miércoles, octubre 29, 2008

Google permitirá imprimir en papel obras desde google books

Hace unos días comenté que google anunció que no tenía planes para sacar un lector de ebooks. Tal y como lo enunciaba el director de Google’s book partnerships en Europa, Santiago de la Mora, "We’re promoting on line the sale of physical books. That’s the offering". En esa entrada hice un pequeño what if, qué hubiera pasado si google books hubiera conectado con los lectores de ebooks.

No hice mención a un interesante aspecto de google books... porque lo pasé por alto: google books ofrece lecturas y previews en formato gráfico, no en texto digital. Esto es, aunque se puedan leer en pantalla, y aunque de hecho el buscador localice términos y los destaque, no puedes copiar y pegar esos textos como tales, sino como imagen. Tal y como están, por lo tanto, son inútiles sin un navegador, y no son compatibles ni con la actual generación de lectores de ebooks ni con lo que se sabe de la siguiente - porque hay una limitación tecnológica, el refresco de pantalla en e-ink, que impide usar con fluidez un navegador en el que pasas a menudo de página o vista.

Algo ha hecho clac en mi cabeza cuando he leido un artículo de El País de hoy: Google pagará a los autores por las obras que publique en su buscador de libros. El artículo recuerda que, cuando google sacó google books, editores y autores se lanzaron a degüello por el puro pánico que les entró al saber que google quería digitalizar todos los libros posibles.

Tal y como sonaba, parecía en primera instancia como si google fuera a abrir de golpe las compuertas de la presa que retenía a los libros en estado analógico y un torrente de libros digitales y copiables fuera a inundar el mundo. No sólo los actuales, sino todos los fondos de catálogo.

Google se ha cuidado muy mucho de eliminar no sólo el riesgo de que esto ocurra sino el simple miedo de que así sea.
Google ha aceptado pagar 125 millones de dólares, unos 100 millones de euros, para resolver las denuncias de los autores, y al mismo tiempo va a crear un sistema por el que los escritores y editores podrán recibir una compensación económica por la publicación de sus obras a través su buscador de libros, Google Book Search.

El nuevo acuerdo permitirá a Google poner a disposición de los internautas páginas enteras de las obras que está digitalizando. Los usuarios podrán ver gratis hasta un 20% del libro y después decidir si quieren adquirir el resto.

El sistema de por sí es muy eficaz, porque, aunque se transmita por internet, el contenido del libro sigue siendo analógico de cara al usuario: lo puede leer, pero no copiar como tal texto. De hecho, la resolución a la que se muestra hace inviable incluso digitalizarlo mediante OCR, al menos de forma sencilla. Con estas últimas medidas, es evidente que Google quería limar asperezas rápidamente con el sector editorial para acelerar su iniciativa, que está cada vez más clara: un novísimo modelo de publicidad, la zanahoria perfecta para los libros. El usuario localiza contenidos que está buscando dentro de uno o varios libros, los puede consultar hasta en 1/5 de su contenido (pero dificultando siempre la lectura de una unidad completa de contenido, mi artículo en la World Encyclopaedia of Cremation no ofrece la primera página). Puede comprar el libro que le acabe llamando la atención a través de una de las empresas a las que enlaza google books.

A poco que les funcione, los beneficios tendrían que ser espectaculares.

Desde esta perspectiva, cobra perfecto sentido la siguiente cita, a primera vista intrigante:

Por otro lado, todas las bibliotecas de EEUU ofrecerán un portal en Internet de acceso gratuito a la colección de obras digitalizadas por Google y sus usuarios podrán realizar impresiones a cambio del pago de tasas.

Caramba, ya que permiten la impresión por pago de un libro -impresión a la carta, al fin y al cabo- y por lo tanto amenazan el modelo tradicional de logística y distribución del libro, ¿Por qué no dar el paso siguiente y ofrecer el libro digitalizado, convenientemente protegidos los derechos de autor?

  1. Porque va en contra de los intereses del modelo de negocio de google books: no sobrepasar la barrera analógico-digital y, de hecho, servir de freno eficaz para que eso ocurra. Se está demostrando que esto era el núcleo del acuerdo con las editoriales, quizás para dejar todo el espacio a las editoriales para desarrollar (o no desarrollar) sus modelos de negocio de ebooks. Obviamente, si se pone a competir Google en eso, arrasaría
  2. Porque esa impresión a la carta es una fuente adicional, y potencialmente golosísima, de ingresos: ganarían las bibliotecas (con lo que se añaden gallifantes al don't be evil), ganarían las editoriales (o venden el libro a través de google books, o cobran derechos por la impresión en la biblioteca, detrayendo los costes de impresión, distribución y almacenaje de ese p-book) y Google se lleva su comisión.
En resumen, Google mantiene su motto de don't be evil. Lo mismo es cierto. Lo que también parece claro es que Google es, a día de hoy, enemigo de los ebooks, sus lectores y su naciente mercado.

1 comentario:

  1. Muy buen análisis, no había caído en la cuenta... Visto con perspectiva ahora entiendo muchas cosas, por ejemplo el acuerdo con Bubok.

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