lunes, octubre 20, 2008

Rechazo visceral a los ebooks

En la versión impresa de público de ayer me he encontrado una bonita carta (p.12) con respuesta:
Comprad, malditos
Leo en un periódico el siguiente titular: “El libro digital ganará al papel en 10 años”. Ante una estupidez tan sorprendente como publicitaria no puedo evitar pensar cuánto ganaríamos todos si estos tristes mercachifles de la electrónica dejaran de preocuparse tan desesperadamente por colocarnos sus inútiles cachivaches de diseño y se pusieran a leer esos libros que tratan tan virulentamente de sustituir con sus absurdas pantallitas de colores. Por favor, ¡déjennos en paz! MARIO DEL ROSA L CRESPO MADRID
Cuánta razón tiene. Con la industria del libro se gana dinero, pero debieron de pensar: ¿no ganaríamos el triple con libros electrónicos? De eso se trata. Es una necesidad que nadie había sentido jamás. Cualquiera que haya trabajado en una oficina sabe de sobra que, cuando alguien quiere leer algo, lo imprime en papel. Umberto Eco decía que los ordenadores eran una catástrofe ecológica, porque la gente no hacía más que imprimir como descosidos: toneladas de papel, bosques enteros sacrificados. A mí el libro me basta: es portátil, barato, no necesita pilas, se puede usar en hasta en la cama, hay bibliotecas, se subraya, se puede volver a leer dentro de veinte o de mil años… me parece la tecnología punta para almacenar y transmitir conocimiento. El que haya leído libros, jamás los cambiaría por un chirimbolo, salvo a la fuerza. Sin embargo, si se empeñan, pronto habrá gente que nunca haya leído libros y ya solo lea en pantallas. Y, como ha sucedido con los ordenadores, cada dos años cambiarán el sistema operativo, les añadirán algo, introducirán una supuesta mejora que será incompatible con lo anterior, etc. Nos obligarán a consumir más y a mayor ritmo. Con (pocas) dificultades todavía se puede leer un libro de la Edad Media: un archivo de texto de hace diez años jamás se puede ni abrir. Con libros electrónicos tendrán a todo el mundo comprando como botarates, cambiando de trasto cada tres años, como de coche, televisión, DVD, etc. Yo aún leo de vez en cuando las novelas de Salgari o de Los Cinco que fueron las primeras que leí. En cambio, todo lo que escribí en mi primer ordenador, un Commodore 64, sería irrecuperable por completo si no lo hubiera impreso en papel. Para satisfacer la avaricia capitalista hay que mantener un consumo en constante crecimiento. De ahí la obsolescencia programada en todo: se fabrican las cosas para que no duren, de forma que haya que seguir comprando. El diseño y la innovación tecnológica aumentan cada año los beneficios. Los libros en papel son demasiado baratos, demasiado duraderos, útiles y fáciles de compartir. Son un verdadero peligro. Por eso nos meterán el e-libro por las narices, ya lo verá. Como de costumbre.

Es tan espectacular que os pido paciencia por un post que va a ser más largo de lo habitual porque, como Warren Sánchez, voy a ir por partes. De hecho, me parece un buen spárring contra el que pegarme para clarificar el estado de la cuestión de los ebooks en españa. A ello:

