jueves, noviembre 20, 2014

Review de gingko

Review de Gingko

He dado con una herramienta que, si no es revolucionaria para vuestro trabajo o estudios, poco le falta. Es gingko, y a continuación va mi review

Qué es lo que estaba buscando

Tengo que trabajar a toda velocidad con textos complejos, de gran nivel de detalle. Un editor lineal (me da igual un editor de texto sencillo que un editor WYSIWYG como Word) se me quedaba pequeño una y otra vez, porque tengo que recorrer arriba y abajo todo el rato, cambiando o mejorando cada sección del documento.
Mi amigo Rafa Ontivero me insistió sobre una aplicación de la que me habían hablado otros colegas (como Moisés Cabello) para crear documentos complejos y que necesitan materiales de referencia: novelas, en su caso, o informes, en el mío (me dan de comer, aunque sueño con algunos borradores de monografías…).

La aplicación se llama Scrivener. Tiene un montón de buenas ideas y, de hecho, es lo que necesitarían ser los editores de documentos de verdad. En un entorno unificado se gestiona el documento (entorno a un árbol de secciones muy cómodo) como la documentación auxiliar. Os animo a probarla, porque es realmente interesante.

Sin embargo, para mí tenía dos límites:
  1. No hay versión móvil. Es un problema, porque hay veces que no llevo un PC encima. Hay versión prometida para iOS, pero con un retraso más que considerable
  2. Está pensado para el escritor wannabe. O incluso para el escritor, aunque éstos últimos sean muchos menos. Está pensado para un usuario en solitario, y no hay implementada ninguna función de colaboración, ni se la espera.
El segundo problema es para mí un deal breaker, porque trabajo en equipo sobre documentos. Probé incluso a generar una parte mía exclusiva de documento con scrivener, pero entonces el invento perdía la gracia.

Tras unas semanas de búsqueda ocasional, di con gingkoapp.com a partir de la relación de outliners de wikipedia. Lo que vais a seguir leyendo son los resultados de mis pruebas

El creador

Tengo un proceder muy mío con el software. Nunca estoy satisfecho, y siempre busco nuevos productos que mejoren algún aspecto de mis operaciones (por más que sólo adopte los que me ofrecen mejoras reales).

Si el producto es de una empresa pequeña, y me interesa lo suficiente, me pongo en contacto con los creadores. Para mí, el diálogo sobre el producto, sus funcionalidades y su futuro es esencial de cara a apostar por él o no.

Adriano Ferrari es un desarrollador con una idea tremenda: hay un amplio margen de mejora para escribir y para leer textos.
Cuando empecé a usar el producto, me llamó tanto la atención que me puse en contacto con él. La primera vez en inglés, y la segunda en castellano. Las respuestas han sido amables y precisas, y me han animado a seguir usando el producto, y a pasar a versión Premium.
Eso, reconozco, es asunto mío: si algo me gusta lo suficiente, pago cuando estoy convencido. El caso previo, como muchos sabéis, es Inoreader. Un producto que nace como lector RSS social y que acaba siendo un information hub de primera categoría, y por el que aposté tras intercambiar correos con su creador, Yordan Yordanov.
Para mí, la informática es algo personal. En muchísimos sentidos

El concepto

Parece mentira, pero demuestra que se puede innovar donde parecía imposible: en la edición de textos. Como dice Adriano:
With Gingko, you can always see the bigger picture (to the left) and the details (to the right). This simple change makes a profound impact.
Gingko makes text 2 dimensional, allowing you to read in breadth, or depth Truly 2-dimensional text. Example Notes on Ancient Greek History (written in Gingko)
It means that text can now be two-dimensional. There’s the linear dimension, and the hierarchical dimension. (Note: Tables of contents, parentheses, footnotes and marginal notes are several attempts to add this second dimension.)

Remember that there is nothing sacred in the way we organize text. When computers came onto the picture, all constraints were removed, and our words expanded into this vacuum in the most chaotic way possible: as a Web.
I argue that this is simply a response to the limitless freedom that computers provide, but it is not the best way to organize information for humans to read and understand.
Dentro video

En otras palabras, lo que te ofrece Gingko es un espacio de trabajo dividido en columnas, en las que puedes ir insertando tarjetas de texto formateadas con MarkDown.

Acabas de escribir una nota. Control + Enter. Quieres escribir una nota hermana (de igual nivel jerárquico). Control + down. Quieres escribir una nota hija (de menor nivel jerárquico). Control + derecha. Quieres volver a editar. Control + Enter de nuevo, y Shift + F11 para que salga un editor sin distracciones.. Te mueves por las notas con cursores y listos.

