jueves, abril 15, 2010

Interesante reflexión del NYT

Aprovecho mi cumpleaños para hacer el esfuerzo de regalaros una traducción de un artículo del NYT. Normalmente, me limito a vincular una referencia sobre un artículo en inglés que me ha llamado la atención, citando literalmente los párrafos más destacados. Sin embargo, este artículo del New York Times me ha parecido lo suficientemente valioso como para echarle unos minutos traduciéndolo para luego reflexionar sobre él
algunas ideas acerca de la e-lectura
Por Verlyn Klinkenborg (Menudo nombre, btw)
como siempre, estoy leyendo distintos libros a la vez - en realidad, distintas pilas de libros. [...] Otra es la pila virtual de ebooks. [...]
De una forma o de otra, he estado leyendo en un ordenador incluso desde que eso implicaba mirar a píxeles de fósforo verde contra una pantalla negra. Y me encanta la perspectiva de la lectura digital - la inmediatez que ofrece, el enriquecimiento de los recursos disponibles. Pero estoy descubriendo, también, una propiedad oculta en los libros impresos, una de las razones por las cuales siempre los preferiré. No hacen nada.
Me encantan las tipografía se las encuadernaciones y el tacto del papel bien hecho. Pero lo que realmente me fascina es que son inertes. Da igual lo mucho que llegue a agitar "las aventuras de Alicia en el país de las maravillas", porque las setas no van a salir disparadas por el margen superior del libro, todo lo contrario de lo que ocurre en "Alicia" para el ipad [nota: rediós, y ése es el atractivo de los ebooks en el iPad?]. Nunca padezco el sentimiento persistente de que hay otra ventana abierta más allá de la página 133 de "las vidas y tiempos de archy y mehitabel". La única forma que tengo de saber el tiempo a través de estos libros es comprobar si las páginas se curvan cuando está el aire caliente y húmedo.
Y aún hay más. Nunca hay problemas de software, como el que me está impidiendo pasar de página usando ebrary [un programa de iPad :D]. Y no hay nada de meta acerca de los metadatos de los libros reales. No puedes sacar los detalles de la impresión del libro -información de copyright, lugar y dato de publicación - sin arrancar la página correspondiente. El libro es el libro, mientras que en los formatos electrónicos, el libro con frecuencia parece ser meramente el texto.
Un libro de papel me ayuda a concentrarme ofreciéndome nada más que permanecerá abierto al frente de mi, mudo hasta que puso mis ojos en él. No va a buscar para un vuelo o equilibrar mis cuentas bancarias o buscar un episodio de una serie de televisión o comprobar las fuentes de Google reader. No definida una palabra, a menos que el libro sea un diccionario o contenga un glosario.
Lo cierto es que necesito que me ayuden a seguir leyendo, especialmente lo mucho que trato de seguir leyendo. La cuestión no es en lo que se convertirá en los libros en un mundo de lectura digital. La cuestión es en que se convertirán los lectores que hemos sido - callados, pensativos, pacientes, abstraídos - en un mundo en el que la interacción puede ser demasiado tentadora como para ignorarla
Desde hace tiempo vengo sosteniendo que una de las ventajas de los ereaders es precisamente que te fuerzan a concentrar de la lectura de una forma nada sutil, eliminando las funcionalidad es que no tienen que ver con pasar página y poco más de textos largos. Por más que la posición del autor sea más extrema que la mía, por más que ya no tenga el apego que el autor tiene al papel, comparto su preocupación por la concentración y por el exceso de estímulo

¿qué os parece? ¿El autor exagera, o tiene razón?

21 comentarios:

  1. Es que el autor usa un Iphone/Ipad para leer, lo que provoca que haya muchos más problemas, enreos, distracciones.

    Un Ereader real no tiene esos problemas.

    ResponderEliminar
  2. Justamente habé de algo parecido esta mañana en mi blog. Está claro que el ebook dejará de imitar al libro de papel en algún momento, pero... ¿para ser qué? Resulta un poco inquietante.

