Me acaban de recetar unas gafas nuevas. He perdido 2 dioptrías de vista cansada en 4 años. Sí, ya sé que tenía que haber venido llorado de casa.
Lo cierto es que no me puedo quejar. Si le echo tantas horas al ordenador es porque estoy con dos proyectos muy demandantes e ilusionantes. Bueno, y también por leer mis feed RSS. Controlar mi foro, y lo que se dice en otros dos de mis frikeces. En fin, que ora et labora y mary has a little lamb.
Así las cosas, os conté el otro día cómo he resucitado la pantalla pixel qi. Como tal pantalla, me permite usar todo el software que empleo normalmente, con tal de disponer de una buena iluminación o, mejor, de luz del sol directa. Lo malo es que es muy poco móvil, porque tengo que montar un tiberio importante para guardarlo y sacarlo. De la misma manera, tampoco me vale para un apuro, porque acaba dando pereza montar el montaje para cinco minutos.
También os conté que el límite del T68 era, por una parte, el refresco. Eso se soluciona razonablemente con el modo A2, que lo pone en blanco y negro y se puede leer y escribir sin mayor problema. El problema que no pude resolver hasta ahora, y que no tiene apaño hasta donde sé, es la implementación de Android por parte de los alegres chicos de Onyx, que he venido en denominar CaspAndroid. P.e., cada cierto tiempo alguna app deja de funcionar... menos Jota, porque su autor japonés la hizo a prueba de bomba. La original, ojo.
Tantos pasos tenía que dar para publicar los contenidos que generaba con el T68, que me frenaba por pura pereza... hasta que he visto mi cable OTG y se me ha hecho la luz. Un cable USB OTG es un adaptador que permite, p.e., conectar un smartphone con Android (no con iOS, jar, jar) a un pendrive, un teclado, etc. En este caso, la diferencia es de la noche al día.
Escribo con el T68 sin distracciones, lo que es un bonus estupendo. Su pantalla es extraordinariamente amable con mis ojos, y merece la pena para escribir del tirón textos mínimamente largos.
Cuando acabo, lo conecto al móvil. En unos segundos, el móvil lo reconoce como una unidad de almacenamiento y puedo acceder al archivo de texto. Una vez lo tengo, puedo emplearlo en la app que necesite.
En este caso, no en blogger. Blogger tiene una app asombrosamente cutre para Android. Abro blogger desde el navegador, pego el texto y aquí tenéis la entrada.
Esto cambia las cosas mucho más de lo que parece. Por una parte, fomenta la escritura sin distracciones. Por otra, evita las tonterías del CaspAndroid de T68 y puedo emplear el texto creado con el T68 sin restricciones.
Me resulta mucho más útil y cómodo que antes. Me da la impresión de que lo voy a emplear a menudo porque se ha vuelto de repente doblemente funcional. De hecho, a los que tengáis un T68, os aconsejo que hagáis la prueba para comprobar si el T68 o equivalente (M96) se vuelve o no más útil para vosotros.
P.S. El llavero que véis a la izquierda es de la Fundación Infante de Orleans. No está ahí por casualidad: hay que apoyar, siempre que sea posible, a la asociación más importante de aviación histórica en España. Si os interesa el tema, lo podéis ver en www.fio.es
Cada día me doy unas vueltas por la blogosfera tecnológica y comento lo que me llama la atención con los colegas. Aquí pretendo hacer otro tanto. Algunos de los temas reincidentes serán Tablet PC y e-ink, y ya de antemano espero que los espíritus sensibles no se lleven las manos a la cabeza si con peor o mejor fortuna explico de forma llana algunos de los temas que trate, porque lo que pretendo es que esto no lo lean sólo los frikis, geeks y demás gentuza como yo.
domingo, noviembre 29, 2015
domingo, noviembre 22, 2015
Un lector veterano me envía un recordatorio sobre los monitores de pantalla tinta-e de Dasung
El caso es que Nate se encontró que no podía extender el monitor, y que en monitor reflejado el producto ofrecía una resolución única de 800x600. Ésa es la misma resolución que se obtiene por las buenas con una pantalla pixel qi como la mía... con la salvedad de que se puede extender el escritorio. A mí me resulta usable, porque abro VIM o instapaper en la pantalla p-q, estoy leyendo o escribiendo largo rato, y luego vuelvo a las operaciones con la pantalla normal. Al cabo del rato le ahorro muchos minutos de exposición de pantalla retroiluminada a mi vista, y creedme si os digo que me viene muy bien.
Volviendo a la Dasung, indican en su web que han vendido el lote. Es más, no encuentro ninguna indicación de que la vuelvan a fabricar, con lo que asumo que se quedará como otra iniciativa más a medio cocinar.
En el mejor de los casos, como dice David: hay que asumir que para que una pantalla EPD actual tenga un funcionamiento suficientemente fluido, acaba dejando ghosting. Con mi Onyx T68, acaba siendo incómodo. Con una pantalla y una controladora más modernas, quizás no tanto. En cualquier caso, el problema es que se trata de un reto técnico complejo del que están pasando los fabricantes consolidados, y al que sólo se están metiendo fabricantes de medio pelo, que sacan productos a medio cocinar al mercado. En este caso, el problema ha sido de driver infame. En otros, de software incompleto.
TAMPOCO puede ser tan difícil, narices. Sabemos que el resultado va a ser limitado. Pero también sabemos que a una minoría de usuarios nos puede hacer la vida mejor. Es más, si el precio fuera lo suficientemente bajo, más usuarios podrían apreciar una pantalla auxiliar de precio contenido, tanto para escritura como también para lectura prolongadas.
La verdad es que no había cubierto este producto en tinta-e porque me pilló en uno de los momentos más bajos sobre nuestro tema de interés común. Cuando leí el (como siempre, ecuánime y sin pelos en la lengua) post de Nate H., me encogí de hombros. Nate se dejó los 1.000$ en el producto, y no logró que el driver funcionara correctamente al no estar firmado. Imagino que a los chinos no les importa tanto, con minolles y minolles de cajas con XP.
Hola Juan Luis:Llevo unos años leyendo tu blog, y hemos hablado alguna vez por e-mail.
Quería pasarte información sobre un monitor e-ink, por si no habías tenido conocimiento del mismo (aunque igual ya lo conoces): aquí te pongo un enlace de un análisis del mismo: http://the-digital-reader.com/2015/07/10/one-week-with- dasungs-13-3-e-ink-usb- monitor-video/
One Week With Dasung's 13.3" E-ink USB Monitor (video) |...E-ink screens are the holy grail for those who get migraines from staring at LCD screens, but when it comes to monitor alternatives there are few available options.... Vista previa por Yahoo Parece que la versión comercial aún tiene problemillas de soft, pero lo que podemos ver aquí: https://www.youtube.com/watch?v=vny-JTpt-aU
Vista previa por Yahoo es impresionante por las posibilidades que abre.Obviamente en el modo "rápido", el "papel se ensucia", pero es lo que hay con e-ink: o rapidez con menos limpieza de imagen o lentitud con redibujado y limpieza.Con algo así, según evolucione, podemos tener un buen monitor e-ink de mesa, e incluso hacernos un portátil.Ojalá sacasen uno con entrada HDMI :) y con el firmware/soft funcionando perfectamente.Saludos
El caso es que Nate se encontró que no podía extender el monitor, y que en monitor reflejado el producto ofrecía una resolución única de 800x600. Ésa es la misma resolución que se obtiene por las buenas con una pantalla pixel qi como la mía... con la salvedad de que se puede extender el escritorio. A mí me resulta usable, porque abro VIM o instapaper en la pantalla p-q, estoy leyendo o escribiendo largo rato, y luego vuelvo a las operaciones con la pantalla normal. Al cabo del rato le ahorro muchos minutos de exposición de pantalla retroiluminada a mi vista, y creedme si os digo que me viene muy bien.
Volviendo a la Dasung, indican en su web que han vendido el lote. Es más, no encuentro ninguna indicación de que la vuelvan a fabricar, con lo que asumo que se quedará como otra iniciativa más a medio cocinar.
En el mejor de los casos, como dice David: hay que asumir que para que una pantalla EPD actual tenga un funcionamiento suficientemente fluido, acaba dejando ghosting. Con mi Onyx T68, acaba siendo incómodo. Con una pantalla y una controladora más modernas, quizás no tanto. En cualquier caso, el problema es que se trata de un reto técnico complejo del que están pasando los fabricantes consolidados, y al que sólo se están metiendo fabricantes de medio pelo, que sacan productos a medio cocinar al mercado. En este caso, el problema ha sido de driver infame. En otros, de software incompleto.
TAMPOCO puede ser tan difícil, narices. Sabemos que el resultado va a ser limitado. Pero también sabemos que a una minoría de usuarios nos puede hacer la vida mejor. Es más, si el precio fuera lo suficientemente bajo, más usuarios podrían apreciar una pantalla auxiliar de precio contenido, tanto para escritura como también para lectura prolongadas.
jueves, noviembre 19, 2015
No entiendo el T68+de Onyx
Nate Hoffelder acaba de publicar una breve recensión acerca del nuevo Onyx T68 con pantalla carta. Y no lo entiendo. No me entra en la cabeza que la diferencia entre una pantalla carta y una pearl sea tan pequeña... a menos que no sea carta y sea pearl. Vedlo vosotros mismos
Primero comparando las dos generaciones(¿?)
Y luego comparando el T68 con un kindle paperwhite con carta
Si encima, como parece, el ¿nuevo? T68 no tiene bluetooth, es un pan como unas tortas
Primero comparando las dos generaciones(¿?)
Y luego comparando el T68 con un kindle paperwhite con carta
Si encima, como parece, el ¿nuevo? T68 no tiene bluetooth, es un pan como unas tortas
miércoles, noviembre 18, 2015
Dolor de cabeza
Tengo que graduarme la vista. La presbicia me ha avanzado un montón en los tres últimos años. Además, tengo faringitis crónica por una mala decisión a los 19. Finalmente, he pasado por un período de stress superior a lo habitual.
La combinación ha sido bastante tremenda. Conforme avanzaba esta mañana, se me ha levantado un dolor de cabeza importante, que no bajaba y que finalmente me ha hecho apagar la pantalla. De normal, soy afortunado de elegir las pantallas con las que trabajo, mates y de características que las hacen lo más amables posibles para mi vista. Pero en situaciones así, y no es la primera, ni mis pantallas son suficientes.
Tanto es así, que he rescatado mi pantalla pixel-qi para poder seguir trabajando. Si bien no presenta un contraste y ángulos como los de una pantalla EPD, a cambio sirve como pantalla externa para otra máquina. El truco (quien sabe, quizás el efecto placebo) consiste en que la iluminación de la pantalla es la misma que la de sus alrededores. No ofrece una cantidad de luz diferente, y eso lo notamos los que usamos un ereader con pantalla EPD, porque se nos cansa mucho menos la vista.
Mi T68 es mucho más portátil y la pantalla es de más calidad, pero la experiencia de escritura es regulera. Si escribes suficientemente rápido, el ghosting de los caracteres (una estela que se va apagando) no es fácil de llevar. Se puede minimizar con el modo A2, pero aún así no llega ni de lejos a la fluidez perfecta de la pantalla Pixel-Qi. Eso, por no hablar de que la pantalla Pixel-Qi se conecta a un PC y dispongo del software adecuado para trabajar.
De noche, como veis, tumbo la pantalla para que le dé la iluminación del techo de la habitación le golpee casi en perpendicular y el contraste sea el adecuado. De día, aprovecho la luz del sol para colocarme contra él y gozar de la experiencia completa de pixel-Qi.
No suelo hacerlo, sinceramente, porque la vista y la cabeza me van bien y, después de todo, tengo que montar un pequeño follón para emplear la pantalla P-Q. Sin embargo, hoy no me ha quedado más opción.
Otra opción: conectar mediante un adaptador USB a VGA a un tablet barato. Ocupa menos espacio y es más funcional. De cara a la vista, la pequeña pantalla (8") del tablet es más agradecida porque llena una menor superficie de tu campo visual.
De entre los lectores fieles de tinta-e, no pocos me habéis dicho que buscáis una solución así. No hay novedades que yo conozca: P-Q quebró, y quedan en el mercado equipos a un precio bastante elevado. No obstante, si realmente la iluminación de la pantalla os molesta, a la espera de ver qué acaba pasando con los nuevos equipos Onyx de 13" (y no soy optimista al respecto, por lo inacabado del software de sus productos anteriores), creo que para espacios de trabajo en interior y con espacio suficiente una pantalla como la que veis es de las opciones mejores, o al menos de las menos malas.
