miércoles, abril 04, 2007

El FlipStart, condenado al fracaso


Vía JKOnTheRun he dado con una interesante crítica al concepto de PC ultraportable utilizando como excusa al FlipStart.

Flipstart no es un ultraportable. Es un dispositivo anterior al lanzamiento de la plataforma UMPC (Marzo de 2006, tras la campaña vírica de Microsoft e Intel). Hace poco que ha abandonado el estado de Vaporware, y eso que lleva desde 2005 pululando por los mentideros tecnológicos. Era el competidor conocido al OQO, el cuál sí lleva tiempo en el mercado (un tanto agazapado, eso sí, a tenor de las ventas). Al igual que el OQO, el Flipstart estaba propulsado por un procesador Transmeta, la promesa fallida de principio del milenio para lograr eficiencia energética y con ella portabilidad. Al contrario que OQO, no incorpora ningún tipo de tecnología táctil ni de e-ink, sino que restringe su input al tecladín de pulgares y al ratón.

Y al igual que OQO, su precio es desorbitado. De hecho, es peor. Estamos hablando de un precio de 2000$ del FlipStart y de 1500$ en el caso del OQO2, con especificaciones mucho mejores. Pero si los 2000$ que costaba la versión original del OQO le han relegado a la categoría de nicho antes de 2006, muy mal futuro va a tener un flipstart que va a competir con aparatos de prestaciones semejantes... por la mitad de precio o menos. Es como si sus responsables lucharan contra el principio de realidad y no aceptaran que la aparición de los UMPC cambia las reglas del juego ultraportátil.

Lo interesante del artículo de Computerworld es que el autor tampoco ha aceptado las reglas del juego UMPC y, excusándose en las especificaciones del Flipstart, niega el futuro de toda la categoría fuera de los nichos de mercado previsibles. Es posible que se tenga que comer sus palabras con patatas porque, si como dicen los economistas, "beneficios pasados no aseguran beneficios futuros", también "fracasos pasados no aseguran fracasos futuros". El autor cita iniciativas pasadas cuyo nexo de unión con los UMPC es el tamaño físico, pero no las capacidades ni el perfil de usuario de cada máquina. Las posibilidades que ofrecía cualquier dispositivo PSION o Newton de Apple no son las que ofrece un UMPC, porque 12 años en informática son como 80 en la vida real, o algo así.

El error del autor reside en presuponer una sustitución completa del PC por un UMPC, y desde ese error arguye que no es posible utilizar con eficiencia todas las herramientas software a las que estamos acostumbrados. Un ingeniero no podrá usar con mucha comodidad AutoCad en cualquier UMPC, pero tampoco la máquina que sí le permite hacerlo pesa 800 gramos y cabe hasta en el ataché más pequeño. Se trata de una categoría de máquinas pensadas para llevarse y utilizarse en todas partes (más cuando todas incluyan conectividad a una red 3G), y para llevar a cabo las tareas que te pueden gustar en cualquier parte: navegar, email, leer, algún texto sin pretensiones.

El problema fundamental: ya lo he dicho muchas veces - el precio. Marcará completamente la diferencia acerca de un producto que atraiga por sus posibilidades de uso todo lugar y tiempo.

Comparados con OQO y Flipstart, los primeros UMPC van bien encaminados en ese sentido. Pero sigue sin ser suficiente como para que las ventas terminen de arrancar. De todas maneras, como dice JK, ni todos los usuarios del mundo van a querer un UMPC (no todos quieren/usan laptop, por ejemplo), y añadiría que la heterogeneidad de estos dispositivos puede terminar por beneficiar al conjunto: en estos momentos, hay UMPC muy diferentes, que priorizan determinados usos o características y que benefician a distintos perfiles de usuario.

En breve colgaré un par de posts sobre el UMPC que ha adquirido mi universidad para hacer pruebas.

Technorati tags: Midlinux, UMPC, MID, IDF,

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