lunes, junio 25, 2018

Otro intento de E-Ink para crear una pantalla de tinta-e flexible

Uno de los motivos que me llevaron a dejar de escribir en tinta-e fue la parálisis de los fabricantes de dispositivos con tinta electrónica. O, al menos, la parálisis de los dispositivos que me interesan. Amazon llegó hace bastantes años a un pico de excelencia con sus kindles (limitadísimos, pero los mejores del mercado en lo que a Amazon le interesa), y las novedades en los últimos años son menores. La más importante ha sido imitar a Kobo y otros fabricantes en producir un producto premium resistente al agua, que está muy bien pero que no requiere esfuerzos relevantes de diseño. No hay nuevas funcionalidades. La mayoría de los usuarios se han quedado con su ereader y no compran otro porque el cambio no es racional. Como yo con mi kindle, al menos hasta que el mes que viene tenga el Onyx Note 10.3 y le empiece a dar caña.

Hablaré de las posibles mejoras en software cuando use durante bastante tiempo el onyx note 10.3. Ya adelanto que tendrá que competir con la comodidad de llevar encima el iPad mini 4, y no bastará sólo con poderse leer mucho mejor bajo el sol. Veremos.

Hoy toca hablar del hierro. De la tecnología de las pantallas.

Muchos se hicieron los dedos huéspedes cuando aparecieron noticias sobre la tinta-e en color. Siempre pensé que era una distracción innecesaria, que la tecnología EPD no puede competir con la tecnología LCD en los mismos términos y que debe ser orientada a otra cosa. El tiempo me ha dado la razón, y las pantallas EPD a color consumieron años valiosos de R&D sin llegar a nada.

Había otra vía de mejora basal: cambiar el sustrato de cristal por uno de plástico. Plastic logic fueron los pioneros en 2008, al anunciar un dispositivo con ese sustrato que, aunque todavía no era flexible, podía soportar un maltrato completamente inédito para cualquier pantalla electrónica y, tanto por ello como por la propia construcción del sustrato, se aligeraba sustancialmente al tiempo que daba mucho menos miedo portarlo en una mochila.

Un ejemplo de esto lo tenéis en el wexler, un ereader que desgraciadamente no tuvo continuidad y del que os hablé en 2012. La idea podría haber fructificado en el tiempo en un aparato bestial para leer: capaz de sufrir castigos inéditos y, si hubiera incluido una controladora mejor, una CPU y memoria mejor y se hubiera hecho waterproof/IP68, sería un ereader que llevar a cualquier parte sin preocupaciones. Podría servir, de hecho, como dispositivo de lectura y trabajo para niños y adolescentes, evitando el consumo de bosques enteros cada año para los libros de texto si el formato hubiera sido un poco mayor. Sí, soy consciente de que iría contra el modelo de negocio de las editoriales de libros de texto, pero ganaría la sociedad.

En fin. No salió, y no por culpa de esas empresas. El problema ya conocido es que amazon lo bordó con el kindle, que se culminó la curva de adopción de ereaders y que cada vez menos usuarios compraban un ereader nuevo. Para que un producto así llegue al mercado, hay que asegurar un volumen de ventas que, en nuestra situación, era muy complejo y demasiado vulnerable a cualquier decisión que no fuera óptima.

Así las cosas, no hay sustituto del wexler. Yo voy con mi paperwhite con una funda protectora que aumenta su peso, y si estoy cerca de agua lo meto en una funda waterproof. Es una pesadez, pero es lo que hay.

Pues bien, leo en goodereader que E-Ink (la empresa fabricante) se alía con flexterra para lograr una pantalla con sustrato flexible. En 2018. Plastic Logic tiene un acuerdo a largo plazo con e-Ink y ya proveen de sus sustratos a e-Ink, pero nadie ha desarrollado un producto con ellos. Lo que se puede deducir es que Flexterra quieren hacer lo mismo, y veremos si con mejor resultado

Antes no, porque hay unas patentes de Plastic Logic que, sin acuerdo por medio, impiden pantallas con ese nivel de flexibilidad. Es cierto que las pantallas con tecnología mobius tienen sustrato plástico y por ello son más ligeras, pero no alcanzan la flexibilidad del wexler ni por asomo.

En ausencia de más datos, la mejora que más destacan en goodereader es que Flexterra ha desarrollado una nueva tecnología de pantalla denominada OTFT (la O es de Orgánico), que entre otras ventajas anuncia una resistencia marcadamente superior a la de sustratos anteriores. Denominan al nuevo producto Flexterra Flexible TFT™ technology , y no es imposible que lleguen a un punto de flexibilidad y resistencia comparable al de las pantallas de los wexler.

Entiendo que el target no será tanto, o al menos no será sólo el ereader, sino otros dispositivos de etiquetado y señalización que es a donde apunta e-ink. Personalmente, creo que las pantallas enrrollables son una solución a la búsqueda de un problema, porque exigen soluciones de diseño muy difíciles y costosas a cambio de transformar tu pantalla en un rollo. Sin embargo, una implementación menos ambiciosa como la del wexler de hace 7 años podría suponer una ventaja importante para distintos perfiles de usuario. No sólo para estudiantes, sino para todo tipo de trabajadores de campo que podrían emplear estas pantallas bajo el sol, leyendo mucho mejor los datos y teniendo menos cuidado en no romper las pantallas

domingo, junio 10, 2018

onyx boox note 10.3

Dos años sin escribir aquí.

Por hacer corto el cuento de mi ausencia, el motivo principal ha sido la desilusión con la tinta-e. Comprobar que, año tras año desde 2007, ningún fabricante ponía en el mercado un dispositivo decente que sirviera para algo más que para leer y vender libros.

Eso ha cambiado. Vaya que sí

Os dejo con la review que hemos hecho Salvador Vicente y yo del Onyx Boox Note 10.3. El orden no es sólo educación: es el dispositivo de Salvador, y quien os va a mostrar por qué es el primer producto que, aún caro, os puede satisfacer (a menos que pretendáis escribir largo y tendido, que eso no da del todo la talla)


Si lo queréis ver a pantalla completa: Review del Onyx Boox Note 10.3

sábado, diciembre 03, 2016

reMarkable, otra oportunidad perdida

Luis y Pascual me han "regañado". O mejor, me han recordado que tinta-e sigue ahí. Y seguirá mientras tenga fuerzas. Otra cosa es que haya novedades que me llamen lo suficientemente la pena como para crear un post.

En un principio no pensaba escribir sobre el reMarkable. Y no lo iba a hacer, porque está en las antípodas de lo que me gustaría ver como futuro de la tinta electrónica. Pero caramba, comprobar que se acuerdan de uno y de lo que escribió sobre la tinta-e causa satisfacción y hace cambiar las ideas.

Como sabéis los que os sigue interesando el sector, la tinta-e ha quedado reducida a dos categorías:

1. Como appliance "tonta", que sólo vale para leer. Eso lo hacen los kindle y los kobo, y lo hacen muy bien. Sólo eso. Libros o, como mucho, artículos y posts de instapaper o pocket. Es fantástico porque la lectura sin distracciones es perfecta... pero, al tiempo, es frustrante no poder escribir.

2. Como tablet mal rematado. Los Onyx son los que se siguen vendiendo. Son dispositivos con Android, y llevan CPUs antiguas y ligeras. Irían mejor si no fuera porque el software nunca pasó de una beta inicial, está mal rematado o yo que sé. P.e., el Onyx Boox T68 de 2013 llevaba originalmente Android 4 y el software funcionaba de aquella manera. O sea, mal. A cambio, tanto el refresco de pantalla como el lag de escritura eran bastante aceptables. Con la actualización a Android 4.4., el sistema es más estable y compatible con apps android... pero tiene más lag al escribir hasta en modo rápido A2.

Los segundos siguen teniendo un gran potencial: bien rematados y funcionales, permitirían trabajar al sol y darían un mayor descanso visual. No hablo por hablar: he usado semanas un yotaphone 2 y su pantalla de tinta-e está a años-luz en fluidez y refresco que el Onyx. El secreto es evidente: sacrificar algo de autonomía a cambio de una CPU mucho más potente. No tengo noticias de que en Yotaphone vayan a dar el salto a tablets dado que, para empezar, el futuro de los tablets es cuestionable. Pero esta gente tendría la clave para ofrecer tablets en tinta-e plenamente funcionales y gozosos.

