martes, mayo 21, 2013

Traducción de ebichuman del video de sony mobius

Me encanta Internet. No, la amo. Espero que no con demasiada pasión, por aquello de tener una familia y abundantes ocupaciones y aficiones offline, pero seguro que agradezco cada día lo que Internet ofrece: disfrutar de la amabilidad de los desconocidos.

La experiencia me ha enseñado que el potencial de amabilidad y de buena fe de los desconocidos en Internet es ilimitado. En muchas ocasiones, se trata a lo online con una displicencia propia de quien no ha sido capaz de sacarle un partido adecuado (o, peor, no lo ha sabido valorar). Por ejemplo, año tras año siguen lloviendo críticas sobre la Wikipedia, pese a que sea la mayor enciclopedia de todos los tiempos, en cientos de idiomas y al alcance de todos. Hace poco, un triste individuo comentó que suponía un problema para los estudiantes de secundaria, que se hacían rápidamente a tirar de la Wikipedia como única fuente. Ni por un momento se le ocurrió que el problema estaba en el uso del recurso y no en el recurso en sí, o que los estudiantes sin recursos económicos suficientes pueden acceder a Wikipedia y obtener una información que la situación de su familia, la crisis u otros muchos motivos niegan.

En fin. Allá cada uno. Por mi parte, disfruto de la wikipedia. La leo a menudo (preferiblemente la universal, esto es, la versión en inglés), a la búsqueda de otro detalle tan minúsculo como apasionante de la realidad. De la historia de la esclavitud en Mali a lo que me mandó Antonio el otro día, las cícadas de períodos de 17 años. Realmente, sólo los iniciados podemos paladear lo que supone tener la guía del autoestopista galáctico en nuestras manos, en un teléfono o incluso en un ereader o wikireader.

Pulsad en la imagen para ampliar
Terminado el ejemplo, pasemos al tema que nos ocupa. Si el otro día mencioné la existencia de un segundo video gracias a Esther, hoy puedo aclarar lo que se dice en el primer vídeo gracias a eBichuman, residente en Yokohama y con conocimientos de japonés. Lo que comentan en japonés son funcionalidades que hacen al dispositivo aún más interesante, y creo que permite descartar chorradas que se publicaron en un primer momento, como que los estudiantes iban a poder intercambiar archivos usando tarjetas microSD. Os dejo con su traducción, publicada en un comentario y que todos debemos agradecer :)


Hola!
No es que sea un experto en japones, pero hare lo posible desde mi "cutre-nivel" :-)
Efectivamente parece que es un producto orientado a estudiantes. El presentador comenta alguna de las funcionalidades del producto:
-Te puedes descargar ficheros PDF desde tu propio ordenador o desde un servidor via wifi
-Tiene una opcion "memo" con la que puedes crear tus propias notas a mano alzada
-En la demo parece que no esta conectado a la wifi y no lo puede ensenar, pero la siguiente opcion es un web-browser para navegar por internet
-Luego se dedica a ensenar las funcionalidades sobre los documentos: un rotulador o marcador, anotaciones en las paginas, diccionario…
-Comenta finalmente que se pueden recibir anotaciones y textos desde un servidor a modo de "push", p.e. un profesor que envia notas o comentarios sobre un texto a los alumnos.
Disculpa la falta de acentos y "enyes", pero escribir en espanyol desde un teclado japones es un infierno :-)
un saludo desde Yokohama!
pd: sabeis si tiene fecha de lanzamiento? Por aqui en las tiendas basicamente solo hay tres o cuatro modelos disponibles de e-reader:
-el "kobo" que distribuye Rakuten
-el "kindle" de amazon
-diferentes modelos de los e-reader de Sony
-algun que otro modelo chino o coreano mas raro...
(por cierto, todos en tamanyo 6'' o menor)



sábado, mayo 18, 2013

Otro video del sony mobius

Sí, Mobius. Esther, una lectora de tinta-e, ha tenido la amabilidad tanto de sacarme de mi querencia y corregirme como de ponerme en la pista de un video en Inglés, que encima muestra más de la próxima novedad de Sony, que
  • Definitivamente se centra en el público universitario. Al fin un fabricante se ha dado cuenta de que es un público por atender (si aciertan con el precio). Curiosamente, se trata del primer fabricante de ereaders, y de un fabricante bastante tibio respecto a los Tablet. Y recordemos que los Tablet están evolucionando rápidamente a unos precios con escaso margen de beneficio. Humm...
  • El lápiz tiene una respuesta limitada. No es tan fluido como un Tablet PC, ni siquiera como un Note 2 o Tablet o Smartphone con lápiz dedicado. Pero parece ser suficiente para tomar notas cortas. No tengo claro de que permita tomar apuntes al ritmo que demandan las clases, pero tampoco lo descarto. Lo que me gustaría descartar, por cierto, son las clases en las que el alumno se tiene que pasar las horas tomando apuntes casi al dictado, como en mi época y en la de mis padres, pero eso ya no es mi guerra :)
  • El sistema del lápiz permite usarlo con la palma sobre la pantalla. Me EN-CAN-TA la falta de tactilidad, y para el uso con textos el lápiz es más que suficiente
  • La selección de texto parece perfectamente funcional. Lo malo es que todavía no sabemos si esas selecciones de texto serán exportables, porque estamos ante prototipos todavía por desarrollar. Esperemos que tomen las lecciones adecuadas de lo que se puede hacer con el Kindle desde el primer modelo.
  • El sustrato plástico es una pasada, como podréis comprobar. No sé si va a ofrecer el nivel de resistencia del plastic logic, pero seguro que con una cubierta ligera será más que suficiente para llevar el invento a todas partes.
  • 3 semanitas de autonomía.
  • Lo que no acabo de entender es por qué una pantalla TFT no ofrece un refresco de 30 fps. No es una pantalla electroforética como la de vuestros ereaders.
Y sin más, os dejo con el video



viernes, mayo 17, 2013

Sony moebius, todo mejora con un video

Hace unas horas posteé acerca de un próximo ereader, el Sony Moebius, sobre el que otros sites habían hablado en términos ambivalentes, cuando no directamente negativos. Y hasta ahí podía llegar: sosiego y calma, ciudadanos, como decían en Demolition Man. Son demasiadas decepciones acumuladas en seis años.

Y he aquí que acaro, un lector, nos obsequia con un video incomprensible. Lo que dicen, claro, porque lo que se ve es muy prometedor, y me tienta añadir que maravilloso, pero no lo haré. Por cierto, ¿alguno entendéis japonés para saber lo que dice el fulano?



  1. El contraste parece muy adecuado
  2. Recordemos que el sustrato es plástico y que, por lo tanto, va a aguantar golpes sin problemas
  3. Parece ligero de verdad. 13 pulgadas sostenidas a una mano sin temblar.
  4. También tiene manejo táctil
  5. Se puede seleccionar texto con el lápiz... como tal texto, no sólo pintarrajeándole una raya más o menos debajo
  6. Se puede escribir en pantalla con un teclado virtual, y anotar
Había olvidado un pequeño detalle: a los que escriben con alfabetos ideográficos, el lápiz les resulta mucho más útil y necesario que a nosotros. De ahí que tenga más sentido el lápiz, y ya puestos que resulte más útil que el peaso deo para seleccionar el texto exacto que quieres subrayar.

No me hago ilusiones respecto a que se pueda conectar a un teclado. De hecho, si así fuera correría el riesgo de sofronizarme de manera profunda y quizás permanente.

Por otra parte, queda el pequeño detalle del precio. Una pantalla nueva, la mayor jamás vendida al público en este segmento. Un lápiz, sea cual sea el sistema que empleen. Es para estudiantes, con lo que debería ser "barato". Pero es para estudiantes japoneses. Me apuesto 10 gallifantes a que no baja de 400€

jueves, mayo 16, 2013

Luces y sombras de Mobius, un prototipo de ereader de Sony


Llevo años afirmando que el estudiante (y por ende el académico y otros profesionales que leen y escriben de forma intensiva) llevan años desatendidos. En muchas ocasiones he recibido peticiones por email de esta guisa: Hola, Juan Luis, me gustaría saber qué ereader tengo que comprar para usarlo para estudiar en la carrera. Y mis respuestas variaban según los ereader del momento, pero siempre con la misma premisa: NO HAY UN DISPOSITIVO REALMENTE ADAPTADO A TUS NECESIDADES.

Y eso que en el principio de este sector había productos que querían servir a los estudiantes. Como el Irex iLiad, que vendí a mi querido amigo Alberto (me gustaría que leyeras esto, estés donde estés). Con su lápiz, con el que podías pintar anotaciones y subrayados sobre documentos en formato .mobi. Estamos hablando de marzo de 2007, amigos.



Lo de Pintar es esencial para nuestros propósitos: eran capas de dibujos bitmap encima del texto, y básicamente eran inutilizables, o casi, fuera del iLiad. No se convertían a texto, no eran indizables, el OCR era básicamente inútil para sacar algo en claro de lo que habías anotado...

El fallo era que el iLiad imitaba literalmente al papel. Como en el papel, se pintaban anotaciones y subrayados. Al poco de usarlo, te dabas cuenta de que era absurdo. Y así llegó Amazon, con su primer y feísimo kindle... pero que tenía la capacidad de subrayar y anotar usando un cursor y un teclado para moverse por el texto, marcarlo y anotarlo. Un poco ortopédico... pero funcionaba. Y lo mejor era que podías, y puedes, exportar tus subrayados y anotaciones en limpios archivos de texto plano que reutilizar para tus apuntes, papers, etc.

Aquí viene la sombra del Moebius: señores de Sony, ¿Cómo pueden ofrecer en 2013 un dispositivo para el estudiante cuyo método de input es un lápiz? Ojo, que todavía no se sabe si se puede seleccionar texto o introducir anotaciones con un teclado virtual... pero el problema se agudiza cuando sabemos que, de momento, sólo renderiza PDFs.

