viernes, mayo 06, 2011

Exito generalista y fracaso educativo: paradoja del kindle

Leo en planetaebook la enésima referencia a lo inadecuado que resultan los ereaders para el estudio. Partamos de la base de que yo habría dado palmas con cada oreja de haber contado con un kindle cuando estudiaba. Y partamos de que mi italiañol no era suficiente para entender todo el artículo y que me he valido de la traducción italiano-inglés (italiano-español queda peor con google translator).

Nos vuelven a insistir en que las pruebas piloto de Amazon no han resultado como esperaban. A falta de más datos, me quedo con una copla: se entregaron los kindle DX con apenas alguna sesión introductoria, en plan "experimento libre". Vamos, muy lejos de una iniciativa conjunta en la que el ereader fuera un instrumento, una de las patas de la mesa junto a un repositorio de documentación y una metodología de trabajo.

Dejando este presunto fallo aparte, lo que me llama la atención es que los ereaders no permiten "trabajar como con el papel" y, a la vez, "no incluyen capacidad multimedia". Dejando aparte que el artículo incluye algún error grueso (como afirmar que en el kindle no se pueden tomar notas), lo que realmente me interesa es cómo los valores y deseos de los estudiantes se anteponen al análisis frío.

  • Por una parte, tenemos la resistencia de los valores previos: los que les forman, les siguen machacando con la importancia del papel. Esperemos que menos con la toma de apuntes al dictado o demás arcaicismos que padecimos en el pasado reciente, pero desde luego siguiendo el fetiche -ya sutil, ya explícito- del papel como depositario del saber.
  • Por otra parte, tenemos la querencia a la última moda de consumo conspicuo digital: los tabletos. Descarto PCs de sobremesa y portátiles por la sencilla razón de que llevan tanto con nosotros que no tendría sentido hablar de carencia de sus posibilidades: el PC está ahí desde hace mucho, y lo que ofrece se da por supuesto (y no se valora). No, pienso en la multitouchicidad y en el multimedia sostenido a pulso. La contradicción se resuelve porque ambos valores conviven en estanterías aparentemente separadas: el estudio pertenece al papel, pero las animaciones fashionables son... deseables, apropiadas, un posible futuro positivo para la enseñanza. 
La contradicción entre la animación multimediática y la lectura prolongada no se resuelve, por más que un tableto ofrecería las mismas opciones escapistas, procrastinadoras y distrayentes que un PC (a lo que sumaríamos el Angry Birds). Para cierto perfil de consumidor, el deseado e injustificado tableto (se quiere aunque no se necesite) presiona su fibra moral, virando con violencia desde el deseo hacia la justificación encajada a martillazos. Por más que tras 20 años de intentos, se debería tener claro que lo multimediático no es significativo (y sólo marginalmente útil en el mejor de los casos) para el estudio, se lo emplea sin rubor, con la alegría de haber dado con un motivo aparentemente sólido para encajar al tableto deseado en el tiempo dedicado al estudio.

El papel me sobra cada vez más. Me eduqué con él, y mis libros amados de juventud siguen en papel. Pero para trabajar es aberrante: sólo atesora dato muerto, que me consume tiempo valioso para recuperar y reutilizar. Y el estudio es sólo un trabajo, un conjunto de tareas que prepara para el trabajo de verdad. En abstracto el papel debería ser igual de útil que para otro tipo de trabajo, con la sóla condición de que se disponga de un dispositivo adecuado para utilizarlo.

El problema del ereader es múltiple:

  • Está centrado en la lectura de libros, en vez de en apps escapistas
  • Es barato. Lo barato no es signo y depositario de status. Nadie pretende ligar soltando el llavero de un dacia encima de la barra de un bar.
  • No es nuevo, al menos no para el coinosseur o enterao.
Por lo tanto, si el papel se resiste porque atesora valores positivos (aceptados de arriba a abajo, del profesor al alumno que lo imita), el ereader no llega porque su deseabilidad para el individuo es menor que la de un flamante tableto. Por más que el ereader ayude al estudio, tanto por limitar el cansancio visual como por frenar las distracciones que nos sacan de proseguir con el objeto de estudio: con los textos.

miércoles, mayo 04, 2011

Trikar no necesita un Kindle más avanzado. ¿Y vosotros?

Trikar acaba de postear una entrada muy interesante, en la que analiza por qué el Kindle es para él suficiente.

Lo que más me gusta, o con lo que más coincido, es lo que afirma acerca de lo que es un libro. De hecho, de eso voy a hablar mañana en Córdoba gracias a Miguel Calvillo. Efectivamente, por más que un libro esté ilustrado, todo en él está, o debería estar, al servicio del texto, del mensaje largo, elaborado, pausado y rico que el autor construye secándose las meninges, a menos que las meninges que se sequen sean las de otro
De hecho, los ereaders tienen una ventaja decisiva: precisamente por estar tan limitados (aún el kindle) dificultan la dispersión de la atención y te favorecen en esa meta cada vez más resbaladiza de la lectura prolongada. Internet, con todas sus maravillas, unta de aceite a los textos largos y hace más y más difícil sostenerlos durante tiempos prolongados. Y no, no tengo un puntillo ludita como ese interfecto que ha ganado sus 15 minutos de fama con eso de que Internet nos vuelve superficiales.

Aquí podría dejarlo. También podría haber contestado en el post con un "+1", "de acuerdo", o similar. Pero sucede que no. Partiendo del acuerdo quiero llegar al problema, y el problema lo tenemos todos los que estamos en Internet.

Internet es la cornucopia del conocimiento. Más aún, es el ágora definitiva, la plaza de las maravillas que me ha permitido encontrar voces sorprendentes, enriquecedoras, que me filtran contenidos interesantes a diario (últimamente, sobre todo gracias a google reader y buzz). Hay tanto que leer y que aprender que no tengo tiempo para la tele, para series, para nada que no sea importante (como currar, comer, jugar con mis nenes o tumbarme en la hierba si no me da alergia).

El problema no está en Internet, y el Kindle no es la solución. El Kindle es un atajo, una solución que funciona y es fácil, pero no es definitivo. El problema está en nosotros.

Somos nosotros los que tenemos que tascar el freno y pensarnos esto de la Red. En vez de seguir río abajo, rodeados de tanta agua cálida, deberíamos nadar contracorriente y alcanzar la orilla. Pensar qué hacemos con el tiempo online, ordenarlo y disciplinarlo. Compensar la llovizna incensante, el chirimiri de información, con textos largos, reflexión sosegada, crecimiento como debe ser: lento.

La solución está en nosotros. Y la recompensa, mucho más que cualquier ereader o ebook: a costa de disciplina y esfuerzo mental, ganar lo mejor de los dos mundos sin renunciar a nada, ni al momento ni a lo que permanece.

A partir de esto, diría que el Kindle me satisface, que me ayuda en ese propósito... pero que es mejorable. Mi tío Jose Mari, agustino muy sabio y mejor ser humano, me contó que dejó de fumar con un paquete de cigarrillos en su mesa. Me parece un ejemplo extremo de una buena respuesta, clara precisamente por lo extrema. El Kindle 3 permite leer con toda comodidad, anotar y subrayar. Con Send to Kindle podemos leer artículos largos sin dejarnos la vista en la pantalla retroiluminada.

Pero no nos permite crear en condiciones igualmente favorables. La pantalla, el dispositivo y el software se confabulan para dificultar la escritura cómoda, conectándolo a un teclado externo. Por ahora es lo que hay, y de hecho hay ya hasta software para notas breves. Pero si la solución al problema del texto largo resbaladizo está en mí, quiero la cajetilla en mi mesa: quiero un dispositivo que pueda conectar a un teclado después de leer y empezar a escribir con la misma comodidad para mi vista. Quiero algo ligero, que llevar a todas partes. Me gustaría que fuera único, en vez del combo que tendré en unas semanas: kindle, htc flyer y teclado bluetooth.


Quiero leer textos con comodidad y no abandonar la pantalla, sino pasar de forma fluida a escribir al calor de lo leido y pensado.

Ya lo sabéis: quiero mi máquina de escribir.

Nota: me lié de nick y atribuí a Uklanor lo que es de Trikar. Mis disculpas a cada uno

jueves, abril 28, 2011

Vaaaale, aceptamos Push Pop como plataforma de libros

Leo en Slashdot que el inventor de Internet (el ex-vicepresidente Gore) y dos ex-ingenieros de Apple acaban de lanzar Push Pop, la primera plataforma de ebooks interactivos.

Lo dicho, aceptamos barco como animal acuático. En este caso, la ironía es más deliciosa de lo habitual: por una parte, el inventor de internet "lo ha hecho de nuevo", colaborando en la invención de algo que no se había hecho antes - una plataforma de libro interactivo, y Adobe se puede introducir su veteranísimo Director por el orto. Por otra, entiendo que con el pack de salida de Cupertino, los dos ingenieros se llevaron polvo de hada a raudales, porque si no no se explica la altísima densidad de magia que exhala la demo que podemos ver a continuación. Talmente parece que el libro interactivo está hecho con serrín de peral sabio

De acuerdo que la multitouchicidad añade... ¿Profundidad? ¿Sensualidad? ¿Reciprocidad? a la interacción con los contenidos, pero vaya, un poco más y crean una singularidad awesómica entre Gore y los postcupertínicos.
The book contains not only text but also images, videos, interactive infographics, as well as Gore’s own audio commentary. It really makes you think about the future of books as tablets become more affordable and more widely adopted
Asombroso. Sobre todo, cuando además la propia publicidad es una infografía y no una grabación del libro en condiciones imperfectamente realistas. Infografías y fotos con audio incrustadas... sólo falta a Guy Kawasaki tratando de encantar al lector por medio de poderosas sonrisas e inopinados argumentos.

Caramba. Lo mejor de los tabletos es, sin duda, su capacidad para levantar muertos hediondos y tratar de hacerlos andar. Otra vez que vuelven a tratar de vendernos libros interactivos. Incluso después de la vergonzante reinvención de Alicia a través del espejo con ilustraciones animadas (ooooh, aaaaah), después de que opciones más realistas como las versiones ipádicas de las revistas no estén dando los resultados financieros que parecían garantizados, hay señores que no se cortan en volver a apostar por lo que el público viene rechazando desde nada menos que los tiempos del CD interactivo: precioso, efectista, con una capacidad de sorprender y enganchar de horas, si no minutos.