En esas estamos, cuando unos seres hipsters de la muerte sacan "the paper tablet". Ni entrenando pueden ser más pijos. Vedlo vosotros mismos



¿Qué usuario nos presentan? Chicos y chicas guapísimos, "haciendo" cosas entre paseos en bici ecológica hasta el dock of the bay, y manteniendo perfecto su look en todo momento. Los primeros segundos, incluso antes de dar al play del video, me marcaron: he sido académico, en parte lo sigo siendo... y un académico no curra así. No digo ya en su despacho: en una biblioteca va a estar rodeado del caos que le permitan, dejándose los ojos y volviéndose loco en general.

¿Cuál es el problema?

Para empezar, que me quema. Me quema comprobar cómo esta tecnología se desaprovecha desde que está madura, allá por el lanzamiento de Pearl en 2009-10. Me fastidia seguir sin poder escribir bien más que con el yotaphone (que lo tengo escacharrado, por cierto). Lo de distraction-free está muy bien, cierto... pero no tendría por qué ser tan radical como el Kindle. El término medio y eso.

Para continuar, es que es un producto presentado para posers. Demasiadas veces se descuida el realismo de los casos de uso; más aún, el problema de este producto es que antepone ideas abstractas y la forma a la función. Por ejemplo, yo escribo cada vez más en papel y a mano, al tiempo que dibujo y uso acuarelas. Pues bien, de lo visto no he encontrado nada que me justifique abandonar mi pluma y mi cuaderno de buen papel por el reMarkable.

El primer ereader del mercado, el iRex iLiad (del que tuve uno de los primeros de españa, y lo vendí), era este concepto en 2007. Un lápiz o palito wacom para subrayar y anotar. Joder, ya hace 9 años era un error: imitar literalmente la forma de subrayar analógicamente es imitar torpemente algo que funciona en papel, cuando se puede hacer mejor y más rápido con selección de texto y anotación con teclado virtual. Por ejemplo, cuando trabajo con documentos subrayo a toda velocidad con selección y dejo comentarios con teclado virtual usando Bookari en un tablet android (un note 12). Esta solución es superior en limpieza y velocidad a como trabajaría a mano con textos impresos en papel.

El lápiz está muy bien conseguido. Pero, aún así, no puede competir con un lápiz wacom con una pantalla LCD y un procesador decente... o, sobre todo, con pluma o lápiz sobre papel. En todo lo que han ofrecido, no he encontrado una respuesta que me satisfaga para la pregunta ¿Por qué gastar 500 pavos para hacer lo que hago con mi cuaderno de papel de 190 gr.?

La gran ventaja de un ereader de ese tamaño sería poder leer PDFs A4. Eso se podrá hacer... pero no le dan suficiente importancia. Por ejemplo, creo que sería mucho mejor tomar notas en papel y, si las queremos tener en digital, escanearlas con camscanner y un teléfono con una cámara decente.

No quiero quitar méritos al dispositivo. Para empezar, el sustrato de la pantalla parece que es plástico, como el Onyx max o el unicornio de sony. Eso es una genialidad, porque puede aguantar golpes que mandarían a un dispositivo de pantalla con sustrado de cristal al cielo de los dispositivos. Parece que el lápiz tiene una respuesta casi de tablet normal, y también es un logro importante. No emplear android, sino una distro Linux optimizada para el dispositivo también está´´´´´  muy bien... aunque no hay demos reales para comprobar lo que tarda en arrancar o en despertar.

Pero insisto, creo que yerran el tiro. Creo que el concepto es erróneo, y que no se van a comer un colín. No puedo entender por qué un número significativo de usuarios abandonarían su cuaderno y lápiz, o bien su tablet con lápiz (galaxy notes, ipad pro, tablets chinos con wacom a precios cojonudos). Es legible al sol, vale... pero también lo es un cuaderno, que luego puedes fotografiar.

Estos días estoy muy liado, porque tengo visitando a mi hermano de Israel. Pero lo mismo saco tiempo para poder ilustrar la tremenda ventaja que es trabajar en papel y digitalizar con camscanner.

Lo dicho, es una pena. Creo que un futuro prometedor de la tinta-e serían dispositivos de menos autonomía, pero más capaces. Ya lo sabéis, que permitieran escribir a máquina (que será más rápido y eficaz que escribir a mano), y trabajar con textos mientras se salvaguarda la vista. Algo para leer y escribir en un parque, y para abandonar por unas horas las pantallas retroiluminadas. Pero tiene que funcionar de forma estable y suficientemente fluida. Tiene que ofrecer ventajas para las que sea razonable invertir unos cientos de euros. Si no, será otro intento fallido que añadir a la larga lista, y es una auténtica pena.

domingo, marzo 20, 2016

Outliner y dictado de voz

Luis Castaño, un lector veterano de tinta-e, me ha hecho una consulta que me parece muy interesante. La publico, con mi respuesta a continuación, y os pido vuestra opinión para alter

Buenas tardes, Juan Luis:
Soy Luis Castaño y te he escrito ya en otras ocasiones enviándote algún enlace cuando ha salido alguna novedad sobre tinta electrónica o "máquinas de escribir". Hoy mi correo es más bien para consultarte algo. Te explico:
 
Resulta que en 2011, a raíz de un descubrimiento casual, me embarqué en una investigación sobre la Historia de las Medidas que ha dado lugar ya a 33 artículos en academia.edu y sigue creciendo (y lo que queda, ya que abarca toda la Historia y todo el planeta). Bien, el caso es que por motivos de salud no puedo redactar una tesis sobre el tema (como me propuso un catedrático de historia con quien hablé en 2012) pero algunos amigos me han propuesto que escriba un libro sobre el tema. Y aquí es donde viene mi consulta porque material tengo de sobra pero tengo que organizarlo.
 
Hablando con un amigo el otro día se me ocurrió que igual sería más fácil "dictarlo" con algún programa de voz. Por otro lado ya tengo un guion del libro pero queda el trabajazo de reorganizar toda la info. Y pensando en eso esta tarde me acordé de tu blog ya que en varias ocasiones has hablado de programas que permiten "trabajar en árbol" o algo así (saltándonos la habitual organización lineal de la "máquina de escribir"). ¿Hay algún programa de ese tipo fácil de manejar para un absoluto novato en tales lides como es mi caso? Porque si lo hay quizá combinando el dictado de voz con esa forma de "trabajar en árbol" me sería mucho más fácil ir sacando poco a poco el libro en los ratos que pueda.  
 
En fin, esa es la consulta. Muchas gracias. Un cordial saludo.
Podemos dividir tu problema en dos:

1. Por una parte, lo sencillo: no hay, a fecha de hoy, un software o servicio de dictado que se acerque siquiera a Dragon Naturally Speaking. Es una inversión, de acuerdo, pero si el dictado va a aportar velocidad, una solución a algún problema o freno físico, comodidad, etc., merece la pena.

2. La parte difícil de aconsejar es el outliner. Un outliner propiamente dicho tiene que organizar jerárquicamente un documento en secciones, y esas secciones se deben poder reorganizar según se necesite, tanto haciendo padres o hijos como subiendo o bajando la sección en la dimensión vertical. Como he dicho en varias ocasiones, el aumento de productividad es tremendo: no sólo te permite tener todo el tiempo presente la estructura de tu documento, sino que puedes hacer evolucionar dicha estructura cuando lo ves claro.

El mejor software que conozco para esto es Scrivener, que me lo presentó mi colega el rfog. Tiene alguna limitación, como no disponer de Ctrl Z cuando haces cambios en la estructura, pero aún así está tan bien pensado que merece la pena. Es más útil incluso en no ficción, porque se pueden colocar los materiales de investigación en una "carpeta de investigación", y no salir del entorno de trabajo en horas.

Para un proyecto como el que comentas, Scrivener se adapta muy bien. Ojalá que Manuskript alcance esa capacidad en un futuro cercano.

Para proyectos más reducidos, o si te gusta un entorno más sencillo, hay una compilación estupenda de outliner aquí. En tiempos, eché un vistazo a

Una buena idea con los outliner más sencillos sería hacer backups periódicos en un pendrive, no sólo de los datos sino de la app (e.g. keynote o treeline son plenamente portables y no hay que instalarlos). De esa manera, podréis trabajar en cualquier parte con vuestros textos. Una versión más contemporánea de eso es trabajar en un directorio con los datos y el ejecutable de vuestro outliner sincronizado en dropbox

En cualquier caso, la idea es completamente correcta: una estructura de secciones no aporta sólo claridad, sino que divide un proyecto en proyectos más pequeños. De esa manera es más fácil sacar tiempo, como comenta Luis, para una sección o dos

¿Qué os parece? ¿Alguno podéis aportar experiencia al respecto?

domingo, marzo 13, 2016

¿Qué tendría que llevar un dispositivo de escritura perfecto para tí? (2): más acerca del software

Gracias por vuestros comentarios. Como dice Victor, aún hay mucho margen de mejora para el software de escritura. Recordemos que la inmensa mayoría de los usuarios siguen anclados en la metáfora de la máquina de escribir.