La combinación ha sido bastante tremenda. Conforme avanzaba esta mañana, se me ha levantado un dolor de cabeza importante, que no bajaba y que finalmente me ha hecho apagar la pantalla. De normal, soy afortunado de elegir las pantallas con las que trabajo, mates y de características que las hacen lo más amables posibles para mi vista. Pero en situaciones así, y no es la primera, ni mis pantallas son suficientes.
Tanto es así, que he rescatado mi pantalla pixel-qi para poder seguir trabajando. Si bien no presenta un contraste y ángulos como los de una pantalla EPD, a cambio sirve como pantalla externa para otra máquina. El truco (quien sabe, quizás el efecto placebo) consiste en que la iluminación de la pantalla es la misma que la de sus alrededores. No ofrece una cantidad de luz diferente, y eso lo notamos los que usamos un ereader con pantalla EPD, porque se nos cansa mucho menos la vista.
Mi T68 es mucho más portátil y la pantalla es de más calidad, pero la experiencia de escritura es regulera. Si escribes suficientemente rápido, el ghosting de los caracteres (una estela que se va apagando) no es fácil de llevar. Se puede minimizar con el modo A2, pero aún así no llega ni de lejos a la fluidez perfecta de la pantalla Pixel-Qi. Eso, por no hablar de que la pantalla Pixel-Qi se conecta a un PC y dispongo del software adecuado para trabajar.
De noche, como veis, tumbo la pantalla para que le dé la iluminación del techo de la habitación le golpee casi en perpendicular y el contraste sea el adecuado. De día, aprovecho la luz del sol para colocarme contra él y gozar de la experiencia completa de pixel-Qi.
No suelo hacerlo, sinceramente, porque la vista y la cabeza me van bien y, después de todo, tengo que montar un pequeño follón para emplear la pantalla P-Q. Sin embargo, hoy no me ha quedado más opción.
Otra opción: conectar mediante un adaptador USB a VGA a un tablet barato. Ocupa menos espacio y es más funcional. De cara a la vista, la pequeña pantalla (8") del tablet es más agradecida porque llena una menor superficie de tu campo visual.
De entre los lectores fieles de tinta-e, no pocos me habéis dicho que buscáis una solución así. No hay novedades que yo conozca: P-Q quebró, y quedan en el mercado equipos a un precio bastante elevado. No obstante, si realmente la iluminación de la pantalla os molesta, a la espera de ver qué acaba pasando con los nuevos equipos Onyx de 13" (y no soy optimista al respecto, por lo inacabado del software de sus productos anteriores), creo que para espacios de trabajo en interior y con espacio suficiente una pantalla como la que veis es de las opciones mejores, o al menos de las menos malas.
domingo, noviembre 08, 2015
Respondiendo a los lectores: José Ángel Masa
Como dije, tenía algunas dudas a la espera de contestar. Aquí va otra:
Si quieres tinta-e, tienes que rebajar tus expectativas. No hay nada remotamente equivalente a un PC que monte una pantalla EPD o siquiera una pantalla EPD secundaria para PC (salieron unos prototipos, dieron vueltas, fuesen y no hubo nada).
Ahora bien, creo que hay restos de stock de tablets de 10" con pantalla pixel-qi de sol computer. No es tinta-e, pero se lee muy bien bajo el sol y decentemente con una iluminación de interior adecuada, con el beneficio de que la luz que devuelvan va a ser la misma que la del entorno y te torrarás menos la vista. Eso sí, prepara probablemente 1.200 $ entre precio y más que probable aduana.
En cuanto a productos entre 8 y 9.7", no tengo experiencia reciente. Me niego a comprar OTRO producto con pantalla pearl y ROM cocinada de manera guarra, incompleta e irresponsable. Lo mismo me he perdido algún producto decente, pero para tus necesidades no tengo claro que haya nada realmente adecuado.
Mi Onyx T68 es de 6", pero sigue siendo de los poquitos con bluetooth. Eso sí, para escribir tienes que armarte de paciencia, y yo no lo aconsejaría a menos que tengas la vista tan mal que te compense la frustración.
Una opción que no suelo comentar es la de pantalla AMOLED. Las monta principalmente samsung, y tienen la ventaja de que los negros son los más negros de todas las pantallas retroiluminadas, porque casi no dejan pasar luz. Se me ocurre que un tablet samsung de gama premium (las gamas normales no servirían) puede montar una pantalla AMOLED decente.
Esta pantalla, bajada al mínimo de luminosidad que te permita leer, y con todo lo posible en texto gris o blanco sobre fondo negro, te permitiría trabajar bien bajando el cansancio visual. No es lo ideal de cara al descanso, pero te daría a cambio un funcionamiento muy apropiado. Yo leo más con e-ink, pero una pantalla AMOLED con fondo negro es decente de cara al descanso de mi pobre vista.
Ojalá que te pudiera haber respondido otra cosa. De hecho, invito a los lectores a que te ofrezcan alguna otra opción que no he probado en 8-9.7 pulgadas. Porque, aunque no me lo merezco, sé que seguís ahí, con tinta-e en vuestros feeds RSS
Un saludo Juan Luis.
Te escribo para pedirte ayuda. Hace poco he descubierto tu blog y me he repasado de arriba a abajo tus artículos. Gracias por compartirlos.
Estoy buscando un dispositivo de tinta electrónica, mayor de 6 pulgadas, 8 como mínimo. Que permita navegar por internet comodamente, pensando en textos no en imágenes. Abrir el correo, períodicos, webs varías, descargar pdfs...
Ando enredado con un guión y necesito pasar horas delante del ordenador. También tengo problemas con la vista, más de 15 minutos delante del ordenador me supone un suplicio.
Sabes de algún aparato que me permita navegar decentemente??? En tecnología ando totalmente perdido. Muchas gracias por leer el mail.
P.D. Si además me serviría para escribir sería la ostia, pero mi primera necesidad es la lectura ya que me toca meter horas con esto.
Si quieres tinta-e, tienes que rebajar tus expectativas. No hay nada remotamente equivalente a un PC que monte una pantalla EPD o siquiera una pantalla EPD secundaria para PC (salieron unos prototipos, dieron vueltas, fuesen y no hubo nada).
Ahora bien, creo que hay restos de stock de tablets de 10" con pantalla pixel-qi de sol computer. No es tinta-e, pero se lee muy bien bajo el sol y decentemente con una iluminación de interior adecuada, con el beneficio de que la luz que devuelvan va a ser la misma que la del entorno y te torrarás menos la vista. Eso sí, prepara probablemente 1.200 $ entre precio y más que probable aduana.
En cuanto a productos entre 8 y 9.7", no tengo experiencia reciente. Me niego a comprar OTRO producto con pantalla pearl y ROM cocinada de manera guarra, incompleta e irresponsable. Lo mismo me he perdido algún producto decente, pero para tus necesidades no tengo claro que haya nada realmente adecuado.
Mi Onyx T68 es de 6", pero sigue siendo de los poquitos con bluetooth. Eso sí, para escribir tienes que armarte de paciencia, y yo no lo aconsejaría a menos que tengas la vista tan mal que te compense la frustración.
Una opción que no suelo comentar es la de pantalla AMOLED. Las monta principalmente samsung, y tienen la ventaja de que los negros son los más negros de todas las pantallas retroiluminadas, porque casi no dejan pasar luz. Se me ocurre que un tablet samsung de gama premium (las gamas normales no servirían) puede montar una pantalla AMOLED decente.
Esta pantalla, bajada al mínimo de luminosidad que te permita leer, y con todo lo posible en texto gris o blanco sobre fondo negro, te permitiría trabajar bien bajando el cansancio visual. No es lo ideal de cara al descanso, pero te daría a cambio un funcionamiento muy apropiado. Yo leo más con e-ink, pero una pantalla AMOLED con fondo negro es decente de cara al descanso de mi pobre vista.
Ojalá que te pudiera haber respondido otra cosa. De hecho, invito a los lectores a que te ofrezcan alguna otra opción que no he probado en 8-9.7 pulgadas. Porque, aunque no me lo merezco, sé que seguís ahí, con tinta-e en vuestros feeds RSS
sábado, noviembre 07, 2015
Actualización: Onyx Book en tamaño Din A4
Disclaimer: un despiste nivel leyenda me hizo olvidar que ya había escrito sobre el futurible Onyx en 13.3" en marzo de 2015. Lo que viene a continuación es un nuevo artículo escrito desde cero, que no modifico porque lo que se indica es correcto pese a todo.
Hace unos días respondí a una de las preguntas que tenía en el cargador, dando señales de vida por primera vez desde hace meses. Luis Castaño lo leyó, y aprovechó para recordarme una interesante novedad por parte de Onyx: un lector de 13", previsto para ¿primavera? de 2016.
Para estas cuestiones sin confirmar, una de las fuentes que prefiero es el blog de Nate Hoffelder. Fue, como yo, un entusiasta de la tinta-e, se quemó como yo por la falta de progreso y las oportunidades perdidas. Sin embargo, no ha tirado la toalla y sigue publicando acerca del magro caudal de novedades que van surgiendo por parte de empresas pequeñitas en nuestro mundo de las pantallas electroforéticas.
Antes de que se os hagan los dedos huéspedes y os lata innecesariamente el corazón, advertencia: se trata de un prototipo avanzado, pero no del producto final. Entre otras cosas, porque:
PANTALLACA
Según comentan en good ereader, es de PVI (antigua eInk Co.), y con sustrato plástico. Abandonar el sustrato de cristal es un paso adelante gigantesco, porque se ahorra algo de peso y se gana bestialmente en resistencia, con lo que, a su vez, se puede ahorrar protección para la pantalla. Pero es que, encima, estamos hablando de una PANTALLACA, insisto. Una PANTALLACA de 2200 x 1650, que a ese tamaño de pantalla nos regala a los clisos 207 PPI, nada menos.
Aprovecho para kakarme una vez más en el sistema imperial de medida y me tomo la molestia de transformar al sistema que usamos todas las naciones menos 3. Efectivamente, 207 PPI son 81.4 puntos por cm. ¿A que es más fácil de visualizar?
De hecho, ¿a que acojona? 8 pixeles por mm.
Esto no va a ser barato, claro. Si el Sony, con su efecto ídem, salía por 1.000 eypos, yo apostaría porque no va a bajar de 700, y probablemente esté más en el margen de los 800. Como el resto de los fabricantes, no se gastan 6 euros en dotarle de conexión bluetooth, pero quiero pensar que el coso tendrá USB OTG y que se le podrá conectar teclado USB.
Tampoco se dice nada, de momento, sobre el controlador de pantalla específico. Y eso, amigos, es la madre del cordero. Un controlador realmente moderno es el que va a definir la rapidez y fluidez de la pantalla. De acuerdo de que no se puede pretender ver vídeos en una pantalla eInk, pero un controlador antiguo puede volver la operación de escritura casi insufrible por la lentitud y el ghosting.
Hay que ver también cómo implementan el stylus. Mi primer ereader, mi iRex iLiad, era bastante insufrible al respecto, aunque en 2007 se les podía perdonar dado la juventud de nuestro mercado. Espero que no sea sólo un lápiz para pintarrajear y que funcione como puntero de ratón para subrayar de verdad y no manchando de bitmaps un texto.
Y todo esto, contando con que llegue al mercado. Ojete con eso, que yo no lo veo nada, nada claro. Nate hace muy bien en volver a advertir que los retrasos en nuestro sector son lo normal, y yo añado que no será el primer producto que se anuncia y que no llega a algunos mercados, o a ninguno. De llegar, de hecho, es más probable que llegue a Europa que a USA, tanto por el dominio de Amazon como porque, al final, somos el principal mercado de ereaders. No os pongáis como gallos henchidos: comparado con la renta per cápita, rusos y eslavos en general compran más ereaders que nosotros.
Y lo hacen porque leen más que nosotros. Tal cual.
No me parece lícito emplear un tono más optimista. Son muchos años (8) de torta tras torta con este sector. Partiendo de esta base, y dependiendo de la fluidez final con la que funcionara el invento, me podría convencer como sustituto de mi actual galaxy note 12.2 para leer documentación o mis propios borradores. Aunque me da miedito soñar, podría ser la base para la máquina de escribir digital que hace años que quiero poner en funcionamiento de verdad y no como experimento.