Tan sencillo. Tan inmediato. Ya está.

Ferrari lo define como A mix between Evernote + Workflowy. He probado WorkFlowy, y me gusta más Gingko por la presentación visual y el trabajo con tarjetas. Lo que quiero es reproducir en la medida de lo posible el workflow de Scrivener y tener separados los materiales inmediatos del texto dividido en tarjetas, y de momento la experiencia es muy satisfactoria.
Sobre todo porque, al final, cuando el texto te mola, lo puedes “compilar” como con Scrivener. En la ruedecica de la derecha arriba, eliges si la salida debe ser HTML, markdown, docx… y sale todo el documento perfectamente ordenado. Es sencillamente tremendo: sencillo, limpio, eficaz.

¿Markdown?

In principio erat HTML. O incluso SGML. Pero escribir en HTML no es la cosa más cómoda del mundo, y a no mucho tardar surgieron distintos lenguajes de marcación más sencillos. En vez de b y /b, se emplearon signos más rápidos, como dos asteriscos.
De hecho, cada motor wiki (mediawiki, dokuwiki, tikiwiki, etc.) usan su propio sistema de marcado interno para editar. Cuando se visualiza la página, el motor se encarga de convertirlo a HTML para que se vea en el navegador.

Lo que ofrece markdown es una estandarización de estos sistemas de marcación sencillos. Reconozco que me ha costado, porque son años de costumbre de trabajar con el de dokuwiki. Pero la idea es buena: trabajar siempre de la misma manera. Además, hay muchas herramientas para convertirlo al formato que queramos: HTML, DOCX, LaTeX, etc.

Otro video más

Características y funcionalidades que me han atrapado

  • Los atajos de teclado y su velocidad
La velocidad que se puede alcanzar en una aplicación con atajos de teclado bien pensados es inalcanzable con cualquier otro método. Esto es así por la sencilla razón de que no hay que despegar los dedos del teclado en ningún momento.

Uno de los aspectos que más me está gustando de gingko es que está completamente orientado al teclado. No tengo que usar el ratón si no quiero, y de hecho no suelo usarlo. A poco que es largo el texto, abro el modo de escritura sin distracciones y veo el texto a tamaño gigante, lo que mi presbicia agradece. Acabo de escribir la tarjeta de turno, y vuelvo al espacio principal. En algunos momentos exporto a HTML para ver el texto en su conjunto, y vuelta a empezar.

Como detalle preciosista, los atajos son o los estándar (cursores) o los de vim (HJKL). Esto, unido a Markdown, ofrece una productividad tremenda cuando de lo que se trata es de organizar información escrita.
  • Trabajo colaborativo
El trabajo colaborativo funciona evitando la concurrencia de permisos. No es colaboración en tiempo real, como Google Docs, pero al estar dividido el documento en tarjetas no hay problema en trabajar varios a la vez, cada uno con su área de responsabilidad.
Cuando trabajo colaborativamente con wikis, lo que solemos hacer es dividirnos el trabajo y editar cada uno las páginas que le corresponden. Este caso es igual, pero mucho más fluido. La ventaja de gingko comparado con los wikis es que en todo momento se puede comprobar cómo van progresando cada una de las tarjetas.

Una limitación que tiene de momento es la carencia de un histórico: no hay un historial de cambios que poder revertir. Sin embargo, la solución está planeada
We will soon have a trash feature, then full undo, and eventually a complete version history.
  • Casi multiplataforma
He probado gingko en distintos navegadores completos (de escritorio) en Windows, Linux y Chrome OS. Perfecto.
De hecho, en ChromeOS va más fluido y rápido que Google Docs.

Tal cual.

En ChromeOS para Android: Casi perfecto. De hecho, tanto una pantalla táctil como un ratón con rueda, o un touchpad con gestos, ayudan para recorrer el texto completo. El único problemilla es que, cuando editas, se amplía la zona de la pantalla hasta un tamaño excesivo. Pero eso no pasa en el modo de escritura sin distracciones, que funciona a las mil maravillas.

