Hace casi exactamente un año os hablé del Wexler Flex one, un ereader cuya principal novedad reside en que emplea una pantalla EPD fabricada por LG sobre un sustrato plástico en vez de sobre el habitual sustrato de cristal. Como consecuencia, es flexible (aunque no enrrollable) y por lo tanto aguanta un castigo muy superior al que pueden recibir vuestros ereaders con base de cristal.
Parece ser que la tirada fue más grande de lo que se pensaba, aunque el impacto sobre el mercado fue mínimo. Fundamentalmente llegó a países de la órbita rusa, y secundariamente a algún revendedor. Gracias a goodereader me acabo de enterar de que el flex one vuelve a estar a la venta, aunque no sé si es una buena noticia. No lo sé, porque no es evidente si se trata sólo de liberar stock para zanjar el tema, o si se hace para preparar el terreno para un sustituto mejorado. Dada la escasa distribución y acogida de este modelo, no parece sensato ser optimista.
Y es una pena, puñeta. Desde Canadá, ponerte el invento en España cuesta la friolera de 329$ (si es que aduanas no redondea la fiesta y te encuentras con un regalito adicional), algo aceptable hace 5 años pero no hoy.
Es una pena, porque aunque sólo fuera por disponer de una pantalla que puedes echar a la mochila con la tranquilidad de que es mucho más difícil que casque. Las más de las veces, no necesitará funda y sería algo que llevar siempre a mano para poder leer. De hecho, se me ocurre que este formato podría ser la base para una estupenda pantalla auxiliar para teléfonos, donde pasarle por wifi, BT o USB los textos largos que son un coñazo de leer en pantallas de menos de 4.5".
Seguimos en las mismas. En ereaders no se cumple aquello tan bonito de who dares, wins, pero por otra parte los que no se arriesgan están perdiendo de todas maneras, con la excepción de Amazon y muy poco más.
Cada día me doy unas vueltas por la blogosfera tecnológica y comento lo que me llama la atención con los colegas. Aquí pretendo hacer otro tanto. Algunos de los temas reincidentes serán Tablet PC y e-ink, y ya de antemano espero que los espíritus sensibles no se lleven las manos a la cabeza si con peor o mejor fortuna explico de forma llana algunos de los temas que trate, porque lo que pretendo es que esto no lo lean sólo los frikis, geeks y demás gentuza como yo.
jueves, junio 13, 2013
martes, junio 11, 2013
Mañana fructífera en el Círculo de Lectores
Ayer lunes, Círculo organizó unas jornadas que titularon " Los autores tienen la palabra: preguntas y respuestas en la era digital". Para mí era refrescante, porque no tengo relación intensa con la ficción contemporánea (autores vivos), mi autoría se concentra en monografía etnográfica (mi próximo libro está eso, próximo, y ya os lo contaré), y mi relación con el ebook está centrada en la parte hardware.
Al acabar el acto, algunos de los asistentes comentamos que había sido un acierto que la sesión se hubiera dado sin presencia mediática. Los autores pudieron estar más relajados y exponer sus puntos de vista y posiciones sin el maniqueismo al que tantas veces les abocan los medios por los miedos a lo online. Me encantó, sobre todo, que pudieran permitirse lo que es cada vez un lujo mayor: no criminalizar al lector.
Sí, un lujo. Un lujo, porque desde antes del desembarco de la Armada Amazónica a nuestras costas, los discursos sobre la piratería habían adquirido ya claros tintes goebbelianos desde los medios, repitiendo una y otra vez la misma mentira buscando que se convierta en verdad: el ebook es el fin para el libro, y su usuario un pirata y un ladrón que nos deja sin futuro. Sin esos medios aterrorizados por la amenaza web, se ha orbitado en torno al objeto de pasión común: el libro.
No se enunció, pero estaba ahí: el usuario de ereader, de dispositivo con tinta electrónica, es casi por definición un apasionado de los libros, un yonki de la lectura pausada que encuentra en una pantalla EPD el descanso para su vista y la posibilidad de llevar encima más de lo que puede leer. El usuario joven de ereader, precisamente, es el lector del mañana, el que va a mantener a las editoriales. No el único, pero si uno muy importante.
