martes, febrero 04, 2014

Adobe gana el mundial de tiro en el pie

Las cosas no van muy boyantes para todo el que no sea amazon en la venta de ebooks. Las cosas como son, y guste o no, la posición de amazon es abrumadoramente mayoritaria. Han hecho los deberes, con un dispositivo que hace muy bien todo lo que se necesita para consumir contenidos, y una plataforma para la que comprar un ebook es una acción a un par de clicks. Partiendo de la base de que prefiero la competencia en cualquier mercado, reconozco que en varias ocasiones el año pasado he caído en la compra impulsiva. La última, un volumen fascinante sobre el arranque de la primera guerra mundial.

Uno de los culpables de esta situación es adobe. Guste o no, comprar y subir al ereader un ebook protegido con Adobe Digital Editions no es un proceso tan obvio como el de comprar un libro para kindle. Pero bueno, salvo kobo y muy poco más, ADE era el DRM escogido de forma mayoritaria.

Y digo era porque no sé qué es lo que va a pasar. Veréis, Adobe acaba de ganar el campeonato de tiro en el pie porque no han tenido mejor idea que romper la compatibilidad hacia atrás. Tan sorprendente ha sido la noticia que muchos han lanzado las campanas aún más alto de lo que ya de por sí la noticia merece. Afirman que los ereaders comprados dejarán de poder leerse, y no es cierto: si tienes un ereader compatible con ADE 2.0 o inferior, seguirás pudiendo leer los libros que has comprado. El problema será que, en cuanto tu proveedor de ebooks adopte la nueva versión de ADE, no será compatible con los ereaders que no son actualizables. Y si actualizaras tu ereader, no podrías leer los ebooks que has comprado y que has protegido con la versión anterior de ADE.

En esas circunstancias, habrá quien tire por crackear la protección de los libros que compre y leerlos sin bicho. Dejando aparte que eso sigue siendo legal en España, sería una acción eminentemente defensiva. En otros casos, el usuario escarmentado se pasaría a kindle, que no ha roto compatibilidad en toda su historia. Ya sabéis: si te rompen compatibilidad una vez, culpa suya; si te rompen dos, culpa tuya. Y peor aún: no pocos de los ereaders que se van a poder comprar este año, y probablemente el que viene, mas la mayoría de los que han sido comprados hasta ahora, no serán compatibles con los nuevos ebooks protegidos con DRM 3.0.

Y empleo la cursiva sarcástica porque a quien van a proteger van a ser a los ebooks de ser comprados. Semejante despropósito va a promover la copia no autorizada de los ebooks a escalas nunca vistas, para empezar promovida por un cabreo más que comprensible: el de aquellos usuarios que habían superado los absurdos obstáculos para comprar y leer ebooks en epub protegidos con ADE 2.0 y que se encuentran que no pueden comprar más, y que quieren seguir leyendo.

A mí no me afecta porque mi e-biblioteca está en amazon. No tengo el tiempo que tenía antes para leer, así que crece muy poco a poco. De momento no me han dejado tirado y nada hace suponer que sea así. Si acaso, a veces el precio de los ebooks me parece abusivo y desisto de comprar, pero eso no suele ser cosa de Amazon sino del autor o, más bien, de la editorial. Allá cada uno que quiera venderme ebooks al mismo precio que pbooks.

Además del premio en los campeonatos del mundo del tiro en el pie, han ganado el premio "Fifi" de perro del hortelano, compartido con epub. Si epub durante años no ha implementado los obvios tags de anotado y subrayado, y epub 3 nunca se ha implementado, ahora epub deja de ser una solución comercialmente viable con la estupenda jugada de Adobe.

Estamos en 2014, señores. 7 años desde el primer ereader comercial en Europa. 6 desde el primer kindle y el primer sony que llegó comercialmente a Europa. Despues de dantescas librandas y otras ocurrencias, las reglas del juego de este sector deberían ser claras para todos.

Si no fuera porque a estas alturas les da un poco igual, en Amazon deberían estar de fiesta. Y nosotros, por aquello de la sana competencia, no.

Nota: este post es una reacción rápida a las primeras noticias. Si al final la locura no es tal, corregiré.