  • Estupidez sorprendente y publicitaria. Bueno, es estúpido para este lector de público que el libro abandone el único vector que tenía hasta ahora disponible. En otras palabras, porque identifica libro con el conjunto de páginas de papel encuadernadas, continente con contenido. Ni por un momento se ha parado a pensar que las obras cumbre de la historia fueron unas resmas de papel escritas a mano, y antes de ello un sueño. Es sorprendente porque lo es para casi todo el mundo, los lectores de ebooks siguen siendo grandes desconocidos. Y es publicitario... porque lo que aparece en un medio de comunicación es visible, y los ebooks es algo que ambos (lector y columnista) no quieren ver. Precisamente el artículo al que hacen referencia (y que yo también comenté) no anuncia con fanfarrias la llegada masiva del ebook
  • se pusieran a leer esos libro Evidentemente se trata de una guerra o, cuanto menos, de una amenaza de ellos, "esos del libro electrónico" contra los que amamos el libro "de verdad". Claro, al enemigo se le opone a nosotros, y si yo defiendo al libro de papel y, por lo tanto, leo, esos del ebook seguro que no leen y ponen todos sus ebooks, lado a lado, llenando estanterías
  • Con la industria del libro se gana dinero, pero debieron de pensar: ¿no ganaríamos el triple con libros electrónicos? Bonito punto de partida por parte del columnista. En otras palabras, ahora no se ganan cantidades obscenas con el libro. No por nada lo que en 2002 se vendía por 750pts, ahora se vende por 1500 y gracias, y el libro que nos parecía caro en esas fechas por 2000pts ahora se vende a 20 ó 30 euros. La pregunta que no hace es ¿Quién gana dinero con los libros?. Porque se puede hablar del autor, del editor... o del distribuidor, y del valor que cada uno aporta al proceso de comercialización del libro.
  • Cualquiera que haya trabajado en una oficina sabe de sobra que, cuando alguien quiere leer algo, lo imprime en papel Cualquiera que no tenga ni la más remota idea de lo que está hablando, y le dé valor su ignorancia, dirá algo así. Claro, cualquier usuario que tome los ordenadores como males necesarios, o que le traiga al pairo el medioambiente, imprimirá sus email. Los que no nos sentimos incómodos con los ordenadores y/o nos preocupa el medio ambiente no lo hacemos. Y cuando se necesita imprimir de verdad, porque te vas a dejar la vista en la pantalla con un documento de 200 pp., entonces es cuando a algunos nos viene una idea a la cabeza: ¿Y no habría una alternativa para leer descansadamente y sin tirar tanto papel?
  • A mí el libro me basta: es portátil, barato, no necesita pilas, se puede usar en hasta en la cama, hay bibliotecas, se subraya, se puede volver a leer dentro de veinte o de mil años… me parece la tecnología punta para almacenar y transmitir conocimiento. Yo conecto emocionalmente con el libro de papel. Hay objetos, libros de papel, esenciales para momentos de mi vida. Ni por lo más remoto voy a desprenderme de ellos. Pero terminan por llenar cada casa en la que estoy, y lo de portátil es cierto si sólo tienes que llevar uno encima y es de bolsillo. Si los libros son para tí herramientas y los necesitas como referencia, la portabilidad no es posible si se trata de p-books. Lo de leer dentro de mil años, o de 50 siquiera, se lo dices a los que compramos libros de bolsillo con un papel barato, y por lo tanto ácido, que se va a volver quebradizo en poco tiempo. Lo de subrayar y anotar es un problema que los diferentes fabricantes abordan de diferente manera, pero es un problema fundamental. Ahora, que el papel sea la tecnología punta...
  • Para satisfacer la avaricia capitalista hay que mantener un consumo en constante crecimiento Y vuelta la burra a construir al Otro, al enemigo. El ebook es algo capitalista (aunque una e-editorial diminuta, o la propia e-autoedición, son mucho más sencillos que con p-book y, por lo tanto, menos corporativos). Como yo tengo que ir de anticapitalista por escribir en ese periódico, pongo a los e-books como el producto de las malvadas corporaciones. Claro. Las grandes editoriales tradicionales son hermanitas de la caridad. Y los fenómenos de márketing de los p-book (como el espectáculo bochornoso de la campaña de harry potter, con profecías autocumplidas incluidas) son menos reprobables por centrarse en el papel, o algo así. Ni por un momento se para a considerar que los excesos corporativos se dan con books, con insecticidas, con hamburguesas de soja o con el ordenador con el que escribió ese artículo.
  • como ha sucedido con los ordenadores, cada dos años cambiarán el sistema operativo, les añadirán algo, introducirán una supuesta mejora que será incompatible con lo anterior, etc Más rondas de prejuicios - lo analógico (el pbook) es lo fetén, y el ebook va a tener garantizada la obsolescencia. Tanto da que haya esfuerzos encaminados a crear estándares abiertos de ebooks, o que Amazon, por ejemplo, independice el lector de ebooks de los libros que hayas adquirido. Lo que importa es transmitir la imagen de ebook como último monstruo de consumo capitalista. Para satisfacer la avaricia capitalista hay que mantener un consumo en constante crecimiento
  • Los libros en papel son demasiado baratos, demasiado duraderos, útiles y fáciles de compartir s No creo que muchos padres de familia piensen que los p-books son demasiado baratos, por poner un sólo ejemplo ampliable a estudiantes universitarios, profesionales con necesidad de recurrir a referencias documentales, etc. La utilidad incluye, supongo, el transporte... pero también la referencia, y aquí es donde puede entrar el futuro del lector de e-books, cuando se decidan de una vez a implementar búsquedas de palabras o etiquetados decentes, por poner sólo dos ejemplos.
Sólo una cosa más: el columnista pertenece a un grupo mediático que incluye editoriales. Nada malo en eso. Las editoriales compran derechos de autor y los transforman en libros que acaban en librerías... o en almacenes. Dependiendo de distintos factores (uso del libro, calidad de impresión, etc.) con los años un número nada despreciable de libros acaba inútil por ilocalizado y olvidado en un estante, o directamente en la basura. Nada hay que discutir sobre ésto según el columnista, que a la vez hace un fetiche del p-book y lo eleva a icono de defensa contra el capitalismo.