Pero vamos, espero tranquilamente sentado. Me fastidia que exista un nicho probado de población que pagaríamos premium por un producto que nos permita leer así, y ni te cuento escribir así. Pero el huracán o tsunami tablet dejó temblando nuestro querido sector y, pensadlo: demasiado que sobreviva. Demasiado que Amazon no haya cortado la producción, viendo que el ritmo de renovación de ereaders es mucho, mucho más lento que el de tablets o smartphones.
Al final, como siempre: esperar y ver. Aburridísima cantinela, claro, pero es que si os digo otra cosa os engaño y me cisco en vuestras espectativas
Hace unos días respondí a una de las preguntas que tenía en el cargador, dando señales de vida por primera vez desde hace meses. Luis Castaño lo leyó, y aprovechó para recordarme una interesante novedad por parte de Onyx: un lector de 13", previsto para ¿primavera? de 2016.
Para estas cuestiones sin confirmar, una de las fuentes que prefiero es el blog de Nate Hoffelder. Fue, como yo, un entusiasta de la tinta-e, se quemó como yo por la falta de progreso y las oportunidades perdidas. Sin embargo, no ha tirado la toalla y sigue publicando acerca del magro caudal de novedades que van surgiendo por parte de empresas pequeñitas en nuestro mundo de las pantallas electroforéticas.
Antes de que se os hagan los dedos huéspedes y os lata innecesariamente el corazón, advertencia: se trata de un prototipo avanzado, pero no del producto final. Entre otras cosas, porque:
- Como método de input, va a usar una pantalla inductiva. No resistiva, inductiva. Por supuesto, ni capacitiva como en vuestros móviles, ni infrarrojo como en la mayoría de los ereaders modernos. Quizás con una matriz wacom o equivalente, pero la propia elección del término invita a pensar que no es un producto definitivo para el que cabría esperar una referencia inequívoca.
- Como CPU, emplea un iMX6 de Freescale. Eso me salto a la vista, e inmediatamente aclara Nate que "una versión posterior" de 6 meses más tarde, va a montrar un iMX7, que es la última generación de CPU para la mayoría de los ereaders. A mí me huele a que este dispositivo llevaba un par de años, como poco, a fuego muy lento, esperando una decisión. Incluso a que produjeron un primer lote con el que ahora tratan de hacer caja, pero reconozco que especulo con eso último.
PANTALLACA
Según comentan en good ereader, es de PVI (antigua eInk Co.), y con sustrato plástico. Abandonar el sustrato de cristal es un paso adelante gigantesco, porque se ahorra algo de peso y se gana bestialmente en resistencia, con lo que, a su vez, se puede ahorrar protección para la pantalla. Pero es que, encima, estamos hablando de una PANTALLACA, insisto. Una PANTALLACA de 2200 x 1650, que a ese tamaño de pantalla nos regala a los clisos 207 PPI, nada menos.
Aprovecho para kakarme una vez más en el sistema imperial de medida y me tomo la molestia de transformar al sistema que usamos todas las naciones menos 3. Efectivamente, 207 PPI son 81.4 puntos por cm. ¿A que es más fácil de visualizar?
De hecho, ¿a que acojona? 8 pixeles por mm.
Esto no va a ser barato, claro. Si el Sony, con su efecto ídem, salía por 1.000 eypos, yo apostaría porque no va a bajar de 700, y probablemente esté más en el margen de los 800. Como el resto de los fabricantes, no se gastan 6 euros en dotarle de conexión bluetooth, pero quiero pensar que el coso tendrá USB OTG y que se le podrá conectar teclado USB.
Tampoco se dice nada, de momento, sobre el controlador de pantalla específico. Y eso, amigos, es la madre del cordero. Un controlador realmente moderno es el que va a definir la rapidez y fluidez de la pantalla. De acuerdo de que no se puede pretender ver vídeos en una pantalla eInk, pero un controlador antiguo puede volver la operación de escritura casi insufrible por la lentitud y el ghosting.
Hay que ver también cómo implementan el stylus. Mi primer ereader, mi iRex iLiad, era bastante insufrible al respecto, aunque en 2007 se les podía perdonar dado la juventud de nuestro mercado. Espero que no sea sólo un lápiz para pintarrajear y que funcione como puntero de ratón para subrayar de verdad y no manchando de bitmaps un texto.
Y todo esto, contando con que llegue al mercado. Ojete con eso, que yo no lo veo nada, nada claro. Nate hace muy bien en volver a advertir que los retrasos en nuestro sector son lo normal, y yo añado que no será el primer producto que se anuncia y que no llega a algunos mercados, o a ninguno. De llegar, de hecho, es más probable que llegue a Europa que a USA, tanto por el dominio de Amazon como porque, al final, somos el principal mercado de ereaders. No os pongáis como gallos henchidos: comparado con la renta per cápita, rusos y eslavos en general compran más ereaders que nosotros.
Y lo hacen porque leen más que nosotros. Tal cual.
No me parece lícito emplear un tono más optimista. Son muchos años (8) de torta tras torta con este sector. Partiendo de esta base, y dependiendo de la fluidez final con la que funcionara el invento, me podría convencer como sustituto de mi actual galaxy note 12.2 para leer documentación o mis propios borradores. Aunque me da miedito soñar, podría ser la base para la máquina de escribir digital que hace años que quiero poner en funcionamiento de verdad y no como experimento.
Pero vamos, espero tranquilamente sentado. Me fastidia que exista un nicho probado de población que pagaríamos premium por un producto que nos permita leer así, y ni te cuento escribir así. Pero el huracán o tsunami tablet dejó temblando nuestro querido sector y, pensadlo: demasiado que sobreviva. Demasiado que Amazon no haya cortado la producción, viendo que el ritmo de renovación de ereaders es mucho, mucho más lento que el de tablets o smartphones.
Al final, como siempre: esperar y ver. Aburridísima cantinela, claro, pero es que si os digo otra cosa os engaño y me cisco en vuestras espectativas
jueves, noviembre 05, 2015
Respuestas a dudas de los lectores: Fernando Alarcón y Dana
Quiero pediros disculpas a todos por el abandono temporal de tinta-e. Se suman varios factores:
- Un 2015 muy duro a nivel personal. De todo se sale, pero más le vale a 2016 levantar un poco la mano
- Un abandono por parte de los fabricantes que ha dejado al sector de la tinta-e en stand-by, en el mejor de los casos, y zombie en el peor
- Una falta de novedades ilusionantes
Lo peor es que seguimos como hace bastantes años. Hay usuarios que agradeceríamos una pantalla menos agresiva para nuestros ojos, y/o que funcionara a la luz del sol. Muchos tenemos problemas visuales, algunos pasan tantas horas delante de una pantalla que no pueden más, y otros querrían descansar y hacer con una pantalla EPD más que leer documentos.
Hemos pasado por multitud de promesas, de tecnologías de pantalla que iban a cambiar el mercado, y tal y pascual y qué sé yo. Y hemos llegado a un punto en el que las promesas han dejado de ser creíbles. La tecnología está madura, pero el miedo es libre y nadie se está atreviendo a sacar miles de dispositivos al mercado sin estar seguro de su acogida. Y eso que los tablets, en general, están acabando su curva de adopción y su mercado se ha estancado...
En fin. Lo menos que puedo hacer por mínimo compromiso moral es responder a los usuarios que me siguen contactando. Fernando Alarcón me dice:
Hola Juan Luis,
Hace algunos años leí tus artículos sobre tu Dana y adquirí un Neo. Lo cierto es que estoy muy contento con el aparato.
Sufrí una retinopatía que hace que tenga molestias con la luz de las pantallas a la que llevo un rato. Vamos, lo que viene siendo la fotosensibilidad o fotofobia.
Soy abogado y me paso buena parte del día redactando documentos, por lo que el Neo me funciona muy bien.
No obstante, llevo unos días investigando la función wireless del Dana para ver si lo puedo usar para consultar el correo de forma regular. Como yo apenas uso internet para navegar, si sirviera para consultar el correo (minmamente en condiciones) me iría muy bien, ya que me quitaría alguna hora delante del monitor al día.
¿Tu tienes experiencia en ese aspecto con el Dana?
Y, si no te sabe mal que abuse... ¿Sabes de alguien que venda su Dana en España?
Es que el Neo que compré a USA, aunque me llegó perfecto, llegó en ese estado por casualidad, ya que cuando fui a ver las pilas, estaban todas oxidadas, casi pudriendo el muelle del aparato...
Gracias por tu atención
Ante todo, disculpa por no pedirte permiso para reproducir tu email. Espero que compartas mi deseo de que la contestación le sirva a más personas. Al tema:
- Podrías contactar con Ricardo Villalba, el verdadero experto en Dana. No obstante, en los posts suyos se comprueba las limitaciones del Dana, y es que estamos hablando de un dispositivo de más de 12 años y con software que no se actualiza desde hace casi tanto tiempo. Manejar el email con el Dana promete ser una fuente inagotable de incidencias, y ojalá me equivoque. Para empezar, tienes que tener en cuenta que el Dana tiene una memoria muy reducida, con lo que a poca caña que le metas al email, se quedará corto.
- Quizás la mejor solución sea conectar en remoto con un servidor usando un emulador de terminal como pvterm. No la he probado, pero la idea sería tener un servidor, conectar mediante el dana y emplear un cliente de email como alpine. Si alguien conoce algo acerca de cómo usar un terminal desde Palm, estaría muy bien alguna pista
- Otra opción es que te compres un ereader con android, como mi Onyx T68. Ya avisé que las cosas funcionan so-so pero, si tienes paciencia, un cliente de email más ligero que gmail en Android funcionaría. Probablemente sea una solución mejor que tu dana para el email, y desde luego tienes la opción de conectar el ereader al Dana por USB y usar el magnífico teclado del Dana
- Finalmente, sigue habiendo dispositivos con pantalla pixel-qi. Hay tablets android y windows entre 600 y mil dólares en sol computer. Es caro y limitado, pero es una opción mejor que el T68
De momento es lo que se me ocurre. Quedan por contestar algunas dudas más de lectores que llevaba atrasadas, y una vez más se agradecería cualquier idea para solucionar la cuestión que plantea Fernando Alarcón
domingo, mayo 17, 2015
Mi feliz reencuentro con el T68
Hace algo menos de un año escribí cuatro entradas sobre el T68 y sus posibilidades como ewriter (1, 2, 3 y 4). La escasez de tiempo me impidió progresar en el wiki sobre el T68, y limitó su uso más allá de la función original de ereader. También hay que decir que, como las bicicletas, los ewriters son para el verano, o al menos para cuando hace buen tiempo. A mí, al menos, sólo me compensa sacarlo a pasear con el teclado cuando el tiempo acompaña.
Puestos, estoy en una etapa en la que me tira más dibujar y bocetar que escribir. Escribir es vital para ganarme la vida, pero en el tiempo libre me está llenando más el lápiz, el pincel, la acuarela, la tinta y la cera. Imagino que llegaré a un equilibrio, porque el cuerpo me está pidiendo sacar a pasear algunas ideas que llevo tiempo incubando. El tiempo vuela...
Sea como fuere, el T68 estaba siendo dedicado a ficción o no ficción en mobi o epub. Comparte el tiempo con esas obsolescencias llamadas pbooks, a los que no renuncio pero a los que tampoco me une un amor talibánico. Talibánico, y pervertido, porque el olor de los libros no es otra cosa que papel acidificado.
Los libros, el ereader y los dibujos y bocetos sirven a una función común: apartar mis ojos de una pantalla retroiluminada. Paso delante de ellas demasiadas horas, y no sé si tiene que ver con mi malditamente acelerada presbicia. El dibujo tiene otras virtudes, como la carencia del Ctrl + Z y la lentitud, pero eso quedará para otra ocasión.
El principal límite que estaba detectando para el uso del T68 es su función como lector de texto offline. Llevo unos años empleando pocket como lector de texto offline, al que mando artículos mínimamente largos para leer cuando los encuentro en mi lector de RSS (inoreader). Como ya vimos en su momento, un problema del T68 es que la implementación de Android no es del todo perfecta, sus recursos son limitados... y algunas apps de Android son demasiado particulares. Como consecuencia, hasta hace nada no podía emplear los controles de pantalla para aumentar el tamaño de la fuente en pocket, y con el tamaño original me resultaba extremadamente incómodo debido a la presbicia.
La lectura offline de artículos en letra grande es una de mis actividades diarias irrenunciables. A veces pienso que debería moderarla, pero luego me encuentro con otro artículo que me interesa leer, y otro, y otro... es el resultado no sólo de la eficiencia que da RSS para acceder a un gran número de fuentes, sino también de lo que comparten otros amigos en inoreader.
