miércoles, abril 06, 2011

El futuro de los dispositivos móviles es múltiple

Al menos, es lo que se plantea Hugo Ortega, un veterano de los tablet PC y dispositivos comparables. Al loro de cómo empieza el post.
There are some people who think we’re entering a tablet bubble – that analysts are pushing growth too hard and that people don’t yet know what they will do with their tablets. And to be honest, I’m still someone who needs three devices to get my work done and most people when surveyed admit they use their tablet primarily for entertainment.Part of that is the fact that the majority of new tablet owners have iPads and Android tablets, designed for entertainment before productivity. Another part is that the tablet platform has not fully defined itself yet – it’s so new that manufacturers are eager just to get into the market. They haven’t actually figured out how they will specialize and provide solutions to their customers
No tengo claro si soy una de esas personas que empiezan a temerse que hay un entusiasmo excesivo por los tabletos, sobre todo en las web tecnológicas. La definición más feliz que he encontrado de los tabletos es ésta: "no lo necesito, pero lo quiero". Salvo quienes se toman en serio la estupenda boutade del PostPC, diría que hay un perfil amplio de propietarios de tabletos que los usan para infotainment antes que para otra cosa, para lo que han sido diseñados.

El otro día tuve una reunión de la que no daré más detalles ;). Uno de los asistentes sacó un iPad y empezó a tomar notas. Si el reojímetro funcionó bien, diría que activó el sonido del teclado virtual. Y así transcurrió la reunión, con los asistentes exponiendo y un suave clic-clic-clic de fondo. Como no me gusta nada usar un portátil en una reunión - creo que ni presto atención suficiente y creo que distraigo más de la cuenta - y como me había dejado en el despacho el SmartPen que uso para esos menesteres y para grupos de discusión, entrevistas en profundidad, etc., saqué el móvil (un HTC desire) y abrí un editor de textos. Para mi sorpresa, tomé unas notas razonablemente completas utilizando swype como teclado virtual, y me di cuenta de que no sólo es útil, sino que es menos intrusivo (el dedo dibuja las palabras sin hacer ruido) que un tableto.

Evidentemente, hablo sólo a partir de mi experiencia y es mi criterio nada más. Pero me pareció que el iPad no daba la talla en la sala de reuniones. Estábamos en un círculo de sillas y su dueño lo apoyó en los muslos, adoptando una postura encorvada, recogida, casi como una gárgola. Tampoco he usado demasiado tiempo el teclado virtual del ipad o de otros dispositivos comparables, pero diría que no se alcanza la velocidad y eficiencia que se puede tener con un teclado físico y, además, hay que prestar más atención al proceso de escritura: hay que mirar tanto a la línea de texto como al teclado, dado que no hay feedback táctil.

Hugo es más optimista que yo, lo cual no es nada extraño dado que está profesionalmente centrado en los dispositivos de movilidad, y puede y debe probar más dispositivos a lo largo del día. Asume que esta primera generación de tabletos se basa en un formato común con el que responder a un abanico de necesidades amplio, y que eso va a cambiar. Con o sin polvo de hada, un mismo dispositivo táctil no puede servir con eficiencia a tareas de productividad profesional, a tareas de infotainment y a tareas relacionadas con la educación. El escenario que nos dibuja es el de una generación siguiente de tabletos menos generalistas, usando el que corresponda a cada momento según necesidades (y posibilidades económicas).

Tiene sentido, si lo miramos desde cierto punto de vista: los smartphones centrados en Internet (Android, iphone, win7phone, cojones (digo, webos), la siguiente generación de blackberry, ¿meego?) son tabletos pequeñitos conectados autónomamente a Internet (o, a la inversa, los tabletos son smartphones enormes, con o sin servicio de voz y/o conexión autónoma a Internet). Diría que han entrado en nuestros bolsillos para quedarse.

Después, tenemos los ereaders, cuya pantalla y precio actual les han granjeado cierta popularidad y sirven con eficiencia a un propósito: leer. Como quiera que los tabletos actuales son menos eficientes para la lectura prolongada y concentrada, esa necesidad seguirá necesitando una respuesta.

Tenemos también el tableto centrado en el infotainment, con dos ventajas básicas: peso y tamaño, por un lado, y autonomía de las baterías, por otro. Ambos son factores dignos de consideración porque, como decía el padre de un compañero de trabajo, "no entiendo como tantos currantes cargáis arriba y abajo con vuestros portátiles para llegar a oficinas donde tenéis máquinas de sobremesa". Y si bien es cierto que hay currantes como el que firma este post, que trabajan en la oficina sólo una parte del día y de la semana, teniendo que trabajar en movilidad el resto del tiempo, lo cierto es que muchos portátiles se han cargado, día a día, por falta de alternativas.

También asoman por el horizonte las alternativas a los netbook, tanto smartbook (netbooks con ARM, con su correspondiente autonomía, y Linux o Android) como tabletos como el ASUS transformer, diseñados desde el principio para trabajar bien con un teclado al que se enganchan. En este caso, si (¿cuando?) el software acompañe, se podrán llevar a cabo más tareas relacionadas con la productividad.



En resumen, el futuro puede ser tan o más múltiple que el presente. Yo ahora suelo llevar mi portátil principal (Hp Envy 13), el smartphone y un kindle 3. Cada uno cumple una función que no pueden cumplir los demás. Si Amazon u otro acaba ofreciendo un Señor Tablet con pantalla mirasol, liquavista, (¿Pixel Qi?), sustituirá al kindle 3 pero no en principio ni al móvil ni al portátil en la mayoría de las ocasiones. De la misma manera, mis necesidades no van a ser las mismas que las de los estudiantes, que tendrán que priorizar otras funciones, o las de otros profesionales que trabajan con herramientas distintas a las mías.



En cualquier caso, bajar el peso, el volumen y la autonomía de los dispositivos que llevas encima es un objetivo significativo, siempre y cuando esté conectado con necesidades y tareas reales a cumplimentar con uno o varios dispositivos que las pueden resolver con eficacia. Diría que el futuro no apunta a dispositivos de convergencia, y que la respuesta actual a los iPad se debe a la falta (hasta hace poco) de alternativas: sencillamente, me resulta difícil de aceptar que el mismo tamaño, peso y otras consideraciones de formato resuelvan un abanico extraordinariamente amplio de necesidades.

Pero puede haber una alternativa: si cunde el ejemplo del motorola Atrix y los fabricantes toman medidas (definiendo interfaces con las que los smartphones se puedan conectar), un smartphone podría ser el núcleo central al que añadirle una pantalla más grande (introduciendo el smartphone en un zócalo, por ejemplo), un teclado, etc.



Con todo, y pese a que esta posibilidad es indudablemente atractiva, no creo que acabara desplazando por completo a los dispositivos múltiples que solucionen con eficiencia necesidades muy específicas. Estoy convencido de que tabletos de diferentes formatos y, muy probablemente, Señores Tablet, serán los que dominen el mercado de 2012.

miércoles, marzo 30, 2011

PC y Post PC

Desde la presentacion del iPad 2, una de las habituales exageraciones de Steve Jobs acabado aún más de lo habitual: estamos entrando en la era post-PC, o PPC para abreviar. Lo mejor de ese acrónimo es que coincide con el de PowerPC, el antiguo procesador que utilizaban los ordenadores Apple y que, en su momento, se decía que era superior a los x86 de Intel y que la velocidad del procesador era irrelevante.

Hace ya unos días tenía lugar una interesante discusión en todoUMPC. Cito una intervención del forero Quique, porque me parece un estupendo arranque para tratar este tema:

¿qué significa una "PC"? ¿qué significa Personal Computer? no hay que olvidar que, en esencia, iniciaron un revolución democratizadora. Humanos comunes en su garaje pueden fabricarlas y personalizarlas. Humanos comunes en sus casas pueden programarlas o personalizar el software. Humanos comunes pueden hacer trabajos profesionales en forma auto-suficiente, sin necesidad de buscar una costosa imprenta. Humanos comunes puede generar su propio contenido.
Siguen habiendo PC en la medida que este espíritu de poderosa libertad y autosuficiencia se mantenga.
Obviamente, estos mismos humanos pueden obtener las computadoras armadas, obtener los programas armados, tercerizar una actividad o servicio y/o consumir el contenido generado por terceros. Pero seguirá siendo PC en la medida que esa poderosa y democratizadora capacidad de auto-satisfacción se mantenga.
Obviamente, estamos hablando de capacidades teóricas donde el hombre común tiene el poder de hacer las cosas por sí mismo.
Si algo tiene el mundo "post-PC" es que cada vez más orientado al consumo. Consumir las computadoras descartables. Consumir el software desarrollado por terceros. Consumir servicios prestados por terceros. Consumir contenido desarrollado por tercero. Ni siquiera hay espacio para personalizar nada. Falta que digan que puedes elegir el color que quieras, siempre y cuando sea negro (con el iPhone 4 alcanzaron este ideal).

Efectivamente, la revolución del PC conectado a internet es la democratización completamente imprevista y maravillosa de la informática y sus efectos sociales. No es sólo que la competencia entre muchos fabricantes ha permitido ajustar los precios escalas impensables incluso hace sólo cinco años, sino que el propio concepto modular del Ordenador Personal se ajusta eficientemente a las necesidades y bolsillos más variados y, lo que es mejor aún, posibilita que se extienda el conocimiento necesario para su adaptación a todos los niveles, desde el montaje del hardware a la instalación y mantenimiento del software. Y aunque se nos olvide constantemente, sólo gozan de esta revolución los habitantes del primer mundo con un grado aceptable de inclusión digital (el famoso "lado bueno de la brecha digital"), mientras que sigue fuera de ella la mayoría de la humanidad.

El mejor representante del PC es el PC mismo, en estado puro: El ordenador de sobremesa. Salvo la última generación "todo en uno" de ordenadores integrados en el monitor, hace ya bastantes años que las cajas pueden ser ampliadas según nuestras necesidades, y en la práctica totalidad de los casos va a seguir resultando más barato cambiar un componente defectuoso o estropeado que comprar un ordenador nuevo. Mi PC doméstico tiene 5 años, funciona 7/24 o casi y en todo este tiempo lo más destacable es que su disco primario ha empezado a dar fallos, por lo que lo he sustituido por otro disco de 50 euros.