Por supuesto, no coincidí en una parte no despreciable de lo que dijeron algunos ponentes. Es normal, su posición y la mía son muy diferentes. Ellos viven como amenaza lo que para mí es una de las mayores promesas culturales de todos los tiempos: el ebook, leido en la plataforma que sea, al alcance de cada hombre y mujer vivos. Pero el ambiente era lo suficientemente relajado como para que la discrepancia no cayera en nuestro muy español guerracivilismo. Quizás estoy siendo demasiado optimista al pensar que todos los relacionados con el libro estamos condenados a entendernos, pero el tiempo lo dirá.
Algo sí eché en falta: la mención del ereader como maravillosa revolución para las personas mayores y las personas con discapacidad. Se sigue olvidando una y otra vez que la posibilidad de aumentar el tamaño de letra permite seguir leyendo a lectores muy veteranos pero con pérdidas visuales - yo mismo he perdido en 2 años dioptría y media de presbicia, y hay letras que ya no puedo leer sin sufrir. Y no sólo: para las personas con dificultades motoras de cualquier tipo, un ereader es más ligero y cómodo que la mayoría de los p-books. Mucho más: es más sencillo pasar de página cuando tienes que pulsar un botón que cuando tienes que coger la página de papel con una pinza anatómica que no tienes, o que tienes limitada, y llevar a cabo el amplio y preciso movimiento de pasar la página. Sea como fuere, las personas con discapacidad y las personas mayores necesitan más del ereader y el ebook que nosotros, y conviene recordarlo con frecuencia.
Necesitamos calma y relajación como la que hemos vivido hoy para tratar al libro como se merece.
Al acabar el acto, algunos de los asistentes comentamos que había sido un acierto que la sesión se hubiera dado sin presencia mediática. Los autores pudieron estar más relajados y exponer sus puntos de vista y posiciones sin el maniqueismo al que tantas veces les abocan los medios por los miedos a lo online. Me encantó, sobre todo, que pudieran permitirse lo que es cada vez un lujo mayor: no criminalizar al lector.
Sí, un lujo. Un lujo, porque desde antes del desembarco de la Armada Amazónica a nuestras costas, los discursos sobre la piratería habían adquirido ya claros tintes goebbelianos desde los medios, repitiendo una y otra vez la misma mentira buscando que se convierta en verdad: el ebook es el fin para el libro, y su usuario un pirata y un ladrón que nos deja sin futuro. Sin esos medios aterrorizados por la amenaza web, se ha orbitado en torno al objeto de pasión común: el libro.
No se enunció, pero estaba ahí: el usuario de ereader, de dispositivo con tinta electrónica, es casi por definición un apasionado de los libros, un yonki de la lectura pausada que encuentra en una pantalla EPD el descanso para su vista y la posibilidad de llevar encima más de lo que puede leer. El usuario joven de ereader, precisamente, es el lector del mañana, el que va a mantener a las editoriales. No el único, pero si uno muy importante.
Por supuesto, no coincidí en una parte no despreciable de lo que dijeron algunos ponentes. Es normal, su posición y la mía son muy diferentes. Ellos viven como amenaza lo que para mí es una de las mayores promesas culturales de todos los tiempos: el ebook, leido en la plataforma que sea, al alcance de cada hombre y mujer vivos. Pero el ambiente era lo suficientemente relajado como para que la discrepancia no cayera en nuestro muy español guerracivilismo. Quizás estoy siendo demasiado optimista al pensar que todos los relacionados con el libro estamos condenados a entendernos, pero el tiempo lo dirá.