Como lo oye, vecina. Sólo PDFs. Para más chispa y jolgorio, lo suyo hubiera sido que sólo aceptara MemorySticks, que diría mi amigo Antonio, pero al menos tienen la deferencia de permitir almacenar los artículos en tarjetas microSD. Tiene también wifi, aunque no está claro si se dispone de un navegador. En cualquier caso, los PDF son útiles para el estudio, dado que es el formato casi universal para los papers académicos.

Moebius va a ser puesto a prueba en universidades niponas. Eso lo puedo entender, y de hecho me encantaría colaborar en el diseño e implementación de pruebas semejantes en España. Lo que no entiendo es cómo no han aprovechado las lecciones precedentes. Pero bueno, a falta de videos mostrando su funcionamiento, conviene dar el beneficio de la duda.

Por supuesto, nadie habla de poder conectarlo a un teclado. Pa qué.

Lo mejor, sin duda, es la pantalla. Una nueva generación de pantallas TFT desarrollada por Sony que, para un peso de 60gr, te ofrece una pantalla de 13.3" (casi un DinA4) con 16 tonos de gris y una resolución de 1200x1600, o una densidad de 150 ppi, que es bastante decente. El sustrato, al contrario de vuestros ereaders, es plástico y no de cristal, con lo que podrá soportar una buena cantidad de golpes como le pasaba al plastic logic. Hay que comprobar qué contraste ofrece entre la tinta y el fondo, claro, antes de saber si se trata o no de un ganador.

Luces y sombras. Extrañas elecciones de software (como desgraciadamente es habitual en muchos fabricantes), pero una buenísima base para estudiantes. Si realmente aguanta el trato que pueden darle universitarios y adolescentes, y el precio acompaña, sería una solución mucho más apropiada para el estudio que los tablets. Los ojos de los estudiantes sufrirían mucho menos, y en menos de 400 gramos llevarían toda la bibliografía que podrían llegar a necesitar.

Contengo mi entusiasmo, como podéis ver. El sector del ereader dedicado al estudio parece que tiene la maldición de ElDorado, o algo parecido. Sea como fuere, tendremos que esperar un año más o menos antes de que lo podamos adquirir.


martes, mayo 14, 2013

Amazon demuestra que Liquavista tiene futuro... comprándolo

Ayer Nate Hofelder soltó el bombazo ayer: amazon compró a Samsung Liquavista, tanto la compañía como las patentes. Hace dos meses que cubrí el tema, y ahora se ha demostrado como cierto. Bien por Nate el Grande

Que yo sepa, ya había al menos previsión de montar una línea de fabricación de pantallas electrowetting, y no sé si de hecho estaba creada. Esto realmente es el meollo de la cuestión, porque nos pone en dos escenarios temporales: 1) 12-18 meses si hay fábrica. 2) 24-36 meses si no la  hay. Personalmente, dudo que veamos un kindle con pantalla liquavista hasta el primer trimestre de 2015, pero ojalá me equivoque.

Llevo cubriendo a Liquavista desde 2009. La de vueltas que ha dado todo el sector desde hace 4 años, con empresas moribundas y de nefasta gestión de expectativas (pixel qi), caídas catastróficas (Mirasol) y un tapado, Liquavista. Un tapado porque era el que menos expectativas había generado en medios online, porque su estrategia había sido calmada, de simple recuerdo de su existencia.

Esta estrategia se ha revelado como acertada. En 2009 nadie podría apostar por el vuelco que los tablets supondrían para el mercado. Bueno, casi nadie, y yo menos: inicialmente me pareció un producto para lusers y así lo dije. Pero si el secreto contado de los tablets es su precio (el iPad vale poco más de la mitad que el iPhone libre), el no contado es que valen lo que valen porque las pantallas se fabrican en cantidades asombrosas y permiten economías de escala sin precedentes.

Una pantalla IPS no se lee bajo el sol si no es transflectiva o tiene tantos NITs como la sonoluminiscencia provocada por las burbujas de supercavitación de las garras  de una langosta mantis. Vale. No se lee bien bajo el sol. Pero eso no le preocupa a la mayoría de los usuarios (que no lo quieren usar en los parques, ellos se lo pierden), como tampoco el cansancio visual. Lo que la mayoría quiere es gastar el menor dinero posible, y el secreto para eso es fabricar cientos de millones de pantallas, que permitan tablets de desempeño decente por menos de 200 euros.

Samsung no busca clientes de nicho. Su último intento (que yo sepa) fue un smartphone con picoproyector incorporado, pero salió tarde y con una versión de Android y especificaciones anticuadas. Samsung está peleando duramente por la dominación mundial, por llegar al máximo de bolsillos y mochilas posibles. Y la evolución del mercado de tablets llevó a una conclusión inevitable: ninguna pantalla que no sea LCD puede abaratarse tanto, y por lo tanto no se pueden ofrecer super-tablets con pantalla que sea legible al sol por menos de 400 euros, del doble de los tablets de 7" e incluso de 10".

Y ojo, que hay nichos sabrosos. El de los estudiantes, investigadores y todos los que lean y escriban mucho. A ellos se dirige sony con una nueva propuesta que, como no podía ser menos, es bastante idios(on)yncrática y no es muy probable que triunfe (aunque ojalá me equivoque). Pero samsung sólo parece apostar por mercados generalistas.

Amazon, por su parte, nunca ha querido vender Kindles rentables. Son el medio para que les compres libros y para echar a la competencia, y les ha salido de cine. En distintas ocasiones han perforado el suelo de precios de los ereaders, para espanto de su competencia. Por otra parte, uno de los factores de venta del kindle (lectura al aire libre, alta autonomía) no se repite con los fire, que son tabletos a los que les cuesta mucho competir en un mercado tan demencialmente competitivo como ése.

Aquí es donde puede llegar el bombazo: si el próximo kindle es ereader y fire, es multimedia y perfecto para libros, y el precio es sólo ligeramente premium, ofrecerían algo que nadie más ofrece. Podrían seguir con su objetivo monopolista (o al menos, de actor principal)

Y el resto de fabricantes de ereaders recibiría el golpe de gracia. O casi. Si ya es muy complicado competir con un paperwhite a 130 dólares, competir con un liquakindle a 200 sería imposible, creo.

Y francamente, que se fastidien. Han tenido años para ofrecer algo más de lo que ofrece el Kindle. Dispositivos conectados a teclado, ewriters, otras funcionalidades que dieran más sentido a los aparatos y a coste extremadamente reducido. No han hecho los deberes, y el tiempo se les agota.

O no. Tienen un año o así para sacar un ewriter. Un ereader al que se le pueda conectar un teclado. Sin bromas, creo que es una vía de supervivencia para la competencia a Amazon, y no se me ocurre otra

jueves, mayo 09, 2013

Los montañeros podrán tener un tablet con tinta-e

Y nosotros también, vaya, aunque le saquemos mucho menos partido... ¿o no?

En cualquier caso, tenía que ser por crowdsourcing. Pío e Ignacio Goyeneche me han avisado de Earl, un proyecto que quiere llegar a donde no han llegado los timoratos fabricantes



Se trata de un tablet con Android 4.1. y pantalla de tinta electrónica. Subrayemos esta estupenda combinación: tablet y tinta electrónica. No un tablet capado con tinta electrónica, como son la mayor parte de los ereaders: en 2013, la limitación de capacidades de los ereaders es artificial.

¿Por qué se limitan artificialmente las capacidades de los ereaders? En mi opinión, porque el dinero está lógicamente más cobarde de lo habitual, al no salir de la crisis tras 5 años, y los decisores en cada fabricante sólo apuestan por lo ultraseguro: por lo que ofrece todo el mundo en nuestros días, tablets de diferentes tamaños y capacidades que apuntan, casi sin excepción, a un "consumidor medio" que no es sino una entelequia facilona a la que el miedo de los fabricantes da alas.

Los creadores del invento recurren al crowdfunding (imagino que agotadas las vías convencionales de financiación), y lo presentan para un público definido: los amantes y profesionales dedicados a actividades outdoor. Con ese público en mente, empiezan a añadir características:

  • mapas offline, de momento americanos
  • radio am/fm
  • radio para comunicación bidireccional, tanto para llamadas de socorro como para radio local´
  • higrómetro, barómetro y anemómetro para cantar condiciones climáticas
  • usable con guantes
Y luego llegan características que pueden interesar a un público mucho más amplio

  • Pantalla de e-ink de LG flexible. O sea, con sustrato plástico, no de cristal. Eso asegura una considerable resistencia a golpes
  • Cumple la norma IP67 de resistencia a agentes externos: la máxima contra polvo y suciedad, inmersión de 1m de profundidad durante una hora.
  • Cargador solar, que le da carga completa en 5 horas y que contribuye a una autonomía de 20 horas.
  • Android, en principio sin limitaciones para acceder a aplicaciones
  • Conectividad wifi y 3G


Como no podía ser menos, ya les he lanzado mi pregunta inevitable: ¿Se le puede conectar a un teclado? Os tendré al tanto de la respuesta

No pongo en el fuego por unos que eran desconocidos para mí hasta hace unas horas. De hecho, de momento no hay video ni foto del producto real, cuando la fecha de lanzamiento es dentro de dos meses. Pero bueno, la idea es tan bonita que da pena caer en el escepticismo, así que lo mejor será esperar y ver. O esperar la respuesta a lo del teclado, que si es positiva me convierto en un supporter del producto.

Tengo dudas de que salga al mercado por el precio que dicen que va a salir. Son demasiados elementos adicionales para mantener un precio de 250$, y apostaría por un precio final de 350$. Evidentemente, un dispositivo asi es para minorías, pero no hace falta ser el último superviviente  para sacarle partido y que sea una inversión lógica. De hecho, para cualquier profesional en campo me parece una opción mucho más lógica que un tablet.