Nota 2: si no hay muchos post últimamente es porque no hay noticias sobre tinta-e que me motiven para escribir, lo que es bastante triste

jueves, diciembre 05, 2013

Nueva pantalla y futuro peaso-de-ereader anunciados: Fina y Pocketbook CAD reader

eInk no se resigna. En ereaders parece que mucho del pescado posible está vendido, a tenor de las bajadas en ventas. Y es normal, claro, porque no pocos de los que nos compramos un kindle 3 no tenemos prisa en cambiarlo. A fin de cuentas, lo que hacemos con él es leer, y si no se pueden hacer más cosas tampoco hay un motivo justificadísimo para cambiar un dispositivo que funciona muy bien. Y quien dice kindle 3, dice cualquier ereader con pantalla pearl e incluso con pantalla vizplex: funcionan para lo que los compramos.

Así las cosas, eInk vende pantallas para nuevos adoptadores de ereaders, que no son tantos habida cuenta del tsunami tableto. Por más que una pantalla e-ink sea más amable con la vista y un ereader te fuerce a leer, en nuestras vidas encaja antes un dispositivo que te permite ver youtubes, leer el correo, leer tus feeds RSS (esas que están muertas y enterradas para modernos de medio pelo), usar tus redes sociales, y el etc poblado por millones de aplicaciones de una cola más larga que la península de ídem. Eso no es una buena receta de éxito para eInk, el único fabricante de pantallas EPD que sigue en activo en los mercados internacionales.

Las soflamas que algunos hemos lanzado en pro de dispositivos con pantalla e-ink y ciertas capacidades activas no han tenido resultado apreciable. Ojalá me equivoque y haya sido una maratón. Mientras tanto, eInk ha apostado por otro mercado: el de las pantallas enom.mes. Enom.mes para pantallas de tinta-e. Nada menos que 13.3". Otras características:
  • Más delgada y ligera que las generaciones anteriores. No lo explicitan, pero me da la impresión de que las pantallas fina son, en realidad, la nueva generación eink. Más que nada, porque hablan de futuras pantallas de 5"
  • Sustrato de cristal, como todas las anteriores
La verdad es que no lo entiendo. Ya puede ser ligero el dispositivo, que si a continuación tienen que cubrirlo con un Gorilla Glass o equivalente para que al primer tantarantán no se vaya al cielo de las pantallas eink rotas, va un poco lo comido por lo servido. Me faltan datos, pero conociendo el readius de Sony lo suyo sería haber dado el salto de una vez al sustrato plástico y que aguante cierto grado de maltrato e incluso de flexibilidad.

Por que lo cierto es que el primer dispositivo que va a montar las pantallas fina es el cachoereader lector de planos arquitectónicos PocketBook CAD. Es un dispositivo con unos specs la mar de majos
  • 2Gb de RAM
  • Nucleo dual a 1.2 Ghz, no especificado
  • 16 Gb de almacenamiento
  • Matriz activa Wacom para un lápiz
Y ya puede serlo, porque va a tener que mover con soltura planos de autocad en manos de profesionales de la edificación, del arquitecto al jefe de obra. Claro, barato no va a ser el invento.



Hasta donde sé, en la obra ha entrado razonablemente el tablet. De acuerdo que no se suelen leer bien bajo el sol, pero da un poco igual: los planos se portan con comodidad, y se busca una sombra para leer. No tengo claro si hay margen para un cambio tecnológico tan importante, y sobre todo no se sabe gran cosa del software.

Los que llevamos siguiendo este mercado desde su nacimiento sabemos que el software ha sido el caballo de batalla o, mejor, la cabra de batalla. El eslabón anémico de la cadena de valor de todos los dispositivos con e-ink. La pieza que sólo unos han ejecutado bien, aunque muy limitadamente, y los demás han tendido a... a...

No sé a qué. A no usar el producto que estaban diseñando. A correr después de dejarse los cuernos diseñando el hardware. Es uno de los grandes misterios de la historia tecnológica, y espero que algún analista brillante desentrañe el fenómeno twilightzonístico de la calidad lamentable de tantos software de unos dispositivos difícilmente más sencillos y limitados como son los ereader. De acuerdo que las cosas no son como en los tiempos heroicos de 2006, pero por otra parte han tenido que pasar generaciones de productos hasta que se pueda leer cómodamente con todos, y subrayar, y anotar...