El que va chungo, sorprendentemente, es en iOS con teclado externo. No funcionan bien los atajos de teclado. Pero es la única excepción que he encontrado.
  • Sencillez
A la edición y la navegación entre tarjetas se le suman sólo el mínimo de funciones posibles para ayudar con la estructuración de textos. Por ejemplo, se pueden marcar
De manera que se puede planificar los contenidos que va a incluir cada tarjeta. Pero eso es todo. La idea es ayudar en lo posible a concentrarte en el documento, sus contenidos y su estructura. Nada más
  • Exportación y publicación
Lo que cierra el trato para mí es que con un sólo clic se puede exportar el árbol entero de tarjetas a un documento markdown o un documento HTML.

Un documento HTML se puede exportar a cualquier blog o CMS.

Un documento markdown se puede convertir a todos los formatos de texto principales, de forma muy sencilla y sin fallos.

Lo bueno de esto último es que se puede generar una parte de un texto usando gingko, y luego sumarla a algo más amplio. Por ejemplo, si tus compañeros usan Word o Google Docs y no quieren usar gingko por el motivo que sea, no hay problema: se exporta, y se suma al documento más amplio.

En Resumen

Tampoco voy a exagerar. No es la piedra filosofal. No vale para todos los proyectos o necesidades.

Lo sigo probando. He de decir que me está encantando. Es, simplemente, una idea feliz.

Para mí, lo mejor es que rompe con la metáfora del folio infinito que son los editores normales. No nos engañemos: con ellos me gano el pan, y han supuesto una revolución tan grande que es invisible. Pero cuando hay que trabajar con documentos complejos, el trabajo con un árbol y nodos (tarjetas dentro de gingko) es un salto a mejor muy importante.

Ahorra trabajo y esfuerzo a la memoria. No tenemos que depender de nuestras (cansadas) neuronas para mantener el texto en la cabeza, sino que podemos concentrarnos en cada sección del texto, y recuperar la visión general con dos pulsaciones de teclado.
Sólo queda lo obvio: recomendaros que lo probéis. Es de una sencillez tan sorprendente que puede cambiar para mejor parte de vuestra forma de trabajo.

Edito: si queréis ver la review en gingko, id aquí: https://gingkoapp.com/review-de-gingko ; si queréis ver la conversión a html, es ésta: https://gingkoapp.com/export/4c2f84070e7f1f121700003a.html

martes, octubre 28, 2014

RSS: YOUWHENWHAT

O más corto aún - RSS:YWW Esta mañana he estado discutiendo con uno de los creadores de Inoreader sobre la amenaza que puede suponer para los clientes RSS surgidos a partir de la muerte de Google Reader. A Yordan le preocupa que uno de los creadores de RSS se ponga a currar para Facebook, por el poder del monstruo, y yo le he quitado importancia. A continuación, traduzco mi largo comentario en espera que sea de vuestro interés.

