viernes, julio 09, 2010

Ebooks y discapacidad física: una solución.

Hace un mes exacto publiqué acerca de un tema que había resultado una sorpresa para mí: la utilidad de los ebooks para las personas con discapacidad física en general, y con parálisis cerebral en particular. Rafa fue quien me lanzó el tema, porque para él y sus compañeros un ereader ofrece una ventaja sustancial: es menos peso a sostener y es más sencillo dar a un botón que pasar una página. Las soluciones que fueron aportando los amigos fueron variadas y espero que hayan servido.

Por otra parte, desde que tengo ereaders me acompañan en mis vacaciones. Hace 2 años, por ejemplo, me zampé un curso de cristología bastante cañero con mi bookeen gen 3, que ha heredado mi suegra.

Este año quiero usarlos con un poco más de tranquilidad, y como ya he cascado algún ereader me he puesto a la dura tarea de protegerlos. Para ríos y playas, que de todo habrá, me he pillado una sencilla pero efectiva funda de trendy digital.

La verdad es que está muy bien. No protege de golpes, pero tiene dos cierres herméticos que se doblan y, sobre ellos, se pone esa solapa con botones amarillos. Lo he probado con un cartón dentro en la ducha y ha salido completamente seco :P. La tira te la cuelgas del cuello y listos.

Los que me conocéis sabéis que llevo 15 años de buen año. Cuando estoy sentado, el producto de la cerveza y la falta de deporte es una estantería natural. Cuando he puesto a prueba la funda, me he dado cuenta con leve asombro de que se sostenía ella misma, sin manos.

(Por cierto, Mariano, si te llevas tu envidiable -brrrrr- kindle DX graphite de vacaciones, búscate la vida con algo así)

No ha sido muy difícil sumar dos más dos y darme cuenta de que, además del proteger del agua, el ebook se sostiene con facilidad y seguridad. Quiero pensar que se puede sostener sin esfericidades como las mías, pero en cualquier caso es una solución que viene cerrada y que se puede adaptar con un poco de maña si la barriga demuestra ser necesaria. No engordando, sino poniendo un velcro abajo o algo semejante, como apuntan las soluciones de los amigos.

Por cierto, no se si os llama la atención el borde del kindle. Le he puesto una funda de silicona decorada (no pude encontrar una plana y negra o gris oscura), porque tengo comprobado que al sol directo el color del borde de los kindle empeora la experiencia de lectura por brillar más que la pantalla. El efecto, sin ser dramático, lo he notado: es mucho más cómodo leer a la luz del sol con la funda de silicona.

Volviendo al tema central de este post, cada vez me parece más obvia la importancia de los ereaders para todo tipo de discapacidad o limitación. En el estado de la evolución actual del libro electrónico, estoy convencido de que las administraciones públicas desde la Unión Europea hasta los Ayuntamientos tendrían que involucrarse en facilitar el acceso a ereaders y ebooks para personas con discapacidad y limitaciones, porque los beneficios que pueden aportar a su vida cotidiana son decisivos. De la misma manera, aumenta mi irritación con las iniciativas que, disfrazadas de avances en la implantación del ebook, buscan retrasarlo y limitarlo lo máximo posible.

Así de contundente: entiendo que la facilitación del acceso a los ereaders es tan importante para las personas con discapacidad como la supresión de barreras arquitectónicas. Un mayor con vista cansada o una persona con dificultades para la motórica fina tienen serias barreras para disfrutar de la lectura, por más que la deseen. Y ahora ya estamos en condiciones de cambiar eso, porque la tecnología ha alcanzado el punto de madurez necesario y porque la sociedad ha adquirido la sensibilidad necesaria como para valorar como se merecen los esfuerzos y necesidades de integración.

Esperemos (no sé si de forma realista) que quien debe priorice los gastos en tecnología.

Y por cierto, vuelvo a poner a prueba la idea de generar un wave para los post cuyo tema necesite un seguimiento. Para los que leáis con RSS, está aquí


3 comentarios:

  1. Anónimo11:20 a. m.

    ¿Y tal y como estás no se te desencajan las cervicales? A mí, sólo con verte, ya me está estrando una tortícolis de aúpa.

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  2. La postura del cuello es la misma que cuando leo sosteniendo un ebook o reader. Es el mismo ángulo que tienes cuando usas un portátil en el sofá.

    En cuanto al peso, es colgar 200gr del cuello. Mejor, porque el peso se reparte con el abdomen. Yo al menos no siento ninguna carga apreciable.

    Y de todas maneras, deberías haber leído algo más despacio el post. Tienes que tener en cuenta que lo que estoy comentando es para personas que no pueden sostener un ereader con comodidad, o no pueden hacerlo de ninguna forma.

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  3. Excelente articulo Juan Luis, te animo a participar en nuestra revista www.duento.com. Tenemos una sección que es usabilidad y accesibilidad en libros electrónicos y quizás te gustaría escribir. Ponte en contacto con nosotros: mangeles@duento.com

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