Tanto es así, que estaba dándole vueltas a pasar la lectura offline a un ereader. No necesariamente al T68. De hecho, leí que el Kobo H20, con su estupenda pantalla carta (recordemos, el T68 tiene una pearl de generación anterior), tiene un lector nativo de pocket. Me tentaba poderosamente, también porque está preparado para el agua y el polvo. De hecho, no lo descarto.
Pero me fastidiaba pillarme otro ereader más, sobre todo con la pequeña posibilidad de que salga este otoño (o invierno, o 2016, o 2017...) un ereader con pantalla mobius y 13,3". Para documentos A4 de momento uso un Samsung Galaxy note 12 que pillé a buen precio (y que recomiendo), pero no es lo mismo, claro. Ni una buena pantalla LCD cansa tan poco la vista como una pantalla EPD con buena iluminación.
En esas estaba, cuando en este puente de San Isidro saqué algo de tiempo, vencí la pereza y me puse a hacer pruebas con el T68. Pocket ya puede aumentar el tamaño de letra hasta cierto punto, y era una opción... hasta que probé Instapaper.
Había dejado de emplear Instapaper hace unos años, porque por motivos místicos sincronizaba un día más tarde en Android. A saber. Por motivos igualmente claros, el problema desapareció... y en el T68 se renderiza a las mil maravillas, como podéis comprobar en la foto.
Oh, sí.
Maravilla de las maravillas.
Vale, no se puede subrayar, o no he encontrado cómo, y es una de las ventajas recientes de instapaper. Pero bajo el sol se lee a las mil maravillas, y en cualquier parte la iluminación es la del entorno.
De repente, vuelvo a cargar el T68 a todas partes. Se ha integrado mucho mejor en mi rutina cotidiana, y me da más esperanzas para volver a su función como ereader. De momento, leo la mayoría de los artículos en él (una vez más, por apartar mi vista de una pantalla LCD).
Además, las limitaciones del T68 son una feature, no un bug. Ni me planteo instalar inoreader, porque exige interactuar con frecuencia y para eso el T68 no ofrece la fluidez suficiente. Tengo el correo para emergencias, pero siendo realistas me basta y me sobra con el Note 4 para eso. No entro a juegos (pixel dungeon, ese vicio), ni wasap, ni más correos, ni hangout, ni el lucero del alba.
Sólo ebooks y artículos en Instapaper. En vez de la absurda multitarea improductiva, leer. Seguido
Os recomiendo la experiencia sin dudar. Con una consideración: la capacidad de almacenamiento de un ereader es reducida, y p.e. mi pocket se zumba 1,2GB en artículos almacenados. La solución es limitar la capacidad de almacenamiento, y en el caso de Inoreader borrar los artículos leídos en el cliente web. De momento no he encontrado ninguna mejor, pero lo cierto es que no consume demasiado tiempo y mantiene las cosas bajo control.
Puestos, estoy en una etapa en la que me tira más dibujar y bocetar que escribir. Escribir es vital para ganarme la vida, pero en el tiempo libre me está llenando más el lápiz, el pincel, la acuarela, la tinta y la cera. Imagino que llegaré a un equilibrio, porque el cuerpo me está pidiendo sacar a pasear algunas ideas que llevo tiempo incubando. El tiempo vuela...
Sea como fuere, el T68 estaba siendo dedicado a ficción o no ficción en mobi o epub. Comparte el tiempo con esas obsolescencias llamadas pbooks, a los que no renuncio pero a los que tampoco me une un amor talibánico. Talibánico, y pervertido, porque el olor de los libros no es otra cosa que papel acidificado.
Los libros, el ereader y los dibujos y bocetos sirven a una función común: apartar mis ojos de una pantalla retroiluminada. Paso delante de ellas demasiadas horas, y no sé si tiene que ver con mi malditamente acelerada presbicia. El dibujo tiene otras virtudes, como la carencia del Ctrl + Z y la lentitud, pero eso quedará para otra ocasión.
El principal límite que estaba detectando para el uso del T68 es su función como lector de texto offline. Llevo unos años empleando pocket como lector de texto offline, al que mando artículos mínimamente largos para leer cuando los encuentro en mi lector de RSS (inoreader). Como ya vimos en su momento, un problema del T68 es que la implementación de Android no es del todo perfecta, sus recursos son limitados... y algunas apps de Android son demasiado particulares. Como consecuencia, hasta hace nada no podía emplear los controles de pantalla para aumentar el tamaño de la fuente en pocket, y con el tamaño original me resultaba extremadamente incómodo debido a la presbicia.
La lectura offline de artículos en letra grande es una de mis actividades diarias irrenunciables. A veces pienso que debería moderarla, pero luego me encuentro con otro artículo que me interesa leer, y otro, y otro... es el resultado no sólo de la eficiencia que da RSS para acceder a un gran número de fuentes, sino también de lo que comparten otros amigos en inoreader.
Tanto es así, que estaba dándole vueltas a pasar la lectura offline a un ereader. No necesariamente al T68. De hecho, leí que el Kobo H20, con su estupenda pantalla carta (recordemos, el T68 tiene una pearl de generación anterior), tiene un lector nativo de pocket. Me tentaba poderosamente, también porque está preparado para el agua y el polvo. De hecho, no lo descarto.
Pero me fastidiaba pillarme otro ereader más, sobre todo con la pequeña posibilidad de que salga este otoño (o invierno, o 2016, o 2017...) un ereader con pantalla mobius y 13,3". Para documentos A4 de momento uso un Samsung Galaxy note 12 que pillé a buen precio (y que recomiendo), pero no es lo mismo, claro. Ni una buena pantalla LCD cansa tan poco la vista como una pantalla EPD con buena iluminación.
En esas estaba, cuando en este puente de San Isidro saqué algo de tiempo, vencí la pereza y me puse a hacer pruebas con el T68. Pocket ya puede aumentar el tamaño de letra hasta cierto punto, y era una opción... hasta que probé Instapaper.
Había dejado de emplear Instapaper hace unos años, porque por motivos místicos sincronizaba un día más tarde en Android. A saber. Por motivos igualmente claros, el problema desapareció... y en el T68 se renderiza a las mil maravillas, como podéis comprobar en la foto.
Oh, sí.
Maravilla de las maravillas.
Vale, no se puede subrayar, o no he encontrado cómo, y es una de las ventajas recientes de instapaper. Pero bajo el sol se lee a las mil maravillas, y en cualquier parte la iluminación es la del entorno.
De repente, vuelvo a cargar el T68 a todas partes. Se ha integrado mucho mejor en mi rutina cotidiana, y me da más esperanzas para volver a su función como ereader. De momento, leo la mayoría de los artículos en él (una vez más, por apartar mi vista de una pantalla LCD).
Además, las limitaciones del T68 son una feature, no un bug. Ni me planteo instalar inoreader, porque exige interactuar con frecuencia y para eso el T68 no ofrece la fluidez suficiente. Tengo el correo para emergencias, pero siendo realistas me basta y me sobra con el Note 4 para eso. No entro a juegos (pixel dungeon, ese vicio), ni wasap, ni más correos, ni hangout, ni el lucero del alba.
Sólo ebooks y artículos en Instapaper. En vez de la absurda multitarea improductiva, leer. Seguido
Os recomiendo la experiencia sin dudar. Con una consideración: la capacidad de almacenamiento de un ereader es reducida, y p.e. mi pocket se zumba 1,2GB en artículos almacenados. La solución es limitar la capacidad de almacenamiento, y en el caso de Inoreader borrar los artículos leídos en el cliente web. De momento no he encontrado ninguna mejor, pero lo cierto es que no consume demasiado tiempo y mantiene las cosas bajo control.
miércoles, mayo 13, 2015
Una pregunta de un lector
Ante todo, toca pedir disculpas: el ritmo de publicación de tinta-e ha caído a un nivel realmente bajo. El por qué es muy largo de explicar, y por otra parte se podría decir que no tengo obligación de mantenerlo... salvo por los que leéis, por los que recordáis tinta-e y por los que me seguís mandando preguntas sobre una tecnología que no interesa más que a unos pocos.
A estas alturas de la película, la mayoría de los usuarios de ereaders los usan como appliances: un aparato muy cómodo para leer libros en cualquier sitio. Y ojo, es un avance importante, sobre todo para aquellos lectores que agradece un tamaño de fuente mayor que les haga la lectura agradable.
Sin embargo, hay un grupo de usuarios que querríamos algo más. Hay un grupo de usuarios que querríamos sacar más partido a esta tecnología. Además de leer, querríamos escribir, usar el email y algún otro trabajo ligero. Somos conscientes de que las pantallas electroforéticas (el nombre oficial de la tecnología de tinta-e :) ) cansan muchísimo menos la vista, son perfectamente utilizables bajo el sol o luz brillante y ofrecen una autonomía sencillamente enorme.
Si repasáis el historial de este blog, encontraréis cada vez menos posts. Fundamentalmente, porque hay menos novedades reseñables. Y no las hay porque la industria ha apostado por unas pantallas sin esas ventajas, pero mucho más baratas por economía de escala, en color y mucho más áiles para mostrar contenido multimedia y reaccionar al input del usuario.
Mi última esperanza es que las pantallas mobius de 13,3" (el tamaño de un DinA4, no es ninguna casualidad) las monte algún fabricante como Onyx en un aparato con Android en el que poder instalar apps. Sony, desgraciadamente, ha hecho otra Sonyada más en su larga lista de originalidades y sacó un ereader con esa pantalla y que vale para leer y pintar con un lápiz sobre él. Oh, sí. Y por 1.000$. Enhorabuena, amigos
En fin, en esas estamos cuando saco tiempo para responder a una pregunta de un lector, que va a continuación. Y hay alguna más por responder: mis disculpas por el retraso. A continuación de la carta, mi respuesta.
Hola Juan Luis,
Me llamo Alexander Martinez, y te escribo desde el País Vasco. En primer lugar felicitarte y agradecerte por tu blog. Hace unas semanas empecé mi busqueda de un ewriter. No lo recuerdo, pero empezaría buscando algo así como ebook+teclado en google. (ni siquiera sabía diferenciar un ebook de un ereader) Según la busqueda avanzaba descubrí tu blog, y me alegró conocer que no soy el único que lo busca (aunque me entristeció conocer la realidad del ewriter...)
Me acuerdo de cuando todavía estaba en bachiller, un escritor nos vino a hablar de su día a día, y nos mostro un dispositivo. Hace diez años no creo que fuera muy sofisticado, pero era una pantalla a la que conectaba un teclado plegable. Nos contó como se iba al monte, daba una vuelta, y cuando le venía, se sentaba a la sombra de un árbol y simplemente escribía. Creo que en ese momento decidí que quería ser escritor.
Ya ha pasado una decada, una carrera de arquitectura de por medio me había hecho olvidar temporalmente mi vocación. Ahora, con un título y el tiempo que me otorga la falta de trabajo, me ha llegado el momento de escribir. Y la primera imagen que evoco es la del escritor que se encontraba bajo un árbol en el monte con un pequeño dispositivo.
No me esperaba que la búsqueda de conseguir esto fuera más complicado ahora que hace más de diez años.
Todo esto que te cuento no es imprescindible, pero me he sentido tan identificado con tu búsqueda (defines muy bien lo que busco yo al menos, un dispositivo con autonomía de bateria, que no dañe la vista y que evite distracciones) que quería compartirlo contigo.He seguido tus artículos sobre el Onyx T68, y estoy planteándome seriamente adquirir uno. Aunque temo seriamente el retraso de décimas del que hablas a la hora de escribir. Quería preguntarte si simplemente para el procesador de texto, sin navegadores y con el mínimo de aplicaciones posibles es realmente pausible este retraso.
También tengo que admitirte que estoy muy atraído por el Alpha Smart Dana, sobre todo por su simplicidad y carencia de posibilidades de distracción (supongo que también por un aire romántico), aunque se presenta realmente complicado conseguir uno. Alguna alternativa parecida más pausible?
Muchas gracias, espero no haberte robado mucho de tu tiempo!
Hola, Alexander
Lo primero que hay que decirte es: tienes razón. Un ewriter podría ser lo que estás buscando, y sus ventajas ya las tienes claras. El problema que se te presenta en estos momentos es que nadie serio se ha dedicado a crear una solución optimizada para esto.
Sí, ya sé que hay un kickstarter sobre un ewriter reshulón con forma de máquina de escribir, teclado mecánico, etc. Sería fantástico si no fuera porque la forma ha tenido mucha más importancia que la función. Yo lo descartaría.