En cualquier caso, alguien se está atreviendo. Alguien no da por muertas las pantallas de tinta-e, y entiende la obviedad de que son deseables para algo más que para leer. Los que siguen atrapados en la equivalencia e-ink == ereader van a desaparecer con muy pocas excepciones, y será por su estrechez de miras, por no querer competir ofreciendo algo nuevo en vez de lo mismo de siempre y compitiendo contra amazon.

Lo que es obvio es que hay que seguir atentamente a este producto :)

viernes, abril 19, 2013

Kobo Aura HD, una apuesta por el ereader como fin y como medio

Todos los interesados en la tinta electrónica llevamos unos años de travesía en el desierto. O casi. Porque lo cierto es que en los dos últimos años el mercado se ha estancado.

Desde hace dos años tenemos las pantallas pearl, con un contraste entre tinta y fondo semejante al papel reciclado. Las dos novedades más importantes en todo este tiempo me resultan cuestionables: por una parte, la interfaz táctil y, por otra, la iluminación de la pantalla.

La touchicidad parece que es indiscutible e imprescindible en nuestros días de smartphones y tabletos, pero lo cierto es que su aporte a la experiencia de lectura es extremadamente subjetivo: a la pregunta de "se lee mejor si sobas la pantalla que si tocas botones" sólo tiene de respuesta sincera "la gallina". Y si se trata de otras operaciones, como anotar, la cosa no va a mejor. De hecho, sigue sin ir bien: desde los tiempos del Kindle 3 y su teclado, no se ha ofrecido hasta la fecha una interfaz con la que se escriba más cómodo o más rápido. Dado el tamaño de la pantalla, la única forma sería con un teclado externo, y ya sabéis cómo está el patio al respecto.

La iluminación de pantalla tampoco me resulta revolucionaria en absoluto. No niego su comodidad, pero en la mayoría de las ocasiones hace un avío mejor una lámpara en la mesilla de noche. Hay quien afirma que es mejor la luz difuminada desde los bordes de la pantalla, que la luz trasera a las pantallas LCD. Sin embargo, los hombres-que-vemos-como-topos sabemos la verdad: si tenemos un campo de visión con poca luz (como la alcoba a medianoche) y una parcela pequeña del mismo tiene mucha más luz, la vista se nos cansa con más rapidez que si disponemos de una lámpara que esparce su luz en un área más amplia.

El problema para la falta de evolución de los ebooks es que los ebooks más exitosos, los kindle, son un medio para el fin de Amazon: la venta de contenidos. Por otra parte, sin disponer de una tienda de ebooks realmente funcional y poblada, un ereader tiene una funcionalidad muy limitada para una parte nada despreciable de sus usuarios, nada tecnófilos y con barreras para buscarse la vida en este sentido. Así las cosas, hay que agradecer que alguien siquiera se atreva a ofrecer una alternativa creíble a los kindle.

Kobo tiene un problema semejante a todos los fabricantes y vendedores de ebooks que no se llaman Amazon: las series Kindle se han comido el mercado entre pan, y encima son el medio para vender ebooks y no un fin en si mismo. Si el mercado es tuyo y tu producto principal no es el ereader, no tienes un incentivo poderoso para hacerlo evolucionar con rapidez o para dotarlo de características fuertemente innovadoras, una vez que la base ha madurado.

Con todo, no acabo de entender a la menguante competencia: están jodidos en mala posición porque el público casi ni les conoce, porque comprar libros para sus dispositivos es una tarea más complicada que con el kindle y porque Amazon lleva 2 años haciendo dumping feroz, con unos precios que reducen terriblemente los márgenes. Esto es lo que hay y no admite ni discusión ni lamento (como actividades productivas),... y sin embargo ningún fabricante apuesta por cambiar el paso, por salirse de la foto, por ofrecer una característica nueva a los ojos del público.

Por ejemplo, el coste de hardware y de desarrollo de software para conectar un teclado al ereader es despreciable. Y 6 años después del iLiad, no hay ereader que se le pueda conectar un teclado nada más sacarlo de la caja y cargarlo.

El Kobo Aura HD tampoco. Me he preocupado de contactar con ellos y me lo han confirmado, que ni ahora ni en el futuro cercano. No tengo su permiso para publicar sus email y es una pena, porque era interesantes.

A lo que voy, Manuel Algaba ya ha cubierto la noticia y tiene razón: el Aura HD es la caña. Aquí sí que han roto la baraja, con una pantalla 20.3mm más grande de lo normal en diagonal (que son 152.4mm, o seis pulgadas en tardomedieval absurdo). Pues para esa pantalla, la resolución es tan alta (1080x1440 pt.) que nos dan unos salerosos 104.33 puntos por cm (o 265 dots per inch en bárbaro florido). 

Pensadlo, ¿a qué os resulta mucho más fácil haceros una idea de la resolución pensando en 104 píxeles metidos en un centímetro que en 265 puntos metidos en una pulgada? Pues eso es debido a que sabéis multiplicar y dividir por 10, y que como casi todos los países excepto USA, Liberia y Myanmar usáis el sistema métrico en vuestra vida cotidiana. Y 10 píxeles dentro de un milímetro están en el límite de vuestras posibilidades de visión.

En las vuestras, no en las de quien os escribe. Yo no los veo ni de coña, oiga. ¡Presbicia power!

La pantalla sigue siendo de generación Pearl, con lo que el contraste tinta / fondo no ha mejorado sustancialmente respecto a un K3. Pero con esa resolución da un poco igual, porque a todos los efectos leeréis en papel reciclado y plastificado.

Las fuentes son más ajustables que en buena parte de la competencia, lo que sirve a los que vemos mal antes que a los pejigueros, aunque éstos interfectos e interfectas opinen lo contrario.

Hay que ver cómo renderiza PDF, otra de las asignaturas pendientes aún hoy en día. Esperemos que pueda hacer reflowing de las líneas, como lo hacía my sony clié (una PDA con Palm OS de 2003). Pero eso es menos importante que la feliz idea de admitir .mobi (aún sin DRM, porque lo prohíbe Amazon) al tiempo que ePub.

Alguno se me tirará a la cabeza si le digo que .mobi sigue siendo hoy mejor que .epub, pero sucede que .epub es el perro del hortelano perfecto. En mi huerto urbano encajaría como la seda. La versión previa, 2.0, no admite marcar textos ni introducir comentarios. Lo cual tiene su miga, dado que salió 10 años después que .mobi, que lo permitía desde el primer momento. y 3.0 sigue sin implementarse en muchos dispositivos, con lo que los libros siguen saliendo en 2.0. Al final cada fabricante de dispositivos o cada desarrollador ha metido su sistema de comentarios no compatible con los demás.

Que le digan a mi amigo Moshe lo mucho que disfruta con las peculiaridades de epub y sus implementaciones en los distintos softwares y dispositivos. La fiesta, vamos :(

En nuestro caso, Kobo ha tirado por el camino de enmedio y ha implementado el marcado y anotado a su manera. A estas alturas parece que no queda otra, pero al menos ofrecen una cosa bastante chula: subir a una cuenta en la nube las anotaciones (como Amazon) y darle posibilidades sociales a la lectura. Amazon en esto nunca logró despegar, y sin embargo yo creo que tiene nichos con potencial: algunos tipos de estudios, algunos clubes de lectura, etc. A mí no me tira particularmente, pero bastante logro ya con leer 1/5 de los libros que leía en mis años mozos.

Para acabar de aprovechar esa estupenda resolución, y para gozo de los comiqueros, admite .cbr y cbz. Leyendo en apaisado seguro que la experiencia es intachable.

Finalmente, manda cojones que en 2013 metan un navegador como algo  experimental.  O mejor, es sintomático precisamente de lo contrario: que no se quiere experimentar. Que el único futuro que se le ve al ereader es como appliance para leer, o como mucho para compartir fragmentos y comentarios sobre lo leído.

Yo creo que no es la mejor receta para la supervivencia. Le han dado al tablet y al kindle la victoria antes de tiempo y se ha asumido cobardemente un nicho completamente marginal. De acuerdo que los que deseamos hacer más cosas en una pantalla e-ink no somos mainstream, pero a buen seguro que somos los suficientes como para meter OTG al conector USB y portar algún editor de texto libre y algún cliente de email al ereader.

Y para los que habéis llegado hasta aquí, una fotico del Aura HD


sábado, abril 06, 2013

KindleBerry 2

En la última semana varios me habéis mandado posts sobre una novedad muy interesante: la segunda generación de KindleBerry, o KindleBerry The Second.


Cubrí la primera generación de Kindleberry hace 8 meses, después de que ocurriera lo mismo: que varios me fuérais mandando la noticia. Ya en aquella época era un hack muy inteligente, y ahora no ha hecho sino mejorar. En esta segunda generación, gracias a las maravillas del software libre y del procomún, un tipo llamado Max Ogden ha partido del primer diseño para mejorarlo y hacerlo wireless. Y sí, no exagero: una legión de creaciones modernas serían imposibles sin internet, sin las licencias libres y sobre todo sin la mentalidad ya madura de compartir, mejorar y volver a compartir.

KindleBerry the First era un montaje tal que así



Estoy convencido de que la kalodiofobia (aversión a los cables) o la skoinifobia (aversión a las cuerdas) son males de nuestra época. Periódicamente mi mujer emplea su tiempo en ocultar los cables a la vista, y no me queda sino batirnos, digoooo sino achantar la mú. Yo creo que tengo kalodiofilia, porque me agrada tener los cables a plena vista: son un recordatorio del poder que nos ofrece la tecnología, de que los electrones transmiten bits todo el rato, y tal.