    ResponderEliminar
  3. Sí, claro las cosas que son mejores son además distintas, es una cuestión ontológica.
    Esta autora describe algunas diferencias como virtudes subjetivas. La lectura es una tarea íntima y muy personal (por eso la practicamso en el baño), y cualquier cambio lo puede cambiar todo.
    Mi experiencia es mayor leyendo de LCD (joder, ningún problemas, y he le[ido ahí la saga completa de George RR Martin) que de mi ereader Iliad, pero debo ser muy poco sensible, o muy apegado a las letras, estén estas donde estén, peor mientras pueda ponder mis ojos sobre ellas, todo lo demás es circunstancial.

    ResponderEliminar
  4. Yo no entiendo a la gente que agradece que le quiten libertad.

    Yo creo que el que los ereaders sirvan solo para leer es una gran desventaja y por eso muy poca gente los compra.

    ResponderEliminar
  5. Pues... perdón si esto no calza mucho al tema, aunque creo que algo hay de eso, porque finalmente es otra cara de la libertad para leer:
    http://gizmodo.com/5517890/apple-blocks-pulitzer-prize+winning-cartoonist-from-app-store
    En esta nota dicen que apple censuró cierta aplicación que iba contra el razonable juicio de Apple... primero no nos dejan meter lo que queramos al ipad, después no nos dejan LEER lo que queremos... estaba tentado a poner "y luego qué van a prohibir?" pero reflexiono y digo: ¿acaso no es ya suficiente con eso? No hace mucho el gobernador del estado donde nací (escribo desde la capital de México pero nací en uno de los estados más pequeños y, tristemente, retrasados en términos educativos) hizo una ley donde prohibía que se le criticara en medios electrónicos (dícese del internet, sí! del internet!) bajo riesgo de hacerse acreedor a una sanción penal... A pesar de ser una idea sumamente descabellada, no se hizo más que comentar la noticia, y a otra cosa... La censura está a todo lo que da, y Apple, la supuesta compañía anti big brother, no hace más que reproducir el sistema de creación de usuarios consumidores con limitadas capacidades, y ya vimos que no se limita al software, ahora va por las publicaciones.
    Perdonen el exabrupto, pero ahora sí me encabronó leer esa nota, Saludos.

    ResponderEliminar
  6. Bueno, ya que sale Apple y el iPad y yo tengo uno, he de dar mi opinión sobre las "teóricas" limitaciones del susodicho y mi experiencia. Primero, de sistema cerrado nada. Ahora mismo tengo, en la aplicación iBoos, unos 50 libros en formato epub, algunos míos propios preparados por mí. No he tenido ningún problema en meterlos en el iPad, tan fácil como arrastrar a iTunes y sincronizar. A mí me gusta este método, porque siempre tengo mi copia en el ordenador de sobremesa.
    A la vez tengo docenas de pdfs, doc, docxs, etc. que meto de forma diversa, unos desde el propio iTunes, otros desde droppbox, otros desde las aplicaciones con las que los leo, etc. Con el programa iAnnotate, por ejemplo, puedo leer los odfs y marcar textos, poner notas, bookmarks.. una gozada, con una pantalla que parece que se mueva por el pensamiento y no con el dedo.
    Como algunos en este foro, yo soy de los que les gusta leer y marcar y tomar notas. Para mí el iPad es perfecto. En iBooks puedo marcar textos y copiar trozos, que me llevo a otros programas, por ejemplo el QuickOffice, que es como el office de Microsoft pero para el iPad. Esto es interesante, porque se acusa al iPad de ser un aparato para consumir contenido no para producirlo; pues es falso. Aparte, ¿qué es un kindle o un papyre u otro de esos e-resaders, sino aparatos para consumir contenidos?
    Yo tengo libros "analógicos" que guardo por coleccionismo (algunos tienes más de 100 años) y otros por romanticismo (regalos, etc.), y sé lo que es el placer de leer un libro de papel, algunos verdaderas joyas de arte, pero entre tener entre mis manos, en la cama, un tocho de kilo y medio o un iPad, no hay comparación, aparte de que no puedo marcar el libro sin estropearlo, y no es nada cómodo.
    Sin embargo, prefiero escribir, cuando voy a escribir mis libros, con pluma, aquí si que me gusta sentir el plumin deslizándose sobre el papel y dibujando las letras. Es, como todo, cuestión de gustos y necesidades propias, aparte de que una cosa no quita la otra, puedes leer una novela en papel sabiendo que no quieres distraerte, meterte en el mundo del autor, y, en otro momento, un ensayo n el iPad, sabiendo que vas a tomar notas, marcar texto, copiarlo, etc.
    Mi experiencia personal leyendo en el iPad es que es una gozada, el mismo aparato, tan fino, poco pesado, es estéticamente una delicia, y no echo de menos un libro físico. Pero lo que comenta el articulista, por más que cite al iPad, se puede aplicar a cualquier e-reader, yo tuve un sony e-readser y estéticamente era maravilloso.
    Bueno, sólo quiero hacer hincapié en mi experiencia y en el detalle de que Apple puede ser o no cerrada, pero el iPad no, pues yo he metido de todo, música, libros, películas, sin problemas...