Algo sí eché en falta: la mención del ereader como maravillosa revolución para las personas mayores y las personas con discapacidad. Se sigue olvidando una y otra vez que la posibilidad de aumentar el tamaño de letra permite seguir leyendo a lectores muy veteranos pero con pérdidas visuales - yo mismo he perdido en 2 años dioptría y media de presbicia, y hay letras que ya no puedo leer sin sufrir. Y no sólo: para las personas con dificultades motoras de cualquier tipo, un ereader es más ligero y cómodo que la mayoría de los p-books. Mucho más: es más sencillo pasar de página cuando tienes que pulsar un botón que cuando tienes que coger la página de papel con una pinza anatómica que no tienes, o que tienes limitada, y llevar a cabo el amplio y preciso movimiento de pasar la página. Sea como fuere, las personas con discapacidad y las personas mayores necesitan más del ereader y el ebook que nosotros, y conviene recordarlo con frecuencia.
Necesitamos calma y relajación como la que hemos vivido hoy para tratar al libro como se merece.
viernes, junio 07, 2013
Tableta Android con eInk y alta velocidad de refresco
El título lo dice todo, me parece:
- Se puede instalar lo que se quiera
- Funciona con eInk (pearl con iluminación opcional)
- Han aumentado la velocidad de refresco hasta hacerlo plenamente utilizable. Nota: por lo que podemos ver, parece que lo que hacen es bajar la escala de grises (no sé si hasta blanco y negro o 4 tonos).
El resultado: un dispositivo con e-ink y una velocidad de refresco que, a ojo, al menos parece de 15fps y probablemente 20. Plenamente utilizable para aplicaciones que no requieran video o juegos con refresco muy rápido.
En teoría, Onyx lo va a lanzar en el tercer trimestre de 2013, quizás incluso en septiembre. Han hecho falta 4 años para que a alguien se le ocurra competir con Amazon no por precio, donde no pueden ganar, sino en funcionalidades y usos, donde hay amplio margen para jugar.
Pensadlo: si por un precio no demasiado superior a un kindle (pongamos, 200 euros) tienes un ereader que te permite navegar igual que un tablet, manejar el correo, calendario y resto de información personal, escribir...
... bueno, escribir si se puede conectar a un teclado externo por BT o por USB host...
... tendríamos un ereader con una autonomía probablemente inferior (en vez de las teóricas 4 semanas, pongamos 4 días o una semana a lo sumo), pero con muchas más capacidades y posibilidades cuando estás en movilidad.
Vedlo por vosotros. A mí me hace ser optimista, sobre todo porque Onyx finalmente ha decidido renunciar a crear su software y le pone SO y tripas aptas para Android. Si queréis ir a la chicha, saltad al minuto 8'7"
domingo, mayo 26, 2013
Avances sobre el teléfono de tinta-e de Onyx
Acabo de leer una interesante reseña del teléfono de Onyx basado en tinta-e, que en teoría saldrá este otoño. En teoría. Se insiste.
Empecemos por lo "malo": el prototipo lleva Android 2.3. Y entrecomillo porque las mejoras de 4.0 en adelante se aprovechan en una pantalla LCD más que en una pantalla e-ink. 2.3. es una versión de Android completamente funcional, y puede dar un buen servicio al usuario.
Lo importante de este prototipo, y que lo diferencia de otros productos interesantes como el Yotaphone, es que Android es completamente funcional en la pantalla e-ink. Entiendo que apoyado por la controladora de pantalla adecuada, el refresco es adecuadamente rápido y la interfaz se muestra fluida, sobre todo al introducir texto. La controladora, hasta la fecha, ha sido el caballo de batalla de las pantallas e-ink, porque la base física de dichas pantallas hace mucho tiempo que ya permite una fluidez satisfactoria para todo lo que no sea reproducir video. Recordemos que pearl es la cuarta generación de pantallas e-ink comerciales.
Además del gran salto adelante que supone la fluidez del refresco parcial de pantalla, este dispositivo parece que aprovecha la ventaja brutal de las pantallas electroforéticas: el consumo de energía. Lo anuncian con una semana de autonomía, aunque entiendo que para lograr esto habrá que limitar las aplicaciones que comunican con el exterior más allá de la propia comunicación telefónica.