17 comentarios:

  1. Cómo decía en nuestra página decir que los eBooks son un concepto capitalista me parece una "burrada" teniendo en cuenta la plusvalía que generan los p-books que va a parar a las manos de los editoriales y no de los autores.

    Por supuesto, los ebooks son un concepto "revolucionario" y los burgueses editoriales se revuelcan de miedo al pensar que perderán gran parte de sus riquezas.

    (Oops, mi nota suena a marxismo, y eso realmente es un asco, pero esa es la realidad si se va a decir que los eBooks son un concepto capitalista).

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  2. Juán,contra semejante panfleto tus argumentos hacen más fuertes a los lectores de e-books. Es triste, pero esta miopía me recuerda a la que sufrió la industria discográfica con los mp3. Y entonces llego Apple con su iPod+Itunes. Amazon con su Kindle más miles de e-books disponibles online son los auténticos revolucionarios del sector. Tan solo queda esperar que Amazon aterrize lo más pronto posible en España, y parece que no falta mucho para eso.

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  3. mahjong4:34 p. m.

    La ignorancia es atrevida. Solo puedo añadir eso a tu completisimo artículo.

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  4. Totalmente de acuerdo con todo lo que has expuesto Juan Luis.

    El que ha escrito eso no tiene ni la más remota idea de lo que es un ebook, o la tiene, se ha dado cuenta que es un aparato que puede sustituir al libro y lo desprestigia sin más.

    Yo por más que le doy vueltas al asunto pienso que a poco que se lo curren las editoriales, los ebooks pueden ser una fuente de ganancias importante. Muy mal lo tienen que hacer para que pase con lo del mp3.

    Problema con el pirateo del mp3: a) un disco original de 12 canciones, que incluye CD serigrafiado + carátula de plástico + librito con las letras + coste de distribución = 15€
    b) el mismo disco bajado de iTunes a 0.99€/canción, sin CD, sin carátula de plástico y sin librito de letras/fotos = 12€ (ahorro sólo de 3€)
    c) el mismo disco bajado del emule = 0€

    Opción elegida por la mayoría la c).


    Con los libros:
    a) Precio de un libro en tapa dura 30€ y de bolsillo 10€
    b) Coste del mismo libro comprado en tienda electrónica 3€ (ahorro mínimo de 7€) con sólo un click del ratón en 5 minutos estás leyendo.
    c) Libro bajado del emule 0€, eso sí, ponte a buscarlo y a convertirlo al formato que mejor se adapte a tu ebook

    En este caso habrá muchos que sigan comprando el libro en tapa dura para guardarlo en su estantería. Muchos se lo comprarán en formato electrónico ya que 2-3€ (un par de cañas) creo que es un precio razonable por la ventaja que supone comprarlo desde casa y leerlo inmediatamente. Y por último evidentemente siempre seguirá existiendo emule pero si el precio se mantiene en esos 2-3€ y no empiezan a cobrarte 10€ por un libro en formato Mobipocket no creo que llegue a ser un problema grande.

    A parte del beneficio que se supone para el medio ambiente. Aunque eso estaría por ver...porque igual talan los mismos bosques y hacen rascacielos ahora que ya no vale para nada la madera.

    Un saludo,

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  5. actualmente, la sencillez de un libro no es sustituible. Toda la razón del mundo. He de decir que, personalmente, me atrae enormemente la idea del libro digital, porque me permite tener una extensa biblioteca portatil, y eso no se puede desdeñar. Cuando estos dispositivos sean más ligeros y permitan una gama de color amplia, me lo pensaré. HE probado alguno y la lectura es francamente cómoda, y la autonomía bastante buena, aunque como todo, ha de mejorar.