Como indica David L., un buen punto de partida es WYSIWYM. Precisamente, la metáfora de máquina de escribir se denomina WYSIWYG, y la G de Get deriva de que lo que sale en pantalla es lo que saldrá en papel. Por los cojones, vaya, pero así quedó en su momento.

La M es de "mean", Lo Que Ves Es Lo Que Quieres Decir. En un software WYSIWIM, lo que se ve en pantalla no equivale físicamente a lo que saldrá en papel, sino conceptualmente: negritas y cursivas o títulos de sección, por poner los dos ejemplos más comunes. Eso es lo que necesita el software, que le digas qué es negrita y qué título de sección, y él se curra lo demás. El resultado:

1. No se pierde tiempo en maquetar
2. El aspecto es siempre homogéneo, cada recurso siempre aparece igual, y el look final de los documentos es el correcto.

Para eso, LyX es el rey (al ocultar los tags más comunes de LaTeX, pero pudiendo emplear LaTeX cuando te peta), pero realmente valdría cualquier editor de texto markdown con la posibilidad de escribir sin ver los tags. Mira que **negrita** es más cómodo que \textbf{negrita}, pero negrita es aún más cómodo.

Nota: pulsad en las capturas para ampliarlas y leerlas mejor


Markdown, como indicábamos, es hoy en día el formato intermedio más logrado. Con multimarkdown o pandoc puedes convertir a una cantidad de formatos realmente grande y casi no comete errores. Lleva muy poco tiempo limpiarlos, y lo digo por experiencia.

Más allá de ese punto de partida, quedan las demás ayudas. Bajo mi experiencia, el tablón de corcho de Scrivener no aporta realmente. Ojo, lo mismo soy yo. Sin embargo, hay otros dos elementos que sí.

El primero es el outliner. En eso scrivener se sale, siempre que no colabores con alguien. Un outliner es un esquema jerárquico de secciones, y a poco que sea complejo un documento es tremendamente útil para mantener su estructura en tu cabeza en todo momento. De hecho, acaban de implementar una versión mínima en google docs, y es una ayuda.

Sin embargo, un outliner puede ser mucho más. Un outliner de verdad, como el de scrivener o el de lyx, te permite cambiar el orden e importancia de las secciones. Puedes hacer que una sección suba o baje en el esquema, o darle más o menos importancia. Puede pasar de ser padre a hija, o nieta.



Esto podría sonar desordenado, pero es justo lo contrario. Cuando la cabeza está en ebullición, no mantenemos siempre la creación sobre raíles. Un pensamiento nos da varios saltos de rana hasta llegar a un tema diferente, interconectarlos, apuntar ideas sobre el nuevo tema, volver al anterior, etc. Si se puede cambiar el orden y nivel de las secciones, el documento puede crecer orgánicamente. Nos va a resultar MUCHO más sencillo adaptar el documento cuando por fin nos damos cuenta de que cierto número de secciones deberían ser hijas de otra mayor, contarse más tarde, etc.

De hecho, un outliner completo sirve muy bien para desarrollar la escritura con el método snowflake, de las ideas centrales a su desarrollo completo. De alguna manera, siempre he trabajado así en mi tarea de escritura de informes, y no sé trabajar de otra manera. Necesito las ideas alineadas y apuntar mi argumento antes de ponerme a escribir. Y cuando escribes contra reloj, ni te cuento.

En eso scrivener se lleva la palma. El concepto de outliner es tan central para el producto, que me ayudó a valorarlo en LyX.



Otra ventaja decisiva de scrivener es su concepto total de plataforma de escritura. No sólo tienes un scrivener realmente potente, sino que te facilita el espacio para ir colocando toda tu documentación de investigación. Esto no suena tan increíble en un mundo con evernote... hasta que te das cuenta que, con algo como scrivener, no tienes que salir nunca de tu entorno de escritura y sólo tu pereza o tu maldita multitarea impiden que ese día alcances un progreso satisfactorio. Progreso que, además, Scrivener te permite medir poniéndote objetivos de palabras por sección o por día. En España no estamos todavía acostumbrados a medir los documentos por palabras, pero no hay otra forma comparable. Contar páginas es no ya de máquina de escribir, sino de benedictino en la Abadía del Crimen.



Finalmente, una ventaja decisiva de scrivener es que graba constantemente cada cambio que haces en el archivo correspondiente. Unido a Dropbox, es una combinación imbatible para escribir con seguridad

Como límites para scrivener, están:

  • Que el formato nativo es RTF, que no es tan convertible como markdown.
  • Que la estructura de archivos es absurda: por más que, genialmente, cada sección es un archivo independiente, el programa la jode por completo porque el archivo índice bloquea todos los subdocumentos. Eso no es un problema trabajando a tu rollo, pero sí si tienes que colaborar: al final, el proyecto entero sólo puede tenerlo abierto una persona a la vez. Al menos va a sincronizar rápido, porque sólo tendrá que mover los cambios en cada subdocumento específico y no en un documento único.
  • Que no hay Ctrl+z para los cambios en secciones. Estaos muy al loro al cambiar de sitio o nivel una sección, porque lo tendréis que deshacer a mano

Hay soluciones. LyX, p.e., permite trabajar con documento maestro y documentos hijos. Si trabajáis en equipo, podéis mantener un maestro entre todos y centrar el trabajo individual en los hijos. Con ser un poco disciplinados, no hay por qué pisarse.



Sin embargo, LyX es casi perfecto. Casi. La conversión a otros formatos es insuficiente. No tiene el espacio para documentación de investigación de Scrivener, ni sus fabulosas herramientas de medición y objetivos.

En conclusión: hay mucho por mejorar. Hay modelos geniales y poco conocidos, como los de Scrivener y LyX, pero se puede ir más allá. En ese sentido, Manuskript se queda con las mejores ideas de Scrivener, pero simplificando, y su creador está abierto a sugerencias.

Lo que creo que necesitamos es un entorno multiplataforma (Android incluído, y posteriormente la nube de marras), que permita generar documentos fácilmente exportables a lo que necesitamos, que se base en WYSIWIM y outliner completo, que aporte un espacio de investigación y herramientas de medición de longitudes y objetivos. Con algo así, que pudiera ser empleado hasta en un smartphone, el salto sería casi tan potente como el que supuso WYSIWYG (o sea, word).

El principal obstáculo es la inercia. Tengo acumulada la impresión de que la inmensa mayoría de usuarios se conforma con un WYSIWIM. No parece nada sencillo que salgan de sus railes mentales y que exploren siquiera la posibilidad de obtener más y mejores resultados en poco tiempo, porque ya tienen "lo que necesitan". Aunque, para grabar, el icono sea un disquete, y haya una regla donde colocar los tabuladores.



En próxima entrega, hay dos opciones:

  • seguir con la parte software si veis que queda algo en el tintero
  • empezar con la parte hardware

Espero vuestros comentarios. Como veis, en esta serie de posts quiero poner encima de la mesa algunas de las conclusiones y auto-enseñanzas que he ido acumulando sobre optimización de la escritura, y de la misma forma me gustaría que añadierais en comentarios todo lo que consideréis oportuno.

domingo, marzo 06, 2016

Review del Onyx M96 Universe(1), por Pablo Vázquez

Pablo Vázquez me ofreció hacer una review del Onyx M96 Universe, un equipo que me pareció muy interesante y, de hecho, una de las pocas apuestas valientes en nuestro mundo menguante de la tinta-e. Os dejo con él.


sábado, febrero 27, 2016

¿Qué tendría que llevar un dispositivo de escritura perfecto para ti?

Eso es lo que me preguntaba Victor en los comentarios de mi último post. La pregunta salió a partir de mis comentarios negativos sobre el freewriter, que se podrían resumir en una sola pregunta: ¿Hay algo que pueda competir en importancia con mejorar la experiencia de escritura y sus resultados?

El punto de partida debería ser el siguiente: muchos siguen (¿seguís?) empleado para escribir un tipo de editor que sigue la metáfora básica de una máquina de escribir con esteroides: WYSIWYG. Word, writer, esas cosas raras que hacen en Apple, incluso wordpad o el google docs imitan visualmente a una máquina de escribir, y las operaciones son las de una máquina de escribir mágica: escribir, borrar, mover, dar formato de carácter o de párrafo, etc.