En fin, como siempre les deseo toda la suerte del mundo. Espero que el desarrollo del software haya estado a la altura, porque se juegan muchísimo. No tengo claro si el nicho va a ser rentable, pero tampoco lo niego en rotundo. Me parece una apuesta con cierto grado de riesgo que veremos cómo se comporta en el mercado.

Tampoco tengo claro que una pantalla que no tenga sustrato plástico aporte mucho sobre lo que ya hay. Y no menciono la máquina de escribir digital porque lo hice hace poco y porque espero a 2014, que ya falta poco. Lo que vengo diciendo desde 2009 aprox :(

En próximos días cubro el yotaphone, que con un par ha logrado llegar al mercado. Ya adelanto que no me lo compro porque mi último teléfono tiene 11 meses, pero parece que lo han clavao.

martes, noviembre 19, 2013

Sony Mobius, la oportunidad asombrosamente perdida

Quería hablar del invento en clave de humor, pero no sé si voy a ser capaz. A ver qué tal


Bonito, ¿eh? Y además, bueno. Muy bueno.

  • 13 pulgadas
  • 1300x1600, más que razonable. No todo tiene que ser retiniano para cumplir su función
  • 358 gramos
  • táctil y lápiz con digitalizador activo. A la espera de cómo se combinan, pero pinta bien
  • Pantalla de nueva tecnología, con sustrato plástico, parece ser que casi tan resistente como el plastic logic que nunca llegó a nuestras manos... porque murió en 2010. 

Cada vez la historia de la tinta-e me recuerda a la canción de Don McLean, con aquello tan sentido que cantaba sobre el avión que se piñó y que ese día la música murió. The day... the music... diiiiieee. So, bye, bye, Miss American Pie, drove my chevy to the levy... Pues la tinta-e lo mismo, pero en vez de accidente aéreo, tsunami tableto.

Parecería que hemos vivido un paréntesis. Un hiato. Sony abandera la nueva era, hasta que conoces el precio.

1000 $.

Lo que no vale ni el iPad más caro.

Ya no es un dispositivo para estudiantes, porque sería demasiado LOL. No, es un  writing slate for business professionals, and not an ereader. Permitidme una autocita de mayo de este año:
Aquí viene la sombra del Moebius: señores de Sony, ¿Cómo pueden ofrecer en 2013 un dispositivo para el estudiante cuyo método de input es un lápiz? Ojo, que todavía no se sabe si se puede seleccionar texto o introducir anotaciones con un teclado virtual... pero el problema se agudiza cuando sabemos que, de momento, sólo renderiza PDFs
Luego pudimos ver en los videos (1, 2) que se pueden seleccionar contenidos y anotar con un teclado virtual. Awesome. Pero esto sigue sin justificar el invento, porque aparte de leer PDFS (y anotallos) y de usar un navegador presumiblemente de tiempos del Mosaic, no se puede hacer nada más con el invento

Por 1000 $.

Como etnógrafo, me tiro de los pelos. ¿De qué han servido las pruebas en entornos universitarios? ¿Han escuchado a los usuarios? Porque no me puedo creer que haya un número suficiente de usuarios que justifiquen los 1000$ a cambio de lo que se recibe

Mi amigo carlos es guionista. Y bueno. Y se pasa por ello todo el día con guiones de aquí para allá. A él le podría venir bien un cacharro así, pero 1000$ es un pasote. Y como a él, a copys y a gente del mundo editorial: ¿cómo se puede justificar semejante inversión?

No me ha salido jocoso. Puede que sean las horas que son ahora mismo, pero también es que no estoy para muchas bromas. Me encantaría disponer de esa pantalla, y hasta superaría la barrera milenaria... si no fuera porque no lo puedo usar para escribir en serio.