    Pero, y aquí, humildemente creo que te equivocas, y cito:

    "Con (pocas) dificultades todavía se puede leer un libro de la Edad Media: un archivo de texto de hace diez años jamás se puede ni abrir"

    No creo que lo pensases ni cuando lo escribiste. EL almacenamiento electrónico es lo que hoy por hoy, está haciendo que los incunables puedan ser consultados por gente de medio mundo. Eso es incontestable, más que nada porque es una realidad. La pervivencia de los medios digitales, sobre todo desde que internet ha abierto sus puertas al almacenamiento de información, es una puerta que no ha de cerrarse. el papel, pese a que tiene un valor sentimental y es, innegablemente, una solución sencilla y eficiente, tiene sus propios problemas. Y si te refieres a las posibles diferencias entre formatos de texto, me temo que los estándares de texto digital llevan tiempo asentados, y la retrocompatibilidad está bastante asegurada excepto, por supuesto, la de los formatos de Microsoft, que va a su aire. Pero un simple archivo de texto durará, nos pese lo que nos pese, mucho más que cualquier libro en papel.

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  6. @frank: es tan sencillo como pensar que los e-books son un nuevo vector para los books, que presentan alguna ventaja sobre los p-books. Lo más divertido es que el columnista no se da cuenta de que, precisamente, si se adquiere un lector de e-books es... para leer

    @ángel: ojito con sony que va a apostar más fuerte por Europa y puede llegar a sorprendernos (yo no lo dudo). Y no descartes nuevos jugadores que lleguen pisando fuerte.

    @mahjong: y usted que lo diga

    @choche: lo que comentas es el tema central de los ebooks, el cuello de botella de lo analógico a lo digital. Efectivamente, si el ahorro que supone el ebook (no impresión, no distribución, no intermediarios, no stock) repercutiera significativamente en el precio final, animaría muchísimo a la venta (el factor venta impulsiva), comparado con si se sigue el modelo casposo de itunes españa

    @ender wiggins: la sencillez del libro, desgraciadamente, es sustituida en la generación actual de lectores de ebooks. Te digo esto porque los lectores más populares (hanlin, sony, cybook, Iliad) TODAVÍA no aprovechan las ventajas tremendas que les daría ser un ordenador con pantalla e-ink orientado a la lectura.
    No sé tú, pero el color para mí en los libros es algo completamente secundario y prescindible. Yo NECESITO leer textos, cuanto más mejor y con la máxima comodidad posible. Todo lo demás es secundario.
    En cuanto a los textos de la Edad media, el que se equivoca es el que cito, porque suya es la afirmación. Repasa el texto y verás que esa parte está sangrada, en cursiva y letra pequeña. El columnista, como poco, no está muy puesto en tecnología "actual" porque los estándares actuales tienden cada vez más a ser abiertos, independientes de plataforma y transformables a otros formatos. Véase openXML, OpenDocument o el propio formato de mobipocket.
    Vamos, que coincidimos... en la crítica al columnista desinformado :)

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  7. Anónimo4:56 p. m.

    Como bien dice mahjong, la ignorancia es atrevida, pero si se le añade el sectarismo y la ideología, se convierte en estulticia liberticida.

    Por lo demás, se puede decir más alto pero no más claro. El problema de los periodistas es que no saben más que escribir, pero por muy bien que lo sepas hacer, si no sabes de lo que hablas, el resultado será "formalmente bonito" pero inservible en la práctica.

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  8. Nada nuevo bajo el sol: siempre ha habido rechazo a lo nuevo y siempre lo habrá. No hace tanto tiempo que los ordenadores eran "el demonio", y aunque a algunos os pueda parecer risible, estoy convencido que lo sigue siendo entre una minoría cada vez más minoritaria. Pues con el ebook pasará igual.

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  9. Aunque sólo fuera por los árboles, leñe. Parece que a muy pocos nos importa que en libros de texto de usar o tirar o en otros productos comparables se estén empleando tantos y tantos árboles.

    Por no hablar de que lo único que importa es lo QUE lees, no DONDE lo lees

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  10. Estulticia, ignorancia y mala fe es lo que se desprende tamto de la carta enviada al periódico como de la respuesta por parte de "Público". Juan Luis Chulilla ha dado aquí una respuesta magnífica, y mucho me temo que si la enviara al susodicho periódico no se la publicarían, pues el tipo de "izquierda" que el mentado periódico dice representar es, además de estulta, ignorante y de mala fe, profundamente sectaria, como bien dice el filósofo Gustavo Bueno en su último libro "El Mito de la Derecha", que me acabo de comprar (¡sí, los lectores de e-books también compramos y leemos p-books de toda la vida!).