A ver cuándo lo entienden: la inmensa mayoría de los ciudadanos ya obtenemos los contenidos que buscamos de Internet. De la web que Anderson lleva un año declarando muerta. Gratis. Y no por el malvadísimo pirateo, sino porque otros ciudadanos como nosotros los escriben, los dibujan, los fotografían y los ofrecen de forma gratuita. Eso por un lado. Por otro, un libro, un L-I-B-R-O, es un texto sin dibujos, como nos costó aprender a apreciar en la infancia, o con ilustraciones que se supeditan al texto y nunca lo estorban. Si leo es por la voz de mis autores, tanto por lo que cuentan como por cómo me lo cuentan. Si leo es por el efecto acumulado de sus palabras en mi cabeza y en la historia de mi vida. Siguiendo la luz de vicisituz y sordidez,
No pondría la mano en el fuego afirmando que es el primero de este país entre otras cosas porque ¿para qué coño vas a poner la mano en el fuego? Si es mentira, te quemas. Y si es verdad, también. No win situation. Para demostrar hombría y seguridad sería mejor decir, por ejemplo, “Sacaría la chorra y cantaría Mi Abuela delante de todo el Teatro Real mientras se representa La flauta mágica”. Con eso no te llevas quemaduras de tercer grado. Y todo mi respeto.
Pues eso, apostaría lo que fuera a que esas fonitas infografías y fotos parlanchinas no nos dejan huella.

Pero vaya, con tantos tabletos vendidos y por vender y una parte de sus compradores deseosos de sacarles más utilidad, es posible que hasta se acabe vendiendo estas apps. Y, por otra parte, mi bola de cristal ya ha fracasado el número suficiente de veces como para no ser imposible que me vuelva a equivocar y que, esta vez sí, el libro animado, interactivo y juguetón triunfe tras tantos fracasos.

martes, abril 26, 2011

Autoedición, de calvo a tres pelucas.

Hasta hace nada, la autoedición era para el perdedor: para aquél al que las editoriales no hacían ni caso y no se resignaba. Tenía facetas especialmente clamorosas, como la publicación de textos académicos. Recuerdo entrañablemente, o con las entrañas, a un simpático sinvergüenza y su pose de académico cool que, gracias a su editorialita-chanchullo, me ofrecía como amigo publicar mi tesis más barato que nadie... para mi bolsillo.


La impresión a la carta ha supuesto un cambio que, en su momento, parecía radical. Y lo era, comparado con la situación anterior. El autor ya no tenía que desembolsar una dolorosa cantidad ganada con el sudor de su frente para lograr que se imprimiera una tirada de 500, 1.000 o 2.000 ejemplares, y luego seguir sufriendo para que esa tirada se distribuyera por las librerías. No, el autor sólo tenía que correr con un moderado gasto de maquetación (o maquetar él mismo su libro usando productos adecuados, como LaTeX o LyX), poner un precio el libro a partir del mínimo que marcaba la empresa de edición bajo demanda y esperar, porque dicha empresa es la que pone en el domicilio del comprador cada ejemplar. Así pudo publicarse, por ejemplo, El recepcionista de cadáveres (Carontíada nicheana) de mi suegro.

Ahora viene el excusatio non petita: creo que las editoriales siguen teniendo un papel esencial. El editor puede apoyar al autor a la hora de transformar un libro con potencial en una obra maestra que logre el impacto deseado. Y por supuesto, las capacidades de márketing de una editorial siguen siendo esenciales a la hora de aumentar las ventas. Pero esto no quita para que las empresas de impresiona a la carta comenzaran el proceso que ha transformado a las editoriales de un cuello de botella inevitable a una buena opción.

Pues bien, leo en teleread un artículo acerca de una reacción que, si no fuera porque es americana, pensaría que es española, con nuestros habituales saltos de calvo a tres pelucas. ¿Firmar con una editorial importante es un error?

Como podréis comprobar, da cuenta de dos casos en los que se asume que los autores habrían obtenido mucho más éxito en ingresos si hubieran publicado por su cuenta en vez de recurrir a un sello editorial de éxito. Antes de seguir, hay que tener en cuenta que la autoedición de libro electrónico es una revolución respecto a la revolución precedente de la impresión a la carta. Los costes de distribución tienden a cero y otro tanto ocurre con los costes de impresión; más aún, desaparece el intermediario como figura obligatoria, y el autor puede distribuir su obra como le plazca. En lo que al precio se refiere, no tiene un precio mínimo como el caso de la impresión a la carta y puede jugar con precios muy bajos que disparan tanto las ventas como su visibilidad. Por otra parte, contar con el apoyo de una plataforma de alta visibilidad como es ya a día de hoy Kindle en Estados Unidos puede contribuir a disparar las ventas por el sistema de recomendaciones, a cambio de ceder una parte de los beneficios a la plataforma. En ese sentido, en Estados Unidos el autor ya se puede quedar con un 70% de los beneficios, aunque fuera de Estados Unidos todavía el autor se tiene conformar con un 30% de los beneficios, cantidad en cualquier caso muy superior al 10% al que podría aspirar en el mejor de los casos de una publicación tradicional.

Lo que critican los dos autores que se citan en Teleread es que, por una parte, un autor de títulos muy interesantes no aprovecha la ola de popularidad que tienen los autores autopublicados en Amazon. De manera arbitraria, se compara las ventas que tienen los autores independientes de más éxito en las listas de Amazon (ocupando ya un sorprendente 25% del total de la lista de los 100 libros más vendidos en Kindle), con las ventas que el autor ha obtenido por firmar con Macmillan. En vez de estar en los 100 primeros, este autor está en el extremo horizontal de la larga cola, en las posiciones 12.726 y 26.038 para dos de los títulos del autor que ha firmado con Macmillan.

Lo que el crítico se olvida de contabilizar son las ventas en papel. Incluso en Estados Unidos, con la explosión que está teniendo lugar con los ebooks, las ventas combinadas de papel sigue siendo más importantes. Si una editorial importante ha apostado por un autor, su potencia de fuego marketiniano le asegura ventas en papel y visibildad con ese público que prefiere el papel y que sigue siendo mayoritario.

Si este ejemplo lo es ya lo suficientemente ilustrativo del extremismo y miopía al que están llegando tan rápidamente algunos partidarios de los libros electrónicos, el segundo ejemplo va del mismo palo al tratar con displicencia tanto a la editorial tradicional como al papel
As I understand it, when you sign with Macmillan or Penguin or FSG to print your book, one of the things they do, and I’m no expert here, but one of the things they do is that they, under most circumstances, print your book. Which means people sell them in stores. And, again, I’m not an expert in anything but mediocre whiskey and quantum mechanics, this means that those sales do not count in your Kindle sales.
Dejando aparte la prepotencia con la que en este segundo ejemplo se trata a las editoriales y al papel, el gran olvidado es el lector que sigue enganchado al papel y que pasará mucho, muchísimo tiempo hasta que llegue a ser realmente minoritario. De ese lector cuya diferencia esencial respecto al lector de ebooks es su apego a un formato, apego que tiene como resultado el acceso a la mayoría del catálogo mundial actualmente disponible.

Al final, el bicho humano es el bicho humano, y no sólo en España se pasa de calvo a tres pelucas. Lo importante de estos dos ejemplos, bajo mi punto de vista, es que suponen una buena advertencia contra el exceso de entusiasmo respecto al ebook, sobre todo si implica una pérdida de perspectiva dramática. El libro sigue siendo papel, y el papel se sigue vendiendo desde la editorial al lector pasando por uno o varios intermediarios. Negar esta mayor es completamente absurdo y contraproducente. Lo que es aún peor, subordina y subyuga nuestro pensamiento y análisis a la moda del momento, que pasará en unos años y que nos dejará con cara de tonto si somos lo suficientemente honestos.

jueves, abril 21, 2011

Y yo que me creía un fan de Pixel-Qi

Pues lo justo. Hombre, ya tiene su mérito mantener la fe en la empresa que fabrica(?) las pantallas 3Qi después de dos años de anuncios de Pedro y el Lobo, pero al revés. Lo mismo se podría aplicar a los burbujistas y a los peakoilers, solo que yo me alegraré si de tanto ir el cántaro a la fuente aparecen pantallas sin retroiluminar. O vaya, me alegraré por los motivos adecuados, sin un gramo de schadenfreude.

Pero vaya, ni remotamente tengo la fe que tiene Charbax, el bloguero guerrillero que se planta en todas las ferias tecnológicas que puede para grabar post sin guión ni historias, preguntando al chino de turno en quebrado tecnoinglés sobre el enésimo dispositivo que se lanza con ARM y con o sin teclado. Hace unos días posteó acerca de la generación 9 de Archos...

Los más viejos, veteranos o ambas cosas os acordaréis de Archos. Llevan activos en el país vecino desde 1998. Yo los recuerdo de cuando era estudiante y poco después, en mis inicios laborales, fabricando unos afamados y carísimos reproductores de audio que podían reproducir mis amados APE y FLAC. Como quiera que los reproductores de audio tienen casi tanto futuro como las PDA con windows mobile, hace un par de años que se lanzaron a la conquista del mercado tablet... con resultados inopinados. Poco a poco han ido mejorando, y parece que la generación 9 va a venir muy competitiva.

[prediccion] en 18 meses, contando desde ahora y con la condición de que no se produzca una crisis económica aún más severa, habrá en el mercado tabletos lo suficientemente baratos como para regalarlos como se hacía con los datapads de Star Wars.[/prediccion]

A lo que voy. Charbax nos cuenta esto con bastante detalle en el artículo que acabo de citar... y nos deja esta perla.
6 sizes from 5″ to 10″. That’s the sizes it seems they are aiming at. It might mean Archos noticed their 7″ and 10″ Gen8 were much more popular and in demand than the smaller sizes, and it might mean Archos is realizing a tablet has to be at least 5″, perhaps they leave the smaller sizes to the Arnova line? I expect/hope all are capacitive, even the 5″ one. Likely sizes are 5″, 7″, 10.1″, other possible sizes (since there are 6 sizes planned), 9.7″ 4:3 aspect ratio, 5.8″, 8.9″, 8″ 4:3 aspect ratio. I also hope Archos and Pixel Qi can synchronize release schedules so Archos can provide Pixel Qi matte capacitive screen option on all these sizes, at least as an option. Would you pay $50/$100 extra for Pixel Qi if Pixel Qi is not yet fully mass produced? One can hope Pixel Qi is fully mass produced in time, and that somehow Archos sees the opportunity in using it accross the line, thus making Gen9 ready for productivity, ready for real reading, ready for outdoor use, ready for use in professional and study situations, ready for serious collaboration on text annotations, ready to be Kindle-killer and iPad-killer all at the same time.
¡Toma ya!

No tengo su permiso para reproducir el intercambio de email que tuvimos, pero no se corta un pelo en ser espectacularmente optimista. Asume, tal cual, que Archos va a montar pantallas 3Qi. En su foro se explaya algo más, y se demuestra que hay demanda para estas pantallas y para Señores Tablet. Eso sí, con lo que se sabe hasta la fecha, sólo hay anunciadas pantallas 3Qi en 7 y 10.1 pulgadas.