No ocurre lo mismo con los portátiles, dado que que influye mucho en su diseño el objetivo de que la reparación del ordenador o su ampliación con componentes de terceros sea difícil y, en muchas ocasiones, menos rentable que comprar un ordenador nuevo. Con todo, el portátil conservar parte de las ventajas del PC generalista: Hay una competencia muy fuerte entre los fabricantes, que permite un ajuste constante de los precios en las gamas básicas de portátiles, y la mayoría de los portátiles admiten la instalación de distintos sistemas operativos y el sabor compatible con los mismos (desgraciadamente no todos, incluido el HP Envy con el que trabajo más a menudo últimamente, aunque compenso eso trabajando con crunchbang dentro de virtualbox).

En cualquier caso, un PC completo, del tipo que sea, ofrece a su usuario un poder inconcebible antes de su existencia: desde el acceso completo a Internet, pasando un conjunto de herramientas de cálculo y diseño de potencia desconcertante, hasta llegar al humilde invisible editor y procesador de textos que ha facilitado la generación de conocimiento a una escala igualmente imprevisible. El problema de todo esto es que, precisamente, ya se da por supuesto y superado. En nuestro mundo desarrollado, rico y consumista, un PC es un aparato que ha perdido todo su brillo y toda su conexión con el estatus. Por supuesto, las posibilidades que ofrece siguen estando fuera del alcance de la mayoría de humanidad, pero eso no quita para que un caradura hable de la era P-PC y haya quien le tome en serio.

Un solo ejemplo: Según androlib, el market de Android tiene 190.078 aplicaciones a día de hoy. Según un sitio de nombre particularmente cómico y risible (macgasm), el 19 de octubre pasado había 334,639 apps para iPhone. La última versión estable de debian tiene 29.050 paquetes. Ahora pensemos en lo que se puede hacer con una máquina con SO portátil y lo que se puede hacer en cualquier ordenador con debian.
Conectado a Internet, un PC puede acceder a toda la biblioteca debian e instalar sus programas (la mayoría de ellos correrán en máquinas realmente modestas o antiguas). Lo que es mejor, el usuario sólo necesitará voluntad y perseverancia, porque ese mismo acceso a Internet le proporcionará toda la documentación que necesite para aprender a manejar cualquiera de las herramientas que Debian pone a su disposición con licencia (y espíritu) libre.

Frente a esas posibilidades y recursos, el mundo P-PC ofrece...

  • Dispositivos de usar y tirar, generalmente no reparables y con una fecha de caducidad muy inferior a la de un PC. Ya sea porque el ritmo de evolución de Android deja atrás a los dispositivos en cuestión de meses (aunque esto lo compensa parcialmente la comunidad de desarrolladores con sus ROMs cocinadas), ya sea porque los productos de la marca de la manzana salen al mercado con una obsolescencia que no es sólo programada si no además flagrante y explícita.
  • Por supuesto, el software libre es minoritario y problemático en otra plataforma y herético dulcinista en la otra. Adivinad a cuál me refiero en cada caso.
  • Dispositivos cuya interfaz está orientada al consumo antes que a la creación de contenidos, y desde luego no está orientada a la creación de nuevas herramientas.
  • Dispositivos con posibilidades y funcionalidades muy reducidas comparadas con las que ofrece un PC, ya estemos hablando de un navegador convencional comparado con un navegador móvil, ya estemos hablando del resto de la biblioteca de software disponible.
  • Dispositivos que, con cada iteración, recortan libertades aparentemente indiscutibles a sus propietarios. Si bien iPhone marcó un preocupante hito al impedir la instalación de software que no pasara por sus canales autorizados, estoy convencido de que no hemos visto lo último a este respecto.

Una comparación sintética entre el PC y el "postPC" sería control como recompensa al esfuerzo vs. inmediatez y pérdida de libertad. Otra, compartir vs. consumir: las aplicaciones "tradicionales" (no sólo el software libre) se comparten, ya sea literalmente, ya sea gracias al conocimiento de su uso que se difunde desinteresadamente. Las apps son productos cerrados e inmediatos, sobre los que casi no merece la pena discutir ni documentar dadas sus limitaciones.

Un segundo aspecto del mundo P-PC lo lanza Ctitanic en este otro hilo, ya centrado en la era P-PC: la Nube. El PC nace desconectado, y aún cuando lleva tiempo integrado en la gran InterNet, se conserva en buena medida un elemento fundamental de su primera etapa: el almacenamiento de los datos de forma local. Frente a este paradigma, que hasta ahora ha funcionado satisfactoriamente, se ofrece la Nube como respuesta a dos problemas: seguridad de que, pase lo que pase, no vas a perder tus datos (ese pico de sobretensión que, en un momento, que deja sin las fotos de tus últimos cinco años porque siempre dejabas para el día siguiente hacer un backup), y mejoras en los procesos colaborativos (en vez de compartir un documento local por email, todos trabajamos en un documento que colgamos en una aplicación en la Nube).

Yo utilizo servicios de la Nube a diario (principalmente google apps, aunque no sólo). Ya sólo utilizo un cliente de correo electrónico local (thunderbird) debido a la integración de GPG y, también, por si se da el caso cada vez más improbable de que esté sin conexión a Internet y necesite acceder a mi correo. Hay momentos en el que el trabajo con productos de ofimática online ahorra una cantidad significativa de tiempos y malos entendidos; de hecho, el libro que acabamos de terminar lo hemos hecho íntegramente sobre una plataforma colaborativa.

El problema reside en que, al igual que los dispositivos P-PC, los servicios más populares del Nube de implican perder en mayor o menor medida el control, en este caso sobre tus datos. Por más que siempre tengas a tu disposición la posibilidad de descargarte tus datos en local, las ventajas que ofrece trabajar en la Nube generan cierta pereza a la hora de mantener un backup local. Eso, a menos que cuentes con un Don como el mío, la paranoia informática, a la que sólo aplaco con backups redundantes como si se tratase de sacrificios a algunas deidad oscura de mi interior.

El dispositivo P-PC es una elección que resultará perjudicial si sustituye al PC. A poco que nos paremos a pensar, es evidente que se pierde mucho más de lo que se gana si se sustituye un PC por un tableto. El caso de la Nube es más complejo, dado que es positiva con tal de que tengamos conciencia de nivel de control que estamos cediendo. Por ejemplo, no veo problema en generar y mantener un documento online para colaborar y discutir, sobre todo si sacamos partido a las nuevas funciones de discusión de Google Docs que, hay que reconocerlo, se lo han currado. Sin embargo, no me resultaría admisible mantener exclusivamente en la Nube documentos de carácter sensible o crítico. Afortunadamente, disponemos de alternativas libres para una parte de las necesidades que pudiéramos tener de trabajar en la Nube. Como postearé en pocos días (o eso espero) hemos escrito la totalidad del libro utilizando dokuwiki, un motor Wiki de licencia libre que tenemos instalado en distintos servidores. Por más que en algunos aspectos sea algo menos amable que Google Docs, tiene una cantidad de funcionalidades muy superior debido a la número de plugins que ha acumulado. Lo que es más importante, ha estado bajo nuestro completo y exclusivo control desde el principio hasta el final. Cada día, o casi, hacia un backup de sus contenidos; ese backup lo almacenaba en local y aprovechaba el estupendo dokuwiki on a stick para que la copia local no sólo salvaguardara los datos sino que nos permitiera trabajar en caso de emergencia sin conexión al servidor, lo que sucedió un par de días.

En conclusión: como dirían los de Siniestro total, "ante todo, mucha calma". Estoy convencido de que lo peor que podemos hacer es prestar atención a los embaucadores que, por defecto, van a tener unos intereses discordantes con los nuestros: desde sacarnos el dinero de forma desmedida, a conseguir adquirir el control sobre lo que es nuestro por derecho: nuestros dispositivo, que utilizaremos según creamos conveniente y hasta donde llegue nuestros conocimientos. El dispositivo P-PC, por lo tanto, sólo debería complementar al PC, nunca sustituirlo. El peligro del P-PC es que logre que olvidemos que un día los PC eran nuestros, hacíamos con ellos lo que nos daba la gana y podíamos aprender a hacerlo. La Nube es aún más exigente, en tanto que su utilidad es mayor y, precisamente por ello, puede hacer que resulte más sencillo que nos olvidemos que invita a otra pérdida de control, sobre todo cuando disponemos de alternativas que nos permiten gozar de sus beneficios sin pagar ese coste.

sábado, marzo 26, 2011

Los analistas se preparan para la llegada del Señor Tablet

Esta mañana me he desayunado con una referencia de CTitanic a un artículo de PCWorld que resume atinadamente las crecientes especulaciones sobre un tablet de Amazon.

La cursiva tiene todo el sentido: si fuera algo como lo existente, hablaría de tableto. Si es algo nuevo como esperan bastantes analistas, será un señor tablet, con pantalla mirasol o 3Qi (apuesto por la primera y por navidades de este año). Pero hasta que se abandone el terreno de la especulación, habrá que dejarlo en tablet indefinido. Indicios no faltan:

  • Para empezar, sería absurdo que sacara su propia tablet. ¿Para qué, si ya la fabrican otros y sirve a sus propósitos? La aplicación Kindle está tanto en Android como en iOs
  • La reciente apertura del Amazon AppStore, donde se venderán / distribuirán aplicaciones para Android. Encuentro inquietantemente metrosexual el término apps, por no hablar de lo muy advenedizo que resulta, por lo que espero que no os moleste que no lo emplee.
  • El éxito de los kindle se ha debido a dos motivos: 1) su catálogo de ebooks, que sigue siendo el más importante si eliminamos los libros de dominio público de Google 2) Amazon ha pisado cada vez más el acelerador en ajustar los precios, hasta el punto de que sigue la discusión de si el Kindle 3 cubre con su precio o no los gastos. Es una discusión estéril, porque en última instancia lo rentabilizan de sobra gracias a las ventas de ebooks. Esta agresividad ha dejado a la competencia del sector de los ereader con el pie cambiado, y sólo sony ha podido reaccionar de aquella manera.
  • No pueden apostar por bajar precios de un tableto, dado que no garantizarían las ventas. Tienen que competir con el iPad 1.1, por una parte; por si fuera poco, tiene que competir con la nueva hornada de tabletos android de precio ajustado y primera marca, y finalmente tiene que competir con los inefables tabletos chinos. Demasiada incertidumbre, y sobre todo innecesaria.
  • Gracias al estupendo artículo de PCWorld he podido recordar una referencia que tenía almacenada en evernote, a la espera de tocarla:Qualcomm's Mirasol Display, Up Close and Personal. Ahí se nos hace una sugerencia - Qualcomm is about to invest some $2 billion in small change in a new plant for Mirasol displays--the half-LCD/half-e-ink screen tech that can play video in sunlight. It's all thanks to a "major client." Are we talking Amazon here?. Hay que recordar que samsung invirtió en tecnologías mirasol pero a) ha comprado liquavista y b) aunque puede ser cliente, es ante todo fabricante y suministrador, con lo que la opción Amazon es plenamente factible
  • Un señor tablet con mirasol ofrecería al público algo distinto al confuso y cuestionable tsunami tableto: si un tableto es algo que se quiere pero que no se necesita, un señor tablet es un dispositivo que permite hacer cosas nuevas: leer con la comodidad de la tinta electrónica, pero con la plena interactividad de una pantalla LCD a color, bajo el sol. Eso me habla de vacaciones, turismo, terracitas, parques. También me habla de nichos verticales, de trabajadores de campo, pero somos menudencias comparados con la legión de consumidores que les tentaría lo mejor de un ereader y un tablet reunido en un paquete ligero y con gran autonomía.
  • No pueden anunciar nada, porque la receta del éxito pasa por pillar a la competencia con el pie aún más cambiado de lo que nos pilló Apple con el iPad. Y como Amazon no tiene ni el músculo ni los recursos de márketing ni la complicidad rendida de cierta prensa, tiene que apostar por ventajas más objetivas. Nada de magia, oiga, ni de polvos de hadas. Una pantalla diferente a las existentes, de precio que se irá conteniendo (o que se lanza contenido y arrasa), con la sensual tactilidad que esperan los decadentes consumidores de occidentes. El ereader definitivo, con el descanso visual necesario y toda la interactividad hasta ahora ausente. Y una tienda de aplicaciones propia y que le dotará desde el primer momento con ese famoso ecosistema de aplicaciones que ha dejado en la estacada a quien no ha pasado por el aro del market de Android. Y siendo Google competencia directa de Amazon para el mercado de ebooks, lo lógico es que Amazon no quiera dependencias de Google, o que Google le pusiera dificultades y/o precios elevados para acceder a su market.
Vaya, reconozco que es un análisis en el aire, con mucha suposición (educada, dicen los gringos) para completar los datos existentes. Pero creo que es solvente y que retrata un escenario que puede ser o magnífico o inquietante, según quién lo vea.

Y yo sigo sin mi máquina de escribir digital

lunes, marzo 21, 2011

¿Qué significa el precio de los equipos?


Hace unos días, un lector dudaba (entre incrédulo y ofendido) por netbooks que costaran 200 euros. Dejando aparte la oferta puntual de alcampo, había otros precios comparables: 239 €, 269 €, 289 €, etc. Y tengamos en cuenta que se trata de un establecimiento donde compro la comida y otros productos primarios de mi casa.

Es más complejo de lo que parece: las grandes superficies generalistas tienen una capacidad de compra tal que pueden negociar precios ajustadísimos para un producto que el fabricante quiera dar salida. 179 euros es un precio muy ajustado, y 239 es un buen precio. Pero tampoco hay que dejarse las pestañas para encontrar más equipos por ese mismo precio e incluso inferior, aprovechando la diferencia euro-dólar y aceptando los riesgos. Esto último es menos dramático de lo que parece: si un equipo muy barato palma de verdad, repararlo no sale a cuenta (¡Por desgracia!). Y se supone que los equipos que salen de fábrica han pasado los controles de calidad pertinentes, con lo que es de esperar una duración del equipo al menos equivalente a la garantía de un año de los fabricantes.

Corren rumores de que ASUS va a sacar para verano portátiles dirt cheap (tirados de precio, que decimos), a 200$ o menos y con Chrome OS. A poco que les salga bien la jugada, probablemente haya más fabricantes que apuesten por esa fórmula para dar salida a parte de sus líneas de netbooks. Si lo pensáis, tiene su sentido: un portátil de gran autonomía y poco peso y precio que nos sirva para hacer trabajo ligero en cualquier parte, sobre todo si prospera esa idea del módem de emergencia, añadiendo una SIM 3G con muy poco ancho de banda mensual, precio bajísimo y destinado a momentos puntuales en los que no estemos dentro de cobertura 3G. Suma y sigue:

  • autonomía de tableto
  • la mitad de precio que un tableto
  • teclado, que protege la pantalla y que permite escribir en serio
  • un navegador completo, que permite usar las versiones completas de todos los servicios web y no sólo versiones adaptadas.
Le podemos dar la vuelta a la lista:

  • el doble de precio que un "netbook 2.0"
  • no hay teclado, con lo que producir textos largos es un problema
  • un navegador móvil, con lo que algunos servicios no serán usables.
Y ojo, después de cacharrear con varios tabletos de 7" le veo sentido a un tableto para demos comerciales de guerrilla. En otras palabras, llevarlo siempre encima y poder enseñar lo que hacemos en cualquier momento con más claridad que con el teléfono. Visto que el nuevo precio de los 7" va a ser 350€, espero como mínimo al mes que viene y probablemente hasta junio para ver si finalmente sale el ZTE light 2 con pantalla pixel-qi, o para ver qué precios acaban teniendo los nuevos tabletos de 7" o los restos de serie de los galaxy tab del año pasado.

Pero vaya, es un uso completamente puntual y que, realmente, no necesito. De hecho, no es seguro que lo haga (aunque todo puede cambiar si el ZTE Light 2 con pantalla 3Qi no vale lo que dos tabletos de su rango), aunque el ahorro de peso y espacio me viene bien en algunos momentos. En cualquier caso, si no se posee ni tableto ni netbook, entiendo que la lista anterior hace que un netbook o un futuro chromeoseto barato sean mucho más justificables que un tablet para bastantes bolsillos y necesidades.

Sobre todo, si ya tienes un smartphone razonablemente actual: un iphone 4 (¡Huy, lo que he dicho!) o un Android versión 2.2. y tripas y pantalla decente (de nexus 1 para arriba, o incluso de Legend para arriba). En ese caso, el tablet te ofrece una pantalla más grande para hacer lo mismo que haces con el smartphone, y los cambios que mete Android 3.0 para tablet son cosméticos, digo de interfaz. No hay nada realmente novedoso que no se pueda hacer con un smartphone y sí con un tableto, mientras que un netbook o chromeoseto barato te permite usar un navegador completo.

Soy consciente de que el teclado está demodé para algunos en escenarios de movilidad. Que eso de apoyarlo en su base para que se sostenga sólo y puedas leer o escribir está muy visto. Que el peso y el volumen son un problema, y ahí no hay ninguna ironía, porque un tableto de 7" pesa menos de medio kg y ocupa lo que un kindle. Sea como fuere, si tienes que hacer con frecuencia tareas para las que el smartphone no es suficiente, no tengo claro que el tableto sí lo fuera.

domingo, marzo 13, 2011

¿Tableto o portátil para currar en cafeterías?

Mientras esperamos el advenimiento de los señores tablet - mientras esperamos un producto que nos permita hacer algo realmente nuevo - a veces le doy vueltas al partido profesional que le podría sacar a un tableto. Hace unas semanas ya comenté los límites actuales de los tabletos, tanto por culpa de sus sistemas operativos (salvo si fuera Windows o un Linux completo, claro), sus navegadores y el software de productividad, como por culpa del formato físico, principalmente la ausencia de teclado. Hasta que veamos en acción las nuevas ofertas (HP con sus cojones, el oximorónico Playbook de RIM, los tablet Windows reloaded), no podemos saber si estas carencias se han solucionado y hasta qué punto. Eso sí, quiero pensar que Microsoft puede acabar cayendo en la cuenta de que ellos inventaron este segmento y que pueden acabar siendo esenciales para la oferta de tablet PC a precios más razonables y con una interfaz actualizada que no se olvide del lápiz. En cualquier caso, me reservo a microsoft para otro post.

Volvamos a lo presente: iPad, tablet con android 2.2 o inferiores (samsung galaxy tab, Archos, clónicos chinos, etc.), tablet con android 3.0 honeycomb. Pese a que sus posibilidades productivas son inferiores a las de un netbook, llevo un tiempo pensando en una posibilidad diferente: presentaciones. No soy el primero en pensarlo, claro, pero creo que los tabletos tienen algo literalmente nuevo que ofrecer, y no sólo novedades en cómo hacer: pasarle al cliente o al socio el dispositivo con la presentación, y que sea él quien la haga avanzar al tacto. En abstracto, me parecía una idea positiva - una forma sutil de acercar tus ideas y propuestas a tu cliente o socio.

Hace un par de días me reuní con Rafael Ibáñez, el creador de Libertexto. No es exactamente el caso que estoy comentando, porque no es mi cliente. Pero vaya, compartimos un fortísimo interés por el libro y la lectura electrónicos y su aplicación en entornos educativos. Durante la comida, le dábamos vueltas a diversas ideas entre pedazo y pedazo de sashimi u otros ricos bocaditos japoneses que siempre me hacen preguntarme cómo demonios llegan a estar gordos los luchadores de sumo. El caso es que, sin que lo pudiéramos ver al principio, íbamos acumulando cierta frustración al tratar diversos temas muy prácticos... de palabra, en una charla en la comida primero y en el café después.

Como quiera que brego con la frustración de forma sólo marginalmente más eficaz que mis hijos, había que dar un giro de timón al asunto. Dicho y hecho, saqué el portátil, lo planté encima de la mesa del café y abrimos una sesión con mind42. Todas las ideas con las que habíamos jugado empezaron a encontrar un sitio en el esquema radial, con lo que cambiamos frustración por satisfacción: no sólo no dependíamos más de nuestra memoria a corto plazo sino que, al materializar las ideas en la pantalla, cobraban cierta carta de naturaleza inasequible al pur parlé.

