domingo, junio 15, 2008

Interesante reflexión sobre ebooks, resistencias y precios

JCantero se ha trabajado una larga e interesante reflexión sobre temas clásicos a la luz de los últimos eventos. Entre éstos destaca, al hilo de lo que comentaba ayer, la crisis económica y los costes de materia prima, manufactura y sobre todo distribución del p-book.

Es inevitable que la avalancha de noticias de la crisis económica provoque la reflexión y su aplicación al ámbito de interés de cada uno

A vueltas con los libros y la crisis editorial

La primera parte del post tampoco tiene desperdicio, porque referencia un hilo de sedice.com acerca de los pros y contras de los e-books. Como bien dice, los argumentos no son nuevos; de hecho, emergen una y otra vez en distintas web e idiomas para acabar configurando dos campos, los proclives y los resistentes, por llamarlos de algún modo. No me niego a discutir sobre el tema (véanse los comentarios), pero estoy cada vez más convencido de que esto es una pura cuestión de tiempo; en el momento de la curva de adopción en el que estamos, al inicio de los early adopters por pura falta de visibilidad de los lectores de ebooks, este sector se parece al de las motos: o te gustan, o no; es imposible convencer de las bondades de motos y lectores de ebooks, y sin un interés genuinamente de uno mismo es imposible dar el salto. Lo que más me llama la atención es, en nuestro contexto económico, el aumento de costes:
el aumento del precio de los libros, provocado por el aumento de los costes. Muchas veces no nos damos cuenta de lo interrelacionado que está nuestro sistema económico. Factores como el mayor consumo de pulpa de papel de los paises emergentes, así como el encarecimiento de la energía, van a provocar que los libros que estábamos acostumbrados a que costaran entre los 20€ y los 30€, ahora pasen al rango de 30€ a 40€. Y en bolsillo, de precios por debajo de 10€ (llegando hasta el hipercompetitivo precio de 5€ de Byblos, que ya desaparece) pasará al rango de 10€-15€. Eso ya de por sí supone una importante contracción del mercado, aunque los presupuestos de gasto en libros se mantuvieran
Como bien indica JCantero, las consecuencias van a ser decisivas: fundamentalmente, apostar sobre seguro, cerrar todavía más puertas al autor novel... y al creador de la monografía minoritaria, de corta tirada. Las pequeñas editoriales se van a resentir aún más y/o se va a acelerar el indeseable proceso de concentración editorial.

La impresión bajo demanda es un inicio de solución, pero en términos de puros costes no puede competir con los ebooks (materias primas, manufacturación, distribución) cuando pensamos en un uso y consumo de libros y monografías razonablemente elevado.

Acaba con un indicio de solución: si se popularizan los lectores de ebooks, el panorama se invertiría por completo, y

[aflorarían a la superficie de Internet de miles de obras que antes hubieran quedado durmiento en un cajón (de editor) el sueño de los justos, porque sencillamente no llegan ni a unos estándares mínimos [de beneficios según el modelo tradicional]
Esta es una interesante vuelta de tuerca sobre el concepto "tradicional" de ventaja de los ebooks por la posibilidad que ofrecen tanto de enriquecer dramáticamente el panorama editorial (simplificando y posibilitando al máximo la figura del autor y editor de su propia obra), como de recuperar el enorme catálogo de obras descatalogadas, valga la redundancia. En otras palabras, y permitiéndome una nota de entusiasmo, ebooks y también libros de impresión bajo demanda podrían llegar a traer algo así como una nueva Edad de Oro de los libros (ficción, no ficción, consulta), una explosión de opciones que, además, serían más localizables gracias a los buscadores actuales, portales, etc.

Si la gente quiere seguir leyendo, claro ;)

Hablando de todo un poco, me he puesto a dudar si sería mejor hablar de e-books y p-books, como en USA, o traducir a libros-e y libros-p. ¿Alguna sugerencia?

3 comentarios:

  1. Anónimo9:53 a. m.

    Soy en anónimo del otro hilo sobre referencia en e-libros...

    Como cuasi-escritor técnico con algún que otro artículo publicado en p-book, y un p-book en ciernes, odio, odio, odio a Peter Pan, estooooo... digo... que odio la terminología anglosajona que se suele utilizar, sobre todo en el mundo del desarrollo (linkar, librería, software, hardware...), y mi recomendación, pese a ser menos correcta lingüísticamente que la tuya, resulta más entendible a primer golpe de ojo...

    En fin, que al final tendré que identificarme. A ver cuando pones el artículo sobre el manejo del Gen3, je je.

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  2. Anónimo9:56 a. m.

    Vuelvo a ser el anónimo de antes... Aissss... Es que uno está todavía recién levantando...

    Pensé que había escrito "p-libro" en lugar de "p-book". En fin, que esa es la terminología sugerida: e-libro y p-libro.

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  3. O simplemente libro electrónico y libro de papel, aunque tener unos sinónimos no está mal para no estar repitiendose constantemente, que queda cacofónico.

    Gracias por la referencia a mi artículo. Aunque el futuro está a la vuelta de la esquina, no deja de ser necesario un estímulo (como el provocado por una situación de crisis) que catalize el cambio.

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