Conforme un usuario ha nacido a partir de los 80, es menos probable que haya visto una máquina de escribir física en funcionamiento cuanto más joven sea, y no digamos que la haya usado en serio. Yo nací en 1971, y las usé realmente poco, porque a partir de los 16 palos ya estaba usando wordstar.

¿Tiene sentido que una persona nacida a partir de 1990 emplee una máquina de escribir que jamás ha conocido en la realidad?

Otra alternativa es la "escritura sin distracciones". Con mucha cabeza, algunos autores han renunciado a cualquier cosa que no sea escribir (siendo cosa=formatear, maquetar y en general joder la marrana). Para eso vale el notepad, o su versión ++, cualquier editor de texto en cualquier plataforma y, por supuesto, el überpoderoso VIM (o EMACS si tienes más de 10 dedos en las manos o más de 30 articulaciones). La ventaja es evidente, pero también lo es la limitación: ¿seguro que con máquinas con zillones de transistores, lo mejor que podemos aspirar es a un notepad?

Luego tenemos el modelo outliner, que descubrí gracias a scrivener. Si no lo conocéis, prefiero que indaguéis por vosotros mismos. Hace poco que un tipo la mar de amable ha lanzado una alternativa libre, manuskript, con un gran potencial. Lyx ofrece también un outliner, que no manejaba en todo su potencial debido a que no entendía el concepto en su totalidad, y encima se basa en la escritura sin distracciones. Es mi herramienta por defecto, pero no es perfecta (e.g., si necesitas otra cosa que no sea latex/pdf como formato de salida).

Y aquí acabo... por ahora. Creo que es un buen resumen para tomarlo como punto de partida.

Pero no quiero continuar sin vuestras ideas. Si seguís leyendo tinta-e, y si habéis leído el post hasta aquí, es porque la mejora de la experiencia de escritura es un tema que os interesa. Querría plantearos una pregunta inicial, a responder en los comentarios:

¿Qué creéis que hace falta para mejorar la experiencia de escritura respecto a lo que tenemos actualmente?

Y ojo, no incluye la parte sistema (con qué programas hay que convivir, o hasta dónde se podría simplificar el entorno de trabajo para ayudar a la concentración en la escritura) ni la parte hardware (qué novedades ofrecerían una ayuda real para la escritura). Sólo querría discutir acerca del software de escritura como punto de partida para llegar al Sión del aporreo de teclado.

No os cortéis, porfa. Tengo las ideas más o menos claras, pero seguro que se os ocurren cosas que no he tenido en cuenta. Y si leéis el post en RSS, por favor entrad al post para mantener la discusión unificada.

¡Gracias de antebrazo!

viernes, febrero 26, 2016

Freewriter, el error de anteponer la forma a la función



Los que me leéis desde tiempo ha sabéis que persigo un concepto: el e-writer, el dispositivo o montaje que permita escribir con la vista descansada, con las menores distracciones posibles, bajo el sol, sin preocuparte con la batería...

Pues bien, a lo largo de esta semana han salido publicaciones en las que se anuncia la próxima venta del freewrite (antes hemingwrite), un dispositivo que, en teoría, cumple con todo esto. Encima, emplea un estupendo teclado mecánico con switches cherry red.

Yo tendría que estar dando palmas con las orejas y lanzándome como si no fuera un mañana a por él, sin importar el precio.

¿no?

Pues no. Ni de broma. Y paso a explicarme

El 18 de octubre de 2014 escribí al respecto por primera vez. Ya en aquellos días decía que

lo cierto es que no soporto el hipsterismo. No soporto cuando el diseño se antepone a la función, para empezar porque la función en un dispositivo es la que define su belleza ante mis ojos. Por ejemplo, un teclado IBM serie M es bello por lo que es, el culmen de la perfección de los teclados.
Y lo que vemos aquí es diseño anteponiéndose a la función. Los creadores hablan de un entorno libre de distracciones, pero para eso basta y sobra con un editor de texto como el que uso para escribir este post (en este caso, como es Android, un clon de ed llamado Jota que creó un japonés muy amable). Para ese viaje, no hacen falta esas alforjas, esas palancas steampunk, neogóticas o como las querramos llamar. Aumentan el coste de manera absurda, y de hecho se coloca parte de la carcasa tapando la pantalla e-ink para que simule ser una segunda pantalla elíptica.
Y no he cambiado de idea.

Lo que más me flipa es que, por cosa de la moda y el postureo, los bugs se transforman en features.


  • Ahora está de moda el dispositivo anoréxico. Más delgado == mejor, como vemos en el absurdo en el que se cae con el macbook 12 y su teclado de menos de 1mm de recorrido. Pues bien, este ladrillo imitativo de una máquina de escribir mide 5 cm de profundidad
  • Puedes escribir en cualquier parte... cargando con 1,8kg. Casi dos kilos de peso. Los mismos analistas que echan pestes de un equipo que supere el 1,2kg, o menos aún, ahora alaban al mamotreto éste


Y es todavía peor.

Si no se conoce el sector, se pueden dar por buenas todas las afirmaciones. No se tiene en cuenta el "pequeño" problema de diseño de que la pantalla está paralela al teclado y, por lo tanto, el usuario la verá de inclinada a muy inclinada. Por ejemplo, será francamente incómoda de usar encima de las piernas. La práctica totalidad de las fundas-teclado dan cierta inclinación a su dispositivo para que sea lo más perpendicular posible al ángulo de visión del usuario.

Más madera: la pantalla. Por lo que se ve en los videos, me juego algo a que es una pantalla pearl. Tecnología probada, y tal, pero el contraste está muy superado por carta.

Más madera: la controladora. Ahí sí que tenemos la madre del cordero. En los pocos vídeos en los que sale una prueba REAL del usuario escribiendo, veréis un lag importante entre la pulsación y el carácter. De hecho, los muy cucos salen en la mayoría de los vídeos sin escribir en tiempo real, con el texto de la futura novela inmortal reposando quieto en la pantalla. El problema es que las controladoras que llevaba Pearl (realmente EPSON de la época, quizás en casos minoritarios alguna otra pero hay muy poca variedad) no permitían un refresco aceptable. En los Onyx Linx T68, p.e., hay un modo blanco y negro A2 bastante rápido, que permite una escritura razonablemente rápida hasta el punto de poder escribir en ellos sin volverte loco por el lag. Tenéis la prueba en 4:31



Y es que el lag en escritura es una cosa muy chunga. Estamos tan acostumbrados a escribir sin lag que damos por supuesto que una pulsación en el teclado corresponde a la aparición instantánea del carácter correspondiente. Si podemos escribir sin mirar al teclado, vamos revisando de manera constante nuestro texto, a la caza de errores o pensando en las siguientes frases y párrafos. Por experiencia de manejar el T68 sin el modo A2, he comprobado que un lag significativo entre el teclado y la pantalla me descarrila el tren de pensamiento. Traté de escribir textos mínimamente desarrollados, y una y otra vez se me iba la pinza al cabo del rato, por el desfase entre lo que pensaba, lo que escribía y lo que salía en la pantalla.

¿Queréis escribir sin distracciones?

Echadle huevos al asunto, internos o externos. Abrid un editor de texto plano sobre fondo negro y poneos a escribir. Resistid las tentaciones de abrir el correo, twitter, navegador o whatever. Seguid escribiendo. Si tenéis que trabajar con textos complejos, os recomiendo Scrivener o Lyx. Y si queréis un aspecto perfecto, también os recomiendo Lyx. Es cosa vuestra.

Depende de vosotros.

No depende de la tarjeta de crédito

Depende de vuestra fuerza de voluntad

Ojo, ojalá que saliera un ewriter con las ideas claras y con la función anteponiéndose a la forma. Todavía tengo esperanza que los nuevos N96 o el Max de Onyx den suficientemente la talla. I want to damn believe. Quiero escribir bien al sol en primavera y verano

Pero antes está escribir. Que no se cansen tanto los ojos está bien, pero es más esencial disponer de un entorno sin distracciones y en el que puedas organizar bien tus ideas.

De hecho, la organización de las ideas es más importante que la escritura sin distracciones. Un editor de texto plano está bien, pero un árbol de textos o de secciones del texto como ofrece un outliner es más importante a poco que sea complejo el texto. Con un outliner, puedes bocetar tus ideas principales y aprovechar la no-linealidad de tu mente creadora. Puedes saltar de una sección a otra, apuntar algo que va a funcionar después pero no ahora, y no volverte loco en un texto enorme con anotaciones página tras página. Superar el paradigma de la máquina de escribir y aprovechar que estás usando un ordenador para escribir marca la diferencia a la hora de desarrollar un texto ordenado, realmente cómodo de leer y que ayude a convencer de las ideas que expresas en él, o a meter al lector en tu narración.