Además, comunicar a la Raspberry pi con un teclado bluetooth (como ese churriteclado de Apple, muy inferior a mi querido y resistente Stowaway iGo, 7 años y funciona perfectamente) me impediría usar a mi nuevo amor, my cherry compact 4100, la pura perfección en teclado.

Lo que sí que veo sentido es a comunicar al Kindle con el raspberry vía WiFi. Así, ambos pueden estar recibiendo alimentación de sendas baterías, y disponer de una autonomía de semanas... o incluso conectar a ambos con una placa solar de tamaño razonable y poder escribir mientras haya sol :).

No creo que me lance a construir un kindleberry... porque ya tengo mi máquina de escribir digital (1, 2), como sabéis gracias a Ricardo Villalba. En invierno no la he empleado mucho, debido tanto a que tenía muy poco tiempo para escribir como porque su lugar natural, el parque o el campo, no eran muy acogedores con el frío del invierno mesetario. Esto es una prueba más de que el entorno natural y apropiado para el hombre es el trópico, y preferentemente el caribe, pero no todos hemos podido nacer o trabajar allí.

Sí, estaba currando. Lo prometo
A lo que voy. Con el montaje con el nook sólo tienes que llevar el teclado y el nook. Para una mañana, la autonomía es suficiente. El propio nook se puede conectar vía wifi, y tanto para correo no muy frenético como sobre todo para escribir a piñón es muy adecuado.

Sin embargo, si de lo que se trata es de desarrollar, la cosa cambia por completo. Android no es el SO más adecuado, y ahí un entorno de consola más VIM puede ser una opción muy adecuada: a cambio del minimalismo, se puede estar picando código con alegría bajo un árbol. Eso de "picar código con alegría" puede que no le encaje a quien piensa en los programadores como en monos picateclados a los que pagar con cacahuetes, pero así le va a España.

En resumen, y volviendo al post original que me habéis mandado: el meollo está en lo que nos ofrecen los fabricantes. En ambos casos, nook hackeado y kindleberry, se trata de hacks ingeniosos y funcionales, pero no de productos acabados y óptimos para producción. La tecnología ya está ahí, pero ningún fabricante le echa pelotas y lanza un ereader conectable a un teclado (USB, bluetooth) y que permita editar. No sé la de veces que he afirmado con la mano en el fuego que un dispositivo así, y actualmente por 250$, tendría una acogida decente. Seguro que no lo compraría el consumidor mainstream, pero en el mundo hay muchos miles, si no algunos millones, de personas que agradeceríamos no sólo leer sino también escribir en una pantalla de tinta-e sin cortapisas. Para muchas de esas personas, los hacks conocidos no son una opción.

Es símplemente estúpido. O mejor, es un símbolo del fracaso en la visión comercial de los ereaders. No es sólo que el dinero sea cobarde: es que los decisores al timón de los ereaders, tanto los sujetos a tiendas de ebooks (amazon) como sobre todo los que viven de vender el aparato (sony et al), no han sabido entender nunca a los usuarios principales de sus productos: a los que leemos muchas horas al día. A muchos de nosotros nos encantaría poder anotar con eficacia en los textos, y lanzarnos a escribir nuestros propios textos, o a darle al aparato un uso razonable: no ver videos, que sería estúpido, pero sí responder email, usar software social (foros sencillos, p.e.), o usar un lector de RSS que no hiciera scroll sino que pasara página.

Ya tarda alguien que se decida a lanzar un kickstarter con algo así. Estoy convencido de que decenas de miles lo compraríamos, y me quedo corto. Después de todo, si algo mucho más minoritario como es mycestro ha conseguido que miles de frikis lo compremos, el UberReader tendría mucha mejor acogida y sería un estupendo negocio para una empresa pequeñita.


martes, abril 02, 2013

¿Lector de RSS para libro electrónico?

LaVerdad plantea lo siguiente en un comentario del post anterior


Juan Luis, estoy buscando desesperadamente un lector de RSS para Android. Digo desesperadamente porque el destinatario es un Sony Reader T2 (rooteado, claro) y me encuentro con serias dificultades a la hora de usar cualquiera de los famosos y disponibles. ¿No hay ninguno que trate los feeds como páginas de libros? Es imposible leer los feed haciendo scroll en un lector. No sé si me explico, pero creo que sí.
Disculpa que te lo pregunte en esta entrada, pero creo que está más o menos bien localizado.
Un saludo.


El problema es, bajo mi punto de vista, querer usar un ereader actual para una misión así. Y digo actual porque ya hay controladoras para pantallas e-ink que podrían dar un refresco sobrado como para que el scroll no fuera un problema, pero el tsunami tableto ha impedido que, hasta la fecha, nadie lance algo así al mercado.

En estas condiciones, un lector de feeds RSS no tiene sentido en un ereader actual. Con un lector de feeds filtras cientos de titulares de posts y eliges cuáles leer, y de no pocos posts haces una lectura diagonal. Donde puede brillar un ereader es en la lectura postergada. Posts largos que en el momento no les puedes hincar el diente, y que la primera lectura diagonal te ha hecho valorar. Esos sí que son carne de ereader para los descansos prolongados.

Antes usaba más el Send to Kindle para estos menesteres: los posts realmente largos me los enviaba por correo (gratis) o con la extensión homónima. Era el eslabón definitivo de mi cadena de lectura de feeds RSS. El problema es que se me acumulaban tantos sin leer que he dejado el send to kindle para artículos largos o ensayos o novelas cortas (o largos, vaya). Para los posts largos pero no kilométricos me he pasado a readability en el móvil, leyendo en fondo negro contra tinta-blanca y mucha luz ambiental. No es lo mismo que la tinta-e, pero es más manejable que tener 700 artículos en el kindle esperando lectura.

Y hasta aquí llego. Mi recomendación sería una aplicación de lectura postergada para el sony T2. El problema es que no conozco ninguna que funcione con página arriba / página abajo. De hecho, quizás una solución sería usar dropbox para subir posts largos convertidos a epub y leerlos con el software de lectura que más te guste.

¿Qué solución se os ocurre para el problema de LaVerdad?

lunes, abril 01, 2013

Saliendo de Google Reader (8): luchando contra la rutina y mis limitaciones

En la entrega anterior os contaba cómo me estaba decantando por algunas posibilidades, y podríamos dejarlo aquí: sigo usando las mismas soluciones. Pero los matices son lo suficientemente importantes como para que los desarrolle.

En primer lugar, casi he dejado de usar feedly. Lo uso en el móvil sólo porque no tengo nada mejor que funcione, pero básicamente lo he descartado: no parece que vaya a ser software libre, y no tiene parte social. Peor aún, el botón de compartir ha eliminado por motivos místicos el email, con lo que no puedo enviar posts de forma sencilla a exiled buzzers.

Reconozco que el cliente móvil es estupendo. Me gusta especialmente lo bien que envía los posts enteros al correo, y esto lo hace mejor que reader para móvil. Pero esto, por sí sólo, me resulta por completo insuficiente.

Los chicos de TheOldReader ha superado la prueba del ingreso masivo de nuevos usuarios. Quiero decir, la ha superado para mí, que tenía importados mis feeds desde el otoño pasado. Ya se ha dejado de liar con posts antiguos y parece que refresca a una velocidad aceptable, con poco retraso, y perdiendo muy pocos posts en el camino :D

El mejor indicador de mi preferencia es que lo tengo siempre abierto en el navegador que utilizo. Y por dos motivos: 1) por lo simple y eficaz que es en navegador de PC y 2) esperando a ver si hay nuevos compartidos vuestros, o comentarios, o ambos. No sé si todos habéis tenido la experiencia fructífera de usar un lector RSS de forma social, pero si no la tuvisteis con el viejo google reader, dadle una oportunidad: merece la pena.

Sin embargo, hay varios factores que me impiden tomar la decisión definitiva a favor de TheOldReader
  1. No es libre y no se sabe si lo van a liberar. Sigo en la misma crisis de confianza con las soluciones sólo-en-la-puta-nube que la semana pasada, y no veo motivo para el cambio. Soy un gato escaldado que pone sus barbas a remojar.
  2. No se puede compartir por email, y exiled sigue basado en una mailing list
  3. No hay cliente móvil, y la web de TheOldReader es demasiado pesada para el móvil, por más que se lea razonablemente bien.
Luego está TinyTinyRSS. Pido públicamente disculpas a Versvs y a Néstor porque soy un muñón: después de una semana, he sido incapaz de configurar el cliente móvil para TTRSS. Quizás haya tenido que ver que es semana santa, un tiempo de pasión.

Pero si no he tirado la toalla es por la simple promesa de TTRSS en servidor + cliente web + cliente móvil +mailing list == solución para rss social completamente libre. Se acabarían las ataduras con proveedor alguno. Si el invento funciona, se puede mantener en un servidor mientras el cuerpo aguante. Mira que el cliente web de TTRSS es espartano, y que el cliente Android es inamistoso (por decir algo), pero si funciona y es libre cada vez me importa más.

De hecho, les he propuesto a Néstor y a Versvs crear juntos una documentación para lograr superar los obstáculos principales para usar TT-RSS. Quien quisiera colaborar, sería más que bien recibido. Incluso aunque finalmente no fuera mi solución (pongamos, porque los exiled votan por otra, y mi decisión en este caso está condicionada a la de mi comunidad), seguro que es útil para muchos usuarios que quieran una solución libre.

Al final, la mejor lección que estoy obteniendo es que eso de la Nube está muy bien... si hay confianza. Si no la hay, es un quebradero de cabeza. Y sigo teniendo servicios en la nube: Spotify es el que más aprecio. Pero lo pago y no hay sorpresas desde hace años. En cuanto las haya, cierro el chiringo y me voy con mi suscripción a otro proveedor.