A lo mejor los señores de Sony siguen sin enterarse de que en Occidente casi no se escribe a mano profesionalmente. Que el teclado es el rey de la creación corporativa o de sus lados oscuros, el email farragoso, el informe copypasteado, el descriptor del averno... pero el texto eficaz e iluminador (los míos) o el aborto en ASCII (qué desagradable imagen, por favor), se generan aporreando un teclado. Y con un puñetero editor de texto, que tampoco es pedir demasiado.

Una decepción más, vaya.

Lo peor, que viene de sony. De los inventores junto con Philips de todo este invento electroforético. Pero en seis años, ni ellos ni su competencia han dado con la sencilla fórmula ganadora para todo lo que no sea leer: un dispositivo que permita anotar, subrayar, y en los últimos años escribir y llevar a cabo tareas sencillas.

Empiezo a hartarme. Es hora de agarrar el toro por los cuernos



domingo, noviembre 17, 2013

Por qué el parón

De vez en cuando me dan un toque, de manera online u offline: ¿Por qué no escribes más en tinta-e? La última vez, por twitter.

Para empezar, por tiempo: estoy en un proyecto apasionante, pero que demanda mucho tiempo y creatividad. Pero no es la primera vez, ni mucho menos.

La diferencia con las otras veces es que el mundo de la tinta electrónica está pasando una pertinaz sequía. Los entusiastas pasamos una larga espera, en la que se sucedían promesa tras promesa. Hasta 2010 todo parecía que era cuestión de tiempo, pero tras el lanzamiento del iPad a la industria le dio un ataque de metooismo mezclado con miedo.

Por una parte, los tablets son baratos de fabricar. Restan a un PC componentes (almacenamiento, CPU más barata, pantalla) y licencias (Android es gratis). Además, son algo todavía relativamente nuevo, si lo comparamos con los PC, y de momento se reponen más rápido que los PC. De hecho, el problema de los PC en el primer mundo es que básicamente han culminado su curva de adopción, y desde 2007 la diferencia de rendimiento no es tan apreciable como lo era antes, año a año. Por ejemplo, estoy escribiendo este post en un flamante Thinkpad W500 de 2010.

Era flamante en 2010. Ahora no es fashion, comparado con un ultrabook (manzanero o no), y tiene una autonomía lamentable. Pero arranca windows 7 con una o varias máquinas virtuales sin despeinarse. Yo soy un entusiasta de los thinkpad (no un fanboy porque me puede la promiscuidad), y me planteo comprarme alguno conforme encuentre la excusanecesidad, pero muchos usuarios siguen con sus ordenadores hasta que se mueren. Como mi socia, con un HP envy de 2009 que va como una rosa.

Los problemas para los fabricantes no se acaban ahí. Los portátiles, por ejemplo, han tardado 8-10 años en descender a márgenes de beneficios totalmente marginales en los segmentos básicos. Recordad que en 1998, por ejemplo, el portátil más barato no bajaba de, digamos, 300.000 pts de las de antes. Pues bien, los tablet no han tardado ni dos años en descender a precios en los que sólo los fabricantes chinos más irredentos pueden frotarse las manos con los beneficios.

En esas condiciones, con nexus 7 a 200 euros, es difícil dedicarse a construir otra cosa. Hay que "estar ahí", vendiendo tablets, porque los usuarios los demandan. Porque los baratos sirven hasta para regalo. Porque no se hunden bastantes economías si cada miembro de la familia tiene uno. Porque si no los venderá otro. Fuera de los starbucks o de otros ecosistemas hipstéricos no encontraréis macbooks en abundancia, pero los iPad no son precisamente una novedad. Y los tablet android, ni te cuento. Los tablet windows son los que más rápido crecen en términos relativos, tanto porque responden a necesidades que no se cubren ni con iOS ni con Android, y porque han llegado tarde a la fiesta. De ellos, hablo con buenos amigos en www.wintablet.info.

Los ereaders han tenido suerte con sobrevivir. Han encontrado un nicho estable con los lectores compulsivos, pero han perdido de manera aparentemente definitiva otros nichos abonados, como los estudiantes y los investigadores. Y ambos resultados responden a la misma característica: los ereaders no evolucionan funcionalmente desde 2010, cuando algunos modelos alcanzaron la madurez funcional necesaria para leer, y ahí se quedaron.