¿Deseo? ¿Sugerencias a partir de información real? No sé, tenemos toda la trayectoria previa de 3Qi y sus anuncios de Pedro y el lobo (bueno), para que al final haya un netbook que vale más del doble de uno normal (el sunbook) y un tablet bollywoodense y que es una auténtica lotería (el notion ink adam y sus eternas listas de quejas). También tenemos el más de un millón de OLPC que circulan por el mundo.

Pero nadie del tamaño de archos ha apostado hasta ahora en firme por Pixel Qi. ZTE, firma desconocidísima en Europa pero muy popular en china, ha anunciado un señor tablet... en unos meses.

A ver si es verdad y lo que ha pasado es que Mary Lou Jepsen, la directora de Pixel Qi, ha subido el piedro de sísifo hasta la cima, cual Tourmalet mítico, y ha coronado con éxito. Francamente lo deseo, porque la pantalla es uno de los grandes cuellos de botella para la informática actual.

Pero lo creeré cuando vea un anuncio con precio y disponibilidad. Antes se lo cree Charbax, con su optimismo a prueba de bomba :)

miércoles, abril 20, 2011

ereaders y editoriales españolas

Vía contenidos digitales he dado con un interesante aunque cuestionable estudio de IDC, publicado por topcomputertablets: Kindle acapara el 41,5% del mercado de los ereaders. Empecemos por lo cuestionable:


  • Mientras Amazon no haga públicas las ventas de Kindle, toda cifra de ventas es altamente especulativa. La sorpresa puede venir en muchos sentidos, y no me extrañaría que se hubieran quedado cortos en el estudio. Pero da igual, porque
  • Kindle es un ecosistema. Las cifras tienen un doble error, porque no incluyen los dispositivos en los que Kindle esta presente y se usa, desde smartphones hasta tabletos. Esas cifras, de nuevo, sólo las conoce Amazon.


Entiendo que la precisión que acabo de hacer es fundamental, porque es bastante probable que la dominación actual del mercado de ebooks por parte de Amazon sea superior al 50%, y quién sabe si llega a esa bonita cifra del 66%.

En cualquier caso, conviene centrarse en los ereaders. El objetivo primario para las editoriales deberíamos ser los lectores muy habituales. Si para el lector ocasional un tableto es una solución perfectamente válida, para el lector diario con dedicación no dan la talla a estas alturas encuentro innecesario discutir la diferencia entre una pantalla de tinta electrónica o comparable y una pantalla convencional respecto al cansancio visual producto de la lectura prolongada. Pues bien, en este caso lo que tenemos que comparar no es tanto la cifra del estudio sino el método de adquisición de libros: si como cualquier otra plataforma tenemos que pasar por el PC y una serie de etapas para autenticar nuestro ebook en epub protegido por adobe digital editions, en kindle es un par de clics tanto desde el aparato como desde cualquier navegador. Terminada esta compra con su método transparente, podremos leer el ebook comprado en hasta 5 dispositivos, o prestarlo por quince días.

Por más que el Sony reader sea tecnológicamente comparable como aparato en sí (misma pantalla, algunos pluses y algunos minus), se necesitará de un proceso mucho más largo y engorroso para adquirir un ebook, no se podrá leer el ebook adquirido en hasta cinco dispositivos y no se podrá prestar a nadie.

Por lo tanto, ya no es sólo que, como dicen en el estudio, el Kindle ha vendido tanto como sus siguientes tres rivales. A día de hoy, la experiencia de usuario es difícil de comparar, y no es sencillo que la cosa cambie debido a que la protección DRM es externa al aparato y se necesita de un PC (corregidme si me equivoco). En estas condiciones, y sabiendo de las recientes dificultades que está experimentando Google Books, resulta difícilmente discutible que las editoriales españolas deberían trabajar con Amazon. Algún día me gustaría entender el papel que tiene Libranda en un acuerdo entre Amazon y cada editorial, pero ése es otro cantar.

No en exclusiva, claro, porque aquello tan sentido de "¡Vivan las caenas!" lo gritaban los insensatos seguidores de Fernando VII. Pero no estar en Amazon es un error de claro carácter acumulativo. Sobre todo, para las editoriales pequeñas y medianas, a cuyas tiradas no va a estorbar la venta de ebooks dado que no pueden aspirar a una fórmula de best-seller de forma realista.

Y ya que estamos, lo mismo sería una buena idea que estas editoriales se repensasen el modelo de agencia. Si en vez de precio único Amazon u otro distribuidor electrónico en el futuro puede jugar con los precios bajo la condición protegida por contrato de maximizar los márgenes de venta, lo mismo se llegaban a sorprender en más de una ocasión al comprobar cómo una bajada en el precio de la versión ebook aumentaba las ventas y beneficios tanto de la versión ebook como de la versión papel (por el incremento de visibilidad del título, especialmente en Internet).

Y finalmente... ¿A qué esperan para sacar al mercado sus colecciones descatalogadas? Esto ayudaría a generar ingresos que facilitaran el tránsito a un mercado mixto digital-papel. En cualquier caso, conforme bajan los precios de los ereaders (el kindle no ha llegado a su cifra más baja, seguro, y los demás le seguirán en dicha evolución), el público adquiere más y más ereaders... y dispone de un catálogo de ebooks que comprar dolorosamente reducido y caro. Adivinad las consecuencias de enrocarse en esta situación.

viernes, abril 15, 2011

Oferta de Kindle DX

Para celebrar el 40 aniversario de mi existencia mundana, ayer vi el mito de Bourne. Se dió la mayor casualidad de mi vida, que yo recuerde. Al final de la peli (spoiler)le dicen al desmemoriado héroe que nació el 15 de enero de 1971(/spoiler). No sólo estaba viendo el flim a las 00:30 del 15 de abril de 2011, sino que Jason Bourne nació el mismo día que yo.

Después de volver a contar esta increíble casualidad, paso al motivo del post: Amazon ha bajado el precio del Kindle DX unos 80$ y, como dice Antonio Gallego, cuesta ahora unos 270 euros puesto en casa. Antonio ha dudado hasta el final, y a mí me ha pasado otro tanto. Él no se lo ha pillado, y yo tampoco. Como sólo puedo hablar por mí, mis motivos son:

  • El rescoldo de rebote que aún me dura porque me compré un Kindle DX1 justo 45 días antes de que saliera el actual
  • Que no han actualizado en todo ese tiempo (8 meses) el firmware, y no se puede anotar los PDF
  • Que no hay wifi ni navegador webkit
  • Unido al primer motivo, que estas rebajas en Amazon a veces son signo de que van a sacar otra cosa. Como quiera que medio bloguerío especula alegremente sobre el señor tablet de Amazon, como que me espero.

Esto no quiere decir que no lo recomiende. Todo lo contrario: si tenéis que leer muchos PDF en Din A4, probablemente el DX2 es el mejor dispositivo tanto por pantalla como en relación calidad/precio. Que yo sepa, nadie más monta en 9" una pantalla e-ink Pearl, que es la mejor que hay en estos momentos en lo que a contraste se refiere. Yo he tenido un DX1 hasta que se lo vendí a El Otro, y es un dispositivo muy bueno. Como sabéis, creo que Amazon ha sido la única que ha hecho los deberes: sin afirmar que sean dispositivos transcósmicos y bien provistos de polvo de hada como ciertos tabletos por todos conocidos, lo cierto es que hacen bien todas las funciones necesarias para un ereader: mostrar los textos, organizar los documentos, subrayar y anotar. Repitan conmigo, hamijos: subrayar y anotar, subrayar y anotar, menos samba e mais anotar! Y de momento la cosa sigue así, porque ePub 3 es un salto tan exagerado que tardará en ser implementado, y menos en todas sus posibilidades.

Por otra parte, es frustrante que Amazon no haya sacado partido al DX. Nadie duda del éxito del Kindle 2 y 3. Yo tengo un 3, que llevo siempre conmigo excepto al WC. Si ya de por sí el catálogo de Amazon es el más amplio, encima lo que se ha currado el personal lo termina de redondear. En mi caso, en cuanto el artículo que leo en internet supera las 100 palabras, pulso en Send to Kindle y listos, a leer sin cansarme los ojos. El navegador es más útil de lo que pensé, y encima las aplicaciones comienzan a aumentar las posibilidades, como un editor del que hablaré en breve.

Pero no sólo no han actualizado el DX al nivel del kindle 3 (al menos anotar PDF y meterle el navegador webkit), sino que no han ampliado la plataforma kindle hacia el sector educativo, donde Kindle DX da la ventaja de aprovechar de forma nativa los artículos en DinA4. Quiero decir, se pueden leer, y muy bien gracias a la pantalla pearl, pero no han dado el salto de construir un ecosistema que aproveche las ventajas de anotado y subrayado como herramientas para el estudio.

Y no lo tenían fácil. Paradójicamente, el ámbito académico/ de estudios universitarios tiene una querencia sorprendentemente resistente hacia el papel. Pero precisamente por eso tendrían que haber apostado por programas más activos, de una introducción más guiada de la herramienta y sus posibilidades; no habría costado, para las dimensiones de Amazon, integrarlo en alguna plataforma web educativa o de investigación.

En resumen: el DX y su sucesor son herramientas dignas, pero podría haberse hecho mucho más con ellas.

miércoles, abril 13, 2011

Muchos no han entendido el HTC Flyer, y HTC parece que no está en 2011



No voy a hacer una review al uso, porque no he tenido acceso a este dispositivo. Ni siquiera voy a referenciaros una review habitual, sino la interesante pieza de Ross Rubin: Switched on: Pen Again.

Creo que las especificaciones despistan en este caso, más que nada. Ni CPU, ni memoria, ni mandangas. Bastaría con afirmar que su CPU, memoria y almacenamientos van sobrados para las operaciones que se espera de un tableto. Para empezar, es más potente que el K7 a 700 Mhz con el que me pulí el 80% de mi tesis.

Rubin nos hace un repaso tan rápido como recomendable: de los palillos varios de Palms y pocket PC pasamos (unos pocos) al lápiz de los tablet pc, con la matriz wacom tan estupenda que permitía una precisión que no se ha superado (incluyendo la diferencia de presión en el lápiz) y unos costes que dejaron al pobre Tablet PC en la marginalidad para los restos. Después, el tsunami Smartphone (y en mucha menor medida, tableto), le robaron la escena al lápiz, gracias a las interfaces táctiles y multitáctiles.

Y no es una conspiración ni nada por el estilo: los gestos son estupendos para los smartphones y sus pequeñas pantallas, y permiten algunas opciones que no sólo son vistosas sino que además son útiles. El problema es que, por más que el multisobo sea pulido y sensual, no puede sustituir al lápiz. Es sencillo: desde que éramos muy niños no hemos vuelto a escribir ni pintar con los dedos, sino que hemos usado un artilugio que nos ofrece una precisión muy superior.