    Como bien ha dicho Frank J. en el primer post, si hay algo verdaderamente "revolucionario" es precisamente el e-book. Incluso ahora mismo, cuando no es precisamente barato, a algunos (cada vez más) nos está permitiendo el acceso a una gran cantidad de información y de cultura de los que de otra manera no dispondríamos, ya porque nuestros sueldos son muy normalitos y no nos permiten adquirir ni la milésima parte de todos los libros que quisiéramos o necesitáramos, ya que porque nuestros pisitos tampoco son los suficientemente amplios para albergar una biblioteca propia de tamaño descomunal, ya porque muchas ediciones están descatalogadas y tiene que ocurrir casi un milagro para que des con ellas en algún mercadillo o librería de viejo, etc., etc...

    Incluso lo del precio es relativo. Yo me gasté 600 euros en un Iliad el año pasado. 700-800 euros era aproximadamente la media que me gastaba todos los años en libros, y a veces incluso más, con el consiguiente desangramiento de la economía doméstica. En este año sólo me he gastado hasta ahora 40 euros en libros. Seguro que eso es lo que les fastidia a los de "Público": ¡que se jodan!

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  11. Una precisión: citar el artículo de público sólo tenía el fin del artículo en sí mismo. En este blog no hablo de política, porque considero que los lectores de ebooks y los dispositivos ultraportátiles no entienden de eso y deberían alcanzar al máximo número de gente posible.

    Más allá, espero que 2009 sea el año en el que las editoriales se pongan las pilas y saquen al mercado un buen número de ebooks en español, la gran asignatura pendiente

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  12. mis disculpas; cuanod lo leí, debí recorrer diagonalmente la parte en la que explicas que es una cita :-)

    en cuanto al color...no sólo de libros vive el lector. También los comics están muy bien... y como lectura relajada son geniales. En cuanto al aprovechamiento de la tinta-e, la verdad que va acorde a lo que las empresas creen que pueden ganar con ello (tristemente). ¿Cosas a mejorar en los libros electrónicos actuales? a montones, pero ya se irá viendo. por lo pronto y aunque tienen una buena autonomía, piensa en lo inútiles que son para una de las cosas que podían servir mejor; como mini-bibliotecas portätiles en países en desarrollo. Quizá un dispositivo en el que la pantalla (o la superficie opuesta si esto no es factible) fuese una placa solar,...

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  13. por cierto, no confundamos sencillez con posibilidades; un libro, hoy por hoy,m es mucho más sencillo de usar y no necesitas cargarlo. los granbdes beneficios que aporta el formato electrónico son indiscutibles, pero como explico en el comentario anterior, hay escenarios en los que el libro todavía sigue sienod una alternativa necesaria a un libro electrónico. Por ejemplo, cualquier libro de medicina, en los que ver las ilustraciones es primordial. Un libro no solo es un conjunto de letras más o menos bien pergreñadas. Un libro es un instrumento textual y visual. Y gracias a los libros electrónicos, probablemente acabe siéndolo.

    Lamenteibolmente, todavía hay muchos intereses creados en torno a las editoriales. cambiar un modelo de negocio por otro es algo que genera mucha resistencia (como se puede ver con la industria de la música, que ha acabado pillándose los dedos con sus cortas miras)

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  14. @ender: ná, pasa en las mejores familias. Por lo demás, soy aficionado al cómic desde que tengo memoria; aunque ahora soy mucho más selectivo y tengo menos tiempo, es inevitable que relea algún clásico de vez en cuando.
    Lo de las empresas es la lógica de nuestro sistema: sin beneficio, no hay incentivo. Eso no es malo siempre que no se abuse y se pervierta. Y si las empresas (editoriales) ganan, pero nosotros también, entiendo que no hay problema. Claro, perdería el que ha llegado a abusar de su posición de cuello de botella (la gran distribución), pero nadie se ha apenado del declive de los sombrereros, por ejemplo, y éstos sí que aportaban algo distintivo. En cuanto al tercer mundo, la ventaja de los ebooks es que su consumo de electricidad es risible precisamente por la tecnología de pantalla, con lo que, bien gestionados, serían los mejores vectores para ayudar a la alfabetización.