El objetivo de un cliente RSS no puede ser el público de masas. RSS siempre ha sido un producto para minorías: usuarios intensivos de información, yonkis de la información, lo que queráis. Periodistas serios, blogueros dedicados, gente al cargo de sites importantes o al menos de publicación frecuente, etc. En el mejor momento de Google Reader, sus usuarios éramos una pequeña minoría comparados con los usuarios de Facebook (el cual apenas uso, por cierto). Google reader no era útil para la mayoría de los usuarios de Facebook, pero los usuarios de Google Reader no podíamos sustituirle por Facebook, Twitter o cualquier otra cosa que no fuera un buen lector de RSS. Cuando Google decidió cerrar Reader, sus usuarios fueron los que protestaron con más energía (¡haciendo manifestaciones!) que cualquier otro grupo de usuarios en la larga historia de cierres de producto de Google. No sirvió de nada, vale, pero demostró que esa pequeña minoría (se hablaba de entre 20 y 40 millones de usuarios) era muy leal y necesitaba de verdad un cliente RSS. manifestación por el cierre de google reader En esos días, Twitter ya estaba maduro del todo y algunos usuarios de RSS intentaron sustituir a reader con twitter... sin éxito, hasta donde sé. La clave de un cliente RSS, de usar RSS, es que decides CUÁNDO leer lo QUE te interesa. Obviamente, no puedes hacer esto en twitter, por más tiempo que inviertas en su timeline. La clave de un cliente social de RSS es que, además de ese TÚCUÁNDOQUÉ (YWW), también puedes COMPARTIR y COMENTAR tanto lo que te interesa como lo que le interesa a tus contactos: aquellos posts suficientemente interesantes como para invertir minutos en la lectura y comentario de los miles de titulares que repasas cada día. Esos contactos del cliente social de RSS son como tú: valoran la buena lectura. Necesitan la buena lectura. Algunos son profesionales, y todos necesitan estar bien informados. Por lo tanto, el tiempo para discutir es limitado, y la discusión es muy diferente de la charla superficial que fuerzan los 142 caracteres de Twitter o el uso de Facebook: frenético, con muy pocas oportunidades para la reflexión, con cientos de usuarios. En Google Reader, éramos grupos de algunas docenas de usuarios en el mejor de los casos. En Facebook o Twitter, lo normal es seguir a cientos. Haced cuentas. Termino. No hablo de usar o no usar Twitter o Facebook. YO los uso muy poco, porque no encajan en mi rutina y me resultan intrusivos. No soy YO quien decido CUÁNDO y QUÉ. Pero para mis amigos y familiares, son muy importantes. Google Reader nunca fue no ya importante, sino siquiera conocido, para la mayoría de mis amigos y familiares. No son yonkis de la información. No necesitan leer tanto cada día. De una vez por todas, hay que asumir que RSS es algo para minorías, tiene un perfil de uso y de usuario muy determinado, y jamás va a superar la barrera de la minoría. Enhorabuena :) Por otra parte, quedan por ahí usuarios apasionados por sus temas y que hacen un uso ineficaz de su tiempo. Que abren cada día sus docenas de páginas para ver si hay actualizaciones. Para ellos, y también para los que se toman en serio estar informados, un lector de RSS es un salto bestial. Es un antes y un después. Yo uso inoreader. Lo conocí cuando el cierre de Google Reader, porque su creador, Yordan Yordanov, lanzó un email a una de las listas de afectados por el cierre, anunciando que había creado una alternativa. En aquellos días, estaba decidiéndome entre feedly (que no es social, y que muestra en móvil las fuentes de una manera que no me gusta) y theoldreader (que no tiene cliente móvil), y lo que me decidió por Inoreader fue que Yordan escuchaba, y escucha. Cuando le comentamos algunos que nos gustaría reenviar noticias por email, como hacíamos con Google Reader, en pocos días estaba implementado. Y así con todo. Soy un evangelista extraño. No paro de hacer publicidad de Inoreader... y pago por ello. No cobro. Pago. Por una cuenta Premium. Por sostener el producto. A estas alturas, ya es mucho más de lo que nunca dejaron ser a Google Reader, y de ser un cliente social de RSS ha pasado a ser un Information Hub. En él consulto mis fuentes, que las discuto y comparto con mis contactos dentro de Inoreader y fuera (por email, twitter o linkedin). Almaceno desde él los posts que me merecen la pena a pocket, readability o evernote. Encima, con versión nativa para Android e iOS Como tantas veces, os animo a probarlo. Quizás ya usáis otro cliente (feedly, theoldreader, etc.), o quizás nunca le habéis dado una oportunidad a RSS. Si queréis hacer una prueba rápida, no tenéis más que crear una cuenta. Si no tenéis fuentes RSS previas, sólo tenéis que añadir dando al enorme botón de "+" a estas fuentes de ejemplo sobre cultura y ciencia, que he exportado de las mías. Cuando lo hayáis importado, os encontraréis con algo así 2014-10-28 10_39_09- La simple belleza de un lector de RSS es la eficacia con la que revisas tus fuentes: agrupadas en carpetas, puedes leer los titulares a toda velocidad, abrir los que te interesan y dejar la mayoría sin leer. O abrir, comprobar que no te interesa, no seguir y pasar al siguiente. O abrir, ver que te interesa pero que es largo y no tienes tiempo, y pasarlo a pocket o readability o instapaper. Si además queréis compartir o discutir los posts que os interesan, lo podéis hacer por fuera (email, twitter, facebook, whatever) o dentro de inoreader. Mi usuario en inoreader es Juan Chulilla (@jlchulilla), por cierto.    

sábado, octubre 18, 2014

Dos nuevos proyectos de e-writer (2): el HemingWriter

Como decían Les Luthiers, "¡Qué coinsidensia!"

Al poco de salir noticias sobre el fusion writer, me empezásteis a mandar información sobre el Hemingwrite, otro proyecto de e-writer mucho más sólido que el fusión writer... pero que me provoca reacciones encontradas


La primera noticia que me mandaron fue de Xataka, que lo llama "una máquina de escribir diferente", y la verdad es que es una buena descripción.
Los que me leéis desde hace tiempo, sabéis que lo que ando buscando es "una máquina de escribir". Una máquina que no desgaste mi vista (más de lo que ya está fastidiada), y que me permita escribir sin distracciones. Parecería que el Hemingway cumple con esas premisas, pero...