    ResponderEliminar
  7. Está claro que con un iPad se pueden hacer muchas más cosas que con un eReader, pero por ejemplo con el Slate se pueden hacer aun muchas más.

    Yo estoy de acuerdo en que el peso y la forma de pasar los páginas son una gran ventaja de los libros electrónicos sobre los libros de papel.

    Pero yo si quiero escribir quiero un teclado de medio metro de ancho, un monitor como mínimo de 22 pulgadas y Full HD, una buena mesa y una silla giratoria de calidad.

    ResponderEliminar
  8. Hace tiempo que Williams Power llamó "arma secreta" al uso del papel en los periódicos, precisamente porque ofrecían la mayor virtud: la desconexión.
    Sin embargo, para esta perturbación de los lectores electrónicos ya existen aplicaciones que "despejan", como Readability lo que indica que en un futuro se podrá disponer de la opción de desconectar de modo completamente configurable. Algunas facilidades permiten efectivamente "despejar" el exceso de información, como ocurre con la adaptación de lectura de blogs en móviles o los RSS, o bloquear conexiones emergentes.
    La pregunta es si el ser humano es capaz de desconectar o hay que obligarlo a que esté desconectado, forzarlo a desconectarse (como cuando nos vamos al campo y dejamos el móvil y la conexión de internet aposta porque no nos fiamos de nosotros mismos).
    No se trata más que de una tendencia general en la vida diaria: el exceso de información (que puede sufrirse igualmente en la calle). Así que la persona desarrolla una atención selectiva y unos recursos de concentración apropiados para el contexto (no ve ciertas cosas, no oye ciertas cosas, no reacciona a todos los estímulos).

    ResponderEliminar
  9. He pasado por el blog del compañero Moisés Cabello y me he quedado prendado del video en el que se ve Alicia en el país de las Maravillas transcrito para IPad. Pero esto ya no es un libro... cine, videojuego... (quizá haya que ampliar el vocabulario). La magia (la imaginación) está en otra parte, en las letras.

    ResponderEliminar
  10. Por cierto... FELIZ CUMPLEAÑOS!!!!!!!!!!!!!

    ResponderEliminar
  11. A cuento de lo de Alicia. El e-book de Alecia no es un ejemplo de por donde van a ir los e-books. Quiero decir que, a parte de que, evidentemente, las nuevas tecnologías van a permitir "enriquecer" cualquier texto, como un periódico digital que puede añadir vídeos, el ejemplo del e-boom de Alicia es mas la adaptación del típico libro para niños que lleva textos y recordables, etc.. Una de las cosas buenas del iPad es que su uso va a depender mucho del interesado, se puede utilizar solo para leer, sin distracciones, para leer tomando notas, etc., para películas o juegos, etc..
    Por otro lado, lo de las distracciones a la hora de leer, o la capacidad de concentrarse también depende mucho de la persona.

    ResponderEliminar
  12. ¡Eso!
    Cumpleaños feliz don Juan Luis

    ResponderEliminar
  13. Scannerboy6:53 p. m.

    "Un libro de papel me ayuda a concentrarme ofreciéndome nada más que permanecerá abierto al frente de mi".

    Pero esa ventaja también la tienen los e-readers ya existentes, como los Irex, los Booken Cybook, los Kindle o los Papyre. No entiendo por qué la experiencia de leer un libro analógico debería ser más cómoda o más satisfactoria que la de un libro digital.

    ResponderEliminar
  14. Scannerboy7:02 p. m.

    P.D:: Resulta curioso que a estas alturas el autor del artículo no mencione los e-readers, que son lo más parecido a un libro de papel que se pueda imaginar (de hecho, muchos opinamos que son demasiado parecidos a un libro de papel, y que resultarían mucho más atractivos si incorporaran otras funcionalidades, como han dicho aquí).

