluetooth), incluir un editor de texto sencillo y asegurar la conectividad con un teclado ya fuera vía BT o USB. De hecho, podrían incluirlo como un extra premium (funda que integrara un teclado).
Partiendo de la base de que no se puede competir por abajo con Amazon (quienes probablemente pierden algo de dinero con el K3 wifi, o todo lo más sus ganancias son muy bajas y gracias a la tremenda economía de escala), creo que la única opción que tienen los demás fabricantes de sobrevivir tanto a esto como a los tabletos es distinguirse, ofrecer lo que nadie más ofrece.
La verdad sea dicha, el caso del PocketBook 902 me resulta misterioso: tiene Bluetooth, un linux debajo que se podría adaptar perfectamente, incluso anuncian que se puede conectar a un teclado. Pero luego no se puede, y al parecer no hay software que lo permita. ¿Cómo quieren competir?
Amigos del club de Ciudadanos que Anhelan una Máquina de Escribir Digital (CAMED): esperen sentados.
Si en el sí mismo la cosa no pasa de curiosidad, sumando dos mas dos la cosa cambia: si puede renderizar algo casi jugable, la tasa de refresco daría de sobra para escribir a buena velocidad. Como ya sabéis, una de mis fijaciones es la máquina de escribir digital. Y no por nada: cada vez me frustra más no poder escribir a la luz del sol (y aprovechar al máximo el clima que estamos teniendo, al menos lo que me permitan las gramíneas y su polen), y la paliza de escribir Das Buch me ha dejado los ojos bastante cansados.
excursus: el polen es el problema, y el napalm la solución. ¡Na-palm! ¡Na-palm! ¡Na-palm!
A lo que voy. Tenía a pocketbook fuera de mi radar, porque los golpes consecutivos que ha dado Amazon en precio y funcionalidades han dejado descabalado un mercado, el de los ereaders, que ya de por sí ha perdido parte de su atractivo para el gran público debido al tsunami tableto. Como simpatizo por regla general con las empresas pequeñas y valientes, me daba cierta pena que no se pueda competir con el Kindle 3 wifi ni en precio ni en funcionalidades (sólo sony, y a duras penas).
Emocionado (pero prevenido) me he puesto a buscar. Y vaya, inicialmente me encuentro una sorpresa muy positiva:
BlueTooth
Connect Bluetooth supporting devices, such as headphones, keyboard, cell phones (for Internet connection and file transfer), and PCs etc., to PocketBook Pro 902.
No puede ser verdad. Son demasiadas decepciones. Vamos a comprobar, no sea que...
Lo primero que busco es en YouTube. Una virguería del calibre de un ereader conectado a un teclado bluetooth tiene el mismo final que Mario Cabré cuando salió zumbando después de acostarse con Ava Gardner: "¿A dónde vas tan rápido? ¡A contarlo!". Pero no, nadie lo ha contado en YouTube.
Y una búsqueda más general me dio como primer resultado un hilo descorazonador en la meca de los ereaders. Como siempre ocurre, la pregunta que te haces ya se la ha hecho alguien, y como siempre alguien sabía la respuesta.
Un tipo pregunta por los pocketbook, que le interesan pero que comprará si y solo si puede conectarlos a un teclado. Y las respuestas son de esta guisa:
Habría sido una mala forma de empezar la mañana, si no fuera porque ya iba prevenido por ocasiones anteriores y mis expectativas eran bajas. El tsunami tableto y la competencia de Amazon y Sony ha dejado en mala posición a los demás fabricantes de ereaders, y su respuesta es... seguir en el mismo camino, en lugar de destacarse ofreciendo lo que ni Amazon ni Sony ofrecen.
- As far as I know, there is no support for bluetooth keyboard. I tried it for 902, but it didn't work.
- Thanks for letting me know! I also got an answer from pocketbook technical service indicating that for the moment there were no plans to support bluetooth keyboards.
- Some months ago, they told it will be there. Now it is the contrary. Too many promises for nothing at the end. Even the SDK may never be published, even if it has been promised for before the end of the month.....
Estoy convencido que un ereader con la posibilidad de servir como editor de texto atraería a un público que, siendo minoritario, justificaría sin duda la muy modesta inversión que supondría preparar la salida USB como host (o integrar bluetooth), incluir un editor de texto sencillo y asegurar la conectividad con un teclado ya fuera vía BT o USB. De hecho, podrían incluirlo como un extra premium (funda que integrara un teclado).
Partiendo de la base de que no se puede competir por abajo con Amazon (quienes probablemente pierden algo de dinero con el K3 wifi, o todo lo más sus ganancias son muy bajas y gracias a la tremenda economía de escala), creo que la única opción que tienen los demás fabricantes de sobrevivir tanto a esto como a los tabletos es distinguirse, ofrecer lo que nadie más ofrece.
La verdad sea dicha, el caso del PocketBook 902 me resulta misterioso: tiene Bluetooth, un linux debajo que se podría adaptar perfectamente, incluso anuncian que se puede conectar a un teclado. Pero luego no se puede, y al parecer no hay software que lo permita. ¿Cómo quieren competir?
Amigos del club de Ciudadanos que Anhelan una Máquina de Escribir Digital (CAMED): esperen sentados.
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Yo misma le estuve dando vueltas al tema recientemente, pero entre que no sabía a dónde llevar el e-reader para que me lo hiciesen y que no sabía si el aparato saldría perjudicado en el intento y los gastos habrían sido en vano, al final no me decidí.
Lo que tenía en mente en mi caso era más simple: un cable con un pequeño interruptor o pulsador en el extremo para pasar las páginas, que yo pudiese mantener en mi mano durante la lectura. Este método me parece mejor que el de la foto porque no hace necesario ningún movimiento para alcanzar los botones sobre una mesa o similar, y haría posible también leer desde la cama, un punto que en estos casos me parece importante (incluso con los brazos metidos bajo la ropa ya que el pulsador permanece siempre en la mano).
Claro que hablo de mí, supongo que sería necesario "readaptarlo" según las necesidades de otras personas, añadiendo alguna forma de sujetarlo a la mano de las personas que tampoco puedan sostenerlo...etc.
Respecto al atril, una simple "pestaña" replegable en la parte inferior resultaría suficiente en mi opinión, similar al mecanismo de sujección de algunos portafotos. Mientras no se usa permanece pegada contra el lector, cuando se vaya a utilizar se despliega sin más.
O tal cual como el esqueleto de un portafotos (cuadro y apoyo) pero con algún tipo de "pinzas" o agarraderas a los lados que permitan colocar el lector a más o menos altura.
En fin, solo puedo decir que no sabéis cuánto se agradecen iniciativas como ésta, y que seguiré atenta vuestros avances.
¡¡Gracias por el esfuerzo que estáis poniendo en intentarlo, salga o no salga adelante!! ;)