... pero lo cierto es que no soporto el hipsterismo. No soporto cuando el diseño se antepone a la función, para empezar porque la función en un dispositivo es la que define su belleza ante mis ojos. Por ejemplo, un teclado IBM serie M es bello por lo que es, el culmen de la perfección de los teclados.

Y lo que vemos aquí es diseño anteponiéndose a la función. Los creadores hablan de un entorno libre de distracciones, pero para eso basta y sobra con un editor de texto como el que uso para escribir este post (en este caso, como es Android, un clon de ed llamado Jota que creó un japonés muy amable). Para ese viaje, no hacen falta esas alforjas, esas palancas steampunk, neogóticas o como las querramos llamar. Aumentan el coste de manera absurda, y de hecho se coloca parte de la carcasa tapando la pantalla e-ink para que simule ser una segunda pantalla elíptica.

De acuerdo, es su invento y hacen lo que quieren. Si veo algo de sentido a mi crítica, es exponer otra forma de hacer las cosas, anteponer la función a la forma y optimizarla para que sea un verdadero placer escribir en cualquier parte.
Hay un ejemplo previo. Un ejemplo que funcionaba magníficamente bien, pero que es tan antiguo que presenta serios problemas de compatibilidad



 

Os invito a que repaséis tanto el magnífico trabajo de Ricardo Villalba como mis propias experiencias con el Dana.

Efectivamente, el Dana es un producto del pasado. Se nota por usar Palm OS 4.1, así como por el diseño del teclado. El primero es problemático por lo que implica ponerlo a trabajar con PC modernos. Lo segundo... es una ventaja. El tacto es realmente bueno y cómodo para trabajar. En mi opinión, muchísimo más adecuado que los teclados de chiclet modernosos.

Y lo cierto es que Palm OS acaba siendo también una ventaja, porque su software es tan limitado hoy en día que te fuerza básicamente a escribir y ya está :).

En otras palabras, se tiene lo mismo con el AlphaSmart Dana que con el HemingWrite, pero es "anticuado" en lugar de "vintage", lo que nos habla mucho del daño que las modas y el diseño hacen a la tecnología funcional para quien no se protege.

En teoría, ofrecerá seis semanas de baterías (en semejante carcasa cabe un peaso de batería, aunque por otra parte nos va a dar un interesante problema de peso). Sincroniza con evernote y google docs, lo cual está bien pero no es óptimo: si no quieres distracciones y eres un talibán, lo suyo es emplear un editor de texto simple y lo demás vendrá por añadidura. La pantalla no está claro de qué generación de e-ink es, pero por otra parte tiene iluminación para currar por la noche.

Por cierto, ya que nos ponemos vintage y tal, lo suyo habría sido que pudiera funcionar con pilas. Pilas como las que se compran en medio mundo, y que podrían darle una autonomía básicamente ilimitada. Y como es vintage, nada de mencionar alimentación solar, que le iría al pelo. Aunque, por otra parte, el efecto fotovoltaico fue la razón por la que le dieron el Nobel de física a Einstein en 1924

Una cosa que me encanta del hemingwrite es que usa un teclado mecánico con actuadores Cherry MX, aunque no dice de qué color (qué resistencia y tacto). Quienes usamos teclados mecánicos con actuadores Cherry sabemos que no hay nada que se pueda comparar. Pero, por otra parte, lo cierto es que se puede comprar un teclado bluetooth mecánico y conectarlo a un dispositivo como el Onyx T68 que os comenté hace poco.

¿Problema? Ya no sería vintage. Sería más barato - ¿os pensáis que semejante carcasa va a salir barata? Es para hipsters a los que les quema el dinero en el bolsillo - y sería más funcional. Pero no sería de diseño, quedaría hasta "de pobres" colocar el ereader y un teclado dentro de una carcasa en la que fuera cómodo escribir encima de las piernas.

El diseño, como digo, está haciendo mucho daño. El metal es in, el plástico es out, pese a que tenga mucho más sentido emplear policarbonato que aluminio para carcasas (a menos que nos pongamos serios, como con los equipos panasonic Toughbook o los Getac, pero entonces no hay esbeltez ni diseño hipstérico, sino mazacote postsoviético. El que repaso es un caso extremo de diseño anteponiéndose a la función, y lo peor es que se olvida de la función:

un eWriter es un dispositivo destinado a escribir.