El alpha smart dana es una opción más viable, como has podido comprobar en la serie de artículos al respecto. Sin embargo, no sólo es dificil de conseguir, sino que encima es cada vez más enrevesado de compatibilizar con las máquinas actuales, al menos hasta donde he podido comprobar. Su software de escritorio sólo funciona bien con windows XP :(. Con todo, si lo puedes conseguir no te saldrá muy caro y lo mismo te logras adaptar.
El T68 no lo he usado mucho en invierno, porque con la fresca no apetece demasiado escribir al aire libre. Tiene los defectos que he reseñado, pero hasta donde sé es la mejor opción para ewriter en este momento. A mí me mata que la implementación de Android sea churrigueresca y, p.e., no se pueda cambiar el tamaño de fuente de mi amado Pocket. Pero, con todo, es plenamente funcional si te logras adaptar al lag de escritura que tiene incluso con el modo rápido.
Como escribí en su momento, yo uso un editor de texto plano llamado JotaEditor. Para gustos, colores, pero me gustaría recomendarte que emplearas un editor de texto plano para ficción o ensayo. No es sólo que no te ofrece distracciones. Lo más importante es que va a ser siempre la opción más ligera disponible, y un archivo txt no puede tener problemas de formato :D
Yo estoy esperando a ver quién saca un ereader con pantalla mobius que no sea Sony para lanzarme. Estoy preocupado que el fabricante sea tan melón de no incorporar ni BT ni capacidad OTG para el puerto USB, porque no hay más formas de conectarle un teclado al invento. Mientras eso ocurre o deja de ocurrir, diría que la mejor opción que tienes es un T68
Con todo... hay otra opción. Un smartphone o tablet con pantalla AMOLED, preferentemente, o al menos con buena pantalla. No están diseñados (salvo caras excepciones) para su lectura al sol, pero una pantalla AMOLED es legible bajo el sol y tienes las ventajas que te proporciona un dispositivo bien integrado y sin cortapisas.
Imagino que tendrás un smartphone. Yo buscaría un teclado decente BT, que los hay (de eso tengo que escribir), lo parearía con el smartphone y escribiría en un editor de texto plano con los archivos en dropbox o la opción que prefieras, para asegurar. Tendrías el problema nada despreciable de resistir a las tentaciones que ofrece el smartphone: email, redes sociales, las apps que prefieras. Pero si superas esa prueba de voluntad, podrías poner a prueba un entorno lo más sencillo posible, a ver si se adapta a tus necesidades.
Esta entrada la he escrito con un samsung note pro 12.2. Estoy contentísimo con él, porque su tamaño extra es una pasada para revisar documentos en DinA4. Bajo el sol es legible, y un teclado bluetooth le da una vidilla que me ha costado creer. Pero sí, no es lo mismo que una pantalla EPD, y tengo arriba, a la izquierda, la amenaza permanente: tienes correos por leer, tareas por marcar, tweets y su madre en bicicleta.
No puedo recomendarte más que un vistazo al video del T68 que grabé para que decidas si te vale. Es mucho, mucho mejor bajo el sol que un smartphone, claro, pero tiene las limitaciones que he descrito.
La opción final es esperar a que alguien se decida a sacar un producto bien acabado y maduro.
Carajo, las pantallas mobius tienen sustrato plástico y aguantan mucho, mucho mejor el maltrato que cualquier otra pantalla, EPD o LCD, con sustrato de cristal. Pero son tantos años de espera que no apuesto porque alguien saque el ewriter que realmente merezca la pena. Con todo... la esperanza es lo último que se pierde.
domingo, marzo 29, 2015
Interesantísimo anuncio de Onyx: 13'3" de ereader con Android
Muchos de los veteranos entusiastas por la tinta-e hemos tirado la toalla, o casi. Casi. Son ya 8 años en los que llevo usando un ereader, 8 años en los que las culpas se reparten entre fabricantes, creadores del software e integradores. 8 años en los que la cobardía del sector ha marginado a la tinta-e a appliances de lectura, sin hueco para dispositivos más avanzados, abiertos a la creación de contenidos y a aprovechar las ventajas de las pantallas electroforéticas para trabajo en exteriores, para la duración de la batería y para el descanso visual.
La tinta-e ha quedado para mis veranos, y poco más. Para cuando me renta de verdad sacar mi Onyx T68 al campo, con mi ma-ra-vi-llo-so teclado BT igo stowaway. No leo ni mucho menos los libros que me gustaría, y el cliente de pocket en el T68 se lee con letra dimiputa, un verdadero "placer" para los que padecemos presbicia.
En 2015, tenemos a Onyx como uno de los pocos supervivientes de las decenas de integradores que trataban de hacer otra cosa que lo que hacía Amazon con el Kindle. Hay unos pocos más, que ni me molesto en nombrar, que ofrecer ereader baratos. Para ese viaje no hace falta ni una sola alforja, porque con el Kindle basta y sobra. No sólo porque hace extremadamente bien lo poco que hace (renderizar textos, anotarlos y venderte ebooks), sino porque los demás usan la MIERDA de formato que es EPUB, que hasta la v.3 no permitía ni el anotado ni el subrayado, y que muchos siguen sin implementar.
El problema de Onyx es que son unos ñapas de cuidado. A duras penas han logrado que sus T68 corran Android sin problemas, y de vez en cuando los problemas vienen: baterías que se agotan en un misterioso suspiro, reseteos que dan pavor, etc. El software llega hasta donde llega, que no es mucho. Si bien el modo A2 permite un refresco lo suficientemente rápido como para poder escribir a ritmo decente, bastantes apps no renderizan bien y, por motivos que nunca me explicado, son sólo parcialmente utilizables. Por ejemplo, Pocket no tiene funcional el control de fuente, y por lo tanto hay que leer al tamaño de fuente por defecto, que es, sí... tamaño pitufo. Otra vez el paraíso de los presbícicos y yayos en general, y no debemos olvidar que el yayo es uno de los nichos mejores de los dispositivos con tinta-e, para ayudarle a la lectura cómoda con una pantalla no retroiluminada y letras tamaño imperial.
Pese a todo, funciona. En invierno no lo uso demasiado, pero en verano sí. Realmente lo recomendaría sólo si estás dispuesto a enredar y a tolerar la frustración. P.e., ni de coña se lo recomendaría a mi amigo el rafa, que lo pondría en modo vuelo a las dos horas y luego tendríamos que ir a sacarlo de comisaría porque habría descalabrado a su vecina mientras paseaba a su perro.
Menuda introducción, ¿eh?
La he creído necesaria porque cada vez escribo menos en tinta-e, y no sólo por falta de tiempo. Muy a mi pesar, nadie grande ha apostado en serio por estas tecnologías. Llega un momento en el que no hay de qué escribir, y cada vez que se escribe hay que poner al día, o refrescar, por dónde van los tiros.
En esas estoy, y estamos, cuando llega el anuncio de Onyx de usar pantallas e-ink mobius para ofrecer ereaders de 13'3 pulgadas.
A ver, es Onyx, con lo que sacarán a buen seguro un producto con bugs.
Pero no es sony.
Sony ya ha sacado un ereader con esa pantalla, que ni me molesté en reseñar, o no me acuerdo. Más de 1.000$ por una appliance cerrada. Sony en hardware es desde hace tiempo un muerto que camina, con una relación estable con el mercado: le importa una mierda lo que hace el mercado, y al mercado le importa una mierda Sony.
Hay que partir de la base de que la exigua tirada de pantallas mobius fuerza un precio de pantalla de 600$. Lo bueno es que no hace falta mucho más para la circuitería (un SoC como el de los móviles, con componentes aún más baratos) y una carcasa de plástico razonablemente resistente. Se está hablando de un precio de 700-750$.
Como dicen en good ereader, da miedo ofrecer un dispositivo tan caro. En un mundo inundado de tabletas, las posibilidades de fracaso, de comerse buena parte del stock entre pan, no son despreciables. Pero creen que ha llegado el momento, e interpreto esto debido a que el sector ha quedado prácticamente deshabitado.
En los últimos años, una y otra vez me habéis escrito preguntando por dispositivos que no existían para cubrir vuestras necesidades: gran tamaño, comodidad para la vista y polivalencia.
Cada email que me habéis enviado es una prueba más de que la necesidad existe, que no hay tablet con pantalla TFT que pueda realmente cubrir la necesidad de lectura prolongada y descansada, de ligereza, de autonomía, que en teoría puede ofrecer un ereader. Pienso, sin ir más lejos, en todos los que trabajamos con textos de forma intensiva:
Como dicen en goodereader, citando a una fuente presuntamente cercana a Onyx,
Hay que añadir a esto que el peso, seguro, va a ser inferior al de un tablet equivalente o al de un iPad. Es así porque no hay sustrato de cristal (se habla de un peso 50% inferior al de una pantalla TFT equivalente), porque la circuitería es muy pequeña y porque la carcasa será de ese material despreciado por lúsers e indocumentados: plástico, probablemente policarbonato resistente como el de mi T68. Eso es más ligero y resistente que cualquier metal equivalente, y me atrevo a apostar por menos de 400 gr. para un dispositivo 3,7" más grande que un ipad.
3,7" más grande. Concretamente, 13,3"
¿Sabéis qué otro objeto común es rectangular y mide 13,3" en diagonal?
Un folio tamaño DinA4. Oh, sí.
Para mí ya es suficiente. Ahora mismo estoy empleando un Galaxy Note 12 para revisar los documentos, casi a tamaño real, pero tamaño real y tinta-e es hablar mi idioma. Y no sólo el mío :)
No es que tenga particular manía a Sony, ni mucho menos. Hay que reconocerles calidad, y que en su momento aportaron grandes dosis de innovación. El problema es el de ir a su bola desde siempre, y que durante tiempo les ha salido bien.
Es algo mío, pero si me gasto los dineros no estoy por la labor de comprar un dispositivo cerrado y con el que no puedo enredar. En este caso parto de un dispositivo funcional aunque con bugs (T68), al que le podré conectar un teclado Bluetooth. No está claro si cuando se presente el DinA4Eink saldrá con una versión más actual de Android que 4.0, pero para mí es suficiente. De hecho, en good ereader hablan de 4.4
Android con 4.4 significa kindle. Mantano. El ereader que prefieras. Instapaper. Pocket. A cambio de un precio superior, es evidente que te van a ofrecer mucho más, un dispositivo apto para más necesidades reales que para leer.
Además, se supone que la controladora de pantalla de mobius es más rápida que la controladora anterior. Hay que partir de la base de que Onyx implementaba Pearl y no Paperwhite, lo cual significaba menos contraste... y menos velocidad. A saber por qué hacían eso con Paperwhite ya dos años en el mercado, pero ya no es el caso.
La resolución será de 1200 x 1600. Hoy en día eso parece poco, pero sólo por la gilipollez de muchos "redactores" y "analistas" de tecnología. Durante años he trabajado con un portátil de 13" y 1366x768 con total comodidad. Se verán los píxeles, vale, pero es no dificulta la lectura ni aumenta el cansancio. A cambio, la controladora gráfica tiene que trabajar menos, lo que significa más rapidez y menos consumo de energía. Y 16 niveles de gris son más que suficientes para leer y renderizar todo lo que no sean gráficos muy complejos.
Por cierto, empleo "gilipollez" por el convencimiento moral de que es una alternativa perfecta a todos los insultos derivados de la discapacidad intelectual.
Más contraste. Más resistencia a las yoyas. Y, por supuesto, la autonomía que esperamos de un dispositivo con e-ink
Quiero creer. Quiero pensar que no todo está perdido para la tinta-e. Y si las cosas van como deben, espero ser de los primeros compradores del invento.
La tinta-e ha quedado para mis veranos, y poco más. Para cuando me renta de verdad sacar mi Onyx T68 al campo, con mi ma-ra-vi-llo-so teclado BT igo stowaway. No leo ni mucho menos los libros que me gustaría, y el cliente de pocket en el T68 se lee con letra dimiputa, un verdadero "placer" para los que padecemos presbicia.
En 2015, tenemos a Onyx como uno de los pocos supervivientes de las decenas de integradores que trataban de hacer otra cosa que lo que hacía Amazon con el Kindle. Hay unos pocos más, que ni me molesto en nombrar, que ofrecer ereader baratos. Para ese viaje no hace falta ni una sola alforja, porque con el Kindle basta y sobra. No sólo porque hace extremadamente bien lo poco que hace (renderizar textos, anotarlos y venderte ebooks), sino porque los demás usan la MIERDA de formato que es EPUB, que hasta la v.3 no permitía ni el anotado ni el subrayado, y que muchos siguen sin implementar.