Lo que no indican es si la pantalla tiene sustrato plástico, como las más recientes, o de cristal, como vuestros ereaders. Si tuviera sustrato plástico, sería la base para los dispositivos de campo definitivos: una semana de autonomia y aguante frente al maltrato, además de poder leerse al sol. De todas maneras, la legibilidad de la pantalla es muy elevada, como podéis ver en la siguiente foto comparativa
No he encontrado información acerca de si va a incluir bluetooth o si el USB va a ser host o no. En otras palabras, nada se sabe aún de su conectividad con teclado. Eso sí, hay que recalcar que Android es completamente funcional gracias a la interfaz táctil; de hecho, parece que lo único que han hecho ha sido añadir un launcher adaptado a la pantalla eInk sobre el stack mondo y lirondo.
Esto es el camino adecuado sin duda alguna. En el pasado, teníamos a pocos fabricantes con una interfaz muy limitada pero perfectamente eficaz para su propósito (kindle: leer, comprar, anotar un poquito) e interfaces disfuncionales y frustrantes, basadas primero en linux y finalmente en Android. La buena dirección, sin duda, es no morder un bocado más grande del que se puede abarcar con la bocota abierta, y alzarse en hombros de gigante, ya sea un androide u otra bestia. Si esa interfaz es funcional, ya queda en manos del usuario añadirle el software que prefiera, porque:
UN EREADER ES UN ORDENADOR CON PANTALLA DE TINTA-E. SU LIMITACIÓN, AHORA MISMO, YA ES POR DISEÑO Y NO POR NECESIDAD.
Desde mi primer ereader, mi iLiad de 2007, me llevo tirando de los pelos porque los diseñadores y/o los decisores han decidido que los ereaders tienen que imitar al libro de papel, en lugar de trascenderlo como ordenadores con pantallas de tinta-e que son. Más vale tarde, TARDE, que nunca; más vale que en 2013 empiecen a espabilar de una santa vez y empiecen a competir con el jugador principar a base de funcionalidades y de extras, en lugar de en precio.
En el caso que nos ocupa, el hecho de que sea Android puro y duro abre todas las puertas: deja incluso la opción de instalar .apk a piñón, sin tienda ni historias. O sea, instalar tu software de ereading preferido, aunque queda por ver si funciona bien el subrayado y la anotación.
Pero imaginad a los trabajadores en campo. En no pocas ocasiones, a menos que el dispositivo tenga una cara pantalla reflectiva, se las ven y se las desean para leer en su dispositivo a la luz del sol. Un dispositivo como el que podemos ver aquí sería fantástico para todos los trabajadores que tienen que desarrollar su trabajo fuera de las oficinas, sobre todo si el precio se contiene.
Para el usuario final, me parece muy difícil que obtenga un éxito masivo. Lo digo porque no valdrá para videos, y sí para leer textos (veremos si para escribirlos). Pero para aquellos que leéis de forma masiva, quizás agradezcáis llevar un único dispositivo que cabe en vuestro bolsillo.
Os dejo con el video de demostración.
Empecemos por lo "malo": el prototipo lleva Android 2.3. Y entrecomillo porque las mejoras de 4.0 en adelante se aprovechan en una pantalla LCD más que en una pantalla e-ink. 2.3. es una versión de Android completamente funcional, y puede dar un buen servicio al usuario.
Lo importante de este prototipo, y que lo diferencia de otros productos interesantes como el Yotaphone, es que Android es completamente funcional en la pantalla e-ink. Entiendo que apoyado por la controladora de pantalla adecuada, el refresco es adecuadamente rápido y la interfaz se muestra fluida, sobre todo al introducir texto. La controladora, hasta la fecha, ha sido el caballo de batalla de las pantallas e-ink, porque la base física de dichas pantallas hace mucho tiempo que ya permite una fluidez satisfactoria para todo lo que no sea reproducir video. Recordemos que pearl es la cuarta generación de pantallas e-ink comerciales.
Además del gran salto adelante que supone la fluidez del refresco parcial de pantalla, este dispositivo parece que aprovecha la ventaja brutal de las pantallas electroforéticas: el consumo de energía. Lo anuncian con una semana de autonomía, aunque entiendo que para lograr esto habrá que limitar las aplicaciones que comunican con el exterior más allá de la propia comunicación telefónica.