Sin distracciones, vale, pero sobre todo en cualquier espacio, al aire libre o en edificios, y sobre todo sin cansar la vista. La tecnología empleada le permite una autonomía enorme, vale, pero ante todo de lo que hablamos es de descansar la vista y, por ello, poder estar más horas escribiendo.

Ojalá que les salga bien. No seré uno de sus clientes, pero es perfectamente adecuado que los que anteponen forma a función dispongan de un ereader. Pero sigue siendo un completo desastre que todos los demás no podamos disponer de un dispositivo ligero, resistente, centrado en una pantalla e-ink de alto contraste y con un buen teclado.

viernes, octubre 17, 2014

Dos nuevos proyectos de e-writer (1): el fusion writer

Luis, Luis y Jabaal me han metido caña en las últimas semanas, recordándome que hay nuevos proyectos de e-writer. Reconozco que no me he puesto las pilas porque no doy más... y el panorama de eink, casi tampoco. Por mi parte, mucho curro, lo que es bueno; por parte de eink, o Amazon hace algo (que lo dudo mucho) o el tiempo se agota.

O no, puede que la decadencia sea laaaaarga, pero cada vez la oportunidad para las novedades se reduce.

En esas estamos, que dos grupos diferentes se han lanzado a ofrecer al mundo sus criaturas. Vamos con ellos:

En primer lugar, algunos amigos como Jabaal Miau me comentaron la existencia del Fusion Writer. Se trata de un proyecto de Indiegogo en el que no os aconsejo que invirtáis ni un euro, y ahora veremos por qué. Pero antes de entrar en detalle, los $40 que ha recaudado el figura nos pone en situación.



Lo que vemos es un render. Muy malo. Vemos en la imagen primera un word en una pantalla imposiblemente delgada (eInk tiene un sustrato de cristal, amigo pretender), y luego un teclado simil-mac, contra una base igualmente delgada.

A ver, de ilusiones vive el hombre. Pero si no puedes llegar ni a ejecución, lo que necesitas es indagar sobre el estado del arte antes que pretender que tu render se convierta en realidad.

Para empezar, ahora mismo no puede contar con pantallas de 13". Siendo un proyectito, lo suyo es contar con la pantalla más barata posible, y ahí la pantalla que eInk fabrica para Sony no cabe. Casi no se han fabricado. Otra cosa son las pantallas de 8.9", pero ahí tienes el problema de que un clamshell produciría un teclado demasiado pequeño para adultos varones.

Ahí no acaba la cosa. Puestos a seguir con la lista de los reyes magos, el amigo afirma que su delgadísimo "producto" va a ser waterproof, obviamente sin mencionar si va a cumplir IP65, IP67 o qué. Aunque el eje es el tradicional de un clamshell, pretende que la pantalla va a ser reversible como los equipos yoga de lenovo, sin percatarse de que necesitas un doble juego de bisagras para eso.

El invento va a llevar Android con un editor de texto customizado. Esto último tiene sentido, porque en la actualidad no hay editores de texto perfectamente adaptados a una pantalla eink en blanco y negro.

Acaba el despropósito con un "LCD backlight", y ahí nadie que se lo tome en serio puede seguir leyendo: si es eInk, no hay LCD backlight. De hecho, no existe ese LCD backlight: las pantallas LCD tienen iluminación trasera (backlight) antes por tubo y ahora por LED. Las pantallas eInk (por cierto, AFAIK no las de 8.9", por su antigüedad) tienen iluminación perimetral, peor o mejor implementada.

Es una pena. El creador del proyecto toca en una aspiración minoritaria, pero existente. A mí me lo van a decir. Sin embargo, hacer un render no es como diseñar un producto físico de verdad. No basta con desear. Hay que conocer bien la tecnología, cada uno de los componentes, qué puedes esperar de ellos, y con eso evaluar si puedes generar una propuesta convincente.

Los 40$ que ha conseguido le valdrán para una buena cena con su novia/o, lo que tampoco está mal. Pero si la novia/o es un poco techie, la vergüenza que le producirá semejante propuesta no solo le impedirá disfrutar de la cena, sino continuar la relación.