Como dice Rubin, hay tareas para las que el lápiz es necesario: diagramar, ilustrar, bocetar, anotar a mano, firmar. Y algunos diréis que eso ya se puede lograr con "lápices" para el iPad y demás dispositivos con pantallas capacitivas. El problema es que el hardware no está diseñado para eso (con lo que el "lápiz" termina siendo poco más que un dedo ortopédico, comparado con el lápiz sin comillas de un tablet PC) y el software está optimizado para nuestros dedazos, no para ser usado con lo que no es sino un yad secular. Dado que ni software ni hardware acompañan, el uso del iPad o equivalente con "lápiz" tiende a lo lamentable.

El Flyer le da la vuelta a la cuestión en los dos sentidos, hard y soft, y hace del lápiz sin comillas su hecho diferencial. El software está muy centrado en el lápiz, como el caso de los tablet PC y hasta más aún: aunque no pueda reconocer la escritura, como se hace con un tablet PC, se puede anotar, pintar y subrayar en cualquier momento gracias a la adaptación de Sense para este equipo. Por poder, se puede anotar en el escritorio, lo que no deja de ser un vacile pero demuestra las capacidades e integración del lápiz.

En mi caso, pienso en lo que puede aportar un dispositivo de esas dimensiones contenidas: tomar notas en reuniones, entrevistas, grupos, etc, y sincronizar notas con audio (para mí, imprescindible). Anotar cualquier foto que saque en el momento. Bocetar y diagramar como parte del cuaderno de campo, y colgarlo todo en evernote (un software que copia la idea de OneNote pero que, por su capacidad de sincronización entre equipos, ha superado al original hace años).

Esta integración del lápiz con hardware y software permiten que, por primera vez, un tableto haga cosas que no puede hacer un portátil. Ni siquiera un tablet PC, porque los tablet PC no permiten sacar fotos de calidad decente y anotarlas después. Además de tener la "tinta" comparablemente tan integrada como Windows vista o 7, tienes un dispositivo de tamaño más contenido y autonomía más prolongada.

He leído que va a ser compatible con teclado bluetooth, algo que no lo son los smartphones previos de HTC para mi gran cabreo. Esto podría lograr que el Flyer sustituyera en parte al portátil, al menos para tareas básicas y algunas tareas de campo. En cualquier caso, está muy lejos del tableto habitual, iPad o Android: concepto, usos y posibilidades.

Lo malo es que HTC puede que no esté en 2011 tampoco. El freno principal a las ventas del samsung galaxy tab fueron los 700 euracos con los que salió al mercado sin subvención. Ahora lo puedes encontrar por 385 euros, lo que tiene que tener contento al feliz comprador de hace 6 meses. Pues bien, parece que el Flyer va a salir por entre 640 y 670 euros al cambio. Son 50 euros menos que el iPad 2 con ese almacenaje y 3G (el primer flyer incorporará 3G), pero lo malo es que el iPad básico ha marcado el sweetspot del precio de los tabletos, es una referencia que en pocos meses aún se ajustará más con el nuevo precio para 7 pulgadas, que va a ser 350 euros.

En resumen: sería muy triste que HTC no apostara por ganar cuota de mercado y que no sólo repitiera el error de los tablet PC (un precio que apartó a los usuarios de adoptar una tecnología útil) sino su propio error previo, el HTC Shift - un dispositivo muy interesante para la época y cuyo precio, junto con el hecho de salir antes de tiempo, lo condenó.


No tengo prisa. He de confesar que he cambiado de opinión respecto al flyer, y que ahora me parece un dispositivo mucho más atractivo y justificable. Pero el precio puede ser una barrera, no tanto por poder pagarlo como por poder justificármelo con honestidad.

martes, abril 12, 2011

El dilema de la tapa dura y el ereader

Leo en telereader un post muy interesante: la gente usa el sistema de votaciones para protestar por los precios de los ebooks. Parten de otro post igualmente interesante en cnet.

Como sabéis, es muy habitual que las tiendas de Internet permitan a los usuarios votar (marcando de una a cinco estrellas) lo que les ha parecido su compra. Sinceramente, no entiendo cómo dealextreme permite algo así, pero por otra parte es parte del sistema de feedback y recomendaciones que han hecho de Amazon lo que es.

Pues bien, crece el cabreo fuera de nuestras fronteras cuando el futuro lector de un libro de éxito se encuentra con que la edición electrónica sale al mercado más cara que la de tapa dura. Desde su punto de vista, es un insulto: ¿Cómo puede tener que pagar más por un archivo que por lo que se supone que es de calidad y, por lo tanto, ha costado más dinero fabricar? Dejemos a un lado que la diferencia de coste entre la tapa dura y la edición de bolsillo es menor comparada con otras partidas del coste total del libro. Lo que importa es que el comprador de tapa dura actúa llevado por un conjunto reducido de motivos: 1) porque la tapa dura es la primera edición que sale, y quiere tener el libro cuanto antes, ASAP! 2) porque la edición en tapa dura es más cuidada y compras lo que vale. 3) porque, en algunos casos puntuales, la edición en tapa dura es la única que sale. Dado que la diferencia de costes entre la tapa dura y la edición de bolsillo no es dramática, la tapa dura es una fuente de ingresos muy golosa para la editorial que publica un título con éxito probable: los lectores se van a lanzar a comprarla en cuanto salga, a menos que sean capaces de esperar de 9 meses a un año a la edición de bolsillo.

Este sistema les funcionaba muy bien a las editoriales hasta que el desestabilizador ebook apareció en escena. O, mejor dicho, cuando los usuarios de ereaders alcanzamos una masa crítica y demandamos la posibilidad de adquirir los títulos que nos interesan en versión electrónica. Hay que responder a esa demanda, tanto porque existe y produce ingresos como porque, si no se hace, una parte de los dueños de ereaders acabarán encontrando otras fuentes de ebooks. No olvidemos que el usuario de ereader ha comprado su dispositivo para leer, y probablemente para leer mucho.

La pregunta clave en este punto es cúando espera el usuario de ereader que aparezca la versión ebook del título que desea adquirir. Dicho de otra manera: ¿Será capaz de esperar a que aparezca una edición digital barata, como tendría que esperar a la edición de bolsillo?

Yo diría que no. Al menos una parte de los usuarios de ereaders no van a comprar un título en papel si lo pueden comprar en versión digital, tanto porque lo hacen en el momento, un par de clics mediante, como porque el ereader ya asentado hace valer sus ventajas: el libro deja de ocupar lugar y lo llevas siempre encima. No es fácil que el usuario de ereader acepte que el ebook tarde en salir más que la tapa dura: después de todo, es un archivo que se tarda segundos en descargar. Me parece difícil negar que el ebook está asociados a valores de inmediatez, con los que van a a casar con dificultad los retrasos.

Además, si la salida de la edición digital de un título se retrasa, en cierta medida se incentiva la copia no autorizada: hay ejemplos anteriores al boom de los ereaders de éxitos editoriales que estaban en las redes de pares a las pocas horas de la salida de un libro al mercado.

La opción más lógica, por lo tanto, es que la edición digital acompañe en su salida a la tapa dura. El problema reside ahora en que el parque de ereaders ha alcanzado el tamaño suficiente como para que el editor tema, no sin razón, que las ventas en edición digital amenacen a las jugosas ventas de tapa dura. Probablemente muchos editores todavía no se hagan a la idea de que la tendencia imparable es a que muchos dueños de ereader no quieran comprar una edición que no sea digital, por las distintas dimensiones de la comodidad que acabo de mencionar. El caso es que el editor, en bastantes casos, va a querer defender sus ventas, y la manera que muchos han encontrado ha sido la de poner inicialmente el precio de un título ebook por encima del precio de la tapa dura.

Hasta aquí, todo es coherente. Lo malo es que si saltamos al campo del lector, también es coherente que se cabree. Ese cabreo, en España, es muy posible que se traduzca en incremento de la copia no autorizada ("yo quiero comprar ebooks, pero no que me tomen el pelo"), y es posible que se reproduzca una práctica que se da cada vez más, como hemos visto en los posts que cito arriba: votar con una de cinco estrellas (el peor voto) y en la sección de comentarios quejarse de que el precio de la tapa dura sea inferior al del ebook.

Es también muy probable que el usuario de ereader consulte opiniones antes de adquirir algunos títulos. Si la "nota media" de un título de éxito es muy baja, seguro que le llamará la atención. Si se encuentra con un chorro de comentarios echando pestes sobre el precio, es posible que influya en su decisión de compra; decisión que, no olvidemos, es ingreso para el editor (probablemente con mejores márgenes que la tapa dura, que ya es decir)

Conclusión: creo que el caso del voto de una estrella es una de las mejores ilustraciones del choque de paradigmas y la dificultad de adaptación del sector editorial a la realidad del ebook. Y ojo, no tengo solución que ofrecer - el modelo de ciclo de venta tapa dura / bolsillo funcionaba hasta ahora, y en ese modelo el ebook no encaja ni a la de tres. La única objeción que puedo levantar es que es un modelo más minoritario de lo que parece, porque la masa de los nuevos títulos que salen cada año al mercado está conformada por tiradas muy limitadas y sin esperanza de reedición.


paro ya con las negritas, que me canso.

Para las tiradas cortas, el ebook no es amenaza sino oportunidad. Los lectores de papel seguirán comprando (o no) el título, que se agotará en un tiempo o se zampará el editor. Pero los usuarios de ereaders podrán comprar indefinidamente la edición digital, sin más temor a que se agote la edición que el que podrían tener a que el cielo se les cayera en la cabeza.

En otras palabras, la amenaza de la estrella única para el libro de papel afecta únicamente a los best-sellers.

viernes, abril 08, 2011

Gestionando las expectativas respecto a los ereaders

He amanecido con un post que me ha mandado mi amigo Robj: Jugando al DOOM 2 con un pocketbook 360 (un ereader ruso)

Si en el sí mismo la cosa no pasa de curiosidad, sumando dos mas dos la cosa cambia: si puede renderizar algo casi jugable, la tasa de refresco daría de sobra para escribir a buena velocidad. Como ya sabéis, una de mis fijaciones es la máquina de escribir digital. Y no por nada: cada vez me frustra más no poder escribir a la luz del sol (y aprovechar al máximo el clima que estamos teniendo, al menos lo que me permitan las gramíneas y su polen), y la paliza de escribir Das Buch me ha dejado los ojos bastante cansados.

excursus: el polen es el problema, y el napalm la solución. ¡Na-palm! ¡Na-palm! ¡Na-palm!

A lo que voy. Tenía a pocketbook fuera de mi radar, porque los golpes consecutivos que ha dado Amazon en precio y funcionalidades han dejado descabalado un mercado, el de los ereaders, que ya de por sí ha perdido parte de su atractivo para el gran público debido al tsunami tableto. Como simpatizo por regla general con las empresas pequeñas y valientes, me daba cierta pena que no se pueda competir con el Kindle 3 wifi ni en precio ni en funcionalidades (sólo sony, y a duras penas).