Precisamente ése es el problema del freewriter. Que por postureo hipstérico, imita físicamente a una máquina de escribir, cuando la máquina de escribir es una metáfora fósil que hay que superar para aprovechar mejor el tiempo que pasas aporreando teclas.

jueves, febrero 11, 2016

La tinta-e se mueve en 2016 (1) Onyx Boox N96 y N96ML

Mira que Onyx ha sacado productos a medio acabar. Mira que hay más de una vez que con su implementación de Android te entran ganas de poner el cacharro en modo vuelo, como dice mi compi el @elrfog. Nadie puede negar que sus productos son mejorables.

¿Pero sabéis qué?

Que lo siguen intentando. Que, acojonantemente, no han tirado la toalla y este año lanzan modelos nuevos. En esta entrega y la siguiente, os voy a hablar de sus dos novedades que me han parecido más interesantes: el N96, con y sin palito, y el Onyx Max, con la fantabulosa pantalla mobius.

La parte software es suya. Imagino que lo podrían hacer mejor, pero también asumo que tienen los medios que tienen. Además, android no ayuda precisamente: ni siquiera el abandono de la máquina virtual anterior (Dalvik) por la nueva (ART), ha conseguido que el sistema sea comparable en ligereza a una máquina en la que corra software nativo, no virtualizado. En fin, las delicias que no para de proporcionarnos Android.

Y tampoco es que me pueda quejar demasiado. Android ha traído smartphones y tablets que proporcionan a más de mil millones de seres humanos capacidades antes impensables. Vale. Pero eso no quita para que, en un e-reader, contribuya a que el cacharro se arrastre.

Sin embargo, lo que más contribuye a que el invento no vaya muy fluido es el desarrollo de la tecnología de pantalla y, sobre todo, de las controladoras. De acuerdo que respecto a 2007 el refresco de pantalla no tiene nada que ver, pero cuando ves un editor de texto en una pantalla EPD, siguen siendo evidente sus limitaciones.

Precisamente, como se trata de Onyx, pude comprobar que en la esquina superior derecha de ambos equipos sigue el icono del modo A2. Los propietarios de un modelo Onyx relativamente reciente lo podréis reconocer: se trata del activador de un modo de pantalla monocromo (en lugar de los 16 tonos de gris normales) que permite que la pantalla vaya realmente rápido a cambio de perder el antialiasing. Para escribir merece mucho la pena.

Ambos modelos montan una pantalla de 9.7", similar en tamaño a la del iPad, y todavía no se conoce la generación de pantalla. Yo apostaría por Pearl, porque no conozco una pantalla carta de ese tamaño, ni mobius. La resolución es de 1200x825, raruna y escasa.



Con todo esto dicho, pasemos al N96. Realmente son dos modelos, el Boox N96 y el Boox N96ML. Son, como dice Nate Hoffelder, evoluciones del viejo modelo de 2013. Y como dice también, una evolución a mucho mejor.

Ambos equipos van a montar Android 4.0. Eso implica, desgraciadamente, Dalvik. Sin embargo, es Dalvik con 512mb de RAM o con 1Gb según modelo, lo que ya es otra cosa. Android puede funcionar muy bien con 1Gb si no haces el cafre con demasiados programas a la vez, y aceptable con 512, sobre todo si usas poco a la vez.

Además, incluye conexión Wifi, Bluetooth (que por narices es compatible con un teclado externo, porque los modelos anteriores ya lo eran), slot microSD y entrada y salida de audio. Lo de la entrada y salida es hasta anticuado para los estándares de jack único de nuestros días, pero a mí me vale.

450 gramos (bien!), paso de deciros el grosor (cada vez me parece una gilipollez más gorda). La batería de 3000 mAh le va a dar una autonomía razonable, incluso no el teclado



La diferencia entre los dos modelos es que el ML va a montar un lápiz activo

Hay que esperar a que se liberen las especificaciones y a ver reviews en vivo y en directo. Me tentaría, si no fuera porque va a salir también el Onyx Boox Max... que es otra historia que contaré en breve


viernes, diciembre 04, 2015

Podéis pedirle cosas a Amazon acerca del Kindle. Pedidle un ewriter


Acabo de leer en good e-reader una referencia al feedback de Amazon sobre los kindle. El tema lleva años, pero en estos momentos míos de resurrección del T68 se me vino la idea como del rayo, y de ahí este email
Hi,
I have a blog in Spanish about eInk devices since 2005, http://tinta-e.blogspot.com. I have been advocating for the use of EPD-based ereaders for writing, since EPD screens are much more eye-friendly than LCD.
Actually I use an Onyx T68 connected to a bluetooth keyboard. It works, but it is based in Android and is quite more slower than my kindle.
I assume that Amazon doesn't have plans for implement any bluetooth chip to a future kindle (Am I wrong?). However, it would be very easy to connect an USB keyboard using an OTG adaptor, if the device is prepared for it, and a simple editor would work astoundingly for distraction-free writing.
Think about it: the best device for reading would be the best device for writing.
Thanks in advance for your attention
Best regards,
Juan Chulilla
Lo que os pido es un par de minutos para que les pidáis que permitan el uso del puerto USB para conectar un teclado externo y poder escribir con la comodidad que permiten sus pantallas. No es que sea muy optimista a corto plazo, pero no hay nada que perder con ello



domingo, noviembre 29, 2015

Recuperar el T68

Me acaban de recetar unas gafas nuevas. He perdido 2 dioptrías de vista cansada en 4 años. Sí, ya sé que tenía que haber venido llorado de casa.

Lo cierto es que no me puedo quejar. Si le echo tantas horas al ordenador es porque estoy con dos proyectos muy demandantes e ilusionantes. Bueno, y también por leer mis feed RSS. Controlar mi foro, y lo que se dice en otros dos de mis frikeces. En fin, que ora et labora y mary has a little lamb.

Así las cosas, os conté el otro día cómo he resucitado la pantalla pixel qi. Como tal pantalla, me permite usar todo el software que empleo normalmente, con tal de disponer de una buena iluminación o, mejor, de luz del sol directa. Lo malo es que es muy poco móvil, porque tengo que montar un tiberio importante para guardarlo y sacarlo. De la misma manera, tampoco me vale para un apuro, porque acaba dando pereza montar el montaje para cinco minutos.

También os conté que el límite del T68 era, por una parte, el refresco. Eso se soluciona razonablemente con el modo A2, que lo pone en blanco y negro y se puede leer y escribir sin mayor problema. El problema que no pude resolver hasta ahora, y que no tiene apaño hasta donde sé, es la implementación de Android por parte de los alegres chicos de Onyx, que he venido en denominar CaspAndroid. P.e., cada cierto tiempo alguna app deja de funcionar... menos Jota, porque su autor japonés la hizo a prueba de bomba. La original, ojo.


Tantos pasos tenía que dar para publicar los contenidos que generaba con el T68, que me frenaba por pura pereza... hasta que he visto mi cable OTG y se me ha hecho la luz. Un cable USB OTG es un adaptador que permite, p.e., conectar un smartphone con Android (no con iOS, jar, jar) a un pendrive, un teclado, etc. En este caso, la diferencia es de la noche al día.


Escribo con el T68 sin distracciones, lo que es un bonus estupendo. Su pantalla es extraordinariamente amable con mis ojos, y merece la pena para escribir del tirón textos mínimamente largos.

Cuando acabo, lo conecto al móvil. En unos segundos, el móvil lo reconoce como una unidad de almacenamiento y puedo acceder al archivo de texto. Una vez lo tengo, puedo emplearlo en la app que necesite.

En este caso, no en blogger. Blogger tiene una app asombrosamente cutre para Android. Abro blogger desde el navegador, pego el texto y aquí tenéis la entrada.

Esto cambia las cosas mucho más de lo que parece. Por una parte, fomenta la escritura sin distracciones. Por otra, evita las tonterías del CaspAndroid de T68 y puedo emplear el texto creado con el T68 sin restricciones.


Me resulta mucho más útil y cómodo que antes. Me da la impresión de que lo voy a emplear a menudo porque se ha vuelto de repente doblemente funcional. De hecho, a los que tengáis un T68, os aconsejo que hagáis la prueba para comprobar si el T68 o equivalente (M96) se vuelve o no más útil para vosotros.


P.S. El llavero que véis a la izquierda es de la Fundación Infante de Orleans. No está ahí por casualidad: hay que apoyar, siempre  que sea posible, a la asociación más importante de aviación histórica en España. Si os interesa el tema, lo podéis ver en www.fio.es

domingo, noviembre 22, 2015

Un lector veterano me envía un recordatorio sobre los monitores de pantalla tinta-e de Dasung

Hola Juan Luis:

Llevo unos años leyendo tu blog, y hemos hablado alguna vez por e-mail.