Gracias por la referencia, Jabaal. Gracias a los que seguís ahí, que entiendo que es por RSS. En cualquier caso, sabed que no tiro la toalla. Y en pocos días (espero!) cubriré otra alternativa que tampoco creo que vaya a funcionar, aunque hay cosas de ella que me encantan. Clac.


lunes, agosto 04, 2014

Prototipo de pantalla secundaria eInk de Netronix

Netronix es uno de los pocos fabricantes que sigue ofreciendo e innovando en productos con pantallas eInk, después de muchas derrotas y retiradas de otros fabricantes (véase Sony, que finalmente abandona el mercado que creó. Sobre esto voy a escribir en breve). Charbax (aka Nicholas Charbonnier, el bloguero guerrillero que asalta a fabricantes chinos con su cámara wearable) ha rodado al VP de Netronix presentando un interesante prototipo de ereader HD con pantalla wacom.

Y digo interesante por decir algo. Las pantallas eInk siguen sin tener refresco suficiente como para que el lápiz sea viable, pero allá ellos con querer reinventar la rueda que lleva así desde 2007. No iba a comentar nada, porque ni siquiera es producto final, cuando haciendo FF algo llamó mi atención.

Poderosamente
All that you need to do is to connect this 13" display to your computer's USB port and you can transfer images to this display. It's like a second monitor
Ojete. Transfer images. No tengo claro si es diferente a los eInk cases para teléfono móvil que transfieren sólo imágenes y que están muy lejos de ser un verdadero monitor extra.

La triste historia de las pantallas electroforéticas obliga a moderar el entusiasmo antes de conocer el producto final. Demasiadas veces la ejecución ha tenido un valor de meh. Dicho esto, al menos hay que reconocer que se trata de una nueva categoría y que quieren tocar nuevos mercados.

No os emocionéis, insisto. La propuesta está ahí, pero hay que ver cómo se ejecuta. Ahora que, si al menos permitiera escribir... sería otra alternativa más a las ya existentes, y aún más cañera para escritorio. 13 pulgadas, nada menos. Me sé de un violinista que habrá tenido una reacción pavloviana ante la noticia.

Os dejo con el video en el segundo adecuado (2:30). Lo demás también es interesante, y os animo a echarle un vistazo.


miércoles, julio 30, 2014

Review Onyx T68(4): Jota y Modo A2, en vídeo

Ya sabéis que Jota+ es mi editor de textos preferido en Android. En muchos casos para mí se trata de algo personal, y Jota me convenció tanto por su sencillez como porque su autor fue muy receptivo para introducir modificaciones que permitieran usar los acentos en los años heroicos en los que no había formas sencillas de conectar un teclado externo a un dispositivo Android. Puestos a criticar, Android ha tenido un desarrollo demente y ha supuesto durante mucho tiempo un retroceso respecto a Windows Mobile, por ejemplo, dado que en éste último era trivial conectar dispositivos externos, entre ellos los que admitían interfaz HID como los teclados y ratones.

Jota es lo primero que instalo en cualquier dispositivo Android. En los últimos años uso Jota+, que es su digno sucesor, pero ocurre que en el T68 no funciona. Todavía no tengo ni idea de por qué. Había instalado algunos editores de texto alternativos, pero no eran Jota. No eran tan sencillos, tan directos, y encima alguno no era negro contra fondo blanco. Hoy se me ha ocurrido probar con el viejo y fiel Jota y... voilá! Simplemente perfecto.

Si se usa Jota en modo normal, se ve en el máximo de colores de la pantalla. Eso es perfecto si se trata de leer un comic o ver algún gráfico, pero si se trata de escribir el retraso que introduce es verdaderamente molesto. Creo desde hace años que se trata de un fallo de visión por parte de eInk corp, que se durmieron en los laureles y no supieron valorar las ventajas de la eInk activa para varios nichos de usuarios. Así las cosas, y para hacer al T68 más útil, Onyx ha apostado por un workaround: el método A2.

Nate Hoffelder no lo sabía, y echaba pestes de la lentitud del dispositivo. Como váis a ver en el vídeo, arriba a la derecha hay un icono revolucionante que, si lo pulsas, ofrece dos opciones: calidad o rendimiento. En ambos casos reduce refresco y cantidad de colores para conseguir más rapidez, y en el caso de rendimiento también reduce el antialiasing para aumentar aún más la velocidad de trabajo.

Como es lógico, si queréis trabajar con un teclado externo y escribís mínimamente rápido, la opción a considerar es A2 - Performance first. Es perfectamente utilizable para escribir textos como el que estáis leyendo, y tentaría pensar que se puede quedar así todo el tiempo. Pero hay dos problemas:

1. La falta de refresco termina dejando ghostings, rastros de renderizados previos en la pantalla. Es inofensivo y basta con volver a modo normal cada cierto tiempo, pero impide usar A2 de forma permanente

2. Trabajar en verdadero blanco y negro es una gozada para la vista, pero no para un Android sin adaptar. Los controles de la pantalla dejan de verse y no se pueden emplear muchas de las funcionalidades de las aplicaciones, sobre todo de esas que se han definido con colores suaves.