Emocionado (pero prevenido) me he puesto a buscar. Y vaya, inicialmente me encuentro una sorpresa muy positiva:

BlueTooth
Connect Bluetooth supporting devices, such as headphones, keyboard, cell phones (for Internet connection and file transfer), and PCs etc., to PocketBook Pro 902.


No puede ser verdad. Son demasiadas decepciones. Vamos a comprobar, no sea que...

Lo primero que busco es en YouTube. Una virguería del calibre de un ereader conectado a un teclado bluetooth tiene el mismo final que Mario Cabré cuando salió zumbando después de acostarse con Ava Gardner: "¿A dónde vas tan rápido? ¡A contarlo!". Pero no, nadie lo ha contado en YouTube.

Y una búsqueda más general me dio como primer resultado un hilo descorazonador en la meca de los ereaders. Como siempre ocurre, la pregunta que te haces ya se la ha hecho alguien, y como siempre alguien sabía la respuesta.

Un tipo pregunta por los pocketbook, que le interesan pero que comprará si y solo si puede conectarlos a un teclado. Y las respuestas son de esta guisa:
  1. As far as I know, there is no support for bluetooth keyboard. I tried it for 902, but it didn't work.
  2. Thanks for letting me know! I also got an answer from pocketbook technical service indicating that for the moment there were no plans to support bluetooth keyboards. 
  3. Some months ago, they told it will be there. Now it is the contrary. Too many promises for nothing at the end. Even the SDK may never be published, even if it has been promised for before the end of the month.....
Habría sido una mala forma de empezar la mañana, si no fuera porque ya iba prevenido por ocasiones anteriores y mis expectativas eran bajas. El tsunami tableto y la competencia de Amazon y Sony ha dejado en mala posición a los demás fabricantes de ereaders, y su respuesta es... seguir en el mismo camino, en lugar de destacarse ofreciendo lo que ni Amazon ni Sony ofrecen.

Estoy convencido que un ereader con la posibilidad de servir como editor de texto atraería a un público que, siendo minoritario, justificaría sin duda la muy modesta inversión que supondría preparar la salida USB como host (o integrar bluetooth), incluir un editor de texto sencillo y asegurar la conectividad con un teclado ya fuera vía BT o USB. De hecho, podrían incluirlo como un extra premium (funda que integrara un teclado).

Partiendo de la base de que no se puede competir por abajo con Amazon (quienes probablemente pierden algo de dinero con el K3 wifi, o todo lo más sus ganancias son muy bajas y gracias a la tremenda economía de escala), creo que la única opción que tienen los demás fabricantes de sobrevivir tanto a esto como a los tabletos es distinguirse, ofrecer lo que nadie más ofrece.

La verdad sea dicha, el caso del PocketBook 902 me resulta misterioso: tiene Bluetooth, un linux debajo que se podría adaptar perfectamente, incluso anuncian que se puede conectar a un teclado. Pero luego no se puede, y al parecer no hay software que lo permita. ¿Cómo quieren competir?

Amigos del club de Ciudadanos que Anhelan una Máquina de Escribir Digital (CAMED): esperen sentados.

miércoles, abril 06, 2011

El futuro de los dispositivos móviles es múltiple

Al menos, es lo que se plantea Hugo Ortega, un veterano de los tablet PC y dispositivos comparables. Al loro de cómo empieza el post.
There are some people who think we’re entering a tablet bubble – that analysts are pushing growth too hard and that people don’t yet know what they will do with their tablets. And to be honest, I’m still someone who needs three devices to get my work done and most people when surveyed admit they use their tablet primarily for entertainment.Part of that is the fact that the majority of new tablet owners have iPads and Android tablets, designed for entertainment before productivity. Another part is that the tablet platform has not fully defined itself yet – it’s so new that manufacturers are eager just to get into the market. They haven’t actually figured out how they will specialize and provide solutions to their customers
No tengo claro si soy una de esas personas que empiezan a temerse que hay un entusiasmo excesivo por los tabletos, sobre todo en las web tecnológicas. La definición más feliz que he encontrado de los tabletos es ésta: "no lo necesito, pero lo quiero". Salvo quienes se toman en serio la estupenda boutade del PostPC, diría que hay un perfil amplio de propietarios de tabletos que los usan para infotainment antes que para otra cosa, para lo que han sido diseñados.

El otro día tuve una reunión de la que no daré más detalles ;). Uno de los asistentes sacó un iPad y empezó a tomar notas. Si el reojímetro funcionó bien, diría que activó el sonido del teclado virtual. Y así transcurrió la reunión, con los asistentes exponiendo y un suave clic-clic-clic de fondo. Como no me gusta nada usar un portátil en una reunión - creo que ni presto atención suficiente y creo que distraigo más de la cuenta - y como me había dejado en el despacho el SmartPen que uso para esos menesteres y para grupos de discusión, entrevistas en profundidad, etc., saqué el móvil (un HTC desire) y abrí un editor de textos. Para mi sorpresa, tomé unas notas razonablemente completas utilizando swype como teclado virtual, y me di cuenta de que no sólo es útil, sino que es menos intrusivo (el dedo dibuja las palabras sin hacer ruido) que un tableto.

Evidentemente, hablo sólo a partir de mi experiencia y es mi criterio nada más. Pero me pareció que el iPad no daba la talla en la sala de reuniones. Estábamos en un círculo de sillas y su dueño lo apoyó en los muslos, adoptando una postura encorvada, recogida, casi como una gárgola. Tampoco he usado demasiado tiempo el teclado virtual del ipad o de otros dispositivos comparables, pero diría que no se alcanza la velocidad y eficiencia que se puede tener con un teclado físico y, además, hay que prestar más atención al proceso de escritura: hay que mirar tanto a la línea de texto como al teclado, dado que no hay feedback táctil.

Hugo es más optimista que yo, lo cual no es nada extraño dado que está profesionalmente centrado en los dispositivos de movilidad, y puede y debe probar más dispositivos a lo largo del día. Asume que esta primera generación de tabletos se basa en un formato común con el que responder a un abanico de necesidades amplio, y que eso va a cambiar. Con o sin polvo de hada, un mismo dispositivo táctil no puede servir con eficiencia a tareas de productividad profesional, a tareas de infotainment y a tareas relacionadas con la educación. El escenario que nos dibuja es el de una generación siguiente de tabletos menos generalistas, usando el que corresponda a cada momento según necesidades (y posibilidades económicas).

Tiene sentido, si lo miramos desde cierto punto de vista: los smartphones centrados en Internet (Android, iphone, win7phone, cojones (digo, webos), la siguiente generación de blackberry, ¿meego?) son tabletos pequeñitos conectados autónomamente a Internet (o, a la inversa, los tabletos son smartphones enormes, con o sin servicio de voz y/o conexión autónoma a Internet). Diría que han entrado en nuestros bolsillos para quedarse.

Después, tenemos los ereaders, cuya pantalla y precio actual les han granjeado cierta popularidad y sirven con eficiencia a un propósito: leer. Como quiera que los tabletos actuales son menos eficientes para la lectura prolongada y concentrada, esa necesidad seguirá necesitando una respuesta.

Tenemos también el tableto centrado en el infotainment, con dos ventajas básicas: peso y tamaño, por un lado, y autonomía de las baterías, por otro. Ambos son factores dignos de consideración porque, como decía el padre de un compañero de trabajo, "no entiendo como tantos currantes cargáis arriba y abajo con vuestros portátiles para llegar a oficinas donde tenéis máquinas de sobremesa". Y si bien es cierto que hay currantes como el que firma este post, que trabajan en la oficina sólo una parte del día y de la semana, teniendo que trabajar en movilidad el resto del tiempo, lo cierto es que muchos portátiles se han cargado, día a día, por falta de alternativas.

También asoman por el horizonte las alternativas a los netbook, tanto smartbook (netbooks con ARM, con su correspondiente autonomía, y Linux o Android) como tabletos como el ASUS transformer, diseñados desde el principio para trabajar bien con un teclado al que se enganchan. En este caso, si (¿cuando?) el software acompañe, se podrán llevar a cabo más tareas relacionadas con la productividad.



En resumen, el futuro puede ser tan o más múltiple que el presente. Yo ahora suelo llevar mi portátil principal (Hp Envy 13), el smartphone y un kindle 3. Cada uno cumple una función que no pueden cumplir los demás. Si Amazon u otro acaba ofreciendo un Señor Tablet con pantalla mirasol, liquavista, (¿Pixel Qi?), sustituirá al kindle 3 pero no en principio ni al móvil ni al portátil en la mayoría de las ocasiones. De la misma manera, mis necesidades no van a ser las mismas que las de los estudiantes, que tendrán que priorizar otras funciones, o las de otros profesionales que trabajan con herramientas distintas a las mías.



En cualquier caso, bajar el peso, el volumen y la autonomía de los dispositivos que llevas encima es un objetivo significativo, siempre y cuando esté conectado con necesidades y tareas reales a cumplimentar con uno o varios dispositivos que las pueden resolver con eficacia. Diría que el futuro no apunta a dispositivos de convergencia, y que la respuesta actual a los iPad se debe a la falta (hasta hace poco) de alternativas: sencillamente, me resulta difícil de aceptar que el mismo tamaño, peso y otras consideraciones de formato resuelvan un abanico extraordinariamente amplio de necesidades.

Pero puede haber una alternativa: si cunde el ejemplo del motorola Atrix y los fabricantes toman medidas (definiendo interfaces con las que los smartphones se puedan conectar), un smartphone podría ser el núcleo central al que añadirle una pantalla más grande (introduciendo el smartphone en un zócalo, por ejemplo), un teclado, etc.



Con todo, y pese a que esta posibilidad es indudablemente atractiva, no creo que acabara desplazando por completo a los dispositivos múltiples que solucionen con eficiencia necesidades muy específicas. Estoy convencido de que tabletos de diferentes formatos y, muy probablemente, Señores Tablet, serán los que dominen el mercado de 2012.

miércoles, marzo 30, 2011

PC y Post PC

Desde la presentacion del iPad 2, una de las habituales exageraciones de Steve Jobs acabado aún más de lo habitual: estamos entrando en la era post-PC, o PPC para abreviar. Lo mejor de ese acrónimo es que coincide con el de PowerPC, el antiguo procesador que utilizaban los ordenadores Apple y que, en su momento, se decía que era superior a los x86 de Intel y que la velocidad del procesador era irrelevante.