Quería pasarte información sobre un monitor e-ink, por si no habías tenido conocimiento del mismo (aunque igual ya lo conoces): aquí te pongo un enlace de un análisis del mismo: http://the-digital-reader.com/2015/07/10/one-week-with-dasungs-13-3-e-ink-usb-monitor-video/

 
 
image
 
 
 
 
 
One Week With Dasung's 13.3" E-ink USB Monitor (video) |...
E-ink screens are the holy grail for those who get migraines from staring at LCD screens, but when it comes to monitor alternatives there are few available options....

Vista previa por Yahoo

 


Parece que la versión comercial aún tiene problemillas de soft, pero lo que podemos ver aquí: https://www.youtube.com/watch?v=vny-JTpt-aU
es impresionante por las posibilidades que abre.

Obviamente en el modo "rápido", el "papel se ensucia", pero es lo que hay con e-ink: o rapidez con menos limpieza de imagen o lentitud con redibujado y limpieza.

Con algo así, según evolucione, podemos tener un buen monitor e-ink de mesa, e incluso hacernos un portátil.

Ojalá sacasen uno con entrada HDMI :) y con el firmware/soft funcionando perfectamente.

Saludos
La verdad es que no había cubierto este producto en tinta-e porque me pilló en uno de los momentos más bajos sobre nuestro tema de interés común. Cuando leí el (como siempre, ecuánime y sin pelos en la lengua) post de Nate H., me encogí de hombros. Nate se dejó los 1.000$ en el producto, y no logró que el driver funcionara correctamente al no estar firmado. Imagino que a los chinos no les importa tanto,  con minolles y minolles de cajas con XP.

El caso es que Nate se encontró que no podía extender el monitor, y que en monitor reflejado el producto ofrecía una resolución única de 800x600. Ésa es la misma resolución que se obtiene por las buenas con una pantalla pixel qi como la mía... con la salvedad de que se puede extender el escritorio. A mí me resulta usable, porque abro VIM o instapaper en la pantalla p-q, estoy leyendo o escribiendo largo rato, y luego vuelvo a las operaciones con la pantalla normal. Al cabo del rato le ahorro muchos minutos de exposición de pantalla retroiluminada a mi vista, y creedme si os digo que me viene muy bien.

Volviendo a la Dasung, indican en su web que han vendido el lote. Es más, no encuentro ninguna indicación de que la vuelvan a fabricar, con lo que asumo que se quedará como otra iniciativa más a medio cocinar.

En el mejor de los casos, como dice David: hay que asumir que para que una pantalla EPD actual tenga un funcionamiento suficientemente fluido, acaba dejando ghosting. Con mi Onyx T68, acaba siendo incómodo. Con una pantalla y una controladora más modernas, quizás no tanto. En cualquier caso, el problema es que se trata de un reto técnico complejo del que están pasando los fabricantes consolidados, y al que sólo se están metiendo fabricantes de medio pelo, que sacan productos a medio cocinar al mercado. En este caso, el problema ha sido de driver infame. En otros, de software incompleto.

TAMPOCO puede ser tan difícil, narices. Sabemos que el resultado va a ser limitado. Pero también sabemos que a una minoría de usuarios nos puede hacer la vida mejor. Es más, si el precio fuera lo suficientemente bajo, más usuarios podrían apreciar una pantalla auxiliar de precio contenido, tanto para escritura como también para lectura prolongadas.

jueves, noviembre 19, 2015

No entiendo el T68+de Onyx

Nate Hoffelder acaba de publicar una breve recensión acerca del nuevo Onyx T68 con pantalla carta. Y no lo entiendo. No me entra en la cabeza que la diferencia entre una pantalla carta y una pearl sea tan pequeña... a menos que no sea carta y sea pearl. Vedlo vosotros mismos

Primero comparando las dos generaciones(¿?)



Y luego comparando el T68 con un kindle paperwhite con carta



Si encima, como parece, el ¿nuevo? T68 no tiene bluetooth, es un pan como unas tortas


miércoles, noviembre 18, 2015

Dolor de cabeza

Tengo que graduarme la vista. La presbicia me ha avanzado un montón en los tres últimos años. Además, tengo faringitis crónica por una mala decisión a los 19. Finalmente, he pasado por un período de stress superior a lo habitual.

La combinación ha sido bastante tremenda. Conforme avanzaba esta mañana, se me ha levantado un dolor de cabeza importante, que no bajaba y que finalmente me ha hecho apagar la pantalla. De normal, soy afortunado de elegir las pantallas con las que trabajo, mates y de características que las hacen lo más amables posibles para mi vista. Pero en situaciones así, y no es la primera, ni mis pantallas son suficientes.

Tanto es así, que he rescatado mi pantalla pixel-qi para poder seguir trabajando. Si bien no presenta un contraste y ángulos como los de una pantalla EPD, a cambio sirve como pantalla externa para otra máquina. El truco (quien sabe, quizás el efecto placebo) consiste en que la iluminación de la pantalla es la misma que la de sus alrededores. No ofrece una cantidad de luz diferente, y eso lo notamos los que usamos un ereader con pantalla EPD, porque se nos cansa mucho menos la vista.

Mi T68 es mucho más portátil y la pantalla es de más calidad, pero la experiencia de escritura es regulera. Si escribes suficientemente rápido, el ghosting de los caracteres (una estela que se va apagando) no es fácil de llevar. Se puede minimizar con el modo A2, pero aún así no llega ni de lejos a la fluidez perfecta de la pantalla Pixel-Qi. Eso, por no hablar de que la pantalla Pixel-Qi se conecta a un PC y dispongo del software adecuado para trabajar.







De noche, como veis, tumbo la pantalla para que le dé la iluminación del techo de la habitación le golpee casi en perpendicular y el contraste sea el adecuado. De día, aprovecho la luz del sol para colocarme contra él y gozar de la experiencia completa de pixel-Qi.

No suelo hacerlo, sinceramente, porque la vista y la cabeza me van bien y, después de todo, tengo que montar un pequeño follón para emplear la pantalla P-Q. Sin embargo, hoy no me ha quedado más opción.

Otra opción: conectar mediante un adaptador USB a VGA a un tablet barato. Ocupa menos espacio y es más funcional. De cara a la vista, la pequeña pantalla (8") del tablet es más agradecida porque llena una menor superficie de tu campo visual.




De entre los lectores fieles de tinta-e, no pocos me habéis dicho que buscáis una solución así. No hay novedades que yo conozca: P-Q quebró, y quedan en el mercado equipos a un precio bastante elevado. No obstante, si realmente la iluminación de la pantalla os molesta, a la espera de ver qué acaba pasando con los nuevos equipos Onyx de 13" (y no soy optimista al respecto, por lo inacabado del software de sus productos anteriores), creo que para espacios de trabajo en interior y con espacio suficiente una pantalla como la que veis es de las opciones mejores, o al menos de las menos malas.

domingo, noviembre 08, 2015

Respondiendo a los lectores: José Ángel Masa

Como dije, tenía algunas dudas a la espera de contestar. Aquí va otra:

Un saludo Juan Luis.

Te escribo para pedirte ayuda. Hace poco he descubierto tu blog y me he repasado de arriba a abajo tus artículos. Gracias por compartirlos.

Estoy buscando un dispositivo de tinta electrónica, mayor de 6 pulgadas, 8 como mínimo. Que permita navegar por internet comodamente, pensando en textos no en imágenes. Abrir el correo, períodicos, webs varías, descargar pdfs...

Ando enredado con un guión y necesito pasar horas delante del ordenador. También tengo problemas con la vista, más de 15 minutos delante del ordenador me supone un suplicio.

Sabes de algún aparato que me permita navegar decentemente??? En tecnología ando totalmente perdido. Muchas gracias por leer el mail.

P.D. Si además me serviría para escribir sería la ostia, pero mi primera necesidad es la lectura ya que me toca meter horas con esto.

Si quieres tinta-e, tienes que rebajar tus expectativas. No hay nada remotamente equivalente a un PC que monte una pantalla EPD o siquiera una pantalla EPD secundaria para PC (salieron unos prototipos, dieron vueltas, fuesen y no hubo nada).

Ahora bien, creo que hay restos de stock de tablets de 10" con pantalla pixel-qi de sol computer. No es tinta-e, pero se lee muy bien bajo el sol y decentemente con una iluminación de interior adecuada, con el beneficio de que la luz que devuelvan va a ser la misma que la del entorno y te torrarás menos la vista. Eso sí, prepara probablemente 1.200 $ entre precio y más que probable aduana.