En otras palabras: Gracias, Google.

domingo, marzo 24, 2013

Saliendo de Google Reader (7): nuevas costumbres, ¿software libre?

Hay que empezar agradeciéndoos de nuevo todos los comentarios e ideas. Espero que os estén sirviendo tanto como a mí, porque lo cierto es que el cambio desde reader es de las decisiones más complejas que he tomado en los últimos años en cuanto a servicios web se refiere.

Hay que empezar diciendo que he quemado mis naves sin darme cuenta. Ni un triste chispazo: el día que me enteré del fin de reader, empecé a reactivar los servicios (feedly, newsblur, theoldreader) con los que hice pruebas en su momento pero que no adopté por la costumbre (y fidelidad) que tenía a Reader, incluso después de su castración social de 2011.

Mantenerme en el uso de reader era absurdo. Es como una separación tras infidelidad. Si la otra parte te ha puesto como un venado, mantenerse a su lado por costumbre sólo te hace daño y retrasa lo inevitable. Más aún, como llueve sobre mojado me estoy replanteando la continuidad de muchos de los servicios de G, aunque no sea más que para dejar de recibir tortas y decepciones. Allá cada uno con lo que hace con Gmail, Plus y Drive.

A lo práctico: tras estos días, la aplicación que uso más es TheOldReader. Es más lenta que feedly, falla más en el fetch de posts, se ha descojonado el orden de publicación de posts... pero me caen bien. Así de poco técnico y de subjetivo. De momento siguen siendo tres chavales que apreciaban como yo una experiencia única.

Y no sólo la apreciaban, sino que la tratan de reproducir sin gráficos vistosos ni historias. Esa experiencia que llegó a ser no sólo digerir con eficiencia tus ríos de historias y noticias, sino también compartir y comentar con tus hermanos en la adicción a la información. Y claro, eso me da dos motivos para abrir el cliente web
  1. filtrar y leer posts
  2. comprobar lo que me han compartido y los comentarios que han hecho mis colegas
Exactamente es una razón más de las que me da feedly, por más que sea un cliente bien acabado, fluido y que está aguantando el tirón.

La cosa cambia con el cliente móvil. Feedly está muy bien hecho. Me gustaría que se dejaran de cromitos y de presentaciones para lúsers y que ofrecieran la posibilidad de ver únicamente texto en la lista de títulos de posts. Con todo, es muy, muy cómodo de manejar, y para hojear rápidamente hace muy bien su trabajo.

Problema: no se puede escoger TOR y Feedly a la vez. Es redundante. El uno excluye al otro. Feedly se usaría junto a una mailing list como la de exiled. TOR es una solución completa.

Pero no es un juego con dos equipos. Hay más.

Hace unos días le pedí a Jose Alcántara que me abriera una cuenta en su implementación de TinyTiny RSS para probar con tranquilidad el producto. Me advirtió de que en esos momentos el rendimiento no era óptimo, como así ha sido. Teniendo eso en cuenta, el rendimiento no es malo.

La aplicación es espartana y no es obvia de utilizar. Tiene un único desarrollador que parece ser de la escuela de Theo de Raadt, un raspas importante, y la comunicación con sus usuarios parece no ser su mejor cualidad.

Encima, soy un muñón y no estoy siendo capaz de conectarlo con un cliente móvil.

Con todo, ni mucho menos lo descarto. ¿Por qué?

Porque es LIBRE.

Si funcionara todo y los exiled estuvieran de acuerdo, tinytiny + mailing list + cliente android sería la plataforma completa para leer feeds en web y en móvil y para compartir y comentar. A la nube nubosa la darían bastante por donde amargan los pepinos, y nos liberaríamos de una vez de la dependencia de un tercero que puede hacer lo que le salga de los pies.

Con todo, TheOldReader ha recibido una petición de algunos usuarios para que liberen su código. A mí no me importaría pagarles para mantener gastos, siempre que abrieran todo el código y los datos y tuviese la garantía de que los exiled nos pudiéramos pirar cuando nos pareciera oportuno.

Esta pesquisa del sustituto de Reader está siendo mucho más interesante y positiva de lo que habría imaginado.

viernes, marzo 22, 2013

Más rumores sobre la adquisición de Liquavista por parte de Amazon

Llevo cubriendo Liquavista desde hace casi 4 años. Liquavista iba a ser el tercero que llegaba a la fiesta de las pantallas no retroiluminadas avanzadas: pantallas que se pueden leer a la luz del sol, como la tinta-e, que gastan mucha menos energía que el LCD pero que ofrecerían un rendimiento comparable.

Pixel-Qi fue el primero. Con una tecnología transflectiva, variaba la arquitectura LCD colocando unos espejos detrás de la pantalla para usar la luz externa y poder ser utilizada incluso sin la lámpara de la pantalla encendida. Se han vendido algunos millones, casi todas montadas en los OLPC, proyecto que en su momento me enamoró, que tiene un montón de buenas ideas detrás pero que han desperdiciado demasiadas buenas oportunidades. Si recordáis las ideas felices de abandonar OLPC en aldeas perdidas para que los niños se formen por sí sólos, se despejan las dudas: la ejecución de una buena idea se ha hundido entre ocurrencias, principalmente del director egótico del proyecto.

En lo que a las pantallas 3Qi se refiere, la CEO Jepsen se ha pasado 5 años haciendo promesas que jamás han fructificado en serio. Lo podemos descartar tranquilamente.

Mirasol fue la alternativa principal hasta el año pasado. Las pantallas de modulador interferométrico (suena contundente, desde luego), tenían la ventaja comercial de tener a alguien de los posibles de Qualcomm detrás. Se las prometían muy felices, con varios años enseñando demos en el CES, y llegaron a sacar un ereader basado en estas pantallas. El problema es que las Mirasol salieron cuando las LCD IPS ya estaban en el mercado, y encima el primer ereader fue diseñado por un comité de ornitorrincos con los resultados previsibles. Al final Qualcomm tuvo que tirar la toalla, porque ni Perry quería pantallas mirasol en pleno tsunami tableto, con precios de los tabletos en torno a la cifra mágica de los 200$.

No estoy seguro de si Qualcomm podría haberse salido con la suya. La aversión a la pérdida era tentadora, con 2.000 millones de dóllares gastados invertidos en una línea de fabricación de Mirasol, pero creo que su cálculo era correcto. Por lo que se pudo ver, la primera generación de Mirasol tenía un contraste insuficiente y no podía competir con las pantallas IPS en términos de coste.

El último en llegar a la fiesta fue Liquavista, con la tecnología electrowetting. Las demos vistas en los CES de años pasados eran interesantes, y desde luego tenía la promesa de ser una pantalla retroiluminada con capacidades de video comparables a LCD (por un precio premium, claro). Aunque fueran lentos, tenían a Samsung detrás y eso daba cierta garantía.

Pero ocurre que Samsung fabrica también LCD. Ginormes cantidades. Las pantallas liquavista nunca van a suponer una seria amenaza, pero precisamente ellos conocen bien los costes y la evolución futura de las pantallas LCD. Así las cosas, y con el mercado como está, es literalmente imposible que ninguna pantalla pueda competir con las LCD dados los miles de millones que se fabrican cada año y la madurez de sus procesos de fabricación. No hay otra pantalla comparable que se pueda vender por pocas decenas de dólares. Así las cosas, Samsung lleva meses tratando de vender Liquavista para aplicaciones muy concretas.

¿Concretas? Sí, para ereaders mejorados. El único mercado apetecible, donde las Liquavista pueden marcar la diferencia respecto al LCD

¿Y quién vende ereaders?

Lo siento. Me gustaría responder de otra manera. Me gustaría decir que hay competencia, que hay alternativas. Pero el mercado tanto de ereaders como de ebooks se lo ha comido Amazon, tanto por aciertos propios (con un pulso del mercado y sus precios realmente encomiable) como deméritos ajenos (especialmente de sony, 5 años antes en el mercado de los ebooks y que jamás aprovechó su cualidad de pionero en el tema)

Amazon vende ereaders a precio muy contenido y de muy altas prestaciones. Sólo ellos montan la pantalla paperwhite, superior a la de por sí excelente Pearl. Por otra parte, venden tablets que, en su momento, fueron un éxito en ventas (fire) pero a los que ahora muchos han alcanzado en precio (Google, ASUS) o aportando cualidades premium (Samsung, Apple). El formato de tablet de 7" está saturado, y aunque hay quien habla de bajonazo de Amazon, de fires a 100$, no sé si semejante dumping tiene sentido comercial real. Perder tanto dinero por cada equipo es muy difícil de enjuagar.

Sin embargo, si Amazon montara Liquavista en un par de años (es muy difícil que pudieran fabricarlos en menos tiempo), tendrían un elemento diferenciador esencial. Se podría leer con la comodidad de la tinta-e, y disfrutar de video y de contenidos interactivos. No sustituirían a los ereaders, porque el precio sería superior, pero para leer revistas y consumir multimedia de pago ofrecerían una solución única. La moza que anuncia ahora los kindle en una tumbona de la piscina vería videos bajo el sol.

¿Ocurrirá finalmente?

No lo sé. Dos años es mucho tiempo en un mercado tan frenético como el de las tabletas. Por otra parte, la idea de un tablet con pantalla liquavista tiene sentido para Amazon y casi para nadie más. En cualquier caso, Nate el grande fue quien destapó la liebre hace meses, y ahora Bloomberg escala el rumor.

La mayoría está servida con las pantallas IPS, Super IPS y lo que venga. A la minoría que nos gustaría currar al aire libre sin arruinarnos pillando un panasonic toughbook, difícilmente alguien termine por ofrecer una solución completa. Pero bueno, al menos ya tenemos una máquina de escribir digital funcional, y eso no es moco de pavo.