No puedo demostrar lo contrario, dado que el único tableto que tengo ahora mismo es un apad bastante infame que compré en dealextreme por 60 euros hace unos meses. En abstracto, diría que un tablet no nos habría permitido trabajar de esa manera, improvisar una organización de ideas frente a frente con el portátil y un teclado físico. Por supuesto, si pensáis lo contrario, os invito a que lo expongáis en los comentarios.

Esto no invalida mi idea de "pasar la presentación con el tablet". Para empezar, todos los datos importantes de las misiones en Star Wars se pasan con datapads. Sin embargo, creo que es una ilustración más de la diferencia de paradigma entre los portátiles o PC tradicionales y los tabletos: los primeros te ofrecen una opción equilibrada entre hacer y consumir, entre participar y leer; los tabletos, por su parte, incentivan el consumo de contenidos. El salto que dimos Rafa y yo a la improvisación activa, a generar, habría sido frenado en un tablet (o eso creo).

Llevo años haciendo presentaciones con proyector o sin él, con powerpoint, beamer o con cualquier solución de mindmapping. Estos medios "tradicionales" sitúan al que recibe la presentación como espectador, y posiblemente tablet en mano, la presentación sería tecnológicamente más cercana. Y digo tecnológicamente, porque el medio es un complemento, y secundario por añadidura, a las habilidades de comunicación del presentador.

Sea como fuere, la duda que no me corroe es: la ventaja de cercanía de una presentación entregada con un tablet, ¿compensa la pérdida de flexibilidad a la hora de improvisar y construir?

jueves, marzo 10, 2011

Propuesta de dubitador para proteger los ebooks

Hace dos años os mostré como había protegido el cybook que usaba en aquella época. El libro vaciado protegía, claro, pero las horas que le eché no se correspondían con el resultado, levemente abominable  visto de cerca y abierto.

Discutiendo acerca de un equivalente comercial, Dubitador ha generado una solución mucho más eficiente. Sin más, os dejo con ella, porque vale realmente la pena: curras menos para obtener un resultado mucho mejor que el mío, y vuestro ereader irá protegido


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¿Quieres proteger y camuflar tu e-lector favorito?

¿Algo como esto?



¿O esto?




Entonces localiza un libro de tapas duras, del que puedas prescindir, de apropiado tamaño y grosor.

Tendrás que hacer un hueco entre las paginas. Lo que a continuacion se describe es un metodo para abrir ese hueco sin tener que ir recortando una ventanilla hoja por hoja y luego pegarlas unas a otras.

Herramientas y materiales:

  • Unas tablillas de madera, mas bien solidas de aproximadamente 3 cm de ancho.
  • Pegamento corriente, cola de carpintero o cola termica a pistola.
  • Por lo menos 4 sargentillos.

  • Sierra de marqueteria.



  • Tornillos y tuercas, con sus arandelas.
  • Taladradora electrica corriente.

Proceso

Se trata de mantener fuertemente presionadas las hojas para que puedan ser recortadas como si se tratase de una tabla solida.
  1. Se mantienen fuertemente unidos los bordes de las paginas con unas tablillas apretadas con unos sargentillos.
  2. Se usa el e-lector, convenientemente centrado, para calcar su contorno con un lapiz.
  3. En vez de pegar las paginas unas a otras, con la taladradora y broca relativamente fina, se realizan varios agujeros en el marco del mazo de hojas y se rellenan con pegamento termico. Tambien se pueden hacer varios taladros en el centro y rellenados de igual manera. En vez de la cola termica vale cualquier pegamento (imedio) o cola de carpintero, pero habrá que esperar a su total secado. Para evitar las molestias de los sargentos se puede proceder a realizar una serie de perforaciones por todo el marco (sobre las tablillas) e ir colocando y apretando los tornillos. Mejor que las perforaciones sean numerosas y bastante contiguas.
  4. Se realiza un agujero en el vertice interno de una de las esquinas y con la sierra de marqueteria se recorta el hueco siguiendo la linea marcada


Si se desea que el contorno interno quede lo mas uniforme posible se puede proceder a su lijado segun se crea conveniente.

Tambien puede darse mas solidez al bloque de hojas ahuecadas mojando con pegamento el citado contorno.


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A ver si alguien se anima y la pone en práctica. Desde luego, es toda una mejora: una funda de libro para ebook con un aspecto que no desmerezca

jueves, marzo 03, 2011

¿Justicia?

Supongo que sí. Hace año y medio os hablé (uno, dos) del conflicto entre Spring Design y Barnes&Noble. Podéis ampliar la información en esas dos entradas que cito, y básicamente el tema es que ambas empresas tuvieron contactos en los que la primera enseñaba a la segunda su entonces flamante Alex, y B&N acabó sacando un producto realmente parecido en concepto y funcionalidades.


Hace unos días, Spring Design anunció que dejaba de vender el Alex. Siendo realistas, la culpa no es sólo del posible plagio, sino de la evolución del mercado: por una parte, los tabletos y, por otra, Kindle y reader de sony con sus bajadas de precios y aumentos de funcionalidades, le negaron el espacio a un dispositivo de 400 euros. Me da algo de pena, porque siempre me pasa lo mismo: eran una empresa pequeña que apostaron por la originalidad, por una solución diferente a un problema existente. Pero por su tamaño, carecían de reservas y el dispositivo quedó atrás en especificaciones, sobre todo en esas tripas que podrían haber marcado la diferencia.

Lo cierto es que B&N ha llegado a un acuerdo con Spring design para comprarle el portfolio de patentes. No sé si ha sido el ritmo habitual de este tipo de litigios, o si B&N han esperado a ver la evolución del mercado para que Spring Design bajara sus reservas al límite y tuvieran que vender realmente a la baja.

Supongo que nunca lo sabremos. Personalmente me mojé hasta cierto punto, y viendo las fechas y las pruebas aportadas estimé que era probable que el plagio fuera cierto. En cualquier caso, y haya pasado lo que haya pasado, al menos Spring Design han salvado los muebles.

El caso del Alex es muy ilustrativo de la evolución de los ereaders y dispositivos de mano, tabletos o no. Evidentemente, es un mercado en rápida evolución, sin consolidar, todavía con espacio para la innovación. No estamos ante el caso de los portátiles, en los que el formato ya está tan establecido que es casi imposible innovar. Pero después del éxito del iPad 1 y del iPad de colorines (esta vez ya no me mojo como la otra, hay que aceptar la tozudez de los hechos y asumir que el éxito se va a repetir - espero que mi asunción también le dé algo de mal fario, dada mi tasa de éxitos), creo que comienza a asentarse el mercado, y posiblemente para mal.

El éxito de un formato niega espacio a otros formatos, diría yo. Parece que el mercado está solidificándose en torno a las dos variantes de 7 y 10" en dispositivos dedicados al infotainment, y sólo los grandes (sony y amazon) tienen posibilidades de mantener a medio plazo sus ereaders, porque a ver quién compite con el precio del kindle.

Eso sí, no se ha dicho la última palabra. La inversión en fábricas de pantallas mirasol y en la compra de liquavista por samsung me anima a pensar que las cosas serán diferentes en 2012.

miércoles, marzo 02, 2011

Prueba de social compare

gracias a mi lista de visualizadores de datos, he dado con un servicio interesante: www.socialcompare.com. Es muy probable que no sea la última vez que lo uso, porque es bastante útil para comparativas. Desgraciadamente, el ancho no ajusta como yo quisiera, pero siempre está la opción de verlo a pantalla completa y usarlo a pleno rendimiento.



Pulsad en el botón Graphic View (el de las barritas dentro de un círculo, parte superior derecha de la pantalla), y podréis ver la comparación de tamaños, que se apilará con el control "stacked view".

Aún lo estoy probando (para refrescar la cabeza mientras re-redacto un apartado de "el libro"), así que me queda bastante por descubrir del invento. Sobre todo la parte social, que o es un purparlé o tiene que valer para algo

martes, marzo 01, 2011

Un lector me plantea una duda sobre anotación de PDF

Hace unos días, Andrés Cueto me lanzó por Facebook esta duda:

Perdona que me dirija a ti a través de Facebook, pero es que no he sabido hacerlo a través de Tinta-E. Mi nombre es Andrés Pozo y vivo en Barcelona. A menudo tengo que corregir pdf a mano y enviar ese pdf con las correcciones a mano a otras personas (no quiero convertirlas en texto digital ni en notas, sólo un pdf). Por favor, ¿podrías recomendarme un dispositivo (Ipad, tablet, etc.) y una aplicación para hacerlo? Te envío una foto a modo de ejemplo para que veas cómo es el estado final de lo que quiero conseguir.
Muchas gracias.

Ante todo, tengo que indicaros que no suelo usar facebook. Tengo "entubado" twitter, de manera que lo que posteo por twitter es re-posteado en facebook, pero nada más. El modelo de negocio de Facebook y yo no somos muy compatibles que digamos, y mi preocupación por la privacidad puede más que los beneficios que pudieran derivarse de su uso.

Después, una captura de lo que busca Andrés


Como véis, lo que busca es usar anotaciones para corregir, como toda la vida. Yo le he recomendado que se compre un Thinkpad X61 de segunda mano, porque en 2011 sigo empleando uno comprado en 2007 con estupendos resultados. Eso, junto con algún software de anotación con tinta (PDF Annotator da muy buenos resultados) he pensado que serviría muy bien para responder a su necesidad.

Si quiere tinta electrónica, lo que más se acerca a su necesidad sería un bebok neo de entre los dispositivos que se venden actualmente, y que al menos tiene una pantalla de generación decente.

Esas son mis recomendaciones. Vosotros, ¿qué le recomendaríais?

sábado, febrero 26, 2011

Kindles en la india y lectura digital

Llevo demasiados días sin sacar no ya tiempo, sino cabeza, para escribir aquí. El libro ya está terminado y ahora queda la desagradecida tarea de revisión. Tengo la sensación de haberme exprimido la cabeza con el fabuloso pop'n'seal, que nos dio momentos tan brillantes e inmortales en la madrugada de "la tienda en casa" de principios de los 90.

Claro, que no sólo el libro tiene la culpa. Con días obscenamente primaverales y sin lluvia, las arizónicas están en una orgía reproductiva de máximos históricos y mi sistema inmune reacciona de forma acorde.