Por lo tanto, si queréis usar el T68 como ewriter, la recomendación es A2-performance first, pero sin asustarse al dejar de ver los controles de pantalla: basta con volver a modo normal.

A continuación, video demostrando lo dicho y el pareado con teclado bluetooth.


domingo, julio 27, 2014

Review Onyx T68(3): un error conceptual transformado en feature

Nota: como todos los posts de ahora en adelante, he escrito este post con el T68 y un editor de texto. Es el ejemplo más práctico que se me ocurre sobre su utilidad

Han pasado más días de los que esperaba cuando empecé esta serie de posts sobre los usos del T68. Han sido  unas semanas complejas y, la verdad, el ewriter no se prestaba como un portátil o siquiera como un tablet a la hora de sacar el curro adelante.

El principal problema en ese sentido ha sido que se me ha desconfigurado google docs. Es una de las limitaciones que tiene la implementación tan rústica e inacabada de Android en este dispositivo: los mensajes no siempre se ven bien. Por lo demás, todavía no he dado con el chiste de por qué se ha desconfigurado. 

Voy a volver a stock, sin nada de nada, pero reconozco que me da pereza: tardó más de una hora en sincronizar el cliente de Kindle.

No disponer de google docs es un poco fastidioso, porque en mi empresa y con algunos clientes y socios empleamos google docs a entera satisfacción. Por otra parte, el T68 no deja de ser un tablet android con capacidades magras, a lo que no ayuda ni la mencionada implementación incompleta de Android ni el hecho de emplear una lenta pantalla de tinta-e, nada amiga del scroll ni en el modo más rápido disponible.

Por otra parte, la verdad es que no compré el T68 pensando en darle funcionalidades completas de un tablet android para currar. De hecho, he llegado a confundirme en mi propósito: lo que quería es un ewriter lo más sencillo y libre de distracciones posible. En otras palabras, lo que quería era un dispositivo mucho más amable con mi pobre vista que una pantalla actual, mucho más legible al sol, y que me supusiera las menores distracciones posibles a la hora de leer y de escribir.

Con todas las limitaciones que tiene, el problema que presenta el T68 para estos propósitos es que permite navegar, leer el correo, leer noticias, feed RSS y un largo etc. Hay casi las mismas tentaciones que en un tablet, smartphone o PC para abandonar la escritura y ponerte a hacer el multiatareado y, como tantas veces, dejar que el tiempo se te escurra por entre los dedos como arena fina.

La solución la tenía cerca: bastaba con evitar deslumbrarme y atenerme a mi plan original. Un editor de texto plano y distintas posibilidades para mover el archivo .txt de un lugar a otro, ya sea por USB, correo, dropbox o lo que se tercie.

Así, la única limitación que tiene es acostumbrarse al pequeño lag que ofrece la escritura en pantalla, aún con el modo A2-performance first. Me recuerda al retraso que tiene aún el mejor sistema de dictado de texto (dragon naturallyspeaking). Hay que acostumbrarse a que las letras salen unas décimas de segundo después de pulsar, pero aún así es perfectamente válido y utilizable.

A cambio, el efecto del T68 bajo el sol es sorprendente. Hoy no he podido sacar fotos porque he llegado a mi tope de riesgo trayendo un teclado Bluetooth y el T68 a la piscina municipal. Al caer la tarde, y después del chapuzón, el sol sobre la pantalla era simplemente perfecto.

Imagino que sobre una pantalla paperwhite el efecto sería aún más apabullante, pero de momento lo que hay disponible es la pantalla pearl de alta definición del T68, que tampoco es moco de pavo. De la misma manera, Android no puede ser tan eficaz como una distro linux taylorizada como la que montan los kindle.

Desconozco los motivos de por qué Amazon no implementa algo tan alucinante como un editor de textos y una conexión con un teclado externo como el que estoy empleando para escribir esta entrada. Pero el T68 funciona hoy y ahora, y no está atado a ningún proveedor.

Espero aumentar el ritmo de publicaciones. Próximamente toca hablar de lo que ofrece un ewriter para los ebooks, del modo A2, de forzar el modo apaisado y un largo etc. Que se mantenga simple no significa que no se pueda ajustar en gran medida.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...