Mirad al ereader por autonomasia, al kindle de Amazon. Siempre están en la punta de lanza de los ereaders, con la mejor pantalla en algunas generaciones, la introducción en su momento de la interfaz táctil o de la retroiluminación, etc. Sus funciones de lectura, marcado y anotado son tremendamente maduras y funcionales para lo que Amazon busca: para que disfrutes con los libros, los anotes ocasionalmente... y compres más libros. El kindle no es un producto, sino un vehículo para otros productos.

La preponderancia de Kindle y su ecosistema es tan absoluta dentro del nicho de lectores compulsivos, que los pocos supervivientes se han refugiado a donde Amazon, de momento, no llega. A ciertos mercados nacionales, y a otras plataformas de ebooks que les pueden resultar más atractivas a ciertos lectores. En España, a algunas grandes editoriales, al círculo de lectores y un muy corto etcétera.

Sí, también están los textos con licencia libre. Los textos con dominio público, como ese Verne del que mi amigo Rafa es überfan. Y esos otros libros que están a un google de distancia, incluidos los huérfanos que siguen tales por perros del hortelano que ni comen ni dejan comer, o a sociedades de autor que representan a autores que nunca han pedido ser representados.

Estos libro encajan mejor, de alguna manera, en los ereaders de rebranders o en los de marca blanca, que de momento siguen sobreviviendo en las grandes superficies. No sé si hasta que el stock aguante. En cualquier caso, estos ereaders han implementado con más o menos tino las funcionalidades básicas de lectura, y en algunos casos hasta de anotado y marcado. Para acabar de rematar, EPUB 3 sigue siendo el perro del hortelano definitivo (The Ultimate Gardener's Dog), porque, nacido tarde, sigue sin ser adoptado con su inmenso capazo de nuevas funcionalidades, y entre ellas el marcado y anotado que lleva implementado en .mobi desde 2003.

Ea.

No sé si me dejo algún elemento esencial en el cuadro. Pero diría que está bastante completo, de cara a entender por qué los ereader, y la tinta-e con ellos, no evolucionan significativamente desde 2010.

Lo único que desde ese entonces nos ofrecen los fabricantes son ereaders. Dispositivos que, artificialmente, están limitados para leer. Hace años que disponemos de capacidad para dotarles de funcionalidades activas, desde la navegación, pasando por la escritura y software de productividad básica, email, etc. Pero no se implementa.

Entiendo que no lo haga Amazon. No gana nada con ello, y el mercado ya es suyo. No lo necesitan.

Sigo sin entender, a las puertas de 2014, por qué nadie de la competencia lo ha intentado. Por qué nadie ha dicho "de perdidos, al río", y ha lanzado un ereader con Android 4.0 completo que permita usar otro software. Parece ser que Onyx está a punto de sacar una e-ink tablet con android completo (aunque me parece que va a ser con android 2.2, con las obvias limitaciones que supone para el uso de teclados), pero estoy simplemente hasta los cojones de rumores.

Han sido años de ilusionarme con tecnologías alternativas a LCD. Con Pixel Qi y su caudalosa fuente de vapor, que sin embargo se acabó agotando. En unos meses... en unos meses... en unos meses... y nunca llegaba, y nadie la implementó en serio. Mirasol llegó a salir al mercado, pero implementado por una cohorte de mandriles que sacó un producto tan aberrante que fue capaz de hundir a la tecnología entera. Y Liquavista fue la gran promesa no retroiluminada que acabó en manos de Amazon, quien no ha anunciado ningún producto con ella hasta la fecha

Ricardo tuvo la paciencia y amabilidad de construir una serie de entradas sobre el hackeo de un nook en una máquina de escribir digital. Son plenamente funcionales y creo que son el mejor recurso en español para quien quiera montar una solución así. También probé gracias a él (y uso, debido al gozoso tacto) un AlphaSmart Dana, una promesa tecnológica de tiempos en los que había mucho, mucho, mucho menos miedo a innovar.