En cuanto a productos entre 8 y 9.7", no tengo experiencia reciente. Me niego a comprar OTRO producto con pantalla pearl y ROM cocinada de manera guarra, incompleta e irresponsable. Lo mismo me he perdido algún producto decente, pero para tus necesidades no tengo claro que haya nada realmente adecuado.

Mi Onyx T68 es de 6", pero sigue siendo de los poquitos con bluetooth. Eso sí, para escribir tienes que armarte de paciencia, y yo no lo aconsejaría a menos que tengas la vista tan mal que te compense la frustración.

Una opción que no suelo comentar es la de pantalla AMOLED. Las monta principalmente samsung, y tienen la ventaja de que los negros son los más negros de todas las pantallas retroiluminadas, porque casi no dejan pasar luz. Se me ocurre que un tablet samsung de gama premium (las gamas normales no servirían) puede montar una pantalla AMOLED decente.

Esta pantalla, bajada al mínimo de luminosidad que te permita leer, y con todo lo posible en texto gris o blanco sobre fondo negro, te permitiría trabajar bien bajando el cansancio visual. No es lo ideal de cara al descanso, pero te daría a cambio un funcionamiento muy apropiado. Yo leo más con e-ink, pero una pantalla AMOLED con fondo negro es decente de cara al descanso de mi pobre vista.

Ojalá que te pudiera haber respondido otra cosa. De hecho, invito a los lectores a que te ofrezcan alguna otra opción que no he probado en 8-9.7 pulgadas. Porque, aunque no me lo merezco, sé que seguís ahí, con tinta-e en vuestros feeds RSS


sábado, noviembre 07, 2015

Actualización: Onyx Book en tamaño Din A4

Disclaimer: un despiste nivel leyenda me hizo olvidar que ya había escrito sobre el futurible Onyx en 13.3" en marzo de 2015. Lo que viene a continuación es un nuevo artículo escrito desde cero, que no modifico porque lo que se indica es correcto pese a todo.

Hace unos días respondí a una de las preguntas que tenía en el cargador, dando señales de vida por primera vez desde hace meses. Luis Castaño lo leyó, y aprovechó para recordarme una interesante novedad por parte de Onyx: un lector de 13", previsto para ¿primavera? de 2016.

Para estas cuestiones sin confirmar, una de las fuentes que prefiero es el blog de Nate Hoffelder. Fue, como yo, un entusiasta de la tinta-e, se quemó como yo por la falta de progreso y las oportunidades perdidas. Sin embargo, no ha tirado la toalla y sigue publicando acerca del magro caudal de novedades que van surgiendo por parte de empresas pequeñitas en nuestro mundo de las pantallas electroforéticas.

Antes de que se os hagan los dedos huéspedes y os lata innecesariamente el corazón, advertencia: se trata de un prototipo avanzado, pero no del producto final. Entre otras cosas, porque:
  • Como método de input, va a usar una pantalla inductiva. No resistiva, inductiva. Por supuesto, ni capacitiva como en vuestros móviles, ni infrarrojo como en la mayoría de los ereaders modernos. Quizás con una matriz wacom o equivalente, pero la propia elección del término invita a pensar que no es un producto definitivo para el que cabría esperar una referencia inequívoca.
  • Como CPU, emplea un iMX6 de Freescale. Eso me salto a la vista, e inmediatamente aclara Nate que "una versión posterior" de 6 meses más tarde, va a montrar un iMX7, que es la última generación de CPU para la mayoría de los ereaders. A mí me huele a que este dispositivo llevaba un par de años, como poco, a fuego muy lento, esperando una decisión. Incluso a que produjeron un primer lote con el que ahora tratan de hacer caja, pero reconozco que especulo con eso último.
Dicho esto, hay que añadir algo importante:

PANTALLACA

Según comentan en good ereader, es de PVI (antigua eInk Co.), y con sustrato plástico. Abandonar el sustrato de cristal es un paso adelante gigantesco, porque se ahorra algo de peso y se gana bestialmente en resistencia, con lo que, a su vez, se puede ahorrar protección para la pantalla. Pero es que, encima, estamos hablando de una PANTALLACA, insisto. Una PANTALLACA de 2200 x 1650, que a ese tamaño de pantalla nos regala a los clisos 207 PPI, nada menos.

Aprovecho para kakarme una vez más en el sistema imperial de medida y me tomo la molestia de transformar al sistema que usamos todas las naciones menos 3. Efectivamente, 207 PPI son 81.4 puntos por cm. ¿A que es más fácil de visualizar?

De hecho, ¿a que acojona? 8 pixeles por mm.

Esto no va a ser barato, claro. Si el Sony, con su efecto ídem, salía por 1.000 eypos, yo apostaría porque no va a bajar de 700, y probablemente esté más en el  margen de los 800. Como el resto de los fabricantes, no se gastan 6 euros en dotarle de conexión bluetooth, pero quiero pensar que el coso tendrá USB OTG y que se le podrá conectar teclado USB.

Tampoco se dice nada, de momento, sobre el controlador de pantalla específico. Y eso, amigos, es la madre del cordero. Un controlador realmente moderno es el que va a definir la rapidez y fluidez de la pantalla. De acuerdo de que no se puede pretender ver vídeos en una pantalla eInk, pero un controlador antiguo puede volver la operación de escritura casi insufrible por la lentitud y el ghosting.

Hay que ver también cómo implementan el stylus. Mi primer ereader, mi iRex iLiad, era bastante insufrible al respecto, aunque en 2007 se les podía perdonar dado la juventud de nuestro mercado. Espero que no sea sólo un lápiz para pintarrajear y que funcione como puntero de ratón para subrayar de verdad y no manchando de bitmaps un texto.

Y todo esto, contando con que llegue al mercado. Ojete con eso, que yo no lo veo nada, nada claro. Nate hace muy bien en volver a advertir que los retrasos en nuestro sector son lo normal, y yo añado que no será el primer producto que se anuncia y que no llega a algunos mercados, o a ninguno. De llegar, de hecho, es más probable que llegue a Europa que a USA, tanto por el dominio de Amazon como porque, al final, somos el principal mercado de ereaders. No os pongáis como gallos henchidos: comparado con la renta per cápita, rusos y eslavos en general compran más ereaders que nosotros.

Y lo hacen porque leen más que nosotros. Tal cual.

No me parece lícito emplear un tono más optimista. Son muchos años (8) de torta tras torta con este sector. Partiendo de esta base, y dependiendo de la fluidez final con la que funcionara el invento, me podría convencer como sustituto de mi actual galaxy note 12.2 para leer documentación o mis propios borradores. Aunque me da miedito soñar, podría ser la base para la máquina de escribir digital que hace años que quiero poner en funcionamiento de verdad y no como experimento.

Pero vamos, espero tranquilamente sentado. Me fastidia que exista un nicho probado de población que pagaríamos premium por un producto que nos permita leer así, y ni te cuento escribir así. Pero el huracán o tsunami tablet dejó temblando nuestro querido sector y, pensadlo: demasiado que sobreviva. Demasiado que Amazon no haya cortado la producción, viendo que el ritmo de renovación de ereaders es mucho, mucho más lento que el de tablets o smartphones.

Al final, como siempre: esperar y ver. Aburridísima cantinela, claro, pero es que si os digo otra cosa os engaño y me cisco en vuestras espectativas

jueves, noviembre 05, 2015

Respuestas a dudas de los lectores: Fernando Alarcón y Dana

Quiero pediros disculpas a todos por el abandono temporal de tinta-e. Se suman varios factores:

  • Un 2015 muy duro a nivel personal. De todo se sale, pero más le vale a 2016 levantar un poco la mano
  • Un abandono por parte de los fabricantes que ha dejado al sector de la tinta-e en stand-by, en el mejor de los casos, y zombie en el peor
  • Una falta de novedades ilusionantes



Lo peor es que seguimos como hace bastantes años. Hay usuarios que agradeceríamos una pantalla menos agresiva para nuestros ojos, y/o que funcionara a la luz del sol. Muchos tenemos problemas visuales, algunos pasan tantas horas delante de una pantalla que no pueden más, y otros querrían descansar y hacer con una pantalla EPD más que leer documentos. 

Hemos pasado por multitud de promesas, de tecnologías de pantalla que iban a cambiar el mercado, y tal y pascual y qué sé yo. Y hemos llegado a un punto en el que las promesas han dejado de ser creíbles. La tecnología está madura, pero el miedo es libre y nadie se está atreviendo a sacar miles de dispositivos al mercado sin estar seguro de su acogida. Y eso que los tablets, en general, están acabando su curva de adopción y su mercado se ha estancado...