Lo que no indican es si la pantalla tiene sustrato plástico, como las más recientes, o de cristal, como vuestros ereaders. Si tuviera sustrato plástico, sería la base para los dispositivos de campo definitivos: una semana de autonomia y aguante frente al maltrato, además de poder leerse al sol. De todas maneras, la legibilidad de la pantalla es muy elevada, como podéis ver en la siguiente foto comparativa
No he encontrado información acerca de si va a incluir bluetooth o si el USB va a ser host o no. En otras palabras, nada se sabe aún de su conectividad con teclado. Eso sí, hay que recalcar que Android es completamente funcional gracias a la interfaz táctil; de hecho, parece que lo único que han hecho ha sido añadir un launcher adaptado a la pantalla eInk sobre el stack mondo y lirondo.
Esto es el camino adecuado sin duda alguna. En el pasado, teníamos a pocos fabricantes con una interfaz muy limitada pero perfectamente eficaz para su propósito (kindle: leer, comprar, anotar un poquito) e interfaces disfuncionales y frustrantes, basadas primero en linux y finalmente en Android. La buena dirección, sin duda, es no morder un bocado más grande del que se puede abarcar con la bocota abierta, y alzarse en hombros de gigante, ya sea un androide u otra bestia. Si esa interfaz es funcional, ya queda en manos del usuario añadirle el software que prefiera, porque:
UN EREADER ES UN ORDENADOR CON PANTALLA DE TINTA-E. SU LIMITACIÓN, AHORA MISMO, YA ES POR DISEÑO Y NO POR NECESIDAD.
Desde mi primer ereader, mi iLiad de 2007, me llevo tirando de los pelos porque los diseñadores y/o los decisores han decidido que los ereaders tienen que imitar al libro de papel, en lugar de trascenderlo como ordenadores con pantallas de tinta-e que son. Más vale tarde, TARDE, que nunca; más vale que en 2013 empiecen a espabilar de una santa vez y empiecen a competir con el jugador principar a base de funcionalidades y de extras, en lugar de en precio.
En el caso que nos ocupa, el hecho de que sea Android puro y duro abre todas las puertas: deja incluso la opción de instalar .apk a piñón, sin tienda ni historias. O sea, instalar tu software de ereading preferido, aunque queda por ver si funciona bien el subrayado y la anotación.
Pero imaginad a los trabajadores en campo. En no pocas ocasiones, a menos que el dispositivo tenga una cara pantalla reflectiva, se las ven y se las desean para leer en su dispositivo a la luz del sol. Un dispositivo como el que podemos ver aquí sería fantástico para todos los trabajadores que tienen que desarrollar su trabajo fuera de las oficinas, sobre todo si el precio se contiene.
Para el usuario final, me parece muy difícil que obtenga un éxito masivo. Lo digo porque no valdrá para videos, y sí para leer textos (veremos si para escribirlos). Pero para aquellos que leéis de forma masiva, quizás agradezcáis llevar un único dispositivo que cabe en vuestro bolsillo.
Os dejo con el video de demostración.
miércoles, mayo 22, 2013
¿Mirasol renace de sus cenizas?
Va a ser que no. O no me lo creo, vaya. Lo cierto es que podemos leer en Engadget que Qualcomm muestra demos de su nueva generación de pantallas Mirasol, y sobre el papel son impresionantes: sobre todo, una pantalla de 5 pulgadas y 557 puntos por pulgada, o 221 píxeles por centímetro. 2560x1440, na menos
Esto sería para dar palmas con las orejas, sobre todo teniendo en cuenta que promete un ahorro de hasta un 93.4% de electricidad respecto a las pantallas LCD. Si a esto le sumamos que se puede leer bajo el sol, el hecho de que los colores sigan siendo un poco diluidos y tenga algún brillo metálico que otro se le podría perdonar.
¿Verdad?
Bueno, desde luego yo sí.
La cosa es que llevo casi 4 años cubriendo estas pantallas, hace casi un año Qualcomm anunció que no las fabricaría y que licenciaría las tecnologías a terceros, y en enero cubrí un interesante postmortem sobre mirasol.