Mi problema es que mi workflow actual es muy exigente. Mi nook hackeado, o el Dana, no tienen un sitio significativo en él debido al ritmo de trabajo. Tengo que estar con hojas abiertas todo el tiempo junto a la visita y mecanizado de un número obsceno de sites y otras operaciones de alta frecuencia.

La solución parcial al problema ha sido una pantalla de alta calidad y definición tanto en el escritorio como en portátil (mate, a ser posible), y en tablet. El nexus 10 me ha aportado una experiencia sorprendentemente buena gracias a su pantallaca y al uso del mejor software de estudio que he conocido en tiempo, mantano reader (que cubriré otro día).

Pero no es suficiente. Paso delante del ordenador tantas horas al día que, unido a regalitos genéticos, estoy perdiendo vista a toda velocidad. En 2 años me ha pasado la vista cansada de 0 a más de una dioptría, y no frena la muy hija de perra. No tengo muy claro cuál puede ser la solución a ese problema.

No he escrito últimamente porque no tengo tiempo y muy pocos motivos. El readius de sony lo cubriré en clave de humor o de símbolo de una época.

Pero no he cerrado las puertas. He alcanzado un grado de excepticismo enorme, después de tantas sorpresas rotas. Pero ya en 2004 creía en los tablets, y en 2010 la promesa se convirtió en realidad. Quise correr demasiado, pero la visión era correcta. Quizás la tinta electrónica o las pantallas no retroiluminadas corran la misma suerte.

De momento, estoy contemplando 2 alternativas:

Una, comprarme un kit pixel-qi con controladora, baterías y un armazón y construirme una pantalla útil para usar en exteriores o que me canse menos la vista. Quizás lo conecte al móvil, o a alguna placa tipo Raspberry Pi. No es fácil, y una de las dificultades principales es que la batería genere la alimentación adecuada. Pero ya tengo proveedor y un esquema inicial, y es posible que en breve os dé más noticias del tema

Dos, pillarme un Earl. Jarl

No lo he hecho, porque estoy hasta los cojones de promesas, como he dicho. Mi lenguaje está siendo menos comedido de lo habitual porque la escritura de este post me ha sacado a la superficie sentimientos dormidos, presididos por el cabreo y la decepción.

El precio es razonable. Va a incorporar Android completo con bluetooth, aunque hay que ver qué versión. Antes de la 4, los drivers HID para BT en Android eran asquerosamente disfuncionales, lo que es aberrante teniendo en cuenta que se  basa en Linux y que HID tiene 15 años de antigüedad. Si el Earl admite HID (lo que no me han aclarado), estoy dentro. Para los parques, el campo, etc.

No me cierro a otras posibilidades, pero no pueden ser vaporosas. No voy a perder más el tiempo, y mis condiciones son:

1. que sea conectable a un teclado externo sin hackear. Es importante para que los usuarios no geek puedan disfrutar de la solución.
2. que el software de productividad sea utilizable. No apenas utilizable: plenamente utilizable

Tampoco me cierro a otras posibilidades de pantalla, pero mis fondos no son infinitos para hacer prueba tras prueba. Quizás una pantalla transflectiva me podría servir, pero los equipos que los montan son todo menos baratos y no los puedo justificar.

El problema no es urgente. La frustración, acumulada hasta simas desesperantes. La necesidad no desaparece, porque mi vista necesita un descanso.

Soy consciente, y es mi único alivio, de que no estoy sólo. Que pertenezco a una minoría de usuarios que agradecerían mucho disponer de otro tipo de pantallas para algo más que para leer. Pero el tsunami tableto, al menos de momento, nos ha negado la posibilidad debido al miedo que han insuflado en los fabricantes.

Os cuento más en breve. Pero tinta-e, claro, no se cierra. Ya son demasiados años :)


sábado, septiembre 07, 2013

Vuelvo de unas largas vacaciones

Tinta-e no había estado sin actividad durante tanto tiempo. Afortunadamente, ha sido por un buen motivo: he tenido tanto trabajo que me ha restado tiempo para casi todo lo demás que no sea esencial. Y eso, en la España de 2013, es de agradecer.