En fin. Lo menos que puedo hacer por mínimo compromiso moral es responder a los usuarios que me siguen contactando. Fernando Alarcón me dice:

Hola Juan Luis,
Hace algunos años leí tus artículos sobre tu Dana y adquirí un Neo. Lo cierto es que estoy muy contento con el aparato.
Sufrí una retinopatía que hace que tenga molestias con la luz de las pantallas a la que llevo un rato. Vamos, lo que viene siendo la fotosensibilidad o fotofobia.
Soy abogado y me paso buena parte del día redactando documentos, por lo que el Neo me funciona muy bien.
No obstante, llevo unos días investigando la función wireless del Dana para ver si lo puedo usar para consultar el correo de forma regular. Como yo apenas uso internet para navegar, si sirviera para consultar el correo (minmamente en condiciones) me iría muy bien, ya que me quitaría alguna hora delante del monitor al día.
¿Tu tienes experiencia en ese aspecto con el Dana?
Y, si no te sabe mal que abuse... ¿Sabes de alguien que venda su Dana en España?
Es que el Neo que compré a USA, aunque me llegó perfecto, llegó en ese estado por casualidad, ya que cuando fui a ver las pilas, estaban todas oxidadas, casi pudriendo el muelle del aparato...
Gracias por tu atención

Ante todo, disculpa por no pedirte permiso para reproducir tu email. Espero que compartas mi deseo de que la contestación le sirva a más personas. Al tema:

  • Podrías contactar con Ricardo Villalba, el verdadero experto en Dana. No obstante, en los posts suyos se comprueba las limitaciones del Dana, y es que estamos hablando de un dispositivo de más de 12 años y con software que no se actualiza desde hace casi tanto tiempo. Manejar el email con el Dana promete ser una fuente inagotable de incidencias, y ojalá me equivoque. Para empezar, tienes que tener en cuenta que el Dana tiene una memoria muy reducida, con lo que a poca caña que le metas al email, se quedará corto.
  • Quizás la mejor solución sea conectar en remoto con un servidor usando un emulador de terminal como pvterm. No la he probado, pero la idea sería tener un servidor, conectar mediante el dana y emplear un cliente de email como alpine. Si alguien conoce algo acerca de cómo usar un terminal desde Palm, estaría muy bien alguna pista
  • Otra opción es que te compres un ereader con android, como mi Onyx T68. Ya avisé que las cosas funcionan so-so pero, si tienes paciencia, un cliente de email más ligero que gmail en Android funcionaría. Probablemente sea una solución mejor que tu dana para el email, y desde luego tienes la opción de conectar el ereader al Dana por USB y usar el magnífico teclado del Dana
  • Finalmente, sigue habiendo dispositivos con pantalla pixel-qi. Hay tablets android y windows entre 600 y mil dólares en sol computer. Es caro y limitado, pero es una opción mejor que el T68
De momento es lo que se me ocurre. Quedan por contestar algunas dudas más de lectores que llevaba atrasadas, y una vez más se agradecería cualquier idea para solucionar la cuestión que plantea Fernando Alarcón

domingo, mayo 17, 2015

Mi feliz reencuentro con el T68

Hace algo menos de un año escribí cuatro entradas sobre el T68 y sus posibilidades como ewriter (1, 2, 3 y 4). La escasez de tiempo me impidió progresar en el wiki sobre el T68, y limitó su uso más allá de la función original de ereader. También hay que decir que, como las bicicletas, los ewriters son para el verano, o al menos para cuando hace buen tiempo. A mí, al menos, sólo me compensa sacarlo a pasear con el teclado cuando el tiempo acompaña.

Puestos, estoy en una etapa en la que me tira más dibujar y bocetar que escribir. Escribir es vital para ganarme la vida, pero en el tiempo libre me está llenando más el lápiz, el pincel, la acuarela, la tinta y la cera. Imagino que llegaré a un equilibrio, porque el cuerpo me está pidiendo sacar a pasear algunas ideas que llevo tiempo incubando. El tiempo vuela...

Sea como fuere, el T68 estaba siendo dedicado a ficción o no ficción en mobi o epub. Comparte el tiempo con esas obsolescencias llamadas pbooks, a los que no renuncio pero a los que tampoco me une un amor talibánico. Talibánico, y pervertido, porque el olor de los libros no es otra cosa que papel acidificado.

Los libros, el ereader y los dibujos y bocetos sirven a una función común: apartar mis ojos de una pantalla retroiluminada. Paso delante de ellas demasiadas horas, y no sé si tiene que ver con mi malditamente acelerada presbicia. El dibujo tiene otras virtudes, como la carencia del Ctrl + Z y la lentitud, pero eso quedará para otra ocasión.

El principal límite que estaba detectando para el uso del T68 es su función como lector de texto offline. Llevo unos años empleando pocket como lector de texto offline, al que mando artículos mínimamente largos para leer cuando los encuentro en mi lector de RSS (inoreader). Como ya vimos en su momento, un problema del T68 es que la implementación de Android no es del todo perfecta, sus recursos son limitados... y algunas apps de Android son demasiado particulares. Como consecuencia, hasta hace nada no podía emplear los controles de pantalla para aumentar el tamaño de la fuente en pocket, y con el tamaño original me resultaba extremadamente incómodo debido a la presbicia.

La lectura offline de artículos en letra grande es una de mis actividades diarias irrenunciables. A veces pienso que debería moderarla, pero luego me encuentro con otro artículo que me interesa leer, y otro, y otro... es el resultado no sólo de la eficiencia que da RSS para acceder a un gran número de fuentes, sino también de lo que comparten otros amigos en inoreader.

Tanto es así, que estaba dándole vueltas a pasar la lectura offline a un ereader. No necesariamente al T68. De hecho, leí que el Kobo H20, con su estupenda pantalla carta (recordemos, el T68 tiene una pearl de generación anterior), tiene un lector nativo de pocket. Me tentaba poderosamente, también porque está preparado para el agua y el polvo. De hecho, no lo descarto.

Pero me fastidiaba pillarme otro ereader más, sobre todo con la pequeña posibilidad de que salga este otoño (o invierno, o 2016, o 2017...) un ereader con pantalla mobius y 13,3". Para documentos A4 de momento uso un Samsung Galaxy note 12 que pillé a buen precio (y que recomiendo), pero no es lo mismo, claro. Ni una buena pantalla LCD cansa tan poco la vista como una pantalla EPD con buena iluminación.

En esas estaba, cuando en este puente de San Isidro saqué algo de tiempo, vencí la pereza y me puse a hacer pruebas con el T68. Pocket ya puede aumentar el tamaño de letra hasta cierto punto, y era una opción... hasta que probé Instapaper.


Había dejado de emplear Instapaper hace unos años, porque por motivos místicos sincronizaba un día más tarde en Android. A saber. Por motivos igualmente claros, el problema desapareció... y en el T68 se renderiza a las mil maravillas, como podéis comprobar en la foto.

Oh, sí.

Maravilla de las maravillas.

Vale, no se puede subrayar, o no he encontrado cómo, y es una de las ventajas recientes de instapaper. Pero bajo el sol se lee a las mil maravillas, y en cualquier parte la iluminación es la del entorno.

De repente, vuelvo a cargar el T68 a todas partes. Se ha integrado mucho mejor en mi rutina cotidiana, y me da más esperanzas para volver a su función como ereader. De momento, leo la mayoría de los artículos en él (una vez más, por apartar mi vista de una pantalla LCD).

Además, las limitaciones del T68 son una feature, no un bug. Ni me planteo instalar inoreader, porque exige interactuar con frecuencia y para eso el T68 no ofrece la fluidez suficiente. Tengo el correo para emergencias, pero siendo realistas me basta y me sobra con el Note 4 para eso. No entro a juegos (pixel dungeon, ese vicio), ni wasap, ni más correos, ni hangout, ni el lucero del alba.

Sólo ebooks y artículos en Instapaper. En vez de la absurda multitarea improductiva, leer. Seguido

Os recomiendo la experiencia sin dudar. Con una consideración: la capacidad de almacenamiento de un ereader es reducida, y p.e. mi pocket se zumba 1,2GB en artículos almacenados. La solución es limitar la capacidad de almacenamiento, y en el caso de Inoreader borrar los artículos leídos en el cliente web. De momento no he encontrado ninguna mejor, pero lo cierto es que no consume demasiado tiempo y mantiene las cosas bajo control.




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