Sí, ya se que tenía que haber venido llorado de casa, pero nunca he sido demasiado bueno en eso de predicar con el ejemplo. En fin, a lo que iba, hace unos días leí un interesante relato de una experiencia de un friki viendo tigres en la india: No enviéis PCs al mundo en vías de desarrollo, enviad Kindles. De iPads no habla.

El tipo nos viene a contar la reacción que tuvo la gente de una remota aldea de la india cuando pudieron ver el Kindle. En si mismo, no es un relato particularmente brillante, salvo por la sordidez sincera de dudar si les regalaba o no el kindle a los maravillados aldeanos y decidirse por no hacerlo porque estaba leyendo una novela particularmente impactante. Sea como fuere, el relato me hizo recordar la versión previa del OLPC, el interesantísimo antepasado de todos los netbooks, y la versión "actual", que supuestamente vendrá a la moda, sin teclado.

Yo creo que se puede definir la cuestión de forma negativa: de lo que no se trata es de epatar: ni a los niños, ni sus padres, ni a los maestros, ni a los políticos (aunque, en honor a la verdad, lo que realmente le va a poner al político es una coima como Dios quiere y manda). No se trata ni de impresionar con el cambio tamaño de fuente o el text-to-voice, claro, pero tampoco con el wooooosh háptico de las animaciones del iPad cuando pasas de página, o de la excelsa comodidad del teclado virtual en pantalla. De lo que se trata es de dar un servicio lo suficientemente bueno a los chicos como para que se justifique una inversión tan considerable.

Más que con el anecdotario, me quedo con el título del post que comentaba sobre el friki en la India: no enviéis PC. O más cerca, pensaos si realmente merece la pena invertir en PCs, portátiles o, ahora, tabletos. Justificadlo varias veces, y luego volvedlo a pensar. No se trata sólo de la inversión, sino siquiera que los dispositivos empleados sirvan a las necesidades educativas verdaderamente esenciales y críticas.

Quien haya seguido este blog un mínimo de tiempo sobre la que no corra el más mínimo riesgo de caer en la tecnofobia. Por eso me siento en libertad de volver a cuestionar, una vez más, lo que cada vez me temo más que es una tecnofilia mal entendida. Pensando no ya en el pasado o en el presente, que no tienen remedio, sino en el futuro, me pregunto si para una escuela india o española sería mejor un kindle o un tableto.

Ya he comentado en ocasiones anteriores mi preocupación por el impacto de las pantallas retroiluminadas en la vista de personas en edad de crecimiento. Esto ya de por sí es un poderoso factor en pro de un ereader, pero no nos podemos quedar aquí. Es todavía más esencial qué es lo que se va hacer con el aparato.

Se mire como se mire, un portátil o tableto no pueden sustituir al libro de texto tradicional en igualdad de condiciones, principalmente por cansancio visual pero también porque estamos lejos de ofrecer una solución verdaderamente apta para el trabajo con textos que mejore lo que se puede hacer con un libro de papel y un portaminas. El kindle incorpora una serie de soluciones sencillas y eficientes, pero no estoy seguro de que se las pueda definir como óptimas. La velocidad del dispositivo es tal que no permite un trabajo lo suficientemente rápido con un volumen muy elevado de notas y fragmentos subrayados de texto. No es del todo cómodo el salto diagonal o de rana entre fragmentos de texto cuando necesitas trabajar una serie de ideas que no están dispuestas de manera consecutiva.

En cualquier caso, creo que la mejor definición del kindle como herramienta de trabajo sería un buen comienzo. Incorpora las soluciones imprescindibles que hasta ahora otros no han introducido, o han introducido de forma abyecta (como, p.e., subrayar o anotar por medio de un lápiz, de manera que se queda como una imagen bitmap que no es recuperable ni reutilizable). Para mí esta resultando una herramienta cada vez más productiva, en tanto que me ayuda para trabajar con textos ajenos y, sobre todo, para repasar mis propios textos. Me imagino que no sería igualmente productiva para un estudiante joven que tiene unas necesidades diferentes y, sobre todo, menos práctica a la hora de trabajar con textos.

Por una parte, ya sabemos que la solución definitiva para este problema pasaría por un señor tablet, por un dispositivo con pantalla sin retroiluminar y con más potencia de cálculo que, aunque sacrificara parcialmente la autonomía, ofreciera a cambio una interactividad mucho mayor y en tiempo real. Por otra, he conectado este buen comienzo del kindle con etapas más avanzadas en la evolución de las herramientas digitales al servicio del trabajo con textos y el estudio. Lo bueno es que no hay que ponerse imaginar en plan Minority Report, sino que podemos probar las primeras versiones.


Libertexto es una extensión para Firefox destinada al estudio. Se trata de un proyecto concebido y liderado por mi amigo Rafael Ibáñez Molinero. Miguel Calvillo ha posteado una magnífica review del producto con lo que os remito a ella y a la página del proyecto para profundizar. La idea es sencilla pero tremenda: el trabajo con textos ha sido, desde siempre, glosar y subrayar, y lo que hace el producto es permitir una operación cómoda en un ordenador, tanto con documentos HTML como con PDF, permitiendo que nuestro trabajo con los textos quede bien organizado y exportando dicha organización un esquema en diagramación irradiante utilizando Freemind.

Si Libertexto se utilizara en un Señor Tablet con pantalla Mirasol, Pixel Qi o Liquavista, se trataría de un salto revolucionario con respecto a las herramientas hoy por hoy existentes. Aún si la pantalla fuera estándar, retroiluminada, tendría la ventaja de que permitiría un mejor aprovechamiento de los equipos ya adquiridos. Lo más importante, en cualquier caso, es que se trata de repensar los procesos que implica el trabajo con textos, y que se hace libres de ataduras con la literalidad del texto analógico.

Si pongo lado a lado el //texto enriquecido// (que no es sino el zombie disfrazado del multimedia de los 90), y libertexto o sus futuros descendientes, no hay color. Lo primero es un absurdo, una solución patética en busca de un problema inexistente. Lo segundo es el salto necesario, del que sólo me cabe dudar cuando se llevará a cabo de forma generalizada.

martes, febrero 15, 2011

Pixel Qi lo intenta de nuevo

Asi es. Alfonso Castelló me acaba de avisar de la buena nueva. Como no sé francés, me he ido al original. y ahí es cuando me deprimo al comprobar que, no sé si por prisas o por qué, Mary Lou Jepsen ha copiado en su blog el contenido textual de un comunicado de prensa. Lo que anuncian es un tablet de 7", fabricado por la conocidísima empresa ZTE technologies: el ZTE Light 2. Acostumbrados como ya estamos a las historias bizarras con los pobres pantallas 3Qi, al menos aquí nos ahorramos el espectáculo lamentable del estilo bollywood aplicado la comunicación corporativa de una empresa IT, porque se trata de un tablet de 7" con características interesantes ( sino actuales, si perfectamente aceptables), con una CPU snapdragon a 1Ghz y el resto de especificaciones propias de un dispositivo puntero hace nueve meses... con la excepción de la pantalla 3Qi.

Hace no muchos días os hablaba de lo que entiendo que es el límite actual de uso de los tabletos. Si bien no he cambiado básicamente de opinión, lo cierto es que una pantalla 3Qi le daría a un dispositivo de estas características unas utilidades de las que no dispongo con un portátil o netbook normal. Sobre todo, la posibilidad de utilizarlo al aire libre, y también una autonomía superior (a menos que la batería sea escasa, dato que no he logrado encontrar y voy con prisa). lo bueno que tendría, además, es que siendo la marca que es y teniendo las características que tiene (nada de flamantes procesadores de doble núcleo ni interfaz 3D como el carísimo XOOOM), se entiende que, aún con el incremento del precio que supondría el uso de la pantalla 3Qi, se debería mantener dentro de unos márgenes contenidos... si es que quieren llegar a vender algo.

Otra ventaja que veo respecto a Notion Ink es que ZTE es un fabricante consolidado. No se trata de su primer producto ni mucho menos, y de hecho su catálogo es bastante extenso. Para ellos, se trata de un salto natural desde sus productos de telefonía previos.

Tendremos que esperar a que alguien lo tenga en sus manos en el MWC de Barcelona y lo grabe en video. Espero que este post sirva de aviso para los amigos que están circulando entre los centenares de puestos de las empresas. En cualquier caso, mientras esperamos más información al respecto, creo que esta es una buena noticia para Pixel Qi. y no tanto por este tablet de 7" en si, sino porque las pantallas las va a fabricar Chunghwa Picture Tubes Ltd., que os sonará tan poco como a mí, pero que se trata del segundo fabricante del mundo de pantallas pequeñas y medianas LCD.

Hay que esperar a ver resultados de primera mano de los que prueben este ZTE Light 2, pero no es descartable que podamos adquirir, y aún por precio razonable, un Señor Tablet antes de 2012. Con todo, como esta historia está plagada de chascos y decepciones, es mejor ser prudente y esperar noticias más detalladas, incluyendo si el dispositivo acaba en nuestros mercados, su garantía, etc.

Edito: incluyó un video con la versión sin pantalla 3Qi. El rendimiento es razonable, como podéis ver:

domingo, febrero 13, 2011

La superación del índice analógico.

Hemos pasado unos años en los que acumulábamos frustración al comprobar cómo la primera y segunda generación de ereaders eran un calco digital del libro analógico. En vez de aprovechar su realidad de ordenadores enfocados en la lectura, se imitaba en lo posible al libro de papel. Entiendo que es por el conservadurismo de la industria, que llena de temor los corazones de los responsables al pagar por adelantado los plazos de un problema inexistente: el rechazo del público al ereader que se distancia del libro de papel.

Sé que muchos no estaréis de acuerdo conmigo en esto, pero creo que las interfaces táctiles en los ereaders responden antes al conservadurismo que al fashionamiento de los ereaders de esta generación (concretamente, los últimos sony ereaders). Me explico: uno de los puntos de venta más fuerte de los últimos sonys es que han logrado que sean táctiles prescindiendo de la capa de plástico reflectante de la generación anterior que destrozaba la experiencia sin remedio. Por comparación, dos de los elementos recurrentes de las presentaciones públicas (¿púbicas?) del iPad son la estantería en maderas diginobles (a la aldiko) y la fastuosa animación por la que se pasa de una página a otra, incluido un sonido de fondo vagamente erótico, algo así como "floaaashh". Pues bien, creo que la interfaz táctil del sony ereader busca conectar con el pase de páginas del libro de papel.