El problema de Onyx es que son unos ñapas de cuidado. A duras penas han logrado que sus T68 corran Android sin problemas, y de vez en cuando los problemas vienen: baterías que se agotan en un misterioso suspiro, reseteos que dan pavor, etc. El software llega hasta donde llega, que no es mucho. Si bien el modo A2 permite un refresco lo suficientemente rápido como para poder escribir a ritmo decente, bastantes apps no renderizan bien y, por motivos que nunca me explicado, son sólo parcialmente utilizables. Por ejemplo, Pocket no tiene funcional el control de fuente, y por lo tanto hay que leer al tamaño de fuente por defecto, que es, sí... tamaño pitufo. Otra vez el paraíso de los presbícicos y yayos en general, y no debemos olvidar que el yayo es uno de los nichos mejores de los dispositivos con tinta-e, para ayudarle a la lectura cómoda con una pantalla no retroiluminada y letras tamaño imperial.
Pese a todo, funciona. En invierno no lo uso demasiado, pero en verano sí. Realmente lo recomendaría sólo si estás dispuesto a enredar y a tolerar la frustración. P.e., ni de coña se lo recomendaría a mi amigo el rafa, que lo pondría en modo vuelo a las dos horas y luego tendríamos que ir a sacarlo de comisaría porque habría descalabrado a su vecina mientras paseaba a su perro.
Menuda introducción, ¿eh?
La he creído necesaria porque cada vez escribo menos en tinta-e, y no sólo por falta de tiempo. Muy a mi pesar, nadie grande ha apostado en serio por estas tecnologías. Llega un momento en el que no hay de qué escribir, y cada vez que se escribe hay que poner al día, o refrescar, por dónde van los tiros.
En esas estoy, y estamos, cuando llega el anuncio de Onyx de usar pantallas e-ink mobius para ofrecer ereaders de 13'3 pulgadas.
A ver, es Onyx, con lo que sacarán a buen seguro un producto con bugs.
Pero no es sony.
Sony ya ha sacado un ereader con esa pantalla, que ni me molesté en reseñar, o no me acuerdo. Más de 1.000$ por una appliance cerrada. Sony en hardware es desde hace tiempo un muerto que camina, con una relación estable con el mercado: le importa una mierda lo que hace el mercado, y al mercado le importa una mierda Sony.
Hay que partir de la base de que la exigua tirada de pantallas mobius fuerza un precio de pantalla de 600$. Lo bueno es que no hace falta mucho más para la circuitería (un SoC como el de los móviles, con componentes aún más baratos) y una carcasa de plástico razonablemente resistente. Se está hablando de un precio de 700-750$.
Como dicen en good ereader, da miedo ofrecer un dispositivo tan caro. En un mundo inundado de tabletas, las posibilidades de fracaso, de comerse buena parte del stock entre pan, no son despreciables. Pero creen que ha llegado el momento, e interpreto esto debido a que el sector ha quedado prácticamente deshabitado.
En los últimos años, una y otra vez me habéis escrito preguntando por dispositivos que no existían para cubrir vuestras necesidades: gran tamaño, comodidad para la vista y polivalencia.
Cada email que me habéis enviado es una prueba más de que la necesidad existe, que no hay tablet con pantalla TFT que pueda realmente cubrir la necesidad de lectura prolongada y descansada, de ligereza, de autonomía, que en teoría puede ofrecer un ereader. Pienso, sin ir más lejos, en todos los que trabajamos con textos de forma intensiva:
- Estudiantes
- Investigadores académicos
- Investigadores corporativo-industriales (mi caso)
- Letrados y jueces
- Editores, copys y otros puestos en la cadena editorial
- etc.
Como dicen en goodereader, citando a una fuente presuntamente cercana a Onyx,
A source close to the situation has told Good e-Reader that “Onyx could have done a technologically sound big e-reader some time ago, but they are afraid the price would discourage the potential buyers. At the moment the Mobius screen costs around $600. The end product could cost 700-750 €/$. I don’t know why the company finally decided to run the risk, but Onyx now thinks there is a substantial market even at the higher price tag.”Hay que tener en cuenta que la pantalla mobius tiene sustrato plástico, no de cristal, con lo que un dispositivo dotado de ella puede resistir cantidades moderadas de maltrato por las que no pasa un ereader actual. Imagino que llevaréis vuestros ereaders en fundas, pero más allá de eso no los trataréis con pinzas: están diseñados para leer con comodidad en cualquier parte. Pues bien, aunque yo no me arriesgaría a acarrear sin funda un dispositivo de 700$, lo que sí es cierto es que sí lo llevaría a cualquier parte, sabiendo que no es fácil que casque.
Hay que añadir a esto que el peso, seguro, va a ser inferior al de un tablet equivalente o al de un iPad. Es así porque no hay sustrato de cristal (se habla de un peso 50% inferior al de una pantalla TFT equivalente), porque la circuitería es muy pequeña y porque la carcasa será de ese material despreciado por lúsers e indocumentados: plástico, probablemente policarbonato resistente como el de mi T68. Eso es más ligero y resistente que cualquier metal equivalente, y me atrevo a apostar por menos de 400 gr. para un dispositivo 3,7" más grande que un ipad.
3,7" más grande. Concretamente, 13,3"
¿Sabéis qué otro objeto común es rectangular y mide 13,3" en diagonal?
Un folio tamaño DinA4. Oh, sí.
Para mí ya es suficiente. Ahora mismo estoy empleando un Galaxy Note 12 para revisar los documentos, casi a tamaño real, pero tamaño real y tinta-e es hablar mi idioma. Y no sólo el mío :)
No es que tenga particular manía a Sony, ni mucho menos. Hay que reconocerles calidad, y que en su momento aportaron grandes dosis de innovación. El problema es el de ir a su bola desde siempre, y que durante tiempo les ha salido bien.
Es algo mío, pero si me gasto los dineros no estoy por la labor de comprar un dispositivo cerrado y con el que no puedo enredar. En este caso parto de un dispositivo funcional aunque con bugs (T68), al que le podré conectar un teclado Bluetooth. No está claro si cuando se presente el DinA4Eink saldrá con una versión más actual de Android que 4.0, pero para mí es suficiente. De hecho, en good ereader hablan de 4.4
Android con 4.4 significa kindle. Mantano. El ereader que prefieras. Instapaper. Pocket. A cambio de un precio superior, es evidente que te van a ofrecer mucho más, un dispositivo apto para más necesidades reales que para leer.
Además, se supone que la controladora de pantalla de mobius es más rápida que la controladora anterior. Hay que partir de la base de que Onyx implementaba Pearl y no Paperwhite, lo cual significaba menos contraste... y menos velocidad. A saber por qué hacían eso con Paperwhite ya dos años en el mercado, pero ya no es el caso.
La resolución será de 1200 x 1600. Hoy en día eso parece poco, pero sólo por la gilipollez de muchos "redactores" y "analistas" de tecnología. Durante años he trabajado con un portátil de 13" y 1366x768 con total comodidad. Se verán los píxeles, vale, pero es no dificulta la lectura ni aumenta el cansancio. A cambio, la controladora gráfica tiene que trabajar menos, lo que significa más rapidez y menos consumo de energía. Y 16 niveles de gris son más que suficientes para leer y renderizar todo lo que no sean gráficos muy complejos.
Por cierto, empleo "gilipollez" por el convencimiento moral de que es una alternativa perfecta a todos los insultos derivados de la discapacidad intelectual.
Más contraste. Más resistencia a las yoyas. Y, por supuesto, la autonomía que esperamos de un dispositivo con e-ink
Quiero creer. Quiero pensar que no todo está perdido para la tinta-e. Y si las cosas van como deben, espero ser de los primeros compradores del invento.
miércoles, marzo 11, 2015
La retroiluminación de los teclados
Mientras me enfrascaba con los mecanismos de las teclas, me llegó una petición de @ciencia_e para que posteara acerca de los teclados iluminados. Como es algo más concentrado, pensé que era una buena idea abordarlo antes que la que me espera con los mecanismos. Allá va
lunes, marzo 02, 2015
El recorrido y resistencia de las teclas
Llevo mucho tiempo pensando en escribir una serie ilimitada de artículos sobre bondades y defectos de los teclados.
Ilimitada. Así, con un par.
Sería ilimitada porque, cuando entramos en faena y en detalle, es un no parar. Y si escribes mucho tanto para vivir, como para amonsergar al personal, creo que debería interesarte :)
jueves, noviembre 20, 2014
Review de gingko
Review de Gingko
He dado con una herramienta que, si no es revolucionaria para vuestro trabajo o estudios, poco le falta. Es gingko, y a continuación va mi reviewQué es lo que estaba buscando
Tengo que trabajar a toda velocidad con textos complejos, de gran nivel de detalle. Un editor lineal (me da igual un editor de texto sencillo que un editor WYSIWYG como Word) se me quedaba pequeño una y otra vez, porque tengo que recorrer arriba y abajo todo el rato, cambiando o mejorando cada sección del documento.Mi amigo Rafa Ontivero me insistió sobre una aplicación de la que me habían hablado otros colegas (como Moisés Cabello) para crear documentos complejos y que necesitan materiales de referencia: novelas, en su caso, o informes, en el mío (me dan de comer, aunque sueño con algunos borradores de monografías…).
La aplicación se llama Scrivener. Tiene un montón de buenas ideas y, de hecho, es lo que necesitarían ser los editores de documentos de verdad. En un entorno unificado se gestiona el documento (entorno a un árbol de secciones muy cómodo) como la documentación auxiliar. Os animo a probarla, porque es realmente interesante.
Sin embargo, para mí tenía dos límites:
- No hay versión móvil. Es un problema, porque hay veces que no llevo un PC encima. Hay versión prometida para iOS, pero con un retraso más que considerable
- Está pensado para el escritor wannabe. O incluso para el escritor, aunque éstos últimos sean muchos menos. Está pensado para un usuario en solitario, y no hay implementada ninguna función de colaboración, ni se la espera.
Tras unas semanas de búsqueda ocasional, di con gingkoapp.com a partir de la relación de outliners de wikipedia. Lo que vais a seguir leyendo son los resultados de mis pruebas
El creador
Tengo un proceder muy mío con el software. Nunca estoy satisfecho, y siempre busco nuevos productos que mejoren algún aspecto de mis operaciones (por más que sólo adopte los que me ofrecen mejoras reales).Si el producto es de una empresa pequeña, y me interesa lo suficiente, me pongo en contacto con los creadores. Para mí, el diálogo sobre el producto, sus funcionalidades y su futuro es esencial de cara a apostar por él o no.
Adriano Ferrari es un desarrollador con una idea tremenda: hay un amplio margen de mejora para escribir y para leer textos.
Cuando empecé a usar el producto, me llamó tanto la atención que me puse en contacto con él. La primera vez en inglés, y la segunda en castellano. Las respuestas han sido amables y precisas, y me han animado a seguir usando el producto, y a pasar a versión Premium.
Eso, reconozco, es asunto mío: si algo me gusta lo suficiente, pago cuando estoy convencido. El caso previo, como muchos sabéis, es Inoreader. Un producto que nace como lector RSS social y que acaba siendo un information hub de primera categoría, y por el que aposté tras intercambiar correos con su creador, Yordan Yordanov.
Para mí, la informática es algo personal. En muchísimos sentidos
El concepto
Parece mentira, pero demuestra que se puede innovar donde parecía imposible: en la edición de textos. Como dice Adriano:With Gingko, you can always see the bigger picture (to the left) and the details (to the right). This simple change makes a profound impact.Dentro video
Gingko makes text 2 dimensional, allowing you to read in breadth, or depth Truly 2-dimensional text. Example Notes on Ancient Greek History (written in Gingko)
It means that text can now be two-dimensional. There’s the linear dimension, and the hierarchical dimension. (Note: Tables of contents, parentheses, footnotes and marginal notes are several attempts to add this second dimension.)
Remember that there is nothing sacred in the way we organize text. When computers came onto the picture, all constraints were removed, and our words expanded into this vacuum in the most chaotic way possible: as a Web.
I argue that this is simply a response to the limitless freedom that computers provide, but it is not the best way to organize information for humans to read and understand.
En otras palabras, lo que te ofrece Gingko es un espacio de trabajo dividido en columnas, en las que puedes ir insertando tarjetas de texto formateadas con MarkDown.