Hace ya unos días tenía lugar una interesante discusión en todoUMPC. Cito una intervención del forero Quique, porque me parece un estupendo arranque para tratar este tema:

¿qué significa una "PC"? ¿qué significa Personal Computer? no hay que olvidar que, en esencia, iniciaron un revolución democratizadora. Humanos comunes en su garaje pueden fabricarlas y personalizarlas. Humanos comunes en sus casas pueden programarlas o personalizar el software. Humanos comunes pueden hacer trabajos profesionales en forma auto-suficiente, sin necesidad de buscar una costosa imprenta. Humanos comunes puede generar su propio contenido.
Siguen habiendo PC en la medida que este espíritu de poderosa libertad y autosuficiencia se mantenga.
Obviamente, estos mismos humanos pueden obtener las computadoras armadas, obtener los programas armados, tercerizar una actividad o servicio y/o consumir el contenido generado por terceros. Pero seguirá siendo PC en la medida que esa poderosa y democratizadora capacidad de auto-satisfacción se mantenga.
Obviamente, estamos hablando de capacidades teóricas donde el hombre común tiene el poder de hacer las cosas por sí mismo.
Si algo tiene el mundo "post-PC" es que cada vez más orientado al consumo. Consumir las computadoras descartables. Consumir el software desarrollado por terceros. Consumir servicios prestados por terceros. Consumir contenido desarrollado por tercero. Ni siquiera hay espacio para personalizar nada. Falta que digan que puedes elegir el color que quieras, siempre y cuando sea negro (con el iPhone 4 alcanzaron este ideal).

Efectivamente, la revolución del PC conectado a internet es la democratización completamente imprevista y maravillosa de la informática y sus efectos sociales. No es sólo que la competencia entre muchos fabricantes ha permitido ajustar los precios escalas impensables incluso hace sólo cinco años, sino que el propio concepto modular del Ordenador Personal se ajusta eficientemente a las necesidades y bolsillos más variados y, lo que es mejor aún, posibilita que se extienda el conocimiento necesario para su adaptación a todos los niveles, desde el montaje del hardware a la instalación y mantenimiento del software. Y aunque se nos olvide constantemente, sólo gozan de esta revolución los habitantes del primer mundo con un grado aceptable de inclusión digital (el famoso "lado bueno de la brecha digital"), mientras que sigue fuera de ella la mayoría de la humanidad.

El mejor representante del PC es el PC mismo, en estado puro: El ordenador de sobremesa. Salvo la última generación "todo en uno" de ordenadores integrados en el monitor, hace ya bastantes años que las cajas pueden ser ampliadas según nuestras necesidades, y en la práctica totalidad de los casos va a seguir resultando más barato cambiar un componente defectuoso o estropeado que comprar un ordenador nuevo. Mi PC doméstico tiene 5 años, funciona 7/24 o casi y en todo este tiempo lo más destacable es que su disco primario ha empezado a dar fallos, por lo que lo he sustituido por otro disco de 50 euros.

No ocurre lo mismo con los portátiles, dado que que influye mucho en su diseño el objetivo de que la reparación del ordenador o su ampliación con componentes de terceros sea difícil y, en muchas ocasiones, menos rentable que comprar un ordenador nuevo. Con todo, el portátil conservar parte de las ventajas del PC generalista: Hay una competencia muy fuerte entre los fabricantes, que permite un ajuste constante de los precios en las gamas básicas de portátiles, y la mayoría de los portátiles admiten la instalación de distintos sistemas operativos y el sabor compatible con los mismos (desgraciadamente no todos, incluido el HP Envy con el que trabajo más a menudo últimamente, aunque compenso eso trabajando con crunchbang dentro de virtualbox).

En cualquier caso, un PC completo, del tipo que sea, ofrece a su usuario un poder inconcebible antes de su existencia: desde el acceso completo a Internet, pasando un conjunto de herramientas de cálculo y diseño de potencia desconcertante, hasta llegar al humilde invisible editor y procesador de textos que ha facilitado la generación de conocimiento a una escala igualmente imprevisible. El problema de todo esto es que, precisamente, ya se da por supuesto y superado. En nuestro mundo desarrollado, rico y consumista, un PC es un aparato que ha perdido todo su brillo y toda su conexión con el estatus. Por supuesto, las posibilidades que ofrece siguen estando fuera del alcance de la mayoría de humanidad, pero eso no quita para que un caradura hable de la era P-PC y haya quien le tome en serio.

Un solo ejemplo: Según androlib, el market de Android tiene 190.078 aplicaciones a día de hoy. Según un sitio de nombre particularmente cómico y risible (macgasm), el 19 de octubre pasado había 334,639 apps para iPhone. La última versión estable de debian tiene 29.050 paquetes. Ahora pensemos en lo que se puede hacer con una máquina con SO portátil y lo que se puede hacer en cualquier ordenador con debian.
Conectado a Internet, un PC puede acceder a toda la biblioteca debian e instalar sus programas (la mayoría de ellos correrán en máquinas realmente modestas o antiguas). Lo que es mejor, el usuario sólo necesitará voluntad y perseverancia, porque ese mismo acceso a Internet le proporcionará toda la documentación que necesite para aprender a manejar cualquiera de las herramientas que Debian pone a su disposición con licencia (y espíritu) libre.

Frente a esas posibilidades y recursos, el mundo P-PC ofrece...

  • Dispositivos de usar y tirar, generalmente no reparables y con una fecha de caducidad muy inferior a la de un PC. Ya sea porque el ritmo de evolución de Android deja atrás a los dispositivos en cuestión de meses (aunque esto lo compensa parcialmente la comunidad de desarrolladores con sus ROMs cocinadas), ya sea porque los productos de la marca de la manzana salen al mercado con una obsolescencia que no es sólo programada si no además flagrante y explícita.
  • Por supuesto, el software libre es minoritario y problemático en otra plataforma y herético dulcinista en la otra. Adivinad a cuál me refiero en cada caso.
  • Dispositivos cuya interfaz está orientada al consumo antes que a la creación de contenidos, y desde luego no está orientada a la creación de nuevas herramientas.
  • Dispositivos con posibilidades y funcionalidades muy reducidas comparadas con las que ofrece un PC, ya estemos hablando de un navegador convencional comparado con un navegador móvil, ya estemos hablando del resto de la biblioteca de software disponible.
  • Dispositivos que, con cada iteración, recortan libertades aparentemente indiscutibles a sus propietarios. Si bien iPhone marcó un preocupante hito al impedir la instalación de software que no pasara por sus canales autorizados, estoy convencido de que no hemos visto lo último a este respecto.

Una comparación sintética entre el PC y el "postPC" sería control como recompensa al esfuerzo vs. inmediatez y pérdida de libertad. Otra, compartir vs. consumir: las aplicaciones "tradicionales" (no sólo el software libre) se comparten, ya sea literalmente, ya sea gracias al conocimiento de su uso que se difunde desinteresadamente. Las apps son productos cerrados e inmediatos, sobre los que casi no merece la pena discutir ni documentar dadas sus limitaciones.

Un segundo aspecto del mundo P-PC lo lanza Ctitanic en este otro hilo, ya centrado en la era P-PC: la Nube. El PC nace desconectado, y aún cuando lleva tiempo integrado en la gran InterNet, se conserva en buena medida un elemento fundamental de su primera etapa: el almacenamiento de los datos de forma local. Frente a este paradigma, que hasta ahora ha funcionado satisfactoriamente, se ofrece la Nube como respuesta a dos problemas: seguridad de que, pase lo que pase, no vas a perder tus datos (ese pico de sobretensión que, en un momento, que deja sin las fotos de tus últimos cinco años porque siempre dejabas para el día siguiente hacer un backup), y mejoras en los procesos colaborativos (en vez de compartir un documento local por email, todos trabajamos en un documento que colgamos en una aplicación en la Nube).

Yo utilizo servicios de la Nube a diario (principalmente google apps, aunque no sólo). Ya sólo utilizo un cliente de correo electrónico local (thunderbird) debido a la integración de GPG y, también, por si se da el caso cada vez más improbable de que esté sin conexión a Internet y necesite acceder a mi correo. Hay momentos en el que el trabajo con productos de ofimática online ahorra una cantidad significativa de tiempos y malos entendidos; de hecho, el libro que acabamos de terminar lo hemos hecho íntegramente sobre una plataforma colaborativa.

El problema reside en que, al igual que los dispositivos P-PC, los servicios más populares del Nube de implican perder en mayor o menor medida el control, en este caso sobre tus datos. Por más que siempre tengas a tu disposición la posibilidad de descargarte tus datos en local, las ventajas que ofrece trabajar en la Nube generan cierta pereza a la hora de mantener un backup local. Eso, a menos que cuentes con un Don como el mío, la paranoia informática, a la que sólo aplaco con backups redundantes como si se tratase de sacrificios a algunas deidad oscura de mi interior.

El dispositivo P-PC es una elección que resultará perjudicial si sustituye al PC. A poco que nos paremos a pensar, es evidente que se pierde mucho más de lo que se gana si se sustituye un PC por un tableto. El caso de la Nube es más complejo, dado que es positiva con tal de que tengamos conciencia de nivel de control que estamos cediendo. Por ejemplo, no veo problema en generar y mantener un documento online para colaborar y discutir, sobre todo si sacamos partido a las nuevas funciones de discusión de Google Docs que, hay que reconocerlo, se lo han currado. Sin embargo, no me resultaría admisible mantener exclusivamente en la Nube documentos de carácter sensible o crítico. Afortunadamente, disponemos de alternativas libres para una parte de las necesidades que pudiéramos tener de trabajar en la Nube. Como postearé en pocos días (o eso espero) hemos escrito la totalidad del libro utilizando dokuwiki, un motor Wiki de licencia libre que tenemos instalado en distintos servidores. Por más que en algunos aspectos sea algo menos amable que Google Docs, tiene una cantidad de funcionalidades muy superior debido a la número de plugins que ha acumulado. Lo que es más importante, ha estado bajo nuestro completo y exclusivo control desde el principio hasta el final. Cada día, o casi, hacia un backup de sus contenidos; ese backup lo almacenaba en local y aprovechaba el estupendo dokuwiki on a stick para que la copia local no sólo salvaguardara los datos sino que nos permitiera trabajar en caso de emergencia sin conexión al servidor, lo que sucedió un par de días.

En conclusión: como dirían los de Siniestro total, "ante todo, mucha calma". Estoy convencido de que lo peor que podemos hacer es prestar atención a los embaucadores que, por defecto, van a tener unos intereses discordantes con los nuestros: desde sacarnos el dinero de forma desmedida, a conseguir adquirir el control sobre lo que es nuestro por derecho: nuestros dispositivo, que utilizaremos según creamos conveniente y hasta donde llegue nuestros conocimientos. El dispositivo P-PC, por lo tanto, sólo debería complementar al PC, nunca sustituirlo. El peligro del P-PC es que logre que olvidemos que un día los PC eran nuestros, hacíamos con ellos lo que nos daba la gana y podíamos aprender a hacerlo. La Nube es aún más exigente, en tanto que su utilidad es mayor y, precisamente por ello, puede hacer que resulte más sencillo que nos olvidemos que invita a otra pérdida de control, sobre todo cuando disponemos de alternativas que nos permiten gozar de sus beneficios sin pagar ese coste.

sábado, marzo 26, 2011

Los analistas se preparan para la llegada del Señor Tablet

Esta mañana me he desayunado con una referencia de CTitanic a un artículo de PCWorld que resume atinadamente las crecientes especulaciones sobre un tablet de Amazon.