Saliendo de Google Reader (6): primeros apuntes de movilidad

Llevo toda la manaña desplazado, y lo que me toca. No he podido abrir un PC. En esas circunstancias, TheOldReader me muestra un defecto importante: no tiene cliente móvil, y el cliente web se ve realmente mal incluso en un móvil moderno. Además, es muy pesado para los navegadores móviles, con lo que la experiencia de uso es lo suficientemente mala como para desaconsejar su uso diario en el móvil.

Esto me devuelve a un tema que me resulta recurrente:  las limitaciones de los navegadores móviles. La pantalla del móvil con el que os estoy escribiendo tiene una resolución superior a la de los PC de hace 6 años. El problema nunca ha sido la resolución ni el tamaño de pantalla, sino las capacidades de los navegadores móviles y sobre todo sus motores javascript. Y no, no me vale que "la culpa es de los desarrolladores". Estamos ante una limitación que de momento sólo supera QNX/Blackberry 10, y que quizás en el futuro cercano superen Firefox OS y Opera Mobile. Lo que no es de recibo es que sigamos con las mismas limitaciones de navegador móvil que en los tiempos de Windows Phone 6.5 o del iPhone 1

El uso en movilidad de un lector de RSS me resulta especialmente importante. Una de las formas que tengo de estar al día de los temas que me interesan es aprovechando los huecos: el transporte, las esperas, las paradas de cualquier tipo. Ahora mismo estoy escribiendo esto mientras me muevo de reunión en reunión. Y para esto, claro, el vector privilegiado es el móvil.

De todos los clientes móviles que he probado, el que más me gusta hasta la fecha es el de feedly. No es lo mismo que Reader y, de hecho, es menos eficiente porque muestra menos cabeceras de posts que reader, pero es utilizable. Me fastidia que, de momento, sigan atados a esa concepción de "álbum de cromos", con pequeñas imágenes del post por narices, sin tener la opción de tener una lista de cabeceras limpia.

Aún así, están haciendo un buen trabajo la gente de Feedly. Sobre todo están demostrando una disposición a escuchar a las masas de usuarios que huyen de reader (y no sólo de reader). Del cliente web hablaré en otro momento.


El cliente móvil de Feedly es rápido y ligero. Creo que están en un estado de transición: hace no mucho su estilo principal era el de "álbum de cromos" que acabo de mencionar, pensado más para los usuarios que tienen muy pocas fuentes y quieren algo muy tabletizado y visual. Pero de repente se encuentran con centenares de miles de nuevos usuarios, yonquis de la información que buscan algo rápido, ligero y eficiente.
Todavía no he encontrado cómo volver a leer los feeds que han quedado marcados como leidos (lo que sí se puede hacer en el cliente web). Por supuesto, no tiene los aspectos sociales que tenía el antiguo reader antes de la castración, y que ha heredado theoldreader. Compartir por correo funciona bastante bien (de hecho, mejor que reader móvil), y así le lanzo los post interesantes a la lista de email de exiledbuzzers.

Esto me lleva a otra consideración sobre la decisión final: no es sólo mía. Tal cual. El uso de un lector RSS ya me resulta indisolublemente unido a las acciones de compartir y comentar. No puedo elegir una solución sin que los exiled estén de acuerdo, porque entonces tendría que usar esa solución Y la solución que sigan empleando los exiled para compartir y comentar.

Lo que espero es que estas reflexiones rápidas ayuden a ganar perspectiva sobre el problema y a tomar la decisión óptima.

Saliendo de Google Reader (5): explicaciones al lío con los feeds de theoldreader

A medio día hubo un gran follón


Si hacéis clic en la imagen, se ampliará y veréis el tremendo lío que se llegó a montar con el feed. Las fechas se fueron a hacer puñetas y esa carpeta quedaba inmanejable. Les lancé un ticket, asumiendo que tardarían en contestar en el mejor de los casos debido a la explosión de atención que están recibiendo.
On March 21, 2013 at 06:01PM Juan Luis Chulilla <xxdd@yyy.com> wrote:
As you can see with these 2 screenshots, posts dates are messed up. What's happening?

Acabo de recibir una respuesta

Hello,
Thank you for your interest in The Old Reader.
Actually, posts are sorted by the time they are fetched. Due to some feed fetching delays we are seeing right now because of the massive influx of new users, this might mean that new posts might being grouped by feed, or post timestamps might be screwed. This should stop happening as soon as we are back to normal feed fetching schedule.
Regards, 
The Old Reader team.
No es que me pille de sorpresa, pero sí que es un contraste agudo con aquello de lo que salimos, Google Reader
  1. Google es grande, TheOldReader lo llevan un equipo de tres desarrolladores
  2. Google no escucha. TheOldReader escucha activamente. Lo podemos ver en su cuenta de twitter, y hasta tienen paciencia con quienes les damos la brasa por duplicado

Por si fuera poco, su intención está clara: recuperar la experiencia completa de Reader antes de que lo caparan a finales de 2011. Como hemos venido diciendo, compartir y comentar con tu comunidad. Tenemos un poco de follón con eso, porque no está del todo claro cuando te avisa de un nuevo comentario, pero aún así tiene buenas perspectivas.

En poco tiempo se ha puesto entre los primeros candidatos para suceder a Reader. No el único. De hecho, además de no ir muy rápido, de momento es bastante poco compatible con móviles y no queda claro que vayan a liberar el código. Si fuera compatible con móvil y pudiéramos montar nuestro propio servidor, tengo claro que donaría pasta al proyecto. Pero vaya, encima van a conectar mejor a theoldreader con el email, un aspecto que me importa y que feedly, por ejemplo, se ha currado. En los próximos días hablaré más de feedly, de tinytiny y de las demás alternativas que estoy / estamos probando.

Pero vaya, todo lo que podáis comentar, será en beneficio mutuo. Es una decisión importante... y posiblemente Google nos haya hecho un favor.

jueves, marzo 21, 2013

Saliendo de Google Reader (4): agradecimiento y advertencia

Agradecimiento: a los que os habéis sumado a TheOldReader, con tantas voces clamando por Feedly como única opción. La idea es probarlo en los próximos días siguiendo el viejo uso de Reader: compartiendo y comentando los compartidos propios y ajenos. No hay prisa, y hay que comprobar qué tal funciona.

En ese sentido, Gaizka me advirtió de un problema: cuando has echado un bis a todos los posts con conversaciones, se cierra el botón de conversación y no es nada obvio recuperar las conversaciones. Me he sumado a una incidencia que ya tenían abierta, y si la votáis la solucionarán antes. O algo así.

http://theoldreader.uservoice.com/forums/187017-feature-requests/suggestions/3442500-leave-comment-view-visible

Pero bien puede ser que no sea lo único que no furule. Atención a estas tres capturas de pantalla (pulsad en ellas para ampliarlas)

The Old Reader



Feedly



Reader



Como podéis ver, cada lector ofrece un número diferente de posts de las mismas fuentes. Lo chusco es que feedly bebe de las fuentes de reader... y ofrece tres posts menos.

Es pronto, claro. Sólo llevamos una semana del ReaderCalypse (readercalypso sabrosón?) y tanto feedly como sobre todo TOR están al límite de su capacidad. Es evidente que son tiempos de tribulación, y cierto español parió una frase magistral: "en tiempos de tribulación, no hacer mudanza".

O lo que es lo mismo, cada uno está en su derecho de decidir cuando y lo que crea oportuno. Mi punto de vista es que un lector de RSS es algo tan crucial para mi día a día que quiero tomar una decisión lo más informada posible.

Veremos en una semana o así si persisten estos problemas o si se solucionan.

Saliendo de Google Reader (3): una ayuda os pido

Como sabéis, estoy probando sistemáticamente algunos lectores de RSS. Para mí, el principal atractivo que tiene theoldreader.com es rescatar la experiencia anterior que teníamos en el viejo reader de compartir y comentar los posts.

Algunos miembros de mi comunidad de exiliados de reader tienen cuenta en theoldreader. Estamos experimentando lo que teníamos antes, esos posts compartidos y comentados que tanto nos aportaban.

Para optimizar aún más la prueba, quiero pediros a los usuarios de theoldreader que leáis esto que me agreguéis (mi usuario es Chulilla, como mi apellido y cierto pueblo). Aún sabiendo que va lento, querría tanto probar con cierto número de sharebros como conocer vuestras experiencias.

¿Os hace?

martes, marzo 19, 2013

Saliendo de Google Reader (2): una nota breve

Este año ha empezado flojo para tinta-e. Decir lo contrario sería bastante ridículo: una entrada por mes. Se me han juntado varios chaparrones laborales (que agradezco, tal y como está España) con una bajada brutal en las novedades sobre tinta electrónica.

Excusas, vaya. Tinta-e sigue siendo mi blog, y huelen a "es que tengo muchas cosas que hacer", que es una receta perfecta para que el blog entre en avitaminosis y se le caigan los dientes.

Una vez fustigado en público, os propongo una simple reflexión: ¿Cuántos de los que habéis leido el post anterior lo habéis hecho abriendo el site original, y cuántos lo habéis hecho de la fuente RSS, en un lector RSS?

Me apuesto un gallifante a que casi ninguno, por no decir ninguno, habéis acudido a la fuente original. Como poco, os habréis enterado en casi todos los casos porque vuestro lector os ha avisado de que tinta-e tiene una nueva entrada. La alternativa es que os enterárais por un tuiteo, pero en cualquier caso me resulta harto improbable que estuviérais recargando cada pocos días el sitio de tinta-e, comprobando si hay novedades. Dada la frecuencia reciente de posts, habría sido bastante frustrante.

Y como tinta-e, os ocurrirá con los demás sitios que leéis. Si los abrís por separado, tenéis que emplear un tiempo cada mañana que probablemente no os podríais permitir. Sin embargo, un vistazo rápido a las cabeceras de vuestros feeds y al numerico que indica si hay posts nuevos os permite estar al día de lo que os interesa.