    A propósito, yo conozco gente que se han convertido en lectores habituales desde que tienen un e-raeder de éstos. Y lo curioso es que antes leían muy poco o casi nada.

    ResponderEliminar
  15. Feliz cumpleaños Juan!!

    Te dejo este video realizado por editores de la revista Forbes. Es una sección llamada "Use It Or Lose It" donde se realizan reviews de distintas tecnologías. En este caso se encargan del iPad.
    http://video.forbes.com/fvn/tech/use-it-or-lose-it-apple-ipad

    Por el momento recibo gratamente todas las apariciones, desde los primeros lectores de tinta digital hasta el controvertido iPad. Cada uno van aportando ideas que madurarán en un concepto de producto sólido en el futuro.

    Me alegra saber que no pasará mucho tiempo para empezar a ver excelentes ideas en la construcción y en el uso de ereaders. Seguramente dispondremos de varios modelos que van a reunir todas aquellas virtudes que esperan los usuarios y se comentan muy a menudo en este y otros blogs especializados.

    Saludos!

    ResponderEliminar
  16. Cuando era pequeñois padres me compraban libros en los que podía pintar, o se movían o eran tridimencionales.
    Cuando era pequeño solo leía las historietas del periódico y ojeaba enciclopedias para ver los esquemas y dibujos.
    Pero con los años esto es raro. Incluso contando con Zinio en mi TabletPC es raro que vea algunas de las publicidades o alguna simulación (verdaderos vídeos de corta duración).

    Creciendo me enamore del formato de revista, con sus fotos, bellos doseños, etc. Es de lo mas "interactivo" que hay en la indistria editorial tradicional.
    Aun así, continuo disfrutando de leer periódicos fradicionales y muchos, muchos libros "aburridos".
    Y creo que el texto tradicional continuara ta fuerte como nunca mientra las mayoría de los mortales continuemos usando un procesador de textos como Word para crear nuestro contenido.

    Parece que el cerebro de las personas cambia desde la infancia a la adultes y, en el proceso, cambia no solo el tipo de contenido de que se disfruta y el formato como es presentado.
    No creo que esto cambie con el iPad y cualquier dispositivo similar. A los niños, hoy como siempre, disfrutaran mas de imágenes coloridas e interactivas con pocos texto. A los adultos nos gusta mucho más leer largos textos, en detrimento de la fotografía.
    Los blog, como este, llenos de mas o menos largas opiniónes son ejemplo de ello.

    ResponderEliminar
  17. Scannerboy12:35 p. m.

    Obviamente, el texto escrito nunca va a desaparecer, y tecnologías como el papel digital o las pantallas 3qi no tienen otro objetivo que el de reproducir con la mayor exactitud y ergonomía posibles la experiencia de la lectura de texto escrito en papel. Y asimismo evitando los aspectos negativos que tiene el papel: destrozo de árboles, imposibilidad física de tener miles de libros en casa por falta de espacio, precio excesivo en el mercado, incomodidad física de manejar libros grandes y pesados o muchos libros a la vez, etc...

    Cuando digo que los e-readers actuales son demasiado parecidos a los libros de papel me refiero a que no incorporan (al menos, la mayoría) funciones como la de búsqueda de palabras, un diccionario al que linkear desde las palabras del texto, la posibilidad de subrayado fino y de anotación por medio de un teclado, la posibilidad de tener varios libros abiertos a la vez y de saltar de uno a otro con soltura, y, por supuesto, el problema más grave de los e-readers: la bajísima velocidad de refresco, que hace imposible todo lo anterior.

    El Ipad no me convence como lector digital, por una sencilla razón: su pantalla es retrolimunibada y, por tanto, a la larga acaba cansando. Lo digo por experiencia personal: leer en la pantalla del Ipad es algo menos cansado que en las pantallas de LCD, pero a la media hora de leer en el Ipad, a mí los ojos me hacen chiribitas y no me entero de nada de lo que leo. Así que el Ipad no sirve como e-reader, digan lo que digan sus promotores.

    ResponderEliminar
  18. Poco voy a poder añadir a lo ya dicho entre el post y los comentarios.