¿Un ave fenix? No, al menos de momento. Nate el Grande ha metido el dedo en la llaga, hasta el fondo y untado en vinagre
Ooops. En toda la boca.
La cosa es que Qualcomm invirtió un pastón en Mirasol, antes del tsunami tableto y que las variantes OLED y SuperIPS de las LCD eliminara alguna de las ventajas de su tecnología, y fabricados en tal número que no había competencia. Así las cosas, hace unos días supimos que Liquavista sí que tiene futuro, porque Amazon se lo ha comprado a Samsung.
La interpretación más correcta de todo este folletín es que es un movimiento puramente defensivo, de búsqueda de la atención mediática para apostar por que se concluya la venta de las tecnologías a un tercero, o al menos para que algún fabricante termine por apostar por que los aún no vendidos smartwatches monten Mirasol en vez de eInk. Para empezar, hablamos de un nuevo segmento cuyo éxito está por demostrar (los superrelojes, que no me acaban de convencer pero que no me mojo después de cómo metí la pata sobre el iPad y su éxito). Para continuar, un reloj con Mirasol habría que cargarlo mucho más a menudo que uno con eInk. Y para finalizar, están mucho más lejos que eInk en alcanzar la economía de escala suficiente como para ofrecer precios competitivos para estas pantallas.
Ojalá me equivoque. Mirasol tiene sus ventajas, sobre todo montado en un dispositivo que no haya diseñado un orangután (el kyobo). Pero tiene toda la pinta de que, precisamente, pintan bastos para Mirasol.
Esto sería para dar palmas con las orejas, sobre todo teniendo en cuenta que promete un ahorro de hasta un 93.4% de electricidad respecto a las pantallas LCD. Si a esto le sumamos que se puede leer bajo el sol, el hecho de que los colores sigan siendo un poco diluidos y tenga algún brillo metálico que otro se le podría perdonar.
¿Verdad?
Bueno, desde luego yo sí.
La cosa es que llevo casi 4 años cubriendo estas pantallas, hace casi un año Qualcomm anunció que no las fabricaría y que licenciaría las tecnologías a terceros, y en enero cubrí un interesante postmortem sobre mirasol.
¿Un ave fenix? No, al menos de momento. Nate el Grande ha metido el dedo en la llaga, hasta el fondo y untado en vinagre
Qualcomm is getting a lot of attention this week thanks to their new 5.1 inch Mirasol screen, but most of the press coverage has left out one key detail.
The screen doesn’t actually work.
I spent a few minutes this morning in the Qualcomm booth, eager to play with their new prototype, but unfortunately it is more of a prop than a prototype. The display is completely non functional, and it would perhaps be better to describe it as a custom print job than a display. Qualcomm used manufacturing tech similar to what is used to make a Mirasol screen and printed the prototype that everyone is talking about.
If the stats are to be believed then this could one day be a super high resolution smartphone screen with a resolution of 2560×1440, or about 564 ppi. But at the moment it is simply a printed screen that has a lower resolution than my $150 inkjet printer.
Ooops. En toda la boca.
La cosa es que Qualcomm invirtió un pastón en Mirasol, antes del tsunami tableto y que las variantes OLED y SuperIPS de las LCD eliminara alguna de las ventajas de su tecnología, y fabricados en tal número que no había competencia. Así las cosas, hace unos días supimos que Liquavista sí que tiene futuro, porque Amazon se lo ha comprado a Samsung.
La interpretación más correcta de todo este folletín es que es un movimiento puramente defensivo, de búsqueda de la atención mediática para apostar por que se concluya la venta de las tecnologías a un tercero, o al menos para que algún fabricante termine por apostar por que los aún no vendidos smartwatches monten Mirasol en vez de eInk. Para empezar, hablamos de un nuevo segmento cuyo éxito está por demostrar (los superrelojes, que no me acaban de convencer pero que no me mojo después de cómo metí la pata sobre el iPad y su éxito). Para continuar, un reloj con Mirasol habría que cargarlo mucho más a menudo que uno con eInk. Y para finalizar, están mucho más lejos que eInk en alcanzar la economía de escala suficiente como para ofrecer precios competitivos para estas pantallas.