No hay alternativa al RSS para nosotros, los yonquis de la información. Para todos los que tenemos que estar informados usando un gran número de fuentes. Moribundo Reader, necesitamos alternativas.

lunes, marzo 18, 2013

Saliendo de Google Reader (1)

Han pasado unos días desde lo que posiblemente es la noticia tecnológica más importante de lo que va de año, y quien sabe de este año. Dejo a vuestro criterio decidir si estoy exagerando al calificarla así.
No recuerdo si me pilló volando de vuelta desde Dominicana. De currar, no creáis. O quizás fue al poco de llegar, mientras expulsaba el jetlag de mi cuerpo a base de sueño. Es igual. Mi primera reacción fue la obvia: una incredulidad muy breve, porque se esperaba aunque no lo quería ver ni mucho menos asumir, y luego cabreo.

Cabreo porque, en mi caso, llueve sobre mojado y empapado. Ya son muchas las tortas personales y empresariales que me he comido por los bandazos de Google. Desde que tengo gmail (2004, gracias a una invitación desde Israel), he ido probando y adoptando buena parte de los servicios gratuitos de Google y algunos de pago. De esa vieja Google es evidente que no queda nada, y que el actual CEO está pasando con un lanzallamas quemando todo lo que pueda hacer la más mínima sombra a su arma anti-facebook, ese engendrillo llamado Google Plus al que de poco está valiendo sacrificar tantos buenos servicios... y los que te rondaré. Probablemente Blogger a no mucho tardar.

Y eso que me he esperado para publicar a que me bajara el sufflé. Me teníais que haber oído el día de la noticia, parecía el niño del exorcista.

Decía que son muchas las tortas que me he comido. Pequeñas, de productos que apenas usé, y grandes. GRANDES.

Probablemente la primera de esas tortas míticas fue la que me di con Wave. Revenía y agravada por las lecturas de artículos de la prensa generalista y de la supuesta prensa tecnológica, donde lo confundían con facebook, con blogger o con badoo. Wave fue un golpe de genio de un grupo de desarrolladores que no supieron venderse, que calcularon mal sus movimientos y que no calibraron la amenaza que suponían contra el grupo de google docs y contra el grupo de gmail. No tengo permiso para contar muchos detalles de la intrahistoria del cierre de Wave, e imagino que bastará con que comente que una alianza casi-contra-natura, de gmail y docs, logró que le dieran matarile. Único hasta el final, al menos liberaron el código y han surgido de sus cenizas distintas reencarnaciones. Para mi gusto, la más útil y prometedora es rizzoma, que ya uso profesionalmente. De hecho, llegué a implementar en cliente wave, jugándome el tipo y perdiendo cuando el 3 de agosto de 2010 dan carpetazo al tema. Lo mejor es que la solución que proponían a los problemas que conlleva la gestión de la colaboración en grupos de trabajo por medio del email sigue ahí, esperando a ser conocida y apreciada. Os recomiendo encarecidamente que le echéis un vistazo, porque tiene mucha más miga de lo que parece para gestión de incidencias, discusiones complejas, etc.

Después vino mi torta doble con buzz y la parte social de reader. Así, flas-flas, como algo prodigioso (que decían en Amanece que no es poco). Tanto Buzz como la parte social de reader, que eran lo mismo al fin y al cabo, sostenían un elevado número de pequeñas comunidades que surgieron espontáneamente y que me han proporcionado alguno de los mejores momentos online que he tenido. Nunca he encontrado una relación señal-ruido mejor en la comunicación online, y para mí eran parte esencial de mi vida en línea: descubría posts interesantes, los compartía, me los descubrían y los discutíamos. De reader a la discusión y vuelta. Al ritmo que prefirieras, normalmente muy alejado del frenesí de Facebook o Twitter. Muy centrado en el email, y constantemente enriquecedor. Luego me enteré que nos llamaban a esas comunidades "sharebros", lo cual me sirvió de bastante poco porque fue post-mortem. Tanto apreciábamos la comunidad, que la hemos mantenido desde 2010 hasta hoy mismo, primero con posterous y ahora con un simple google groups (llamado exiledbuzzers, lo digo por si alguien le apetece pasarse)

Y ahora pierdo el mejor agregador y lector de RSS que he conocido, que viene a ser lo mismo que la forma más eficiente de estar al día con mis 640 fuentes. Por más que sólo leo varias veces al día un tercio de ellas, si llega, lo cierto es que filtro algo más de mil titulares de media, leo de inmediato el 10% que me llama la atención y guardo contados posts largos en readability para el autobús y las esperas. No puedo imaginarme una vuelta a los tiempos anteriores al RSS, cuando había que consultar las webs por separado. Y tampoco me sirven Facebook (que, además, me genera una desconfianza creciente) ni twitter, más que nada porque son pozos sin fondo de tiempo personal. Si quieres mantenerte al día, hay que hacer numerosas paradas para consultar los timelines, y normalmente no dispongo de tanto tiempo. Sin embargo, mis descansos hasta el momento han sido vistazos de unos minutos a mis feeds en reader.

No me voy a detener demasiado en Google misma. Muchos ya han hablado antes que yo estos días, y seguramente los habréis leido. Parece evidente que los usuarios veteranos, power-users, information-junkies o como los queramos llamar, estamos de más. Google sólo quiere al "usuario promedio", sea quien sea, haciendo un uso de Google Plus semejante a lo que hace con Facebook. Gato escaldado, del agua huye y ya son muchas las veces que me he escaldado.

De hecho, me he escaldado también con la Nube. Es lo que tiene, que está hecha de vapor y no la puedes agarrar cuando lo intentas. Dropbox o Evernote son servicios maravillosos también porque siempre mantienen una copia local: pase lo que pase, no pierdes.

Y esto me lleva a los siguientes pasos: es obvio lo que no voy a hacer. No voy a sustituir lo insustituible, la lectura de feeds RSS, por más tiempo en twitter, Facebook o el lucero del alba. Lo que no es obvio es lo que voy a hacer: ¿Cómo voy a sustituir Google Reader?

En próximos posts voy a cubrir mis impresiones y progresos con las alternativas que estoy evaluando: theoldreader, feedly, newsblur, tinytinyRSS... y sin descartar alguna que encuentre o me señaléis.

Y por supuesto, cuanto más se discuta, mejor. Creo que a todos nos han dado un buen tortazo y, quien más y quien menos, tenemos que encontrar una alternativa. Posiblemente la alternativa ideal no exista y las soluciones se ajusten a las preferencias particulares, pero conocer las elecciones y sus motivos siempre será enriquecedor.

Continuará...

jueves, febrero 21, 2013

Lo que no voy a postear en tinta-e

Mi amigo Ricardo Villalba me ha reconvenido, con la mejor de las intenciones y el mejor de los tonos, que no he cubierto el papertab de Plastic Logic. Y no lo he cubierto por la sencilla razón de que prefiero dedicarme a nuevos productos que lleguen al mercado.

Que puedan acabar llegando a nuestras manos, vaya.

Somos una minoría fiel la que nos gustaría trabajar con tinta-e a diario. De hecho, Ricardo lo hace con su nook rooteado y convertido en máquina de escribir digital. Los proyectos en los que estoy metido últimamente están en etapas en las que no dedico mucho tiempo a la redacción, por lo que mi propia máquina de escribir digital sólo me sirve para parte de las tareas y, por premura, me centro en trabajar con un PC.

Estoy deseando que llegue el verano. Somos mamíferos africanos, y nuestro ambiente natural es el calor. Quiero andar descalzo por mi casa, que haya muchas más horas de luz y, sobre todo, currar a gusto en un parque, en mi huerto o en cualquier otro sitio cómodo. En esos momentos, sacaré mi nook con teclado a pasear, porque lo que es cierto es que, cuando intento ponerme a currar en la calle, se me acaban quedando frías las posaderas.

Con todo, lo que me fastidia es que nadie se haya decidido a crear un ebook de mayor formato (las famosas 9.8 pulgadas), con USB otg y al que se le pueda conectar un teclado. Es bastante absurdo, porque la tecnología está ahí desde hace años.

O no lo es. Todo el mercado de tecnologías personales ha apostado por los tablets como la siguiente "big thing", inundando de ofertas y formatos la atención del consumidor. El ereader basado en tinta-e ha queda como un appliance,  un dispositivo dedicado y cerrado con el que sólo se puede leer o, en algunos casos, navegar de forma muy limitada. La última generación de pantallas fabricada por eInk (sobre todo, las últimas controladoras Epson) permiten una tasa de refresco mucho mayor, pero el riesgo es percibido como excesivo. Por más que la diferencia de coste sería marginal (sólo hay que añadir funcionalidad OTG a la entrada microUSB, y quizás una batería algo mayor para compensar el consumo de energía del teclado), quedan cada vez menos fabricantes que se arriesguen en lo más mínimo.

De seguir así las cosas, con el Kindle como rey indiscutible de los ereader, con B&N en problemas y con casi todos los fabricantes de ereaders sin tienda de ebooks en retirada, los únicos dispositivos con pantalla tinta-e van a ser los dispositivos completamente cerrados, sólo útiles para leer. Y no es poca cosa, oiga: sigo leyendo en mi kindle a plena satisfacción.

Por otra parte, las noticias sobre el fin de los ereaders las han propagado periodistas digitalmente analfabetos. No entienden nuestro mercado... lo que curiosamente coincide con una falta de comprensión por parte de los propios fabricantes. Y me explico

Una vez que salió la pantalla Pearl con el kindle 3, no ha habido saltos revolucionarios. Esa pantalla es suficientemente buena, por más que la hayan mejorado con el paperwhite. Como será, que la Gran Mejora del paperwhite no es su incremento de resolución, sino la retroiluminación para leer en la cama. Con tablets y smartphones que siguen evolucionando a un ritmo frenético, a muchos consumidores les duele el bolsillo a la hora de renovar su ereader si todavía funciona.