Por otra parte, reconozco que me faltaba motivación. No por postear, sino por el estado de la tinta-e. Llevábamos casi 3 años sin novedades radicales, y el tsunami tableto ha metido el miedo en el cuerpo a los fabricantes o vendedores de dispositivos con e-ink, de manera que lo que se ofrece son aparatos que sirven (eso sí, muy bien) para leer.

Para nada más, o casi.

Una foto ya tradicional



Es tradicional no sólo porque está sacada en el mismo lugar de años atrás, sino porque hago lo mismo con el mismo dispositivo: leer en un kindle 3. Subrayar párrafos interesantes y realizar pequeñas anotaciones. Pero esto, que al menos funciona en kindle, ya está muy por debajo de lo que se puede hacer con aplicaciones en tablet como puede ser mantano, que te organiza las anotaciones con mucha más fluidez y eficacia que con el ereader.

Y no tendría por qué ser así. Se podría sacrificar algo de duración de batería a cambio de más CPU, que sumada a más memoria y a un controlador de pantalla actualizado podría ofrecer una fluidez de operación satisfactoria. Pero como el "usuario promedio" no va a usar nada que no sea un tablet, nadie se arriesga.

Y ojo, lo entiendo en el caso de Amazon. La fórmula les funciona: han arrasado. Pero no entiendo a los que siguen aspirando a ser su competencia.

A mí, en cualquier caso, me jode fastidia. Trabajar con cualquier pantalla retroiluminada en un entorno así no es cómodo, hay que buscar cada poco rato el ángulo y la vista se cansa. Leo mucho, vale, pero me gustaría hacer lo que hago bajo techo, si el tiempo y la ocasión lo permite, en exteriores. En exteriores sin el ruido continuo de la ciudad.

El otro día ojeé un libro del s. XVIII en casa de mis cuñados. Me hizo muchísima gracia la descripción que hacía de los malvados masones, así que la escaneé con la cámara de mi galaxy note 2 y un software fenomenal llamado camscanner. En 15 minutos tenía las 38 páginas en mi móvil, en un bonito PDF listo para leerlo donde quisiera. Eso puede ser algo brutal para estudiantes que acuden a bibliotecas, pero no pueden hacerlo con un ereader. Peor, no pueden ni siquiera leerlo después con un ereader, porque un PDF basado en gráficos es pesado, y las magras CPUs de los ereader actuales no pueden moverlo con fluidez.

Y los estudiantes son millones de usuarios que agradecería un ereader que les permitiera trabajar en serio.

Con todo, si sigo escribiendo es porque soy del Alcoyano en versión ereader. Mantengo la esperanza. Para empezar, acaba de anunciarse la siguiente generación de pantallas e-ink, carta. Parece que el contraste va a ser comparable al papel. Lo de la retroiluminación me parece secundario, pero espero que alguien implemente esa pantalla con una CPU de al menos 2011 y un controlador decente. De hecho, Nate el Grande ha mencionado nuevos "eink-based tablets", de Netronix y Onyx, y veremos si eso cristaliza o no.

jueves, junio 13, 2013

Vuelven a poner a la venta el Wexler

Hace casi exactamente un año os hablé del Wexler Flex one, un ereader cuya principal novedad reside en que emplea una pantalla EPD fabricada por LG sobre un sustrato plástico en vez de sobre el habitual sustrato de cristal. Como consecuencia, es flexible (aunque no enrrollable) y por lo tanto aguanta un castigo muy superior al que pueden recibir vuestros ereaders con base de cristal.



Parece ser que la tirada fue más grande de lo que se pensaba, aunque el impacto sobre el mercado fue mínimo. Fundamentalmente llegó a países de la órbita rusa, y secundariamente a algún revendedor. Gracias a goodereader me acabo de enterar de que el flex one vuelve a estar a la venta, aunque no sé si es una buena noticia. No lo sé, porque no es evidente si se trata sólo de liberar stock para zanjar el tema, o si se hace para preparar el terreno para un sustituto mejorado. Dada la escasa distribución y acogida de este modelo, no parece sensato ser optimista.

Y es una pena, puñeta. Desde Canadá, ponerte el invento en España cuesta la friolera de 329$ (si es que aduanas no redondea la fiesta y te encuentras con un regalito adicional), algo aceptable hace 5 años pero no hoy.