    Lo más importante del libro es que puedas leerlo cansándote lo menos posible y concentrándote todo lo que te den las fuerzas. A partir de ahí viene la anotación y demás. El nicho para el gran formato viene de la documentación con ilustraciones, además de la enorme cantidad de documentación digital en formato A4. Pero, ante todo, un libro es texto. El autor tiene que cumplir su parte, que es estructurar y organizar para minimizar el esfuerzo de seguirlo, además de disciplinar su argumentación (una idea, un párrafo; evitar las subordinadas como la peste). A partir de ese trabajo (que muchos en lo mío, sociología y antropología, no cumplen bien), lo siguiente es un vector óptimo para que llegue el texto al lector. Hasta ahora, el papel, pero con peros: un documento A4 suficientemente extenso es incómodo de manejar, y mantener citas y anotaciones con fichas es otro coñazo. Por más que fuera la única tecnología disponible, el papel es muy mejorable.

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  15. Daniel Hurtado4:33 p. m.

    Esto de los ebooks no tendría por qué ser un asunto ideologizable, como parece das a entender en tu artículo, valiéndote de comentarios de otros, extrayéndolos de contextos y resultado de una coyuntura particular (el día a día). La reflexión es que cambiamos de modelo, pero terminaremos aceptando los dos: ninguno mejor que el otro. Cuando vino el DVD en Lima, Perú, los cines más tradicionales cerraron, se convirtieron en iglesias evangélicas y, muchos profetas como tu, vaticinaron LA MUERTE DE LA SALAS DE CINE. E igualmente como tu, hablaron maravillas de los DVD. Hoy hay mejores salas de cine y la mayoría de aparatos DVD están malogrados llenándose de polvo o han sido arrojados a la basura. Hay eso sí varios modos de ver cine, incluidas las salas de cine o el cine en casa. Hablar de capitalismos es exagerado, aunque vendría bien que incluyeras en ese rubro a amazon.com que hará las veces de todas las dictaduras editoriales (editor en primer lugar) que parece que todos los geek expertos en torrent y P2P detestan, sin saber realmente por qué. O sea, en conclusión cuando te venga bien un ebook, pues a leerlo. Y cuando te plazca comprarte un libro físico, pues te lo compras. Esto no es cuestión de geeks, porque -eso sí lo puedo vaticinar- el día que inventen otro cacharro original, que no tendrá por ejemplo nada que hacer con los libros- ustedes se irán por ahí como perritos falderos a perseguirlo y sublimarlo y a hablar de si tiene esto o aquello y se olvidarán de sus ereader o sus ipad. Así es la tecnología.

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  16. Esteban_9:31 p. m.

    Y dime ¿cómo apuntas notas al margen en un ebook? Es algo que yo hago a menudo, y por cierto lo que comentan de la obsolescencia es cierto, el software no dura más de 10 años a los sumo 20 por mucho esfuerzos que hagan; aparte si dejamos la inocencia a un lado un momento y reflexionamos un poco veremos que no hace falta ser un lumbreras para constatar que si nos cambian las versiones de Word (por porner un ejemplo al azar de editores de texto) cada 5 años también lo harán con los soportes de libros digitales. Sólo una cosa más: un libro de bolsillo de papel de mala calidad te puedo durar más de 50 años seguro, sinó preguntáles a los tebeos de mi padre y mis abuelos que siguen dando guerra a fecha de hoy, más cosas: un libro con papel ph neutro dura exactamente entre 900 y 1000 años eso está estudiado científicamente, y hay varias editoriales que ofrecen ese papel a precios razonables (se trata sólo de buscarlo)...

    Nada más, pocas cosas hay como leer tranquilamente mientras uno toma una cervecilla o un vermut, ahora que lo pienso y si estás leyendo una buena novela negra y se acaba la batería del aparatejo de ebook justo cuando vas a descubrir el asesino! qué lastre no? jaja

    Saludos!

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  17. Puedes anotar en el formato .mobi y, lo que es mejor, recuperar anotaciones y citas con un par de clic. En eso es una superación dramática sobre el libro en papel.

    Respecto a la obsolescencia, es tu problema. Literalmente. Tu problema de informarte y saber qué estás usando. Hay librerías para abrir los formatos binarios. Si no, ¿De qué podría openoffice abrir los .doc? Y los formatos de texto más recientes, .docx y .odt, son formatos XML comprimidos con zip y perfectamente legibles ahora y mientras exista la informática. O tienes la opción que yo uso a menudo de escribir en texto plano, y adiós dependencias - por no hablar de distracciones.

    Finalmente, la mayoría de la población humana no va a poder acceder a los libros de papel, pero sí a los ebooks de una forma u otra

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