Las pantallas de tinta-e de sustrato plástico podrían haber animado al cambio, porque aportaría algo más interesante que la luz al consumidor: un dispositivo muy resistente y difícil de romper en el trasiego diario. En ausencia de esa mejora, lo que la mayoría de dueños de ereader quiere hacer con sus dispositivos es leer, y ya lo hacen. No sabría a ciencia cierta en qué punto estamos de la curva de adopción, pero probablemente se haya alcanzado ya a más de la mitad del público objetivo de los ereaders en los países desarrollados, y el público en la mayoría de los países en desarrollo opta por tablets que ofrecen más utilidades.

Diría que los fabricantes entienden el mercado así, y de ahí la falta de novedades. Lo que no entiendo es por qué la competencia de Amazon no ha apostado por diferenciarse del Kindle ofreciendo ereaders activos. En román palatino, la llevan cruda. Considero imposible que remonten la actual situación, porque Amazon ha hecho bien los deberes y no hay plataforma que compita con ellos en algo parecido a una situación de igualdad.

Sin embargo, si ofrecieran un ereader que tuviera wifi (la mayoría lo tienen) Y un editor sencillo (como jota editor, por ejemplo), además de medios para conectar un teclado (USB OTG es mucho más barato y amable con la batería que bluetooth, pero muchas personas derivan su miedo a las serpientes en aversión a los cables), ofrecerían una alternativa interesante. Algo que sirve para algo más que para leer. Para escribir, actividad que se lleva a cabo muchas veces al tiempo que se lee, para responder el correo y para otras tareas que no exijan una multitarea compleja o interacción intensiva con el software.

Un público natural para este dispositivo es evidente, y lo hemos comentado muchas veces: estudiantes, investigadores y todos los que trabajamos todo el rato con textos. Parte de este público no es precisamente amigo de la tecnología y/o se deja arrastrar por la moda como todo hijo de vecino, y como resultado han caido en brazos de una solución subóptima: los tabletos. Para leer muchas horas, para que la vista se canse menos, no hay nada parecido a la tinta-e. Si pudieran escribir además de leer, no necesitarían estar con un ereader al lado de un tablet, o de un portátil. Un sólo dispositivo ligero y un teclado decente es todo lo que necesitarían para trabajar, y si pueden desarrollar todas sus actividades, ofrecería la ventaja extra de no poder hacer nada más y ayudaría a enfocarse en el estudio.

Para el periodista y algunos trabajadores de campo también me parece atractivo. Y para el escritor y el guionista, por supuesto. Si se puede escribir y mandar lo escrito por Internet, en muchas ocasiones sería suficiente para desempeñar bien el trabajo, y de nuevo evitaríamos las distracciones.

No soy muy optimista. Estoy convencido de que lo que expongo es viable, pero en vez de eso creo que los fabricantes van a languidecer, a ver cómo sus ventas descienden en medio del tsunami tableto.

Ojalá me equivoque. Ojalá que haya alguien con visión y convencimiento para ofrecer un producto así. Ojalá que alguien piense no en el "consumidor medio", que de todas maneras no está interesado en la lectura intensiva, y apueste por cubrir las necesidades de nichos como los que comento arriba. De ellos, y de todos los que tenemos problemas de vista solucionables con la tinta-e

viernes, enero 04, 2013

Post-mortem de Mirasol

Llevo más de 3 años cubriendo las pantallas Mirasol. Como ya ha llovido un poco, toca un resumen de esta promesa de tecnología alternativa de pantalla, que pudo ser y no fue. Para empezar, forma parte del conjunto de alternativas a LCD y a eInk: son legibles bajo el sol, cansan menos la vista que las pantallas retroiluminadas y gastan menos energías; a la vez, permitirían un rendimiento superior al de la tinta-e, pudiendo reproducir video a velocidad aceptable y permitiendo interfaces táctiles de manejo cómodo. Las alternativas, como sabéis: pixel-qi y Liquavista.

Todas tienen en común que no le han hecho la más mínima sombra no sólo a las pantallas LCD con la que probablemente estéis leyendo este post, sino ni siquiera a e-ink. Mientras que e-ink ha encontrado un nicho estable y productivo en los ereaders básicos, pixel-qi ha logrado sobrevivir en equipos especiales de campo, de Liquavista no se sabe nada tras la compra de Samsung, y Mirasol le va aún peor. Me fastidia, porque me encantaría disponer de algún equipo legible bajo el sol y usable como el portátil con el que escribo esto, pero no es nada fácil competir contra una industria que produce miles de millones de pantallas al año y logra con ello precios realmente bajos. IPS y AMOLED, además, ofrecen algo parecido a las ventajas de las super-pantallas, y los fabricantes y montadores no corren ningún riesgo. Los usuarios han demostrado con sus compras de tablets que el menor descanso visual no es una barrera insalvable, para desgracia de quienes tenemos la vista más delicada y/o tenemos que leer textos largos durante muchas horas.

De las tres alternativas, Mirasol es la que menos me atraía. Pixel-Qi parecía la más probable (hasta que los errores de comunicación y gestión se encargaron de demostrar lo contrario), y Liquavista la más avanzada y mejor acabada. Pero Mirasol parecía más madura que Liquavista, y el éxito parecía asegurado por el pastón invertido por Qualcomm.

Hace medio año detallé lo que parecía ser el final de estas pantallas, y desde esas fechas lo único que queda por analizar es lo que falló. Acabo de encontrar un buen resumen, del que a su vez extraigo lo que más me llama la atención.



Hace un año llegó a salir la primera generación de super-tablets con estas pantallas. Bueno, "super" tablets, porque la pantalla era mejorable... pero las tripas y el software que emplearon daban ascopena. Es bien sabido que Android necesita más CPU que otros SSOO móviles para ofrecer los mismos resultados, y que si quieres fluidez necesitas memoria y una CPU de capacidad decente. Si a eso le añades la enésima customización absurda sobre la base de Android (requiriendo más memoria y CPU para hacer lo mismo), el fracaso está garantizado.

Era la primera generación. No se puede esperar que la primera generación sea perfecta, a menos que tenga grandes cantidades de polvo de hada. El primer iPad tenía una memoria muy limitada, y la multitarea era un multichiste, pero daba igual: habían dado con una fórmula muy vendible y, lo que hacía (lo poco que hacía) lo hacía bien. Encima, cuando salieron los ereaders con Mirasol ya había un iPad 2 con el que comparar (probablemente, el mayor salto en la familia iPad) y no había color.

Peor, la comparación salía chunga hasta con un tableto chino. Nate el grande echaba chispas por lo lento que iba, por lo que llegaba a tardar en abrir un ebook, y ni te cuento si se quería hacer otra cosa. Era simplemente insufrible, y los ángulos de visión y el contraste no eran suficientemente buenos.

La pantalla se podría haber asumido. Podría haber quedado como producto para los early adopters a los que nos puede la impaciencia. Pero una mala implementación es un error demasiado grave y que, salvo que se sea muy tozudo y se tenga mucho músculo financiero, no hay segundas oportunidades: la imagen se deteriora y la competencia sigue avanzando.

El problema, además, es que los que montaron estas pantallas eran todos de muy pequeña dimensión. A la vista del fracaso, los grandes como LG ni se llegaron a plantear producir algún dispositivo que montara estas pantallas, cuando el mercado ya es de por sí brutalmente competitivo con todos los factores bien amarrados (pantallas LCD, de bajo coste, rendimiento conocido y demandadas por el público). Peor, llueve sobre mojado: Pixel-Qi lleva años prometiendo sin cumplir, Mirasol se mete un tortazo de impresión y las pantallas LCD son "suficientemente buenas".

Como vimos en mi post de hace 6 meses, Qualcomm ha tenido que dejar de fabricar las pantallas. Para no reconocer que la decisión ha sido catastrófica, "van a licenciar la tecnología a terceros". Apasionante brindis al sol para una tecnología que no ha podido vender ni su fabricante original.

Lo que me fastidia es que no se va a poder trabajar al sol y descansando la vista. Lo más parecido es mi ewriter, que está esperando al verano para salir a los campos. Lo bueno es que es fantástico para concentrarte en escribir. Lo malo, que no permite hacer mucho más, y para el día a día no es una alternativa 100% válida. Los únicos portátiles que montaron pixel-qi fueron primera generación de atom, y no estoy dispuesto a pagar más de 1000 euros por un netbook con pixel-qi que ni siquiera indican qué CPU llevan, o 1700 euros por un tablet android con specs de hace dos años. La mejor alternativa disponible (hasta donde sé) es un tableto android con Pixel-Qi por 389$ más lo que te zumben en aduana.

Pero no me lo puedo justificar. Tengo otros equipos que me sirven en la inmensa mayoría de las situaciones de trabajo de campo actuales. Si me surgiera un trabajo de campo en una región realmente apartada me haría con un toughbook de panasonic, legible bajo el sol, plenamente útil para trabajar y capaz de soportar un maltrato severo a lo largo de toda una jornada de trabajo.

Me fastidia. Me encantaría disponer de un equipo ligero y plenamente funcional para trabajar bajo el sol. Pero ya son demasiadas decepciones y los productos que hay ahora a la venta tienen una relación precio/prestaciones infecta.

Y ya no es sólo trabajar a pleno rendimiento. Aún la lectura y el anotado siguen sin estar atendidas para el público que trabaja con textos de forma intensiva. Hay una serie de nichos abandonados por el Tsunami tableto, por esa pasión del directivo promedio por complacer al average Joe desatendiendo a todos lo demás.
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