Es una pena, porque aunque sólo fuera por disponer de una pantalla que puedes echar a la mochila con la tranquilidad de que es mucho más difícil que casque. Las más de las veces, no necesitará funda y sería algo que llevar siempre a mano para poder leer. De hecho, se me ocurre que este formato podría ser la base para una estupenda pantalla auxiliar para teléfonos, donde pasarle por wifi, BT o USB los textos largos que son un coñazo de leer en pantallas de menos de 4.5".

Seguimos en las mismas. En ereaders no se cumple aquello tan bonito de who dares, wins, pero por otra parte los que no se arriesgan están perdiendo de todas maneras, con la excepción de Amazon y muy poco más.

martes, junio 11, 2013

Mañana fructífera en el Círculo de Lectores

Ayer lunes, Círculo organizó unas jornadas que titularon " Los autores tienen la palabra: preguntas y respuestas en la era digital". Para mí era refrescante, porque no tengo relación intensa con la ficción contemporánea (autores vivos), mi autoría se concentra en monografía etnográfica (mi próximo libro está eso, próximo, y ya os lo contaré), y mi relación con el ebook está centrada en la parte hardware.

Al acabar el acto, algunos de los asistentes comentamos que había sido un acierto que la sesión se hubiera dado sin presencia mediática. Los autores pudieron estar más relajados y exponer sus puntos de vista y posiciones sin el maniqueismo al que tantas veces les abocan los medios por los miedos a lo online. Me encantó, sobre todo, que pudieran permitirse lo que es cada vez un lujo mayor: no criminalizar al lector.

Sí, un lujo. Un lujo, porque desde antes del desembarco de la Armada Amazónica a nuestras costas, los discursos sobre la piratería habían adquirido ya claros tintes goebbelianos desde los medios, repitiendo una y otra vez la misma mentira buscando que se convierta en verdad: el ebook es el fin para el libro, y su usuario un pirata y un ladrón que nos deja sin futuro. Sin esos medios aterrorizados por la amenaza web, se ha orbitado en torno al objeto de pasión común: el libro.

No se enunció, pero estaba ahí: el usuario de ereader, de dispositivo con tinta electrónica, es casi por definición un apasionado de los libros, un yonki de la lectura pausada que encuentra en una pantalla EPD el descanso para su vista y la posibilidad de llevar encima más de lo que puede leer. El usuario joven de ereader, precisamente, es el lector del mañana, el que va a mantener a las editoriales. No el único, pero si uno muy importante.

Por supuesto, no coincidí en una parte no despreciable de lo que dijeron algunos ponentes. Es normal, su posición y la mía son muy diferentes. Ellos viven como amenaza lo que para mí es una de las mayores promesas culturales de todos los tiempos: el ebook, leido en la plataforma que sea, al alcance de cada hombre y mujer vivos. Pero el ambiente era lo suficientemente relajado como para que la discrepancia no cayera en nuestro muy español guerracivilismo. Quizás estoy siendo demasiado optimista al pensar que todos los relacionados con el libro estamos condenados a entendernos, pero el tiempo lo dirá.

Algo sí eché en falta: la mención del ereader como maravillosa revolución para las personas mayores y las personas con discapacidad. Se sigue olvidando una y otra vez que la posibilidad de aumentar el tamaño de letra permite seguir leyendo a lectores muy veteranos pero con pérdidas visuales - yo mismo he perdido en 2 años dioptría y media de presbicia, y hay letras que ya no puedo leer sin sufrir. Y no sólo: para las personas con dificultades motoras de cualquier tipo, un ereader es más ligero y cómodo que la mayoría de los p-books. Mucho más: es más sencillo pasar de página cuando tienes que pulsar un botón que cuando tienes que coger la página de papel con una pinza anatómica que no tienes, o que tienes limitada, y llevar a cabo el amplio y preciso movimiento de pasar la página. Sea como fuere, las personas con discapacidad y las personas mayores necesitan más del ereader y el ebook que nosotros, y conviene recordarlo con frecuencia.

Necesitamos calma y relajación como la que hemos vivido hoy para tratar al libro como se merece.
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