Ojalá me equivoque. Mirasol tiene sus ventajas, sobre todo montado en un dispositivo que no haya diseñado un orangután (el kyobo). Pero tiene toda la pinta de que, precisamente, pintan bastos para Mirasol.
martes, mayo 21, 2013
Traducción de ebichuman del video de sony mobius
Me encanta Internet. No, la amo. Espero que no con demasiada pasión, por aquello de tener una familia y abundantes ocupaciones y aficiones offline, pero seguro que agradezco cada día lo que Internet ofrece: disfrutar de la amabilidad de los desconocidos.
La experiencia me ha enseñado que el potencial de amabilidad y de buena fe de los desconocidos en Internet es ilimitado. En muchas ocasiones, se trata a lo online con una displicencia propia de quien no ha sido capaz de sacarle un partido adecuado (o, peor, no lo ha sabido valorar). Por ejemplo, año tras año siguen lloviendo críticas sobre la Wikipedia, pese a que sea la mayor enciclopedia de todos los tiempos, en cientos de idiomas y al alcance de todos. Hace poco, un triste individuo comentó que suponía un problema para los estudiantes de secundaria, que se hacían rápidamente a tirar de la Wikipedia como única fuente. Ni por un momento se le ocurrió que el problema estaba en el uso del recurso y no en el recurso en sí, o que los estudiantes sin recursos económicos suficientes pueden acceder a Wikipedia y obtener una información que la situación de su familia, la crisis u otros muchos motivos niegan.
En fin. Allá cada uno. Por mi parte, disfruto de la wikipedia. La leo a menudo (preferiblemente la universal, esto es, la versión en inglés), a la búsqueda de otro detalle tan minúsculo como apasionante de la realidad. De la historia de la esclavitud en Mali a lo que me mandó Antonio el otro día, las cícadas de períodos de 17 años. Realmente, sólo los iniciados podemos paladear lo que supone tener la guía del autoestopista galáctico en nuestras manos, en un teléfono o incluso en un ereader o wikireader.
Terminado el ejemplo, pasemos al tema que nos ocupa. Si el otro día mencioné la existencia de un segundo video gracias a Esther, hoy puedo aclarar lo que se dice en el primer vídeo gracias a eBichuman, residente en Yokohama y con conocimientos de japonés. Lo que comentan en japonés son funcionalidades que hacen al dispositivo aún más interesante, y creo que permite descartar chorradas que se publicaron en un primer momento, como que los estudiantes iban a poder intercambiar archivos usando tarjetas microSD. Os dejo con su traducción, publicada en un comentario y que todos debemos agradecer :)
La experiencia me ha enseñado que el potencial de amabilidad y de buena fe de los desconocidos en Internet es ilimitado. En muchas ocasiones, se trata a lo online con una displicencia propia de quien no ha sido capaz de sacarle un partido adecuado (o, peor, no lo ha sabido valorar). Por ejemplo, año tras año siguen lloviendo críticas sobre la Wikipedia, pese a que sea la mayor enciclopedia de todos los tiempos, en cientos de idiomas y al alcance de todos. Hace poco, un triste individuo comentó que suponía un problema para los estudiantes de secundaria, que se hacían rápidamente a tirar de la Wikipedia como única fuente. Ni por un momento se le ocurrió que el problema estaba en el uso del recurso y no en el recurso en sí, o que los estudiantes sin recursos económicos suficientes pueden acceder a Wikipedia y obtener una información que la situación de su familia, la crisis u otros muchos motivos niegan.
En fin. Allá cada uno. Por mi parte, disfruto de la wikipedia. La leo a menudo (preferiblemente la universal, esto es, la versión en inglés), a la búsqueda de otro detalle tan minúsculo como apasionante de la realidad. De la historia de la esclavitud en Mali a lo que me mandó Antonio el otro día, las cícadas de períodos de 17 años. Realmente, sólo los iniciados podemos paladear lo que supone tener la guía del autoestopista galáctico en nuestras manos, en un teléfono o incluso en un ereader o wikireader.
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Hola!