La cursiva tiene todo el sentido: si fuera algo como lo existente, hablaría de tableto. Si es algo nuevo como esperan bastantes analistas, será un señor tablet, con pantalla mirasol o 3Qi (apuesto por la primera y por navidades de este año). Pero hasta que se abandone el terreno de la especulación, habrá que dejarlo en tablet indefinido. Indicios no faltan:

  • Para empezar, sería absurdo que sacara su propia tablet. ¿Para qué, si ya la fabrican otros y sirve a sus propósitos? La aplicación Kindle está tanto en Android como en iOs
  • La reciente apertura del Amazon AppStore, donde se venderán / distribuirán aplicaciones para Android. Encuentro inquietantemente metrosexual el término apps, por no hablar de lo muy advenedizo que resulta, por lo que espero que no os moleste que no lo emplee.
  • El éxito de los kindle se ha debido a dos motivos: 1) su catálogo de ebooks, que sigue siendo el más importante si eliminamos los libros de dominio público de Google 2) Amazon ha pisado cada vez más el acelerador en ajustar los precios, hasta el punto de que sigue la discusión de si el Kindle 3 cubre con su precio o no los gastos. Es una discusión estéril, porque en última instancia lo rentabilizan de sobra gracias a las ventas de ebooks. Esta agresividad ha dejado a la competencia del sector de los ereader con el pie cambiado, y sólo sony ha podido reaccionar de aquella manera.
  • No pueden apostar por bajar precios de un tableto, dado que no garantizarían las ventas. Tienen que competir con el iPad 1.1, por una parte; por si fuera poco, tiene que competir con la nueva hornada de tabletos android de precio ajustado y primera marca, y finalmente tiene que competir con los inefables tabletos chinos. Demasiada incertidumbre, y sobre todo innecesaria.
  • Gracias al estupendo artículo de PCWorld he podido recordar una referencia que tenía almacenada en evernote, a la espera de tocarla:Qualcomm's Mirasol Display, Up Close and Personal. Ahí se nos hace una sugerencia - Qualcomm is about to invest some $2 billion in small change in a new plant for Mirasol displays--the half-LCD/half-e-ink screen tech that can play video in sunlight. It's all thanks to a "major client." Are we talking Amazon here?. Hay que recordar que samsung invirtió en tecnologías mirasol pero a) ha comprado liquavista y b) aunque puede ser cliente, es ante todo fabricante y suministrador, con lo que la opción Amazon es plenamente factible
  • Un señor tablet con mirasol ofrecería al público algo distinto al confuso y cuestionable tsunami tableto: si un tableto es algo que se quiere pero que no se necesita, un señor tablet es un dispositivo que permite hacer cosas nuevas: leer con la comodidad de la tinta electrónica, pero con la plena interactividad de una pantalla LCD a color, bajo el sol. Eso me habla de vacaciones, turismo, terracitas, parques. También me habla de nichos verticales, de trabajadores de campo, pero somos menudencias comparados con la legión de consumidores que les tentaría lo mejor de un ereader y un tablet reunido en un paquete ligero y con gran autonomía.
  • No pueden anunciar nada, porque la receta del éxito pasa por pillar a la competencia con el pie aún más cambiado de lo que nos pilló Apple con el iPad. Y como Amazon no tiene ni el músculo ni los recursos de márketing ni la complicidad rendida de cierta prensa, tiene que apostar por ventajas más objetivas. Nada de magia, oiga, ni de polvos de hadas. Una pantalla diferente a las existentes, de precio que se irá conteniendo (o que se lanza contenido y arrasa), con la sensual tactilidad que esperan los decadentes consumidores de occidentes. El ereader definitivo, con el descanso visual necesario y toda la interactividad hasta ahora ausente. Y una tienda de aplicaciones propia y que le dotará desde el primer momento con ese famoso ecosistema de aplicaciones que ha dejado en la estacada a quien no ha pasado por el aro del market de Android. Y siendo Google competencia directa de Amazon para el mercado de ebooks, lo lógico es que Amazon no quiera dependencias de Google, o que Google le pusiera dificultades y/o precios elevados para acceder a su market.
Vaya, reconozco que es un análisis en el aire, con mucha suposición (educada, dicen los gringos) para completar los datos existentes. Pero creo que es solvente y que retrata un escenario que puede ser o magnífico o inquietante, según quién lo vea.

Y yo sigo sin mi máquina de escribir digital

lunes, marzo 21, 2011

¿Qué significa el precio de los equipos?


Hace unos días, un lector dudaba (entre incrédulo y ofendido) por netbooks que costaran 200 euros. Dejando aparte la oferta puntual de alcampo, había otros precios comparables: 239 €, 269 €, 289 €, etc. Y tengamos en cuenta que se trata de un establecimiento donde compro la comida y otros productos primarios de mi casa.

Es más complejo de lo que parece: las grandes superficies generalistas tienen una capacidad de compra tal que pueden negociar precios ajustadísimos para un producto que el fabricante quiera dar salida. 179 euros es un precio muy ajustado, y 239 es un buen precio. Pero tampoco hay que dejarse las pestañas para encontrar más equipos por ese mismo precio e incluso inferior, aprovechando la diferencia euro-dólar y aceptando los riesgos. Esto último es menos dramático de lo que parece: si un equipo muy barato palma de verdad, repararlo no sale a cuenta (¡Por desgracia!). Y se supone que los equipos que salen de fábrica han pasado los controles de calidad pertinentes, con lo que es de esperar una duración del equipo al menos equivalente a la garantía de un año de los fabricantes.

Corren rumores de que ASUS va a sacar para verano portátiles dirt cheap (tirados de precio, que decimos), a 200$ o menos y con Chrome OS. A poco que les salga bien la jugada, probablemente haya más fabricantes que apuesten por esa fórmula para dar salida a parte de sus líneas de netbooks. Si lo pensáis, tiene su sentido: un portátil de gran autonomía y poco peso y precio que nos sirva para hacer trabajo ligero en cualquier parte, sobre todo si prospera esa idea del módem de emergencia, añadiendo una SIM 3G con muy poco ancho de banda mensual, precio bajísimo y destinado a momentos puntuales en los que no estemos dentro de cobertura 3G. Suma y sigue:

  • autonomía de tableto
  • la mitad de precio que un tableto
  • teclado, que protege la pantalla y que permite escribir en serio
  • un navegador completo, que permite usar las versiones completas de todos los servicios web y no sólo versiones adaptadas.
Le podemos dar la vuelta a la lista:

  • el doble de precio que un "netbook 2.0"
  • no hay teclado, con lo que producir textos largos es un problema
  • un navegador móvil, con lo que algunos servicios no serán usables.
Y ojo, después de cacharrear con varios tabletos de 7" le veo sentido a un tableto para demos comerciales de guerrilla. En otras palabras, llevarlo siempre encima y poder enseñar lo que hacemos en cualquier momento con más claridad que con el teléfono. Visto que el nuevo precio de los 7" va a ser 350€, espero como mínimo al mes que viene y probablemente hasta junio para ver si finalmente sale el ZTE light 2 con pantalla pixel-qi, o para ver qué precios acaban teniendo los nuevos tabletos de 7" o los restos de serie de los galaxy tab del año pasado.

Pero vaya, es un uso completamente puntual y que, realmente, no necesito. De hecho, no es seguro que lo haga (aunque todo puede cambiar si el ZTE Light 2 con pantalla 3Qi no vale lo que dos tabletos de su rango), aunque el ahorro de peso y espacio me viene bien en algunos momentos. En cualquier caso, si no se posee ni tableto ni netbook, entiendo que la lista anterior hace que un netbook o un futuro chromeoseto barato sean mucho más justificables que un tablet para bastantes bolsillos y necesidades.

Sobre todo, si ya tienes un smartphone razonablemente actual: un iphone 4 (¡Huy, lo que he dicho!) o un Android versión 2.2. y tripas y pantalla decente (de nexus 1 para arriba, o incluso de Legend para arriba). En ese caso, el tablet te ofrece una pantalla más grande para hacer lo mismo que haces con el smartphone, y los cambios que mete Android 3.0 para tablet son cosméticos, digo de interfaz. No hay nada realmente novedoso que no se pueda hacer con un smartphone y sí con un tableto, mientras que un netbook o chromeoseto barato te permite usar un navegador completo.

Soy consciente de que el teclado está demodé para algunos en escenarios de movilidad. Que eso de apoyarlo en su base para que se sostenga sólo y puedas leer o escribir está muy visto. Que el peso y el volumen son un problema, y ahí no hay ninguna ironía, porque un tableto de 7" pesa menos de medio kg y ocupa lo que un kindle. Sea como fuere, si tienes que hacer con frecuencia tareas para las que el smartphone no es suficiente, no tengo claro que el tableto sí lo fuera.

domingo, marzo 13, 2011

¿Tableto o portátil para currar en cafeterías?

Mientras esperamos el advenimiento de los señores tablet - mientras esperamos un producto que nos permita hacer algo realmente nuevo - a veces le doy vueltas al partido profesional que le podría sacar a un tableto. Hace unas semanas ya comenté los límites actuales de los tabletos, tanto por culpa de sus sistemas operativos (salvo si fuera Windows o un Linux completo, claro), sus navegadores y el software de productividad, como por culpa del formato físico, principalmente la ausencia de teclado. Hasta que veamos en acción las nuevas ofertas (HP con sus cojones, el oximorónico Playbook de RIM, los tablet Windows reloaded), no podemos saber si estas carencias se han solucionado y hasta qué punto. Eso sí, quiero pensar que Microsoft puede acabar cayendo en la cuenta de que ellos inventaron este segmento y que pueden acabar siendo esenciales para la oferta de tablet PC a precios más razonables y con una interfaz actualizada que no se olvide del lápiz. En cualquier caso, me reservo a microsoft para otro post.

Volvamos a lo presente: iPad, tablet con android 2.2 o inferiores (samsung galaxy tab, Archos, clónicos chinos, etc.), tablet con android 3.0 honeycomb. Pese a que sus posibilidades productivas son inferiores a las de un netbook, llevo un tiempo pensando en una posibilidad diferente: presentaciones. No soy el primero en pensarlo, claro, pero creo que los tabletos tienen algo literalmente nuevo que ofrecer, y no sólo novedades en cómo hacer: pasarle al cliente o al socio el dispositivo con la presentación, y que sea él quien la haga avanzar al tacto. En abstracto, me parecía una idea positiva - una forma sutil de acercar tus ideas y propuestas a tu cliente o socio.