Acabas de escribir una nota. Control + Enter. Quieres escribir una nota hermana (de igual nivel jerárquico). Control + down. Quieres escribir una nota hija (de menor nivel jerárquico). Control + derecha. Quieres volver a editar. Control + Enter de nuevo, y Shift + F11 para que salga un editor sin distracciones.. Te mueves por las notas con cursores y listos.
Tan sencillo. Tan inmediato. Ya está.
Ferrari lo define como A mix between Evernote + Workflowy. He probado WorkFlowy, y me gusta más Gingko por la presentación visual y el trabajo con tarjetas. Lo que quiero es reproducir en la medida de lo posible el workflow de Scrivener y tener separados los materiales inmediatos del texto dividido en tarjetas, y de momento la experiencia es muy satisfactoria.
Sobre todo porque, al final, cuando el texto te mola, lo puedes “compilar” como con Scrivener. En la ruedecica de la derecha arriba, eliges si la salida debe ser HTML, markdown, docx… y sale todo el documento perfectamente ordenado. Es sencillamente tremendo: sencillo, limpio, eficaz.
¿Markdown?
In principio erat HTML. O incluso SGML. Pero escribir en HTML no es la cosa más cómoda del mundo, y a no mucho tardar surgieron distintos lenguajes de marcación más sencillos. En vez de b y /b, se emplearon signos más rápidos, como dos asteriscos.De hecho, cada motor wiki (mediawiki, dokuwiki, tikiwiki, etc.) usan su propio sistema de marcado interno para editar. Cuando se visualiza la página, el motor se encarga de convertirlo a HTML para que se vea en el navegador.
Lo que ofrece markdown es una estandarización de estos sistemas de marcación sencillos. Reconozco que me ha costado, porque son años de costumbre de trabajar con el de dokuwiki. Pero la idea es buena: trabajar siempre de la misma manera. Además, hay muchas herramientas para convertirlo al formato que queramos: HTML, DOCX, LaTeX, etc.
Otro video más
Características y funcionalidades que me han atrapado
- Los atajos de teclado y su velocidad
Uno de los aspectos que más me está gustando de gingko es que está completamente orientado al teclado. No tengo que usar el ratón si no quiero, y de hecho no suelo usarlo. A poco que es largo el texto, abro el modo de escritura sin distracciones y veo el texto a tamaño gigante, lo que mi presbicia agradece. Acabo de escribir la tarjeta de turno, y vuelvo al espacio principal. En algunos momentos exporto a HTML para ver el texto en su conjunto, y vuelta a empezar.
Como detalle preciosista, los atajos son o los estándar (cursores) o los de vim (HJKL). Esto, unido a Markdown, ofrece una productividad tremenda cuando de lo que se trata es de organizar información escrita.
- Trabajo colaborativo
Cuando trabajo colaborativamente con wikis, lo que solemos hacer es dividirnos el trabajo y editar cada uno las páginas que le corresponden. Este caso es igual, pero mucho más fluido. La ventaja de gingko comparado con los wikis es que en todo momento se puede comprobar cómo van progresando cada una de las tarjetas.
Una limitación que tiene de momento es la carencia de un histórico: no hay un historial de cambios que poder revertir. Sin embargo, la solución está planeada
We will soon have a trash feature, then full undo, and eventually a complete version history.
- Casi multiplataforma
De hecho, en ChromeOS va más fluido y rápido que Google Docs.
Tal cual.
En ChromeOS para Android: Casi perfecto. De hecho, tanto una pantalla táctil como un ratón con rueda, o un touchpad con gestos, ayudan para recorrer el texto completo. El único problemilla es que, cuando editas, se amplía la zona de la pantalla hasta un tamaño excesivo. Pero eso no pasa en el modo de escritura sin distracciones, que funciona a las mil maravillas.
El que va chungo, sorprendentemente, es en iOS con teclado externo. No funcionan bien los atajos de teclado. Pero es la única excepción que he encontrado.
- Sencillez
- Exportación y publicación
Un documento HTML se puede exportar a cualquier blog o CMS.
Un documento markdown se puede convertir a todos los formatos de texto principales, de forma muy sencilla y sin fallos.
Lo bueno de esto último es que se puede generar una parte de un texto usando gingko, y luego sumarla a algo más amplio. Por ejemplo, si tus compañeros usan Word o Google Docs y no quieren usar gingko por el motivo que sea, no hay problema: se exporta, y se suma al documento más amplio.
En Resumen
Tampoco voy a exagerar. No es la piedra filosofal. No vale para todos los proyectos o necesidades.Lo sigo probando. He de decir que me está encantando. Es, simplemente, una idea feliz.
Para mí, lo mejor es que rompe con la metáfora del folio infinito que son los editores normales. No nos engañemos: con ellos me gano el pan, y han supuesto una revolución tan grande que es invisible. Pero cuando hay que trabajar con documentos complejos, el trabajo con un árbol y nodos (tarjetas dentro de gingko) es un salto a mejor muy importante.
Ahorra trabajo y esfuerzo a la memoria. No tenemos que depender de nuestras (cansadas) neuronas para mantener el texto en la cabeza, sino que podemos concentrarnos en cada sección del texto, y recuperar la visión general con dos pulsaciones de teclado.
Sólo queda lo obvio: recomendaros que lo probéis. Es de una sencillez tan sorprendente que puede cambiar para mejor parte de vuestra forma de trabajo.
Edito: si queréis ver la review en gingko, id aquí: https://gingkoapp.com/review-de-gingko ; si queréis ver la conversión a html, es ésta: https://gingkoapp.com/export/4c2f84070e7f1f121700003a.html
martes, octubre 28, 2014
RSS: YOUWHENWHAT
O más corto aún - RSS:YWW
Esta mañana he estado discutiendo con uno de los creadores de Inoreader sobre la amenaza que puede suponer para los clientes RSS surgidos a partir de la muerte de Google Reader. A Yordan le preocupa que uno de los creadores de RSS se ponga a currar para Facebook, por el poder del monstruo, y yo le he quitado importancia. A continuación, traduzco mi largo comentario en espera que sea de vuestro interés.
El objetivo de un cliente RSS no puede ser el público de masas. RSS siempre ha sido un producto para minorías: usuarios intensivos de información, yonkis de la información, lo que queráis. Periodistas serios, blogueros dedicados, gente al cargo de sites importantes o al menos de publicación frecuente, etc. En el mejor momento de Google Reader, sus usuarios éramos una pequeña minoría comparados con los usuarios de Facebook (el cual apenas uso, por cierto). Google reader no era útil para la mayoría de los usuarios de Facebook, pero los usuarios de Google Reader no podíamos sustituirle por Facebook, Twitter o cualquier otra cosa que no fuera un buen lector de RSS. Cuando Google decidió cerrar Reader, sus usuarios fueron los que protestaron con más energía (¡haciendo manifestaciones!) que cualquier otro grupo de usuarios en la larga historia de cierres de producto de Google. No sirvió de nada, vale, pero demostró que esa pequeña minoría (se hablaba de entre 20 y 40 millones de usuarios) era muy leal y necesitaba de verdad un cliente RSS.
En esos días, Twitter ya estaba maduro del todo y algunos usuarios de RSS intentaron sustituir a reader con twitter... sin éxito, hasta donde sé. La clave de un cliente RSS, de usar RSS, es que TÚ decides CUÁNDO leer lo QUE te interesa. Obviamente, no puedes hacer esto en twitter, por más tiempo que inviertas en su timeline.
La clave de un cliente social de RSS es que, además de ese TÚCUÁNDOQUÉ (YWW), también puedes COMPARTIR y COMENTAR tanto lo que te interesa como lo que le interesa a tus contactos: aquellos posts suficientemente interesantes como para invertir minutos en la lectura y comentario de los miles de titulares que repasas cada día.
Esos contactos del cliente social de RSS son como tú: valoran la buena lectura. Necesitan la buena lectura. Algunos son profesionales, y todos necesitan estar bien informados. Por lo tanto, el tiempo para discutir es limitado, y la discusión es muy diferente de la charla superficial que fuerzan los 142 caracteres de Twitter o el uso de Facebook: frenético, con muy pocas oportunidades para la reflexión, con cientos de usuarios.
En Google Reader, éramos grupos de algunas docenas de usuarios en el mejor de los casos. En Facebook o Twitter, lo normal es seguir a cientos. Haced cuentas.
Termino. No hablo de usar o no usar Twitter o Facebook. YO los uso muy poco, porque no encajan en mi rutina y me resultan intrusivos. No soy YO quien decido CUÁNDO y QUÉ. Pero para mis amigos y familiares, son muy importantes.
Google Reader nunca fue no ya importante, sino siquiera conocido, para la mayoría de mis amigos y familiares. No son yonkis de la información. No necesitan leer tanto cada día. De una vez por todas, hay que asumir que RSS es algo para minorías, tiene un perfil de uso y de usuario muy determinado, y jamás va a superar la barrera de la minoría.
Enhorabuena :)
Por otra parte, quedan por ahí usuarios apasionados por sus temas y que hacen un uso ineficaz de su tiempo. Que abren cada día sus docenas de páginas para ver si hay actualizaciones. Para ellos, y también para los que se toman en serio estar informados, un lector de RSS es un salto bestial. Es un antes y un después.
Yo uso inoreader. Lo conocí cuando el cierre de Google Reader, porque su creador, Yordan Yordanov, lanzó un email a una de las listas de afectados por el cierre, anunciando que había creado una alternativa. En aquellos días, estaba decidiéndome entre feedly (que no es social, y que muestra en móvil las fuentes de una manera que no me gusta) y theoldreader (que no tiene cliente móvil), y lo que me decidió por Inoreader fue que Yordan escuchaba, y escucha. Cuando le comentamos algunos que nos gustaría reenviar noticias por email, como hacíamos con Google Reader, en pocos días estaba implementado. Y así con todo.
Soy un evangelista extraño. No paro de hacer publicidad de Inoreader... y pago por ello. No cobro. Pago. Por una cuenta Premium. Por sostener el producto. A estas alturas, ya es mucho más de lo que nunca dejaron ser a Google Reader, y de ser un cliente social de RSS ha pasado a ser un Information Hub. En él consulto mis fuentes, que las discuto y comparto con mis contactos dentro de Inoreader y fuera (por email, twitter o linkedin). Almaceno desde él los posts que me merecen la pena a pocket, readability o evernote. Encima, con versión nativa para Android e iOS
Como tantas veces, os animo a probarlo. Quizás ya usáis otro cliente (feedly, theoldreader, etc.), o quizás nunca le habéis dado una oportunidad a RSS. Si queréis hacer una prueba rápida, no tenéis más que crear una cuenta. Si no tenéis fuentes RSS previas, sólo tenéis que añadir dando al enorme botón de "+" a estas fuentes de ejemplo sobre cultura y ciencia, que he exportado de las mías. Cuando lo hayáis importado, os encontraréis con algo así
La simple belleza de un lector de RSS es la eficacia con la que revisas tus fuentes: agrupadas en carpetas, puedes leer los titulares a toda velocidad, abrir los que te interesan y dejar la mayoría sin leer. O abrir, comprobar que no te interesa, no seguir y pasar al siguiente. O abrir, ver que te interesa pero que es largo y no tienes tiempo, y pasarlo a pocket o readability o instapaper.
Si además queréis compartir o discutir los posts que os interesan, lo podéis hacer por fuera (email, twitter, facebook, whatever) o dentro de inoreader. Mi usuario en inoreader es Juan Chulilla (@jlchulilla), por cierto.
El objetivo de un cliente RSS no puede ser el público de masas. RSS siempre ha sido un producto para minorías: usuarios intensivos de información, yonkis de la información, lo que queráis. Periodistas serios, blogueros dedicados, gente al cargo de sites importantes o al menos de publicación frecuente, etc. En el mejor momento de Google Reader, sus usuarios éramos una pequeña minoría comparados con los usuarios de Facebook (el cual apenas uso, por cierto). Google reader no era útil para la mayoría de los usuarios de Facebook, pero los usuarios de Google Reader no podíamos sustituirle por Facebook, Twitter o cualquier otra cosa que no fuera un buen lector de RSS. Cuando Google decidió cerrar Reader, sus usuarios fueron los que protestaron con más energía (¡haciendo manifestaciones!) que cualquier otro grupo de usuarios en la larga historia de cierres de producto de Google. No sirvió de nada, vale, pero demostró que esa pequeña minoría (se hablaba de entre 20 y 40 millones de usuarios) era muy leal y necesitaba de verdad un cliente RSS.
sábado, octubre 18, 2014
Dos nuevos proyectos de e-writer (2): el HemingWriter
Como decían Les Luthiers, "¡Qué coinsidensia!"