No sé, a veces pienso que es como si a los fabricantes de ereaders y, sobre todo, a los diseñadores de interfaz les diera vergüenza innovar respecto a las operaciones de lectura digital. A lo mejor no es consciente, y probablemente exagero, pero sigo acumulando frustración al pensar que no estamos sacando provecho adecuado de estos ordenadores nuestros con autonomía de tres semanas.

En este caso, uno de los primeros en romper la lanza ha sido Amazon, las cosas como son. ¿Un libro con teclado y un cursor? Entiendo que a más de un gafapasta (las mías son de montura metálica y cristal culón) le puede dar un jamar por el combo fatal de "teclado en un libro" + "interfaz no táctil". Los diseñadores de las sucesivas generaciones de Kindle han pensado, en mi opinión con mucha razón, que la tecla física ofrece algunas ventajas: no sólo es más barata y fiable, sino que encima permite el touchtyping, el escribir sin mirar tan imprescindible para quien escribe en serio. Gracias a ese teclado (y, como sabemos, al formato .mobi, que permite esa tecnología vanguardista del subrayado y anotado), no sólo se puede leer, sino anotar y extractar. Lo que hacemos día a día todos los profesionales que trabajan a saco con textos ajenos.

El teclado es una agresión a los ojos timoratos, les restriega en los belfos que lo que les amenaza no es un libro.

No, claro que no. El libro es el texto, desde hace algo antes de Gütenberg encadenado a papel encuadernado, y que de repente puede volar. El libro verdadero eran las resmas de papel manuscrito primero, mecanografiado después, y tecleado ahora por su autor. No por nada, y no sólo por escasez, es que los manuscritos originales son los tesoros de la cultura. Después, pasa a las manos del impresor, que lo multiplica mientras den los dineros y hace que llegue a más manos. Pero el libro que hemos leído toda nuestra vida (salvo nuestros propios manuscritos), es un vehículo, un trasunto, no El Libro. Si se supera esa barrera, si se deja de fetichear con el texto encuadernado y reproducido, podemos estar ante la nueva edad de oro de los Libros y textos de todo tipo.

Es de todos sabido que el ebook rompe con todas las escaseces que no sean artificiales y logren imponerse en contra del interés general. Lo que creo que no está tan claro es que es el usuario, y el diseñador que trabaja para contentarle, el que debe romper las sólidas cadenas de la costumbre adquirida y abrazar con alborozo las nuevas posibilidades.

Acabo de mencionar la ventaja del teclado, que amplié en la superioridad actual de Kindle como herramienta de estudio y trabajo. Ahora quiero extender una idea que me ha inspirado Alfredo Novoa al comentar en mi post anterior:
Sí que sería interesante que los ereaders respondiesen mucho más rápido y que se pudiese hojear un libro de forma mucho más rápida. Si además consiguen mejorar los colores pues pueden tener una oportunidad.
Desde luego que sería interesante reproducir esa operación tan útil en algunas ocasiones para hacernos una idea del texto, pero quedarnos en eso sería reproducir, una vez más, la interfaz del papel en vez de superarla.

No se me ocurre cómo hojear digitalmente un texto, pero hay otro elemento de un libro muy útil para hacerte una idea del libro y después navegar por él: el índice. Hasta ahora, si el ebook estaba maquetado correctamente te encuentras con una table of contents que está calcada de un libro de papel: una lista de secciones del texto. Bueno, no exactamente calcada, porque cada entrada del índice está vinculada a la sección correspondiente y es muy útil para navegar.

No propongo nada revolucionario, ni siquiera del todo innovador. Aprovechando las mejoras que estamos viendo en las pantallas e-ink respecto a la velocidad de respuesta, creo que un paso útil podría ser un índice plegable. Sí, ya sé que da un look "so 2000" que dirían los fashionados, pero creo que se trata de una posibilidad práctica a un problema real. Podéis ver una demo aquí

Creo que para índices de varios niveles de profundidad y/o muy extensos (como mi libro :( ), se agradecería un índice plegable y desplegable según se necesitara, que se pudiera invocar con un solo botón o sobo en la pantalla multisobable. De este modo, podríamos saltar de manera fluida entre el esquema del texto y el detalle del mismo, del árbol al bosque y de vuelta en un parpadeo. El libro como herramienta de trabajo ganaría bastante, me parece.

Entiendo que el debido estudio debería materializarse en posibilidades todavía más innovadoras que un menú en árbol como el que propongo. Pero la idea es la que cuenta. Como gritaban en la Crimson Assurance Company cuando se rebelaron
¡Levad anclas!

¡Dejad atrás deudas a las que nadie os obliga!

¡Sacad partido a los ebook! ¡Dadnos más, diseñadores! ¡Hacedles volar!

sábado, febrero 12, 2011

¿Quién dijo que e-ink había llegado a su límite?

Hace un par de semanas os hablé de lo precipitados que eran los rumores y "análisis" que apuntaban a que la tecnología e-ink había llegado al límite de su desarrollo. No tengo problemas en confesar que yo mismo participaba en cierta medida en ese pensamiento; no es que viera "muerto" a e-ink, porque trato lo posible de no ser un tolomato pero, a falta de noticias, creía que el límite de refresco de pantalla en este tipo de pantallas era mucho más estricto de lo que ha demostrado ser.

Pues si la gente de Freescale nos demostró que no se ha dicho aún la última palabra con las pantallas e-ink, anoche descubrí en el blog de Nate el grande una noticia que terminó de alegrarme el día: Bookeen demuestra video sobre una pantalla e-ink.
Para empezar, lo que indica es que los fabricantes de la serie cybook de libros electrónicos no están condenados al cierre como me había llegado a temer. Eso, ya de por sí, es una alegría, porque fueron unos pioneros que apostaron en esta tecnología cuando nadie más creía en ella. Ya sabéis que tengo debilidad por las pequeñas empresas y apuestan a lo grande o que, mejor aún, apuestan por hacer algo diferente en vez de ser pequeñitos dentro de los caminos trillados por los grandes. Encima, siempre ha sido serios, no como una empresa bollywoodense que todos conocemos. La única duda que me queda es que parecía que Bookeen había apostado por Sypix, por la alternativa a e-ink.

Para continuar, esta impresionante demostración sea llevado a cabo no con la siguiente generación de pantallas de tinta electrónica sino con Pearl, con la pantalla que equipa el Kindle 3, el Kindle 2 DX y las nuevas series ereader de Sony. Lo que demuestra esto es que si la controladora y la CPU que hay detrás de las pantallas son lo suficientemente potentes (pongamos, como las CPU de los teléfonos de última generación), el límite de velocidad de refresco se sobrepasa con facilidad. Video, nada menos. Lo que podemos comprobar en la imagen es que supera con mucho a los 8 fps (imágenes o frames por segundo) que habían alcanzado los de Freescale. Claro que, a cambio, tendría que subir un poco el coste y bajar algo la autonomía. Pongamos, a bote pronto, un 30% o así. Personalmente, no me dolería lo más mínimo renunciar a una de las tres semanas de autonomía que ofrece un ereader actual si dispongo de muchas más posibilidades de interacción, como un editor mínimamente decente y que responda con fluidez a mi uso del teclado.

Lo bueno de esta demostración es que es nos enseña que es posible, que no tenemos por qué estar condenados a largo plazo al uso del LCD. Lo malo, que es una demostración, que no es nada parecido a un producto comercial acabado. Para empezar, los desarrolladores tendrán que considerar si quieren seguir ofreciendo sólo dispositivos dedicados para la lectura de libros (para lo cual estas capacidades son completamente innecesarias) o si quieren hacer un nuevo tipo de producto que vaya más allá y que incorpore nuevas capacidades. Eso no es nada sencillo porque, como sabemos, el mercado de tecnologías personales es brutalmente conservador y no suele recibir bien de primeras todo lo que supere realmente las fórmulas nauseabundamente establecidas.

Imaginaos que bookeen u otro más grande sacarán al mercado un producto más caro que el precio base de los ereader actuales y que no dispusiera de color o que, todo lo más, dispusiera de los colores apagados de la versión a color de Pearl. Comparado con un tableto actual, sería muy poca cosa a los ojos de un consumidor consumista de tecnologías. Y tenemos además un límite bastante puñetero y para el que no he encontrado una solución clara: conforme aumenta el tamaño de la pantalla e-ink, disminuye el contraste y no sólo porque no se puede mantener la densidad de puntos por pantalla, o quizás por que la disminución de la densidad de puntos por pantalla (que ocurre exactamente igual en las pantallas LCD) afecta de manera decisiva al contraste.

Pero podemos darle la vuelta a la cuestión: imaginaos que a los actuales clientes  (usuarios finales o empresas) de ereaders se les ofrece un tipo de dispositivo que les permite llevar a cabo con eficacia otro tipo de tareas, desde la escritura (mi tesssssorooooo, digo mi máquina de escribir digital) hasta la gestión del correo electrónico, la consulta de documentación de cierto tamaño en web y con una mayor comodidad incluso de la que ya ofrece el navegador del Kindle 3, o en general todos los usos que pudiera ser llevados a cabo en una pantalla supletoria y que le ofrecieran al usuario un descanso visual muy importante. Digo esto porque, a tenor de los resultados, parece que de momento no podemos aspirar siquiera a disponer de un netbook de 10" con pantalla e-ink. Esto sería un reflejo práctico de la idea de pantallas auxiliares que llevó un tiempo defendiendo Dubitador, y creo que tendría un público.