Hace un par de días me reuní con Rafael Ibáñez, el creador de Libertexto. No es exactamente el caso que estoy comentando, porque no es mi cliente. Pero vaya, compartimos un fortísimo interés por el libro y la lectura electrónicos y su aplicación en entornos educativos. Durante la comida, le dábamos vueltas a diversas ideas entre pedazo y pedazo de sashimi u otros ricos bocaditos japoneses que siempre me hacen preguntarme cómo demonios llegan a estar gordos los luchadores de sumo. El caso es que, sin que lo pudiéramos ver al principio, íbamos acumulando cierta frustración al tratar diversos temas muy prácticos... de palabra, en una charla en la comida primero y en el café después.

Como quiera que brego con la frustración de forma sólo marginalmente más eficaz que mis hijos, había que dar un giro de timón al asunto. Dicho y hecho, saqué el portátil, lo planté encima de la mesa del café y abrimos una sesión con mind42. Todas las ideas con las que habíamos jugado empezaron a encontrar un sitio en el esquema radial, con lo que cambiamos frustración por satisfacción: no sólo no dependíamos más de nuestra memoria a corto plazo sino que, al materializar las ideas en la pantalla, cobraban cierta carta de naturaleza inasequible al pur parlé.

No puedo demostrar lo contrario, dado que el único tableto que tengo ahora mismo es un apad bastante infame que compré en dealextreme por 60 euros hace unos meses. En abstracto, diría que un tablet no nos habría permitido trabajar de esa manera, improvisar una organización de ideas frente a frente con el portátil y un teclado físico. Por supuesto, si pensáis lo contrario, os invito a que lo expongáis en los comentarios.

Esto no invalida mi idea de "pasar la presentación con el tablet". Para empezar, todos los datos importantes de las misiones en Star Wars se pasan con datapads. Sin embargo, creo que es una ilustración más de la diferencia de paradigma entre los portátiles o PC tradicionales y los tabletos: los primeros te ofrecen una opción equilibrada entre hacer y consumir, entre participar y leer; los tabletos, por su parte, incentivan el consumo de contenidos. El salto que dimos Rafa y yo a la improvisación activa, a generar, habría sido frenado en un tablet (o eso creo).

Llevo años haciendo presentaciones con proyector o sin él, con powerpoint, beamer o con cualquier solución de mindmapping. Estos medios "tradicionales" sitúan al que recibe la presentación como espectador, y posiblemente tablet en mano, la presentación sería tecnológicamente más cercana. Y digo tecnológicamente, porque el medio es un complemento, y secundario por añadidura, a las habilidades de comunicación del presentador.

Sea como fuere, la duda que no me corroe es: la ventaja de cercanía de una presentación entregada con un tablet, ¿compensa la pérdida de flexibilidad a la hora de improvisar y construir?

jueves, marzo 10, 2011

Propuesta de dubitador para proteger los ebooks

Hace dos años os mostré como había protegido el cybook que usaba en aquella época. El libro vaciado protegía, claro, pero las horas que le eché no se correspondían con el resultado, levemente abominable  visto de cerca y abierto.

Discutiendo acerca de un equivalente comercial, Dubitador ha generado una solución mucho más eficiente. Sin más, os dejo con ella, porque vale realmente la pena: curras menos para obtener un resultado mucho mejor que el mío, y vuestro ereader irá protegido


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¿Quieres proteger y camuflar tu e-lector favorito?

¿Algo como esto?



¿O esto?




Entonces localiza un libro de tapas duras, del que puedas prescindir, de apropiado tamaño y grosor.

Tendrás que hacer un hueco entre las paginas. Lo que a continuacion se describe es un metodo para abrir ese hueco sin tener que ir recortando una ventanilla hoja por hoja y luego pegarlas unas a otras.

Herramientas y materiales:

  • Unas tablillas de madera, mas bien solidas de aproximadamente 3 cm de ancho.
  • Pegamento corriente, cola de carpintero o cola termica a pistola.
  • Por lo menos 4 sargentillos.

  • Sierra de marqueteria.



  • Tornillos y tuercas, con sus arandelas.
  • Taladradora electrica corriente.

Proceso

Se trata de mantener fuertemente presionadas las hojas para que puedan ser recortadas como si se tratase de una tabla solida.
  1. Se mantienen fuertemente unidos los bordes de las paginas con unas tablillas apretadas con unos sargentillos.
  2. Se usa el e-lector, convenientemente centrado, para calcar su contorno con un lapiz.
  3. En vez de pegar las paginas unas a otras, con la taladradora y broca relativamente fina, se realizan varios agujeros en el marco del mazo de hojas y se rellenan con pegamento termico. Tambien se pueden hacer varios taladros en el centro y rellenados de igual manera. En vez de la cola termica vale cualquier pegamento (imedio) o cola de carpintero, pero habrá que esperar a su total secado. Para evitar las molestias de los sargentos se puede proceder a realizar una serie de perforaciones por todo el marco (sobre las tablillas) e ir colocando y apretando los tornillos. Mejor que las perforaciones sean numerosas y bastante contiguas.
  4. Se realiza un agujero en el vertice interno de una de las esquinas y con la sierra de marqueteria se recorta el hueco siguiendo la linea marcada


Si se desea que el contorno interno quede lo mas uniforme posible se puede proceder a su lijado segun se crea conveniente.

Tambien puede darse mas solidez al bloque de hojas ahuecadas mojando con pegamento el citado contorno.


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A ver si alguien se anima y la pone en práctica. Desde luego, es toda una mejora: una funda de libro para ebook con un aspecto que no desmerezca

jueves, marzo 03, 2011

¿Justicia?

Supongo que sí. Hace año y medio os hablé (uno, dos) del conflicto entre Spring Design y Barnes&Noble. Podéis ampliar la información en esas dos entradas que cito, y básicamente el tema es que ambas empresas tuvieron contactos en los que la primera enseñaba a la segunda su entonces flamante Alex, y B&N acabó sacando un producto realmente parecido en concepto y funcionalidades.


Hace unos días, Spring Design anunció que dejaba de vender el Alex. Siendo realistas, la culpa no es sólo del posible plagio, sino de la evolución del mercado: por una parte, los tabletos y, por otra, Kindle y reader de sony con sus bajadas de precios y aumentos de funcionalidades, le negaron el espacio a un dispositivo de 400 euros. Me da algo de pena, porque siempre me pasa lo mismo: eran una empresa pequeña que apostaron por la originalidad, por una solución diferente a un problema existente. Pero por su tamaño, carecían de reservas y el dispositivo quedó atrás en especificaciones, sobre todo en esas tripas que podrían haber marcado la diferencia.

Lo cierto es que B&N ha llegado a un acuerdo con Spring design para comprarle el portfolio de patentes. No sé si ha sido el ritmo habitual de este tipo de litigios, o si B&N han esperado a ver la evolución del mercado para que Spring Design bajara sus reservas al límite y tuvieran que vender realmente a la baja.

Supongo que nunca lo sabremos. Personalmente me mojé hasta cierto punto, y viendo las fechas y las pruebas aportadas estimé que era probable que el plagio fuera cierto. En cualquier caso, y haya pasado lo que haya pasado, al menos Spring Design han salvado los muebles.

El caso del Alex es muy ilustrativo de la evolución de los ereaders y dispositivos de mano, tabletos o no. Evidentemente, es un mercado en rápida evolución, sin consolidar, todavía con espacio para la innovación. No estamos ante el caso de los portátiles, en los que el formato ya está tan establecido que es casi imposible innovar. Pero después del éxito del iPad 1 y del iPad de colorines (esta vez ya no me mojo como la otra, hay que aceptar la tozudez de los hechos y asumir que el éxito se va a repetir - espero que mi asunción también le dé algo de mal fario, dada mi tasa de éxitos), creo que comienza a asentarse el mercado, y posiblemente para mal.

El éxito de un formato niega espacio a otros formatos, diría yo. Parece que el mercado está solidificándose en torno a las dos variantes de 7 y 10" en dispositivos dedicados al infotainment, y sólo los grandes (sony y amazon) tienen posibilidades de mantener a medio plazo sus ereaders, porque a ver quién compite con el precio del kindle.

Eso sí, no se ha dicho la última palabra. La inversión en fábricas de pantallas mirasol y en la compra de liquavista por samsung me anima a pensar que las cosas serán diferentes en 2012.

miércoles, marzo 02, 2011

Prueba de social compare

gracias a mi lista de visualizadores de datos, he dado con un servicio interesante: www.socialcompare.com. Es muy probable que no sea la última vez que lo uso, porque es bastante útil para comparativas. Desgraciadamente, el ancho no ajusta como yo quisiera, pero siempre está la opción de verlo a pantalla completa y usarlo a pleno rendimiento.



Pulsad en el botón Graphic View (el de las barritas dentro de un círculo, parte superior derecha de la pantalla), y podréis ver la comparación de tamaños, que se apilará con el control "stacked view".

Aún lo estoy probando (para refrescar la cabeza mientras re-redacto un apartado de "el libro"), así que me queda bastante por descubrir del invento. Sobre todo la parte social, que o es un purparlé o tiene que valer para algo

martes, marzo 01, 2011

Un lector me plantea una duda sobre anotación de PDF

Hace unos días, Andrés Cueto me lanzó por Facebook esta duda:

Perdona que me dirija a ti a través de Facebook, pero es que no he sabido hacerlo a través de Tinta-E. Mi nombre es Andrés Pozo y vivo en Barcelona. A menudo tengo que corregir pdf a mano y enviar ese pdf con las correcciones a mano a otras personas (no quiero convertirlas en texto digital ni en notas, sólo un pdf). Por favor, ¿podrías recomendarme un dispositivo (Ipad, tablet, etc.) y una aplicación para hacerlo? Te envío una foto a modo de ejemplo para que veas cómo es el estado final de lo que quiero conseguir.
Muchas gracias.

Ante todo, tengo que indicaros que no suelo usar facebook. Tengo "entubado" twitter, de manera que lo que posteo por twitter es re-posteado en facebook, pero nada más. El modelo de negocio de Facebook y yo no somos muy compatibles que digamos, y mi preocupación por la privacidad puede más que los beneficios que pudieran derivarse de su uso.

Después, una captura de lo que busca Andrés


Como véis, lo que busca es usar anotaciones para corregir, como toda la vida. Yo le he recomendado que se compre un Thinkpad X61 de segunda mano, porque en 2011 sigo empleando uno comprado en 2007 con estupendos resultados. Eso, junto con algún software de anotación con tinta (PDF Annotator da muy buenos resultados) he pensado que serviría muy bien para responder a su necesidad.

Si quiere tinta electrónica, lo que más se acerca a su necesidad sería un bebok neo de entre los dispositivos que se venden actualmente, y que al menos tiene una pantalla de generación decente.

Esas son mis recomendaciones. Vosotros, ¿qué le recomendaríais?
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