Al poco de salir noticias sobre el fusion writer, me empezásteis a mandar información sobre el Hemingwrite, otro proyecto de e-writer mucho más sólido que el fusión writer... pero que me provoca reacciones encontradas
La primera noticia que me mandaron fue de Xataka, que lo llama "una máquina de escribir diferente", y la verdad es que es una buena descripción.
Los que me leéis desde hace tiempo, sabéis que lo que ando buscando es "una máquina de escribir". Una máquina que no desgaste mi vista (más de lo que ya está fastidiada), y que me permita escribir sin distracciones. Parecería que el Hemingway cumple con esas premisas, pero...
... pero lo cierto es que no soporto el hipsterismo. No soporto cuando el diseño se antepone a la función, para empezar porque la función en un dispositivo es la que define su belleza ante mis ojos. Por ejemplo, un teclado IBM serie M es bello por lo que es, el culmen de la perfección de los teclados.
Y lo que vemos aquí es diseño anteponiéndose a la función. Los creadores hablan de un entorno libre de distracciones, pero para eso basta y sobra con un editor de texto como el que uso para escribir este post (en este caso, como es Android, un clon de ed llamado Jota que creó un japonés muy amable). Para ese viaje, no hacen falta esas alforjas, esas palancas steampunk, neogóticas o como las querramos llamar. Aumentan el coste de manera absurda, y de hecho se coloca parte de la carcasa tapando la pantalla e-ink para que simule ser una segunda pantalla elíptica.
De acuerdo, es su invento y hacen lo que quieren. Si veo algo de sentido a mi crítica, es exponer otra forma de hacer las cosas, anteponer la función a la forma y optimizarla para que sea un verdadero placer escribir en cualquier parte.
Hay un ejemplo previo. Un ejemplo que funcionaba magníficamente bien, pero que es tan antiguo que presenta serios problemas de compatibilidad
- La máquina de escribir digital de AlphaSmart, por Ricardo Villalba (I)
- La máquina de escribir digital de AlphaSmart, por Ricardo Villalba (II y final)
- Más sobre el Alphasmart Dana, por Ricardo Villalba
- Primeras impresiones de uso de mi AlphaSmart Dana
- Más experiencias con el alphasmart dana
Os invito a que repaséis tanto el magnífico trabajo de Ricardo Villalba como mis propias experiencias con el Dana.
Efectivamente, el Dana es un producto del pasado. Se nota por usar Palm OS 4.1, así como por el diseño del teclado. El primero es problemático por lo que implica ponerlo a trabajar con PC modernos. Lo segundo... es una ventaja. El tacto es realmente bueno y cómodo para trabajar. En mi opinión, muchísimo más adecuado que los teclados de chiclet modernosos.
Y lo cierto es que Palm OS acaba siendo también una ventaja, porque su software es tan limitado hoy en día que te fuerza básicamente a escribir y ya está :).
En otras palabras, se tiene lo mismo con el AlphaSmart Dana que con el HemingWrite, pero es "anticuado" en lugar de "vintage", lo que nos habla mucho del daño que las modas y el diseño hacen a la tecnología funcional para quien no se protege.
En teoría, ofrecerá seis semanas de baterías (en semejante carcasa cabe un peaso de batería, aunque por otra parte nos va a dar un interesante problema de peso). Sincroniza con evernote y google docs, lo cual está bien pero no es óptimo: si no quieres distracciones y eres un talibán, lo suyo es emplear un editor de texto simple y lo demás vendrá por añadidura. La pantalla no está claro de qué generación de e-ink es, pero por otra parte tiene iluminación para currar por la noche.
Por cierto, ya que nos ponemos vintage y tal, lo suyo habría sido que pudiera funcionar con pilas. Pilas como las que se compran en medio mundo, y que podrían darle una autonomía básicamente ilimitada. Y como es vintage, nada de mencionar alimentación solar, que le iría al pelo. Aunque, por otra parte, el efecto fotovoltaico fue la razón por la que le dieron el Nobel de física a Einstein en 1924
Una cosa que me encanta del hemingwrite es que usa un teclado mecánico con actuadores Cherry MX, aunque no dice de qué color (qué resistencia y tacto). Quienes usamos teclados mecánicos con actuadores Cherry sabemos que no hay nada que se pueda comparar. Pero, por otra parte, lo cierto es que se puede comprar un teclado bluetooth mecánico y conectarlo a un dispositivo como el Onyx T68 que os comenté hace poco.
¿Problema? Ya no sería vintage. Sería más barato - ¿os pensáis que semejante carcasa va a salir barata? Es para hipsters a los que les quema el dinero en el bolsillo - y sería más funcional. Pero no sería de diseño, quedaría hasta "de pobres" colocar el ereader y un teclado dentro de una carcasa en la que fuera cómodo escribir encima de las piernas.
El diseño, como digo, está haciendo mucho daño. El metal es in, el plástico es out, pese a que tenga mucho más sentido emplear policarbonato que aluminio para carcasas (a menos que nos pongamos serios, como con los equipos panasonic Toughbook o los Getac, pero entonces no hay esbeltez ni diseño hipstérico, sino mazacote postsoviético. El que repaso es un caso extremo de diseño anteponiéndose a la función, y lo peor es que se olvida de la función:
un eWriter es un dispositivo destinado a escribir.
Ojalá que les salga bien. No seré uno de sus clientes, pero es perfectamente adecuado que los que anteponen forma a función dispongan de un ereader. Pero sigue siendo un completo desastre que todos los demás no podamos disponer de un dispositivo ligero, resistente, centrado en una pantalla e-ink de alto contraste y con un buen teclado.
viernes, octubre 17, 2014
Dos nuevos proyectos de e-writer (1): el fusion writer
Luis, Luis y Jabaal me han metido caña en las últimas semanas, recordándome que hay nuevos proyectos de e-writer. Reconozco que no me he puesto las pilas porque no doy más... y el panorama de eink, casi tampoco. Por mi parte, mucho curro, lo que es bueno; por parte de eink, o Amazon hace algo (que lo dudo mucho) o el tiempo se agota.
O no, puede que la decadencia sea laaaaarga, pero cada vez la oportunidad para las novedades se reduce.
En esas estamos, que dos grupos diferentes se han lanzado a ofrecer al mundo sus criaturas. Vamos con ellos:
En primer lugar, algunos amigos como Jabaal Miau me comentaron la existencia del Fusion Writer. Se trata de un proyecto de Indiegogo en el que no os aconsejo que invirtáis ni un euro, y ahora veremos por qué. Pero antes de entrar en detalle, los $40 que ha recaudado el figura nos pone en situación.
Lo que vemos es un render. Muy malo. Vemos en la imagen primera un word en una pantalla imposiblemente delgada (eInk tiene un sustrato de cristal, amigo pretender), y luego un teclado simil-mac, contra una base igualmente delgada.
A ver, de ilusiones vive el hombre. Pero si no puedes llegar ni a ejecución, lo que necesitas es indagar sobre el estado del arte antes que pretender que tu render se convierta en realidad.
Para empezar, ahora mismo no puede contar con pantallas de 13". Siendo un proyectito, lo suyo es contar con la pantalla más barata posible, y ahí la pantalla que eInk fabrica para Sony no cabe. Casi no se han fabricado. Otra cosa son las pantallas de 8.9", pero ahí tienes el problema de que un clamshell produciría un teclado demasiado pequeño para adultos varones.
Ahí no acaba la cosa. Puestos a seguir con la lista de los reyes magos, el amigo afirma que su delgadísimo "producto" va a ser waterproof, obviamente sin mencionar si va a cumplir IP65, IP67 o qué. Aunque el eje es el tradicional de un clamshell, pretende que la pantalla va a ser reversible como los equipos yoga de lenovo, sin percatarse de que necesitas un doble juego de bisagras para eso.
El invento va a llevar Android con un editor de texto customizado. Esto último tiene sentido, porque en la actualidad no hay editores de texto perfectamente adaptados a una pantalla eink en blanco y negro.
Acaba el despropósito con un "LCD backlight", y ahí nadie que se lo tome en serio puede seguir leyendo: si es eInk, no hay LCD backlight. De hecho, no existe ese LCD backlight: las pantallas LCD tienen iluminación trasera (backlight) antes por tubo y ahora por LED. Las pantallas eInk (por cierto, AFAIK no las de 8.9", por su antigüedad) tienen iluminación perimetral, peor o mejor implementada.
Es una pena. El creador del proyecto toca en una aspiración minoritaria, pero existente. A mí me lo van a decir. Sin embargo, hacer un render no es como diseñar un producto físico de verdad. No basta con desear. Hay que conocer bien la tecnología, cada uno de los componentes, qué puedes esperar de ellos, y con eso evaluar si puedes generar una propuesta convincente.
Los 40$ que ha conseguido le valdrán para una buena cena con su novia/o, lo que tampoco está mal. Pero si la novia/o es un poco techie, la vergüenza que le producirá semejante propuesta no solo le impedirá disfrutar de la cena, sino continuar la relación.
Gracias por la referencia, Jabaal. Gracias a los que seguís ahí, que entiendo que es por RSS. En cualquier caso, sabed que no tiro la toalla. Y en pocos días (espero!) cubriré otra alternativa que tampoco creo que vaya a funcionar, aunque hay cosas de ella que me encantan. Clac.
O no, puede que la decadencia sea laaaaarga, pero cada vez la oportunidad para las novedades se reduce.
En esas estamos, que dos grupos diferentes se han lanzado a ofrecer al mundo sus criaturas. Vamos con ellos:
En primer lugar, algunos amigos como Jabaal Miau me comentaron la existencia del Fusion Writer. Se trata de un proyecto de Indiegogo en el que no os aconsejo que invirtáis ni un euro, y ahora veremos por qué. Pero antes de entrar en detalle, los $40 que ha recaudado el figura nos pone en situación.
Lo que vemos es un render. Muy malo. Vemos en la imagen primera un word en una pantalla imposiblemente delgada (eInk tiene un sustrato de cristal, amigo pretender), y luego un teclado simil-mac, contra una base igualmente delgada.
A ver, de ilusiones vive el hombre. Pero si no puedes llegar ni a ejecución, lo que necesitas es indagar sobre el estado del arte antes que pretender que tu render se convierta en realidad.
Para empezar, ahora mismo no puede contar con pantallas de 13". Siendo un proyectito, lo suyo es contar con la pantalla más barata posible, y ahí la pantalla que eInk fabrica para Sony no cabe. Casi no se han fabricado. Otra cosa son las pantallas de 8.9", pero ahí tienes el problema de que un clamshell produciría un teclado demasiado pequeño para adultos varones.
Ahí no acaba la cosa. Puestos a seguir con la lista de los reyes magos, el amigo afirma que su delgadísimo "producto" va a ser waterproof, obviamente sin mencionar si va a cumplir IP65, IP67 o qué. Aunque el eje es el tradicional de un clamshell, pretende que la pantalla va a ser reversible como los equipos yoga de lenovo, sin percatarse de que necesitas un doble juego de bisagras para eso.
El invento va a llevar Android con un editor de texto customizado. Esto último tiene sentido, porque en la actualidad no hay editores de texto perfectamente adaptados a una pantalla eink en blanco y negro.
Acaba el despropósito con un "LCD backlight", y ahí nadie que se lo tome en serio puede seguir leyendo: si es eInk, no hay LCD backlight. De hecho, no existe ese LCD backlight: las pantallas LCD tienen iluminación trasera (backlight) antes por tubo y ahora por LED. Las pantallas eInk (por cierto, AFAIK no las de 8.9", por su antigüedad) tienen iluminación perimetral, peor o mejor implementada.
Es una pena. El creador del proyecto toca en una aspiración minoritaria, pero existente. A mí me lo van a decir. Sin embargo, hacer un render no es como diseñar un producto físico de verdad. No basta con desear. Hay que conocer bien la tecnología, cada uno de los componentes, qué puedes esperar de ellos, y con eso evaluar si puedes generar una propuesta convincente.
Los 40$ que ha conseguido le valdrán para una buena cena con su novia/o, lo que tampoco está mal. Pero si la novia/o es un poco techie, la vergüenza que le producirá semejante propuesta no solo le impedirá disfrutar de la cena, sino continuar la relación.
Gracias por la referencia, Jabaal. Gracias a los que seguís ahí, que entiendo que es por RSS. En cualquier caso, sabed que no tiro la toalla. Y en pocos días (espero!) cubriré otra alternativa que tampoco creo que vaya a funcionar, aunque hay cosas de ella que me encantan. Clac.
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