No sólo estaríamos interesados, creo yo, los que leemos mucho y/o tendemos a cansarnos la vista cuando trabajamos mucho tiempo por una pantalla LCD. Estoy pensando en todas las personas que trabajan con volúmenes importantes de texto, para quienes un Señor Tablet, ereader con esteroides o como le queramos llamar supondría una diferencia esencial de cara al descanso visual. No sólo las personas que generamos informes, sino los millones de estudiantes de todo el mundo. Si la pantalla pudiera reaccionar de una forma adecuadamente fluida (como hemos visto en el video), me parecería sencillamente inmoral que los niños y jóvenes tuvieran que estudiar con un dispositivo basado en LCD, que les produce un cansancio visual mucho mayor que afectan no sólo a la salud de su visión sino también a los resultados del estudio: no se como todavía hay quien puede discutir que, a mayor cansancio visual, menos rendimiento.

martes, febrero 08, 2011

Me encanta cuando alguien se atreve a innovar

En estos tres últimos años, el grueso de la evolución de la informática portátil está protagonizada por muy pocos eventos aislados (aparición de los netbooks; internetificación de los smartphones, adiós Nokia, hola android; iPad y tablets), donde alguien innova y muchos fabricantes con solera repiten esa innovación hasta la nausea, con variaciones infinitesimales que venden como revolucionarias. Copiando a otros o a sí mismos, la industria parece que avanza hacia alguna parte.

Supongo que hasta tiene sentido. Después de los fiascos relativos de tablet PC y absoluto de UMPC, a muchos se les quitaron las ganas de experimentar y empezaron a copiar fórmulas de éxito. Sin embargo, de vez en cuando alguien destaca, se vuelve a atrever... y da la campanada, como Kyocera con su Echo.


Se trata de un teléfono Android con dos pantallas de 3'5", que se desdoblan en varias posiciones: plegado, "modo portátil" y desplegado. El modo portátil:

Y plegado

La bisagra parece excepcionalmente sólida, mucho más que la de los HTC, por ejemplo:

Lo que me fastidia es el empobrecimiento de la perspectiva de algunos de los blogs tecnológicos que antes hilaban más fino. En mi tozudez, insisto en culpabilizar al switchismo, a centrarse en productos Apple y no valorar lo que no encaje en los formatos físicos de la manzana. Por ejemplo, el bloguero se queja de que el Echo no tiene 4G ni cámara frontal.

Vale.

Fantástico.

Pero tienes un dispositivo de dimensiones muy reducidas que cabe en un bolsillo y que, desplegado, ofrece unas estupendas funcionalidades de tablet. A ver, repetimos: no hay que llevar encima móvil y tableto, porque este dispositivo parece dar buen resultado tanto como smartphone como tablet. Es muy recomendable tragarse este video entero y ver los ejemplos del cliente de correo con ventana de lectura separado, la galería con visor separada o google maps y google streetview a pantalla completa.


Hay aspectos que me gustan más que un tablet. No es sólo la transportabilidad, que sólo por eso ya merece la pena considerarlo, sino las posibilidades que ofrecen las dos pantallas independientes. En algunos casos, una pantalla extendida como en los escritorios con dos monitores; en otros, en cada pantalla se hace una tarea diferente, como en la nintendo DS. Por ejemplo, la posibilidad de sacar un teclado virtual a pantalla inferior completa y escribir en la pantalla superior me parece mucho mejor que sostener la tabla mosaica y escribir en recto, porque el ángulo de la pantalla donde estás escribiendo es más perpendicular a tu línea de visión. Sobre todo, porque se puede adaptar a más escenarios de uso.

No sé vosotros, pero entre los abotrillos 3D de honeycomb con tabletos y este teléfono-acordeón, a mí no me cabe duda: si pensamos en sacar utilidad a nuestro dispositivo y no en consumir tecnología, creo que no hay mucha competencia entre llevar encima uno o dos aparatos.

No me lo voy a pillar, porque Vodafone al final cumplió su compromiso contractual y en Noviembre renovamos los móviles de mi empresa en muy buenas condiciones. Con el desire y el Kindle 3 me sobra para cuando no tengo que currar, y si tengo que currar uso un ordenador de verdad. Pero confío en que este experimento se mantenga en la próxima generación, porque me atrae muchísimo más que una solución teléfono móvil + tableto.

Es cierto que tiene limitaciones: Android, como en tantos otros escenarios, no está preparado para una configuración de escritorio extendido / pantalla dual. Por eso kyocera ha tenido que adaptarlo, y por eso el dispositivo ha salido con Android 2.2 (que no está nada mal, es el que usamos muchísimos usuarios y es maduro; por comparación, Dell sigue sin actualizar su streak en todas partes, y su adaptación de Android no está tan justificada ni de lejos). El problema es que, de partida, sólo las aplicaciones básicas pueden aprovechar el modo dual-extendido: email, navegador, mapas, poco más. Para mí sería perfecto, porque es lo que más uso con diferencia en el smartphone.

Lo malo es que el público no suele premiar la innovación si no está envuelta en abundante márketing melífero y mágico. No puedo ser muy optimista al pensar en la supervivencia de este formato, a menos que Kyocera (que no es una start-up precisamente) apueste de verdad por la idea y soporte lo que va a ser un despegue lento. Todo sea que me equivoque, pero en el mundo de la magia y las pantallas retinales, esta heterodoxia del Echo tarda mucho en ser valorada. Y eso que el precio (199$ con permanencia) está realmente bien para ser un dispositivo tan radical, pero tendrán que ser pacientes... o invertir a lo bruto en magia. Es triste, pero es lo que hay.

En resumen: hace poco he comentado los límites que veo a los tabletos actuales. A la espera de un Señor Tablet con pantalla sin retroiluminar, no aportan una ventaja objetiva respecto a smartphones y portátiles. Mientras nos llega un Señor Tablet con pantalla Mirasol o Liquavista (pues la competición parece cada vez más a dos), Kyocera nos sorprende con algo mucho más justificable, algo que se puede llevar perfectamente por la calle y a lo que se puede sacar más utilidad que a un smartphone. Sólo por arriesgar, sólo por ser creativos, se merecen el éxito.

Y por último... ¿no os recuerda el invento al courier de microsoft?

No, no digo en absoluto que lo hayan copiado. Hay más precedentes de doble pantalla, y el Echo tiene un montón de soluciones originales. A lo que me refiero es a que Microsoft debería desprenderse de su reciente alergia a la innovación con los medios que fuera necesario y empezar a sacar al mercado algunas de las ideas tremendas que salen de su departamento de R&D. Eso, si quieren dejar de sembrar ellos y que sean otros quienes recojan los frutos.

domingo, febrero 06, 2011

Límites de uso actuales para los tabletos.

De un tiempo a esta parte, la blogosfera relacionada con, digamos, la computación en movilidad, está revolucionada por los tabletos. Recordemos que "tableto" es el término que escogí para subrayar la diferencia de capacidades entre los Tablet PC "de toda la vida" (que llevan un S.O. de escritorio), los ipod de bilbao / androids con hipertrofia de tiroides, y los Señores tablets, los dispositivos con pantalla no retroiluminada que aún no han aparecido en serio. A menos que aceptemos barco como animal acuático, o Adam como tablet bien rematado y maduro.

No tengo problema en reconocer que me equivoqué respecto a su éxito, y lo hice pensando en que la definición que más me gusta de los tabletos (no lo necesito, pero lo quiero) iba a encajar en menos usuarios. Al final ha funcionado como en tantas situaciones comparables de nuestra sociedad de consumo el terrible concepto de consumo conspicuo de Thorstein Veblen. Si no os queréis zampar la estupendísima Teoría de la clase ociosa, hoy casi tan actual como Mercaderes del Espacio, aquí os dejo tres resúmenes que os ahorran buscar Veblen + conspicua en google: 1, 2, 3. El segundo es el que más me ha gustado, pero tengo todavía algo de atorramiento hasta que la ebastina termine de compensar mis reacciones al polen de las hijaputáceas, digo de las arizónicas, con lo que después de todo puede que la recomendación no sea recomendable.

Sea como fuere, llevo un tiempo discutiendo con mis colegas el papel de la prensa generalista (especialmente de News Corp., pero no sólo) en la popularización tremenda de los iPads. Creo que es un factor nada desdeñable junto al consumo conspicuo porque, no sé a vosotros, pero a mí me ha venido gente con una relación con la tecnología semejante a la que tengo con las arizónicas a pedirme consejo sobre el cacharro ese, el ipad, que lo habían visto en la tele. Murdoch, que como sabéis es una persona muy mala y chunga, ha apostado firme por lo que parecía ser la tabla de salvación de la prensa, después de que la crisis de 2008 se fundiera parte del modelo de pago por publicidad y los ciudadanos sigamos tan ternes, sin pagar por los periódicos.

Sé de profesionales que le sacan partido al iPad como instrumento de trabajo, y D*s me libre de decir a nadie cómo hacer su trabajo: a los de otras profesiones, porque no tengo ni idea, y a los compañeros de profesión, porque sólo me faltaba facilitarles que me hagan la competencia. Pero vaya, estas personas que menciono son excepcionales (y lo saben ;) ), porque usan el iPad principalmente para consultar información. Y no nos engañemos, los cyberglamourosos tablets con Android 3.0 no van a ser diferentes en este sentido. Ya no es sólo que no disponen de métodos de input comparables a los de los SS.OO de escritorio (teclado, voz, lápiz, en orden de importancia), que por una vez tenía razón Ballmer en mostrarse displicente cuando, en una reunión, un tipo de otra empresa sacó su flamante iPad y se empezó a desgañitar con el teclado virtual tratando de mantener el ritmo de la reunión. No, el problema es doble:

  1. Flash no es un problema para escenarios profesionales. Todavía Flex tiene cierto recorrido para generar aplicaciones de productividad, pero a día de hoy es anecdótico.
  2. Las aplicaciones de productividad son completamente minoritarias tanto en la AppStore como en el Market de Android, y las que hay son chistes malos comparadas con las aplicaciones de escritorio. No es sólo que no haya herramientas de nicho, desde Autocad hasta las herramientas de análisis de cada curro, sino que las herramientas generalistas hacen que, por ejemplo, a su lado Abiword sea Word 2025. Ah, perdón, se me olvidaba: no son limitadas, son mágicas. 
  3. Los navegadores (safari magickal, navegador de Android, dolphin, opera mobile, firefox mobile... ¿me dejo alguno importante?) tienen el motor de Javascript capado. Durante unos días, tuve la esperanza de que Meego fuera por otro camino, pero Chippy de UMPCPortal y Carrypad me ha comentado que no. Todo es magia, como los inagotables polvillos que salen de algún lado de Campanilla cuando la agita Peter Pan: los tabletos son mágicos, y mágicas deben ser las versiones de aplicaciones web adaptadas a ellos. El problema es que relativamente poca gente se hace la pregunta de, "En 2011, ¿Para qué hace falta que se adapte una aplicación web? ¿No debería ser universal?". La única respuesta que me ha satisfecho me la ha dado un hacker que, aunque switcher, no deja de hilar fino: los SSOO móviles no están de momento tan optimizados como para que mantengan la magia, digo la fluidez en las animaciones, si les metes un navegador completo.
Esto no debería extrañar a nadie que haya seguido el nacimiento de este nuevo sector tecnológico y no haya caido en el autoengaño colectivo: el iPad y los demás tabletos, salvo cambios sustanciales, están focalizados al infotainment. No sólo por sus SS.OO, no sólo por la falta de aplicaciones de productividad y profesionales, o porque los navegadores no permiten una experiencia completa de navegación. Hay un factor empresarial, nada tecnológico, que es de igual o más importancia: no es cuestión de canibalizar las ventas de los equipos profesionales.