No es que sea un experto en japones, pero hare lo posible desde mi "cutre-nivel" :-)
Efectivamente parece que es un producto orientado a estudiantes. El presentador comenta alguna de las funcionalidades del producto:
-Te puedes descargar ficheros PDF desde tu propio ordenador o desde un servidor via wifi
-Tiene una opcion "memo" con la que puedes crear tus propias notas a mano alzada
-En la demo parece que no esta conectado a la wifi y no lo puede ensenar, pero la siguiente opcion es un web-browser para navegar por internet
-Luego se dedica a ensenar las funcionalidades sobre los documentos: un rotulador o marcador, anotaciones en las paginas, diccionario…
-Comenta finalmente que se pueden recibir anotaciones y textos desde un servidor a modo de "push", p.e. un profesor que envia notas o comentarios sobre un texto a los alumnos.
-Tiene una opcion "memo" con la que puedes crear tus propias notas a mano alzada
-En la demo parece que no esta conectado a la wifi y no lo puede ensenar, pero la siguiente opcion es un web-browser para navegar por internet
-Luego se dedica a ensenar las funcionalidades sobre los documentos: un rotulador o marcador, anotaciones en las paginas, diccionario…
-Comenta finalmente que se pueden recibir anotaciones y textos desde un servidor a modo de "push", p.e. un profesor que envia notas o comentarios sobre un texto a los alumnos.
Disculpa la falta de acentos y "enyes", pero escribir en espanyol desde un teclado japones es un infierno :-)
un saludo desde Yokohama!
pd: sabeis si tiene fecha de lanzamiento? Por aqui en las tiendas basicamente solo hay tres o cuatro modelos disponibles de e-reader:
-el "kobo" que distribuye Rakuten
-el "kindle" de amazon
-diferentes modelos de los e-reader de Sony
-algun que otro modelo chino o coreano mas raro...
-el "kindle" de amazon
-diferentes modelos de los e-reader de Sony
-algun que otro modelo chino o coreano mas raro...
(por cierto, todos en tamanyo 6'' o menor)
sábado, mayo 18, 2013
Otro video del sony mobius
Sí, Mobius. Esther, una lectora de tinta-e, ha tenido la amabilidad tanto de sacarme de mi querencia y corregirme como de ponerme en la pista de un video en Inglés, que encima muestra más de la próxima novedad de Sony, que
- Definitivamente se centra en el público universitario. Al fin un fabricante se ha dado cuenta de que es un público por atender (si aciertan con el precio). Curiosamente, se trata del primer fabricante de ereaders, y de un fabricante bastante tibio respecto a los Tablet. Y recordemos que los Tablet están evolucionando rápidamente a unos precios con escaso margen de beneficio. Humm...
- El lápiz tiene una respuesta limitada. No es tan fluido como un Tablet PC, ni siquiera como un Note 2 o Tablet o Smartphone con lápiz dedicado. Pero parece ser suficiente para tomar notas cortas. No tengo claro de que permita tomar apuntes al ritmo que demandan las clases, pero tampoco lo descarto. Lo que me gustaría descartar, por cierto, son las clases en las que el alumno se tiene que pasar las horas tomando apuntes casi al dictado, como en mi época y en la de mis padres, pero eso ya no es mi guerra :)
- El sistema del lápiz permite usarlo con la palma sobre la pantalla. Me EN-CAN-TA la falta de tactilidad, y para el uso con textos el lápiz es más que suficiente
- La selección de texto parece perfectamente funcional. Lo malo es que todavía no sabemos si esas selecciones de texto serán exportables, porque estamos ante prototipos todavía por desarrollar. Esperemos que tomen las lecciones adecuadas de lo que se puede hacer con el Kindle desde el primer modelo.
- El sustrato plástico es una pasada, como podréis comprobar. No sé si va a ofrecer el nivel de resistencia del plastic logic, pero seguro que con una cubierta ligera será más que suficiente para llevar el invento a todas partes.
- 3 semanitas de autonomía.
- Lo que no acabo de entender es por qué una pantalla TFT no ofrece un refresco de 30 fps. No es una pantalla electroforética como la de vuestros ereaders.
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