    Tan solo apostillar que una persona entusiasmada con su recien adquirido cacharrito de tinta electronica lamenta que ahora le cuesta mas asociar una narracion con un autor y obra concreta, pero como es una chica con recursos hizo una funda para proteger la pantalla y añadió una especie de portatarjetas transparente donde inserta una copia hecha con la impresora de la portada del libro que en ese momento esté leyendo.

    Creo que mediante la oportuna capa de software se podrá personalizar cada lectura , en particular si media un buen sistema de marcado y anotado, asistido con la posibilidad de poner etiquetas al estilo Google.

    Creo que, con idependencia de como evolucionen las pantallas y aun en el supuesto de que surga la pantalla polivalente ideal, la experiencia de usuario mejora si se dispone de dos o mas pantallas en la cuales gestionar distintos tipos de contenidos o apartados de los mismos y seguramente preferiremos cierta pantalla para leer y los contenidos residiran en un lugar comun y accesible desde cualquier dispositivo o aplicacion merced al preceptivo logeo.

    Ahora mismo estoy en proceso de cambio de ISP para el ADLS y la nueva operadora me ha entregado un modem 3G en pendrive USB para poder seguir teniendo acceso a intenet. Por unos 15 euros mensuales, a partir de los primeros 200 MB de trafico, la velocidad de acceso desciende a los 128 kbps pero es perfectamente asumible para cometidos tales como acceder a esta pagina y participar en los comentarios, mirar el correo electronico e incluso visitar paginas web haciendo acopio de algo de paciencia y por lo mismo tambien podria servir para ir descargando pagina tras pagina de un libro... aunque claro, el consumo de bateria es el vicio que penaliza tantas virtudes.

    Apuesto a que tarde o temprano será comun el cacharrito de tinta electronica o similar que, al igual que las ubicuias y baratas calculadoras, se baste con la energia que le proporcione un panel de celulas solares que cubriria la pantalla a modo de tapa, y ello será la alternativa digital mas aproximada al mismisimo libro de papel.

    ResponderEliminar
  19. Por una parte, he terminado apreciando las orejeras que te mete el ereader para centrarte en el texto. Por otra, tengo el problema de no sacar provecho en tiempo real a las pantallas EPD. Estoy a medio camino entre lo que proponéis. Pero sí, con un ereader dedicado leo más y más seguido que con una pantalla LCD de un ordenador, y no es sólo por la molestia en los ojos sino por los estímulos en competencia

    Lalo, no he querido comentar esa noticia para no hacer más sangre con Apple, pero quien tenga ojos que vea.

    Miguel, gracias por la referencia. Obviamente, tu blog va directo a mi feed.

    Dubitador, me encantaría citar a tu amiga por si ha publicado acerca de la personalización de su ereader, o invitarle a que lo haga aquí

    ipromesisposi, te digo lo que a lalo: no quiero hacer más sangre. Pero la comparación entre un ebook en pantalla EPD y la animación de alicia habla por sí sóla.



    Thanks por lo del cumple, por cierto

    ResponderEliminar
  20. Scannerboy5:18 p. m.

    Sólo quería comentar aquí que la publicidad de Apple sobre el Ipad es totalmente engañosa. Nos lo venden como un cacharro que puede leer perfectamente ebooks, que Apple ha llegado a un acuerdo con grandes editoriales para vender libros directamente destinados al ipad (hasta los han rebautizado como "ibooks"), que el cacahrro tienen una serie de controles y displays específicamente diseñados para la comodidad y facilidad de la lectura de textos, etc., etc.

    Y al final, ¿con qué nos encontramos? Con una infumable pantalla retroiluminada LED totalmente inadecuada como ebook, que hace que los ojos se te queden como tomates. Además, en la pantalla del ipad, a plena luz del día, uno no es capaz de distinguir un pimiento de un plátano.

    Al menos el ipad tiene una cosa buena : la lectura de cómics sí más cómoda y descansada que en un LCD, porque las imágenes tienen mucha más resolución. Pero en mi opinión esto no justifica la compra del ipad como lector digital. El ipad tiene bastantes utilidades, pero la de leer ebooks no está entre ellas.

    ResponderEliminar
  21. Anónimo12:38 p. m.

    O sea, que si el Ipad, en vez de una pantalla LED, tuviera una pantalla 3qi, sería para llevárselo a una isla desierta y no volver nunca más a la civilización.

    ResponderEliminar

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...