Muy diferente es que los tabletos se zampen parte de la cuota de mercado de esos netbook que Jobs despreció con su habitual displicencia jaleada. Para los fabricantes, los netbooks han sido un desarrollo desastroso, aunque parezca lo contrario: los márgenes de beneficios se han estrellado, y no pocos de los que los fabricaron lo hicieron para no quedar fuera de un mercado que, en su momento, era lo único que mantenía las ventas. Pero vaya, si sacamos un dispositivo que

  1. vale un 50% o incluso un 100% más que un netbook en PVP
  2. las más de las veces, el usuario se lo comprará además de su PC

El negocio es redondo para los fabricantes. Y no es nada malo ni censurable, claro; no, dentro de las coordenadas de este sistema capitalista nuestro que, para empezar, ha puesto PCs en las manos de tanta gente en el mundo.

Pero lo que sí es erróneo es confundirse. Sacar al tablet de su nicho de infotainment y tratar de usarlo en productividad para todo lo que no sea consulta de información. Si esto es poco probable en empresas serias, no ocurre lo mismo en el siempre maltratado sector de la educación. Y muchos usuarios se pueden comprar un iPad o un superduperandroid 3.0 por motivos erróneos, porque lo quieren, pero no saben por qué.

En mi caso, hace un mes me tentó el concepto Transformer de ASUS. Por las razones que expongo arriba, no le veo sentido ahora mismo. No es una decisión definitiva, pero lo cierto es que me he enfriado mucho respecto al uso de tabletos, excepción hecha de las presentaciones comerciales.

Y por si fuera poco, el Kindle 3 lleva un par de semanas sorprendiéndome positivamente, hasta el punto de que es mi primer ereader que me permite usarlo con éxito para tareas más allá de leer y anotar textos offline. De hecho, ahora mi escenario óptimo para movilidad infotainmenteada es un kindle 3 y mi smartphone, que es un HTC desire. Esto lo desarrollaré en otro post, si me lo permite Das Buch.

miércoles, febrero 02, 2011

Mi entorno de trabajo (II): mindmap compartido

La verdad es que el libro está siendo el proyecto más complejo en el que me he embarcado. Cuando parí mi ladrillo, digo mi tesis, algunas circunstancias eran diferentes:
  • Era la primera vez que me embarcaba en algo así. Sin experiencia previa, me tiré 7 añitos del señor para hacerla a trancas, barrancas, pasitos p'alante y pasitos p'atrás (incluyendo una desafortunadísima incursión en el campo de la teoría de sistemas complejos, tan bonita como poco integrable en una investigación basada en trabajo de campo).
  • Aunque parezca mentira, las 3 personas que se la han leido de cabo a rabo y yo sabemos que la estructura de mi ladrillo es mucho más lineal de lo que parece. Si le quitas el impuesto académico, a.k.a. la cita profusa (y eso que me cuidé de abusar de la cita, como lleva siendo la norma de 20 años a esta parte, y la bibliografía sólo tenía 10 páginas) y las tonteridas personales que se sueltan al principio de una tesis antropológica, quedan dos grandes bloques que se apoyan entre sí en cierta manera, dos investigaciones casi independientes para cubrir la realidad cultural contemporánea de la muerte y una prueba diacrónica de la evolución de la cultura funeraria urbana. Precisamente como el tema es tan monstruosamente amplio y me enfrentaba con el texto a puro huevo, creció hasta el arma ofensiva en la que se acabó convirtiendo. El esquema inicial creció sin parar, adaptándose a lo que iba encontrándome en el campo (cementerios, tanatorios, casas particulares... Internet; hay que decir, por cierto, que hubo quien me cuestionó en 2004 si era lícito hacer etnografía en Internet. Como soy buena persona, no mencionaré quien fue) y a las chispas que acababan saltando a base de enfrentarme a los datos.
La falta de experiencia y tema monstruoso generaron un ladrillo que, para hacerlo legible, tendrá que ser editado a conciencia y sometido a tijera sin piedad. En este caso tengo:
  • Plazos ajustados
  • Un tema casi tan tremendamente fértil como la muerte: la dimensión social y cultural de la brecha digital y un método de empoderamiento digital derivado del análisis de las dos anteriores.
  • La imperiosa necesidad de que el lector no sólo no muera en el intento de leer el libro, sino de que le motive leerlo, que se pique, que se ría en ocasiones y que, sobre todo, le saque utilidad. Una tesis, o una monografía, se escriben para nanopúblicos de docenas de compañeros de disciplina. Mi libro actual tiene vocación divulgativa que me esfuerzo en mantener.
Antes de este proyecto, hace ya algunos años, me di cuenta de que un esquema lineal es fácil que escape al control de su "dueño". Es sencillo: a poco que crezca, hay que leerlo recorriéndolo en vertical y mantenerlo en memoria a puro huevo, como decía. Un mapa irradiante crece desde su centro hacia todas las direcciones de la superficie disponible. Si en vez de usar lápiz y papel lo haces con software (por más que los puristas pongan el grito en el cielo por eso), tienes la ventaja de poder alterar el punto de vista con muchísima facilidad, plegando y desplegando ramas según convenga.

En mi trabajo anterior, empleaba MindManager. Ahora, sin embargo, me he pasado a Xmind, que no sólo es software libre sino que, además, permite concentrarte en un área del mapa de una forma extremadamente cómoda. Otra alternativa muy funcional es freemind, libre como su propio nombre indica.

Hoy en día, un software de mindmapping me resulta indispensable para diseñar proyectos, para gestionar su progreso y para generar el informe final. No sólo por organizar ideas, sino también por marcar con iconos o etiquetas de progreso, deadlines, comentarios, etc. Mis mapas son mis proyectos, crecen con ellos y se cristalizan en su forma definitiva cuando el proyecto acaba. Alguna vez tengo que animar el desarrollo de un proyecto para ilustrar su evolución.

Este libro lo estamos escribiendo dos autores, con los condicionantes mencionados líneas arriba. No es la típica colección de artículos disfrazada de libro colectivo, sino un texto unificado con un propósito principal. Para poder coordinarnos, no podíamos trabajar con un mindmap en local, sino que necesitábamos una herramienta para colaborar en tiempo real. El mapa que véis, de hecho, se extiende 3 niveles más hacia abajo, con todas las citas y anotaciones.

El servicio que estamos empleando es mind42.Es gratuito, aunque eso no es vital para nosotros. Lo escogimos por su sencillez y rapidez de manejo. Gracias a él, el mapa ha ido creciendo con las aportaciones de los dos, aunque hay que decir que es obligatorio mantener cierta disciplina: las ramas se pueden mover con tanta facilidad, que para no volver locos a quienes lo están utilizando es muy conveniente dejar una nota en la posición original de la rama, indicando a dónde la hemos cambiado y por qué. En nuestro caso los cambios eran menores, porque había mucho trabajo detrás. Pero precisamente porque había mucho trabajo detrás, el mapa estaba bastante en la cabeza y era fácil volverse loco si lo que buscabas en un momento dado no estaba donde se suponía.

Hay otras alternativas que permiten generar diagramas irradiantes de forma colaborativa y en tiempo real. Una muy buena es mindomo, que incorpora también cliente local (basado en flex) y con un precio contenido en la version premium (tiene versión gratix). Otra es mindmeister, similar y algo más cara.

En la próxima entrega os comentaré dónde estamos escribiendo. Mientras, os dejo con  una iniciativa que he descubierto mientras me documentaba y que me ha encantado: debategraph, un wikimapa para debates sobre políticas públicas. Muy recomendable, a mí me está esperando a que acabe el libro.

lunes, enero 31, 2011

¿Quieres un netbook con pantalla Pixel-Qi?

Pues prepara 795 euros (si se cumple la bonita relación 1 dólar = 1 euro), porque eso es lo que te van a zumbar los de clover sun por su sunbook.
Ya comentamos hace unas semanas que los de glover sun se habían pillado una parte del stock de pantallas DIY que había sacado al mercado Pixel Qi. Recordemos que eran kits para que le quitaras la pantalla a tu netbook y le pusieras esa pantalla a cambio. Parece ser que los de glover no avisaron de sus intenciones a Pixel Qi, se lanzaron y aquí tenéis el resultado.

Si la información disponible es correcta, se trata de pantallas 3Qi de primera generación comercial, con un ángulo de visión no muy bueno. Eso se podría aceptar, pero lo que no es de recibo es pagar 795$ por un equipo que, sin la pantalla, costaría 300$. Tal y como la veo, la jugada consistiría en sacar al mercado sólo unos cuantos miles de equipos (si llega) pensando en los frikifans de las pantallas de pixel-qi. Si el coste de los kits era de aprox. 300$, y el coste de ese netbook en compra por volumen es de 150, le sacarían un beneficio razonable.

Yo soy un frikifan confieso de PixelQi. El concepto me mola. Lo que hicieron con OLPC también - de hecho, me resulta cada vez más fascinante la historia del OLPC y de sus pantallas, son conceptos magníficos y hermosos con mala suerte y peor gestión en el caso de OLPC. Sin embargo, me voy a retener. Me tienta este sunbook, pienso en primavera y en currar al sol... pero no puedo justificar esa inversión.

Me toca seguir esperando. A este paso, mi máquina de escribir digital, si acaba siendo, será Mirasol o Liquavista.
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